Talibanes

Dicen sus detractores, que tienen una mentalidad cimentada en lo mantenido durante muchos siglos. Como todos, ¿no? A renglón seguido se gestiona la campaña de acogimiento de exiliados en España y otros países. Se les compara con los exiliados republicanos, acogidos con recelo en Francia, por aquellos a los que se tildó de albergar en su seno, vicios morales que desembocaron en el colapso de la convivencia con los acogidos. Y de guerra a guerra, los muertos al hoyo y las vivas, al bollo. Es más que posible que los modos democráticos, crearan la acumulación de ingresos, que estrangulaban con despotismo sin ilustración, a hombres y mujeres prescindibles. Mujeres colocadas, que básicamente, se aprovechan, y en su inoperancia, no atienden a razones, y sus neuronas se complacen en cortar comunicación, y que los abusos sigan produciéndose. Siendo así, los llamados talibanes, que al menos conforman una estructura cohesionada con lealtad y respeto, resultan ser quienes combaten los robos y violencias irresistibles infligidas por dictadoras, del género cleptómano, que hacen la vista gorda y oídos sordos, en consonancia con no hacer nada cuando roban y matan a otros. Al fin, de la misma condición que quienes se sumaron a la república, que suponía que la mayoría dependiente y desagradecida, codició los poderes públicos, para crear o modificar impuestos, y cultivar la connivencia con toda suerte de ladrones y maltratadores colocados por su lealtad sin escrúpulos, a menudo placeres enfermizos y crueles. Claro, cuando les someten a la verdadera justicia, tienen muchas huellas que borrar, tantas, que quienes tengan acceso a los expedientes e historiales, testigos y testimonios fundados, van a descubrir lo que fueron, degradadas y deshumanizados, tiranos y déspotas esquilmadores.

Y ante la perspectiva de ser tratadas como trataron, huyen. Pero allá donde lleguen, llevarán toda una vida ladrona y genocida, que no tardará en aflorar. Sobre todo si hay, a quienes tales capacidades les sean útiles.


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