Medio ambiente

Vega libera a un jilguero

Castelserás tuvo mucho pájaro en mano

No se ven picogordos este invierno por el Bajo Aragón porque no ha hecho mucho frío y han permanecido en el norte de Europa. En el anillamiento científico que organizó la asociación “Castelserás – Vive tus Ríos” y que llevó a cabo ayer domingo el naturalista Santiago Osácar en la rivera de Castelserás se aprendió de las aves que conviven con nosotros este invierno y también de las que no han venido. Mediante unas redes transparentes colocadas en la ribera sobre las siete de la mañana, Ángel Soriano se encargó de capturar pequeñas aves e introducirlas en unos sacos de tela para que Osácar las fuese sacando, una a una, ante decenas de espectadores y fuese explicando sus características. Es un cuidadoso procedimiento, que solo pueden desarrollar profesionales autorizados, en el que las aves, además, son identificadas con una anilla para facilitar su seguimiento y estudio. Vega, una niña, se encargó de anotar sexo, edad y otras características de cada pájaro que se asociaron a su anilla. Los asistentes, la mayoría niños, pudieron tocar las aves e incluso sostenerlas y liberarlas tras su registro. Hasta el medio día, que duró la actividad, se vieron zorzales, jilgueros, una pinzona, un mito, un agateador, un lúgano o un acentor, entre otras aves, de las cuales Santiago Osácar explicó cómo se alimentan según las características de su pico, cómo vuelan o en qué ambientes se mueven, entre otras curiosidades.

Andorra. Aprueban una medida para proteger y controlar a los gatos callejeros

El Ayuntamiento de Andorra ha aprobado una propuesta del grupo político CHA y en colaboración con la Asociación Animalista del Bajo Aragón “para proteger y controlar la colonia asilvestrada de gatos”.

La propuesta se presentó para poner solución a los problemas derivados  de la presencia incontrolada de gatos asilvestrados en el casco urbano de Andorra. "Ahora el ayuntamiento podrá aplicar el  método C.E.S (Captura, esterilización y suelta en su  entorno) y se reconocerá a la persona que alimenta a estos animales  como figura  indispensable  para  controlar  la  presencia", explica Marco Negredo, portavoz de CHA.

Desde este grupo explican que “en ocasiones la presencia de estos animales puede resultar perjudicial para la salud pública, no sólo por el riesgo de plagas, sino por actitudes individuales de ciudadanos que pueden colocar trampas y/o  sustancias tóxicas  o venenosas  (y  hasta  incluso  dispararles)  que  pueden  resultar perjudiciales para otras especies (incluida la humana), además de incurrir en posibles conductas tipificadas como delito de maltrato animal en el Código Penal. Igualmente, la alimentación incontrolada de estas colonias incrementa su población y suponen riesgos  añadidos  para  la  salud  pública,  siendo  normalmente  constitutivas  de  sanciones administrativas por las normas municipales y/o autonómicas.  Incluso es  un tema que en ocasiones supone enfrentamientos entre defensores y detractores de la presencia de gatos en las vías públicas”.

Desde el CHA añaden que “colonias de gatos que ya están siendo alimentadas de forma anónima por ciudadanos interesados en su cuidado y protección, podrían tener amparo normativo para poder desarrollar su trabajo sin riesgo de ser sancionados así como pautas de actuación concretas y ayuda material. También hay colonias descontroladas o alimentadas sin ningún tipo de control de natalidad que precisan ser supervisadas, esterilizando a los gatos con la ayuda de voluntarios y haciendo analíticas a aquellos animales cuyo estado lo aconseje”.


 

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