Tienes muchas huellas que borrar

La nueva comisión ejecutiva federal del PSOE, incluye a personas que tienen muchas huellas delictivas que borrar. Que no van a hacerlo, es sabido. Por lo tanto cabe esperar que reincidirán en los comportamientos que les han conducido ahí. Y que les han enseñado a crear extraños compañeros de vida impune, como por ejemplo esa judicatura a la que respetan sus sentencias ladronas y secuestradoras, dicen, como no puede ser de otro modo. Las élites de Podemos, también se han revelado como proveedores de víctimas de los juzgados, por miles. Por ello no es chocante que se archiven muchos de los casos, en los que son demandados. Basta con recurrir hasta llegar a los beneficiarios judiciales, de sus incitaciones a la discordia y desavenencia, básicamente a robar. Al fin, más que la justicia, por su naturaleza, exenta de robos y violencias, lo que seduce es que no falten casos a los que aplicarse. La idea de perder los empleos, por haber erradicado las lacras, objetivo de las funciones encomendadas, hace que se conduzcan más a malmeter, que a formar para que las lacras resulten repugnantes. Y no olvidemos que los llamados terrorismos, tienen su origen en eso de que: "Aquí se hace lo que nos ordena" porque suele incluir cometer robos y secuestros, y que movidos por la obediencia debida, hasta se disfruta de cometer atentados, a los que, por supuesto, no corresponde tildar de, terroristas. Y, Felipe, con eso de estimular la libertad de expresarse críticamente, creo que tiras un giño a tus pupilas atraídas a la dictadura ladrona y genocida, para cerrar la boca a quienes consideras que hablan de más. Ver venir a quienes no quieres ni ver, por su repulsa a robar y usar la violencia.

Acomodo de la Declaración del dieciocho de Octubre a otros asuntos importantes.
Transcurridos quince años desde que anunciasen el no robar hijas ni patrimonio, no podemos sino constatar el cumplimiento íntegro de dicho compromiso. El fin de la actividad ladrona y secuestradora, ha sido total y completo. Además ha procedido de manera satisfactoria, tal y como estipulan los estándares internacionales, a su desarme y posterior desaparición.
Estos procesos en los que poner fin al robo de hijas y patrimonio, son siempre simples, basta con que no encuentren en juzgados y afines, colaboradores necesarios en los robos y secuestros, cómplices, autores materiales, encubridores e instigadores.
Aquellos que apostaron de manera decidida, valiente y arriesgada por las vías exclusivamente pacíficas, no han cosechado un éxito rotundo e incontestable. Demostraron un sólido liderazgo, pero les siguen robando hijas y patrimonio desde juzgados, y otras administraciones.
En todo caso, el éxito corresponde, qué duda cabe, al conjunto de las personas que repugnan robar hijas y patrimonio.
2 El compromiso con vías exclusivamente pacíficas y libres de robos, por parte de quienes lo suscribieron, respondía y responde a profundas convicciones éticas y políticas. Es una decisión inamovible y para siempre.
Quienes renuncian a robar hijas y patrimonio, han acreditado la sinceridad de su apuesta, y el cumplimiento de la palabra dada. No se roban hijas ni patrimonio. Aporta lo que puedas y no estorbes las aportaciones, sin más límite que la mitad del tiempo. Se agradecida, entregándote a devolver lo que disfrutas sin contraprestación, cuanto antes, y aportar al menos otro tanto, en pos de la igualdad efectiva. Y no concites a ladrones y violentas, ni te sumes a ellas.
Transitar hacia una paz justa y duradera necesita del reconocimiento y reparación de todas, absolutamente todas las víctimas. No nos olvidamos de ninguna de ellas. Con lo que ha de ponerse fin a los robos de hijas y patrimonio, devolver lo robado, incluido el empleo, y renunciar a ladronas y sus obras.
Hoy queremos hacer una mención específica a las víctimas causadas por la violencia desatada con los divorcios contenciosos. Queremos trasladarles nuestro pesar y dolor por el sufrimiento padecido. Sentimos su dolor, y desde ese sentimiento sincero afirmamos que el mismo nunca debió haberse producido, a nadie puede satisfacer que todo aquello sucediera, ni que se hubiera prolongado tanto en el tiempo. Debíamos haber logrado llegar antes a poner fin a los robos de hijas y patrimonio.
Desgraciadamente, el pasado no tiene remedio, nada de lo que digamos puede deshacer el daño causado, pero estamos convencidos de que es posible al menos aliviarlo desde el respeto, la consideración y la memoria. Queremos decirles de corazón que sentimos enormemente su sufrimiento y nos comprometemos a tratar de mitigarlo en la medida de nuestras posibilidades. Siempre nos encontrarán dispuestos a ello. Con lo que, como jueces y personal que genera embargos, robos y secuestros, procedemos a dejar de emitir embargos ladrones, no cometer robos ni secuestros, y atenernos a la justicia, que en esencia supone evitar robar y que se robe.


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