Opiniones

Habemus Gobierno

Por fin se produjo el parto de los montes. Habemus Gobierno; aunque para este viaje no hacían falta alforjas y nos hubiésemos evitado y ahorrado las elecciones de noviembre, que costaron lo suyo. Esta gente sigue desconociendo que los ingresos del Estado proceden, mayormente, de esquilmar nuestros bolsillos o piensa que la ciudanía disfruta pagando impuestos.

Se trata del gobierno más numeroso de la Unión Europea y hay que retrotraerse a comienzos de la Transición para encontrar otro tan extenso en España. Es, asimismo, el gobierno más caro de la historia pues no solo se han de contar las cuatro vicepresidencias y los dieciocho ministerios sino también las Subsecretarías, Secretarías de Estado, Direcciones Generales y un largo etcétera de organismos, muchos innecesarios, pero hay que pagar lealtades y colocar a los amiguetes. Y no podemos olvidarnos de las asesorías. Jamás los políticos precisaron de tantos asesores como en los últimos años; casi valdría la pena contratarlos directamente y prescindir de los políticos.

Además, se habrán de contratar más escoltas, chóferes y coches oficiales. Compadezco a los pobres habitantes de Madrid que, con tanto automóvil de gran cilindrada, van a tener dificultades para circular y para respirar pues la contaminación aumentará de forma considerable. 

Al menos, repetir las elecciones, ha servido para que Teruel tenga voz propia en las Cortes. Aunque esperar que Sánchez -que hoy dice una cosa, mañana dice otra y pasado mañana hace la contraria- cumpla su palabra es tener fe a raudales. De momento se han vuelto a abrir las taquillas de las estaciones de Renfe cerradas en diciembre si bien no se sabe cuánto tiempo permanecerán en servicio. El resto de las promesas son proyectos. Licitar su estudio es barato. Otra cosa es que lleguen a materializarse y si se realizan al ritmo del tramo de la carretera nacional entre el cruce de Ráfales y el límite con la provincia de Castellón, con un poco de suerte, los verán nuestros nietos. En cambio, la desaparición de las curvas de Vallivana o puerto de Querol van viento en popa. No olvidemos que el Presidente de la Generalidad Valenciana es de Morella y fue alcalde de esta ciudad. Algo habrá tenido que ver en ello. Hablando de la importancia de las comunicaciones para el desarrollo de un territorio y para acortar distancias y tiempos, gente de Morella viene a comprar a las grandes superficies de Alcañiz pues les resultan más cercanas y accesibles que las de Vinaroz. Y para el verano del 2021, la playa estará a menos de dos horas de nuestras comarcas lo que puede traernos más visitantes si sabemos vendernos.

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