Opiniones

Si no puedes con tu enemigo, únete a él

Aquella comunidad, en la que ladrones y degenerados, cuyo número se renueva por generación espontánea, sin profilaxis posible, que no conocían la maternidad responsable, ya que les alentaban al sexo compulsivo y descabezado, descendió a los infiernos del pecado, y por pura inercia, al ser mayoría, encontraron en la democracia, no la vía de salvación, sino el modo de partir, repartir y quedarse lo que les dejaban los poderes fácticos. Naturalmente la mayoría votante proletaria, aprovechategui, parásita, vivalavida, fue capitalizada por unos pocos descarados, que por inercia evolutiva, cambiaban para seguir con los mismos descaros de pastores de desalmados, por aquello de, por oposición a pastores de almas. Pero hasta quienes se tiran a mote a comer lo que les echen en abismos, en algún momento, desconfían, suspicaces como no pueden ser de otro modo, sabiendo que no han hecho ni un merito ni medio, que no sea delictivo, y eso con la omisión del deber de perseguir delitos por parte de aquellos infiltrados y colocadas entre ellas, igualmente destinados a mamar y dictar robos y secuestros, respetando acechantes las cadenas de mando. Y en ese caldo de virus, hongos y bacterias, las manadas gregarias de atrevidos, con el rollo anti dictaduras, se convierten en los peores tiranos, pues ni la explotación empresarial consiguen, ya que la demagogia política y de colocaciones, no alcanza a integrarse en el tejido productivo. Y en su enajenación mental, primero transitoria, y poco después, permanente, desprecian a sus votantes. Y estas se dan cuenta, y se rebelan. Se enfadan. Y en su natural impotencia adocenada, les convence eso de: si no puedes con tu enemigo, natural, la derecha, únete a ella, porque al menos te dará empleo como para vivir dignamente y disfrutar de la familia, oyendo, viendo y callando las cosas de las señoritas, antes señoritos, que a la gente decente, ni les van ni les vienen, porque serían advenedizas codiciosas, dando palos de ciegas, porque no reúnen los requisitos para aportar y no estorbar, en el mundo de las ofertas y las demandas de excedentes. Por ahora, esas mayorías, vieron a los jueces dando estopa a la izquierda, y en justicia, y enseguida se les subió a las seseras: cuando las barbas de tus mentores veas cortar, antes de poner las tuyas a remojar, reconócete en la ladrona a sueldo de ladrones, regulariza tu situación, y con las manos limpias, y la conciencia tranquila, a ratos al menos, haz lo que puedas si robar ni agredir, y agradece lo que te brinden, los conservadores, que emprendieron lo que daba cabida a obreros y empleados, que de otro modo, ni emprenderían ni formarían equipos con nadie, salvo para atracar, secuestrar niñas, y montar algaradas y alborotos, básicamente cimentadas en: divide y sacarás tajadas del dinero público, sin pasarte, y sin repartir, claro, con aquellas a las que enardeces prometiéndoles que robarán y obtendrán por su cara bonita, o fea.

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