Jóvenes

Viendo por TVE las algaradas y contenedores rotos por bandas de jóvenes, me preguntaba una amiga:"¿Pero qué diablos les está pasando a los jóvenes ahora?", "¿Por qué manifiestan tanta violencia, tanto verbal como en hechos?, no lo puedo entender".

Tienen de todo, les damos dinero para su ocio, tienen libertad, sexo libre, diversión, aprueban sin esforzarse y sin apenas estudiar, móviles y ordenadores de última generación con acceso a un mundo y posibilidades infinitas, tienen cauces para derrochar adrenalina a raudales, deporte, algunos de riesgo, (balconning, etc)...y aún así, no están contentos y responden con mal humor y violencia casi extrema.

Entre otras cosas, y en nuestro afán por protegerlos, como madres que somos, e intentando buscar en nosotras el origen de estos lodos, estuvimos cuestionándonos la consabida pregunta: "¿Qué es lo que hemos hecho mal?".

Por supuesto, y cómo siempre, eso era una generalización para los demás padres, pues ya se sabe, que "nuestros hijos propios" y nosotras mismas, ja,ja, ja!!!, quedábamos excluídas y al margen de entrar en esa generalización, pues afortunadamente, los nuestros siempre son los mejores¿¿¿¡¡!!???

En plan broma surgían comentarios y reflexiones como: "algunos padres tienen lo que se merecen", "nos estamos haciendo mayores y ya estamos hablando como lo hacían nuestros padres", "pues creo que de más pequeños a algunos les faltó ir al cole con la mano marcada en la cara, como hacían nuestras madres si osábamos replicarles a alguna advertencia", "la zapatilla teledirigida ya no se estila", "menos psicólogo y más trabajar recogiendo fruta en verano para pagarse los estudios", "pues un par de añetes de mili rebajaría también pecho al gallo",... en fin lo típico, que cuestiona avances o retrocesos sociales y pedagógicos, que puede ser válido o no, según se mire.

Lo cierto es que a la carencia de valores actual, pues como siempre, y como cantaba en mi época aquel grupo "Golpes Bajos", corren malos tiempos, le faltan dos ingredientes importantísimos: La Lírica y La Épica.


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