Opiniones

Maniobras de extravío

Las mujeres que miran a los hombres que miran a las mujeres, es el título. Cambiar, mujeres, por hombres y dejar reposar en el frigorífico. Ir haciendo otros cambios. Ensayo y error, o lo que usted interprete. Si tiene que elegir entre tres bolsas con 25.000, 50.000 y 100.000 euros, sin saber qué cantidad está en cada bolsa, y pudiendo descartar la que abra y seguir cogiendo a continuación, la probabilidad de dar con la de 100.000, es del 50%, si descarta la primera que abra si no es esa. Hagan los seis casos que se pueden dar. Al fin como lo de que si una come un pollo y otra nada, de media han comido medio pollo cada una. Bajar los impuestos como argucia electoral, oculta que la bajada será selectiva, e insustancial para no allegados, tal vez con subidas excepcionales, y directamente embargos "ad hoc". Las propuestas generalistas, siempre son tramposas, ya que todas las votantes no son iguales, sino unas más iguales que otros. Y todo el argumentario de la brecha salarial de género, no explicita que siempre dispondrán del divorcio para robar, y las que no se hayan casado, recibirán pensiones con origen en las mil y una forma de robar para financiar las políticas sociales. Que sin duda disciernen entre colaboradoras, y dentro de ellas, en razón de la antigüedad en los servicios a la causa, y el volumen conseguido con sus intervenciones. Son tiempos para exhibir ideas políticas, agitando banderitas y repitiendo consignas como cacatúas. No repugnar la violencia. Y ser el típico matón metido a señorito, o las típicas señoritas metidos a matones. Algo sospechaba. Son malos tiempos, porque se ha prolongado demasiado la rapiña. Para sobrevivir, y no sólo físicamente, a menudo hay que mancharse las manos. Aunque mirar para otro lado no es siempre fácil.

No está ni como mujer, ni cómo madre, ni como esposa, no como nada. Estoy solo. Lleváis toda la vida metiéndome miedo, y yo no puedo más (La trinchera infinita)

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