Opiniones

Escándalos

Todos tenemos en nuestro entorno a conocidos, amigos o familiares agredidos por esta larga y penosa enfermedad, eufemismo con que evitamos el término tabú de cáncer. Por fortuna, aunque aumentan los casos, cada vez son más quienes consiguen superarlo. Pero es preciso no cejar en su erradicación. En España, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, tiene como objetivo “desarrollar nuevas formas de prevenir, diagnosticar y tratar del cáncer”.

Últimamente, este organismo se ha visto envuelto en una serie de escándalos denunciados por su comité de empresa. Fondos públicos y privados, casi tres millones de euros entre 2018 y 2023, destinados a la investigación de la lucha contra el cáncer, se han empleado en actividades artísticas, comprando obras de arte y contratando a personal especializado en esta materia. Dichas adquisiciones se han exhibido en varios países con presencia de directivos del centro, naturalmente, a cargo de los presupuestos del CNIO. Todo ello, con un déficit de 4,5 millones de euros que ha afectado al mantenimiento de sus equipos tecnológicos e impuesto al personal recortes en su labor investigadora.

Para la máxima responsable, la directora del Centro, perceptora también de sobresueldos que no le correspondían, estas revelaciones procedían de bulos y desinformación por lo que se negó a dimitir. Tampoco la cesó el Gobierno. Y culpó de las presuntas irregularidades al gerente, llegando a comparar la persecución de que era objeto con la padecida, en la Alemania nacionalsocialista, por los judíos. Finalmente, el patronato del CNIO ha destituido tanto a ella como al gerente. Han tardado en hacerlo. Resultaba vergonzoso que las donaciones contra el cáncer se desviasen hacia fines particulares y no pasase nada. Ahora se explica la inquina contra el dueño de Inditex de nuestra progresía, apelativo con el que se emboza la extrema izquierda comunista. No existen ultras solo en la derecha, igualmente los hay en el polo político opuesto. Amancio Ortega entrega material y equipamientos sanitarios en vez de dinero para mercarlos, lo que impide este tipo de chanchullos.

Son tantos los escándalos que nos sacuden que nos insensibilizan y ya no producen ningún efecto en nuestro ánimo. Las corruptelas de hoy tapan las de ayer; y las de mañana taparán las de hoy. Corruptelas que conocemos gracias a la prensa y a las redes sociales. Por eso pretenden censurarlas y silenciarlas. Si se inspeccionasen las cuentas de ONG y chiringuitos subvencionados y averiguáramos cuánto de su financiación se despilfarra en sueldos, alquileres, viajes y otros gastos secundarios, y cuánto llega a quienes realmente lo necesitan, nos sorprenderíamos y no gratamente.

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