NOTICIA 1

Dos personas resultaron heridas este domingo en Mas de las Matas en un accidente de tráfico con dos vehículos implicados: un tractocamión que transportaba cerdos y un turismo.
Los heridos son los conductores de ambos vehículos, que fueron trasladados al hospital de Alcañiz. El del tractocamión resultó herido leve, desconociéndose la gravedad del del turismo.
Ocurrió a las 10:55 h. en la A-226, que une Teruel y Calanda por Cantavieja, en el kilómetro 134 de la población bajoaragonesa.
Fue necesario cortar el carril sentido Castellote, debido a que el camión volcó, y el trabajo de efectivos de la Guardia Civil de tráfico, mantenimiento de carreteras, Bomberos y veterinarios.
Una vez retirados los vehículos accidentados la circulación se normalizó a las 15:40 h.

El alcañizano José Gil ha escrito un libro sobre el origen de los nombres de las calles de Alcañiz. Actualmente se está maquetando, porque también incluirá fotografías y está en proceso de corrección. Está previsto que salga a la venta el próximo mes de marzo y el día 19 de ese mismo mes tendrá lugar su presentación.
Para José Gil es importantísimo conocer la historia, entre otros aspectos porque “nos descubre lo que no hay que hacer” y “Alcañiz tiene mucha historia”, señalando de especial interés la “gran riqueza histórica” de los siglos XVI y XVII.
El autor llevaba unos tres años ideando crear este libro y hace alrededor de uno se puso a trabajar en él. Ha indagado en los personajes que dan nombre a las más de 200 calles y con su estudio se abren diferentes hechos vinculados a la ciudad.
Algunas de estas personas o nombres, indica, le han resultado muy difíciles de encontrar y ha tenido que indagar en libros sobre otras poblaciones para dar con sus historias.
Incluso, se relacionan con Alcañiz personajes como Suleimán el Magnífico.

El Justicia de Aragón, Ángel Dolado, ha emitido un informe especial sobre la situación de la provincia de Teruel, en el que refleja que el Plan Miner o el Fondo de Inversiones de Teruel no han logrado sus objetivos y también la falta de ideas ante el inminente cierre de la Térmica de Andorra “para evitar la posible “muerte” de todo un territorio”.
El documento, que será remitido tanto al Gobierno de Aragón como al de España, recoge conclusiones de proyectos como el Plan Miner, que ha concedido subvenciones por millones de euros de dinero público para “intentar una reconversión industrial y productiva en la zona”: “las cuantiosas inversiones en la práctica no han dado los frutos esperados”, indica el Justicia, detallando que “más de la mitad de las 300 empresas creadas bajo el amparo del plan se encuentran hoy cerradas y de los 18 polígonos industriales construidos, 10 se encuentran vacíos”.
Pero este plan con millones de dinero público no es el único que no ha logrado su objetivo. Sobre Fondos de Inversiones de Teruel, el Justicia señala que su distribución “se ha realizado sin dicha participación ciudadana. Lo que ha podido contribuir, además de la insuficiente dotación, a que el logro del objetivo del equilibrio territorial con el que se creó este Fondo no se esté consiguiendo como señala la Cámara de Cuentas”.
Por ello, sobre el previsto cierre de la térmica de Andorra, que afectará económicamente a muchas zonas del Bajo Aragón, el Justicia dice que “deberá afrontarse desde una visión realista sin falsas esperanzas de continuidad, que permita acometer nuevas estrategias globales para esas comarcas, evitando nuevos fallidos proyectos que se han demostrado ineficaces. La potenciación de iniciativas privadas, o público-privadas, deberá ser asumida por las distintas administraciones, con su apoyo, y, en la medida de lo posible, financiación.
Tras años conociéndose que era muy posible que la térmica de Andorra cerrase en 2020 y habiéndose confirmado este cierre, “nos encontramos con una falta de visión global del problema y, lo que es peor, una carencia de ideas concretas y proyectos tangibles, fruto de la planificación y coordinación, para evitar la posible “muerte” de todo un territorio. Que ahora nos “demos cuenta” que la captación de agua del Ebro para Andorra está sin hacer es un síntoma de la falta de planificación, o el no creerse lo que era anunciado desde múltiples ámbitos, y que si en su día se hubiera llevado a otras actuaciones, lo que hoy es frustración y pesadumbre, podría haber sido esperanza y futuro para toda una comarca”, indica el Justicia.
Pese a las constantes referencias de los políticos a planes para desarrollar económicamente la provincia y contra la despoblación, se destaca en el documento del Justicia un ejemplo que sí logra este objetivo en el Bajo Aragón y que tiene iniciativa privada: “el desarrollo en Castelserás de la implantación de empresas de venta por Internet, de la que es paradigma “Aceros de Hispania”, competencia incluso de la todo poderosa Amazon, ha llevado a que algunos medios nacionales le hayan llegado a llamar la “Silicon Valley de España”, y ha conseguido una estabilización en su población en torno a 800 habitantes, aunque aún muy lejos de los 2.017 que tenía en 1.900”.
El informe puede consultarse aquí.

Pese a que se anunció que la carretera del Corcho permanecería cortada tres semanas debido a las obras de consolidación del cerro Pui Pinos, el cierre se ha prolongado mucho más, pues continúa habiendo desprendimientos de grandes bloques de piedra a la carretera. Vecinos de la zona afectada por el derrumbe del 2017 han manifestado su inquietud por estos hechos.
En al menos una ocasión, parte de estas rocas llegaron hasta el camino de la ribera, donde se colocó una cinta policial, aunque el camino sigue siendo transitado pese a la peligrosidad que conlleva.
A éstos se sumó el pasado sábado la caída de grandes bloques de piedra al camino del Ciprés, cuyo tránsito ha aumentado, debido a que el camino de Val de Zafán está cortado por obras entre el segundo y el tercer túnel y la única manera de acceder a huertas en esa zona es rodeando por el Ciprés.
Los bloques cortaron completamente el camino.

La institución comarcal del Bajo Aragón aprobó ayer los presupuestos del año 2019, que suma 3,5 millones de euros y está equilibrado en ingresos y gastos.
El equipo de Gobierno (PSOE-PAR) destacó que el 47% del presupuesto se destinará a acciones sociales, lo que incluye un servicio de guardia para atender casos de urgencia y subvenciones a asociaciones relacionadas con esta área.
Entre sus novedades, el presidente comarcal, Manuel Ponz, explicó que incluye una subvención de 60.000 euros para maquinaria de arreglo de caminos y otra de 53.550 euros para ayudas a la dependencia.
Para el fomento del empleo hay 145.911, se creará una brigada comarcal con una subvención del Instituto Aragonés de Empleo y hay una partida de 30.000 euros para emprendedores.
Algo más de 6.000 euros serán para los vehículos de Protección Civil. Además, se adquirirá un vehículo para recogida de residuos y se registrarán informáticamente los datos de esa recogida.
44.000 euros son para el área de Juventud.
El presupuesto contempla la continuación de actividades culturales, como los concursos de fotografía y literatura, una beca para el estudio del patrimonio comarcal o subvenciones a entidades como el Centro Buñuel Calanda o el Geoparque del Maestrazgo.
1.975 euros se destinan a pagar deuda pública.
Cerca del 5% del presupuesto es para las asistencias de políticos a comisiones y plenos.
55.000 euros se han reducido con respecto al presupuesto anterior porque el presidente ya no tiene dedicación exclusiva.
Junto al PSOE y al PAR, el PP apoyó los presupuestos.
Ganar votó en contra. Hubiera preferido que se destinase más dinero a acción social, medio ambiente, deporte o al área de la mujer.

Las tamboradas, rituales de toques de tambor han sido declaradas este medio día Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), lo que incluye los toques bajoargoneses de Albalate del Arzobispo, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaén además de los de Baena, Mula, Moratalla, Alcora, Alzira, Agramón, Hellín y Tobarra.
Todas estas poblaciones forman parte del consorcio que organiza cada año las jornadas nacionales del tambor y el bombo.
Para celebrarlo, el Ayuntamiento de Calanda ha organizado una representación a cargo de tamborileros que tendrá lugar hoy a las 20:00 h. en el patio del Centro Buñuel. Para este consistorio el de la UNESCO, junto con la Declaración de Interés Turístico Internacional de su Semana Santa, es un reconocimiento al “esfuerzo, tesón y cariño con el que durante tantas generaciones de calandinos han celebrado nuestra más preciada tradición”. Así mismo, recuerda que el reconocimiento de sus tambores a nivel internacional se debe en gran parte a la difusión que hizo de ellos el cineasta calandino Luis Buñuel. Por eso el acto tendrá lugar en el centro que tiene dedicado en la población.
El vídeo representativo de la candidatura de las tamboradas publicado por la UNESCO puede verse aquí.
https://ich.unesco.org//doc/download.php?versionID=44836

La conferencia sobre la historia del hospital de Alcañiz, dentro del Curso Interdisciplinar de Humanidades, estuvo llena de curiosidades sobre este centro y otros cuidados en la ciudad desde su comienzo en 1418 hasta el siglo XIX, además de aportar ideas para determinar cómo debería ser el centro ideal.
Participaron en ella Rosa Blasco, médico y escritora autora de una tesis, precisamente, sobre la historia del hospital de Alcañiz, Eduardo Bajador, Jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Miguel Servet y profesor en la Facultad de Medicina de Zaragoza y José Antonio Oliván, médico neurólogo del Hospital de Alcañiz.
Blasco dijo que se desconoce el lugar exacto donde se construyó el primer hospital general de Alcañiz, pero podría haber sido la plaza del Deán.
Comenzó a funcionar en el siglo XV. Un día un rayo provocó que explotase un arsenal y se destruyó parte de la ciudad, incluido el hospital. Hubo muchos heridos y el Ayuntamiento decidió ubicarlo donde ahora se encuentra la asociación El Cachirulo. Allí estuvo 4 años, hasta que se decidió trasladarlo al convento de San Francisco, de titularidad municipal, en el lugar donde se encuentra el actual centro. Allí permaneció hasta ahora, con las correspondientes reformas.
Hasta finales del siglo XIX no había lugar de asilo de personas que no tenían a nadie que las cuidase, así que se dedicó una parte del hospital a acogerlas. En ese siglo se hicieron cargo del hospital religiosas, como las hermanas de Santa Ana, y fue también un centro militar durante las guerras carlistas.
El hospital se sufragaba con limosnas y fondos municipales. Con las leyes desamortizadoras se obligó a vender bienes inmuebles municipales para invertirlos en deuda del Estado. Esto benefició al hospital y también el hecho de que pasase a ser hospital comarcal, lo que permitió que recibiese más fondos de otras administraciones públicas.
Curiosamente, dijo Rosa Blasco, no se servían ni frutas ni verduras ni agua, solo vino para beber.
Entre los pacientes predominaban los solteros y en edades maduras, habiendo también ancianos y muy pocos niños. La mayoría eran jornaleros o labradores y había un gran porcentaje de personas registradas por su oficio como “pobres”. La mitad de estos “pobres” eran “viudas”, pues no existía la pensión por viudedad.
Entre a las causas de mortalidad, que crecía en invierno, estaban la tuberculosis y la gastroenteritis. Rosa destacó que la gente antes moría de ambas enfermedades y la falta de frigorífico era un factor determinante de la mortalidad. También fallecían de cáncer.
Soldados de Cuba y Filipinas se atendieron en el hospital de Alcañiz. Los más graves iban a las ciudades de puerto y los menos leves a hospitales de interior, como fue el caso del alcañizano.
José Antonio Oliván expuso otra de las curiosidades del hospital alcañizano: que no tiene nombre.
Para Oliván, el hospital de Alcañiz tiene muy buena tecnología pero le faltan espacios: para reflexionar, ejercer la medicina, convalecer y morir, además de para dar más servicios. El mejor hospital, consideró, “es la casa de uno mismo” y al respecto habló del servicio que actualmente se ofrece de hospitalización domiciliaria con la que se atendió a 400 pacientes el año pasado.
Eduardo Bajador habló sobre “el hospital del futuro”. Coincidió con Oliván en el que el trato del médico con el paciente debería ser cercano, que no haya cambios de médicos, que se respete la intimidad del paciente respecto a la información que sobre él se da a la familia.
Actualmente dijo Bajador, hay enfermedades que antes no eran tan habituales, como el cáncer de páncreas. Hay otras novedades como la llegada de inmigrantes a los que hay que atender y a la que hay que dar respuestas o el hecho de que cualquier persona puede leer sobre enfermedades en internet. Además, dijo también hay que dar “mejores respuestas” a las necesidades de los ancianos a los que su familia no puede atender por el actual modo de vida.
El modelo hospitalario del siglo XXI, indicó Bajador, debería construirse requiere un cambio de enfoque. Los pacientes van cambiando de unidades desde el diagnóstico hasta el tratamiento de su enfermedad, cuando eso genera incomodidades y pérdidas de tiempo. En parte, dijo, se ha logrado desarrollar una mejor organización, lo que supone que hay enfermedades que se diagnostican en fases menos graves que sin ella.
Para el hospital ideal, los gestores, consideró, deberían tener independencia del poder político. Cuando cambian los partidos políticos en el Gobierno, dijo, cambian a los gestores y esto es un problema, con el añadido de que el gestor “colocado” puede actuar de manera poco profesional para garantizar su puesto. En todo caso, dijo, deben ser profesionales y dejarse aconsejar por profesionales.
Los partidos políticos, consideró, “son incapaces de dejar la ideología”, por lo que la sociedad debería implicarse para lograr decisiones con sensatez y responsabilidad.
