Energías

Las comodidades modernas suponen consumir cada vez más energía. Hogares, lugares de trabajo, comercios, espacios de ocio, eventos culturales y deportivos, etc. hacen uso de luces, electrodomésticos, aires condicionados, calefacciones… Sin olvidarnos de los transportes. España es deficitaria en fuentes no renovables de energía por lo que depende de su importación y del precio que impongan los países suministradores. La electricidad no contamina pero sí los medios de producirla por lo que el empleo de energías limpias se ha convertido en una cuestión prioritaria a nivel internacional.

La energía hidráulica o hidroeléctrica aprovecha la fuerza del agua, principalmente en los pantanos, para producir electricidad. Pero los pantanos no son suficientes y los ecologistas se oponen a su recrecimiento. ¿Centrales nucleares? No, gracias. Aunque compramos este tipo de energía a Francia, la mayor exportadora neta de electricidad del mundo. Más de las tres cuartas partes de la consumida por el país vecino es nuclear y, aunque España le supera en porcentajes de energías renovables que España, sus emisiones contaminantes son menores.

Muchas de esas centrales nucleares se encuentran cerca de nuestra frontera. Algunos deben creer que, en caso de accidente, los Pirineos detendrían las radiaciones. Las centrales termoeléctricas que utilizan como fuente de energía el calor proveniente de combustibles fósiles como el carbón, el gas natural y derivados del petróleo expulsan grandes cantidades de CO2 a la atmósfera por lo que se están cerrando como ha ocurrido con la de Andorra. A pesar de nuestra total dependencia del petróleo extranjero, nos mostramos contrarios a las prospecciones en su busca.

España presenta unas condiciones climáticas idóneas para la explotación de energías renovables y no contaminantes como la eólica, la fotovoltaica y la geotérmica. Nos presentaron los molinillos y las placas solares como la solución al problema energético y nuestros paisajes se han ido salpicando de molinos. Pero presentan un problema, solo funcionan cuando sopla el viento y siempre que no lo haga con excesiva fuerza. Sin embargo, el rechazo a nuevos parques eólicos por parte de los pueblos y de algunos partidos y las protestas contra los parques fotovoltaicos van en aumento. La principal fuente de energía que utilizamos es el gas argelino a cuya carestía achacan el precio récord histórico de la electricidad. Si queremos pagar menos por la luz habremos de cambiar de fuentes de energía. Lo de bueno, bonito y barato no se da en la realidad.


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