Aquéllos maravillosos años

Cuántas veces he oído que antes, y no hace mucho de eso, era más fácil ser emprendedor. Lo
suelen decir aquellos, ahora ya jubilados, que en sus tiempos fueron valientes, se liaron la
manta a la cabeza y arriesgaron lo poco o mucho que poseían. Solo tenían que alquilar un
local o acondicionar el que les habían dejado en herencia sus abuelos y ponerse a trabajar.
Los impuestos no eran ni mucho menos los que se pagan ahora, los trámites administrativos y
burocráticos eran pocos y sencillos, y no existía internet,... ¿qué cosas verdad? Todo era tan
sencillo como llenar la tienda de género, esperar a que la gente pasara por la calle y se
decidiera a entrar. Los más osados y visionarios eran los que hacían publicidad ¡Fíjate qué
cosa!
¿Y ahora qué? Pues todo lo contrario. Emprender es casi un deporte de riesgo, en el que
arriesgas no tu vida, pero si tus ahorros. Ahora es mucho mas difícil abrirse paso de forma
autónoma en esta jungla llamada globalización, en la que todo el mundo vende de todo y en la
que hay que saber de todo. Tienes que saber de atención al cliente, de redes sociales, de
posicionamiento web, de publicidad, de informática, de facturación... vamos que casi tienes
que ser un lumbreras.
Digo que tienes que saber de todo porque la mayoría de autónomos no pueden invertir en
subcontratar todo lo que hemos hablado antes, el presupuesto es limitado. Si te llevan la
contabilidad, no te pueden llevar las redes sociales, si te gestionan tu web, no puedes
contratar para que te redacten contenido.... y así con todo.
Cómo se echan de menos aquellos maravillosos años.
 
www.alcanizflats.com


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