El circo de las vacunas

Hace unas semanas, me refería al circo de la política pero el circo de las vacunas no le va
a la zaga. Lo grave es que ahora se ponen en juego nuestra salud y nuestras vidas. Nada más
iniciarse la pandemia, los distintos laboratorios farmacéuticos emprendieron, movidos por la
urgencia, la carrera por encontrar un remedio contra el coronavirus, lográndolo en un tiempo
récord lo que despertó muchas dudas. A finales de diciembre, comenzó la inmunización de la
población española. Desde entonces, se ha producido un auténtico desbarajuste: vacunas que
llegaban con cuentagotas, miles de dosis volatilizadas, caraduras que, aprovechando su
condición, se saltaban el orden establecido… Enseguida, se manifestaron reacciones nocivas en
algunas marcas; se suspendieron temporalmente para volverlas a incluir modificándose los grupos
de edad a los que iban destinadas con cambios de criterio continuos e improvisaciones. Esto ha
provocado la inquietud y el temor de la ciudadanía al considerar que somos conejillos de indias.
El Gobierno español siempre ha manifestado un excesivo optimismo sobre el ritmo de
vacunación. En diciembre, preveía haber inmunizado a toda la población antes del otoño. Estas
expectativas se han ido enfriando hasta rebajarlas al 70% para finales de agosto. La causa no es
achacable solo al ejecutivo sino también al fracaso de Europa en la compra de fármacos a
diferencia de otras naciones. Marruecos no solo se encuentra a la cabeza de África en tasas de
vacunación, sino que se ha aupado entre los diez primeros países del mundo. De los miembros
de la Unión Europea, solo Malta, presenta mejor porcentaje de vacunados completos que nuestro
vecino del Sur. Ante estos retrasos, alguna autonomía tanteó conseguir vacunas con
independencia del Gobierno central. ¡La que se lio! No se podía romper la acción conjunta de la
Unión Europea. Las protestas duraron poco, hasta que se conoció que otra comunidad de signo
opuesto había hecho lo mismo. Por otro lado, Alemania se ha desentendido de la estrategia
aunada europea adquiriendo, por su cuenta, 30 millones de dosis del específico ruso.
A pesar de tantas dilaciones, en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Andorra,
Sánchez ha anunciado que donará 7,5 millones de dosis a países del área cuando la vacunación
llegue en España al 50%, algo que, según el calendario del Gobierno, debería de producirse a
mediados de julio. Es decir, la mitad de los españoles verá pospuesta su inmunización y se
demorará todavía más la recuperación de la ansiada normalidad. En estas manos estamos.
JESÚS MOREDA


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