Opiniones

Enfermos

Un día un amigo “gay”, ante mi dificultad para distinguir cuándo un hombre es gay, me dijo, “mira, te doy un truco: cuando te encuentres con un tío que te parece que es gay, entonces es gay”. La semana pasada, estaba haciendo una guardia en un aula que tenemos en mi instituto a la que se envían expulsados a los alumnos que están molestando más de la cuenta en clase, y llegó uno bastante alterado echando pestes del profesor que según él le ha cogido manía, y le había expulsado solamente por sacar el libro de la cartera sin haberle dado permiso... Era la versión del chaval, vete tú a saber lo que habría pasado realmente.

Pero no es este el caso que me ocupa.

Lo que me resultó llamativo es que lo primero que pensé al escucharle y observarle fue “ostras, este niño parece gay...”. Tras un rato conversando con él, escuchando sus problemas con ese profesor a ver si se relajaba un poco, me sirvió para seguir creyendo en mi primera impresión y no puede evitar pensar en el postulado de mi amigo para acabar concluyendo, “pues si esta criatura me parece que es gay, debe ser gay”. No por nada malo, evidentemente, sino porque esta situación todavía no está normalizada en la sociedad, y en un instituto todavía es una situación muy sensible y no está claro cómo se pueden comportar sus compañeros, y eso supone que como docente hay que estar vigilante por si algo va mal.

Como no me gusta sacar conclusiones erróneas, al acabar la mañana le comenté el caso a la jefa de estudios encargada de los alumnos de 2o de la ESO al que pertenece el chaval (que tiene 15 años, por cierto), y me confirmó que sí, que ya habían detectado hacía tiempo que el niño se encuentra en esta situación de indefinición en su orientación sexual, por decirlo así, pero que él lo lleva bien, que lo vive con normalidad, y que en todo caso desde el Departamento de Orientación ya están al tanto del asunto para ayudarle si fuera necesario.

Considerar que este niño de 15 años es un enfermo, pensar que su realidad sexual ha sido provocada quizá por el terrible “lobby gay” que está tratando de adoctrinar a la sociedad, o vocear cualquier otra barbaridad similar al respecto, sólo puede ser propio de mentes realmente enfermas. Y por lo que dicen las encuestas, este tipo individuos van a estar sentados pronto en el parlamento y dependiendo de pactos y la aritmética parlamentaria, hasta podrían estar dictando leyes en unas semanas. ¿Es democrático permitir que individuos que discriminan a otros individuos, puedan llegar a tener finalmente el poder de dictar leyes discriminatorias? ¿De qué manera se protege la democracia de ella misma?

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