Buenos y malos

Hay mentes planas y sectarias que, únicamente, conciben dos opciones, o blanco o negro, no dando cabida al gris y, mucho menos, a otros colores; o buenos o malos, sin admitir matiz alguno. Naturalmente, ellos son los buenos y los que opinan diferente, los malos. Y cuanto más malos son los malos, más buenos son los buenos. Así, para blanquear a los nuestros se demoniza y descalifica al contrario, las más de las veces repitiendo falsos mantras que acaban por parecer
verdad al más puro estilo totalitario. Hablar bien de los malos se va a conceptuar como delito. ¿Lo será también hablar mal de los buenos?

Durante la II República, el Ateneo de Madrid sometió a votación entre sus socios la existencia de Dios. Por un solo voto, se impuso el no. Puede decirse que el Ateneo resolvió, democráticamente, que Dios no existe. De igual modo, las Cortes van a decidir por ley quiénes son los buenos y quiénes los malos, van a reescribir la historia seleccionando unos hechos y ocultando otros. Como en una democracia las mayorías parlamentarias cambian, la interpretación de la historia podría variar según la ideología dominante en las Cámaras. Cuando los políticos pretenden escribir la Historia hay que desconfiar de sus propósitos.

Hasta ahora, el pensamiento pertenecía al ámbito personal de las conciencias. Cada uno es libre de pensar como quiera. A lo sumo, algunos pensamientos se consideraban pecado por la Iglesia. Lo mismo que ciertas miradas. Pero ya no es así. Pensar en contra de la corrección política que se nos intenta imponer es delito. Lo ha dicho la ministra de Igualdad: “Quienes
piensan que la violencia no tiene género están fuera de la ley”. Asimismo, las miradas lascivas hacia las mujeres, además de pecado, son acoso. Difícil tarea la de los nuevos inquisidores para leer los pensamientos y juzgar las miradas. Si no se nos permite pensar libremente, también se prohibirá expresar estos pensamientos y opinar según nuestro parecer. Solapadamente y bajo la funda de ocurrencias -como la moción podemita en el Ayuntamiento de Collado Villalva para que los lunes sean “días sin carne” en colegios y restaurantes con el fin de concienciar sobre el maltrato animal y el cambio climático- se nos están coartando libertades. Nos lo tomamos a broma pero deberíamos preguntarnos hacia dónde nos llevan.

Sabiendo los regímenes que apoyan y los sistemas políticos que defienden, la respuesta es fácil.


Imprimir   Correo electrónico

Otros artículos de opinión

¿Estudiar?
¿Estudiar? 17/11/2020
Velocidad
Velocidad 17/11/2020
En las carreras
En las carreras 29/10/2020