Tú no eres nadie

Una agradable y calurosa tarde de compras acaba en un bar tomando algo fresquito. La camarera es una mujer de unos 30 años, latina, morena y muy guapa. Nos ha tratado con mucha amabilidad y profesionalidad.

Nos sentamos en una mesa y comentamos la tarde de compras infructuosas que hemos tenido. No hemos encontrado lo que andábamos buscando, así que nos emplazamos para más adelante cuando hayan bajado las temperaturas un poco.

Mi acompañante cambia el gesto y veo que mira muy atentamente a un tipo sentado en la barra que habla por lo bajo con la camarera. Ella está muy seria y se le ha descompuesto el gesto. El tipo le dice que le ponga otra cerveza y ella le dice que no. El levanta la voz y le contesta que no le piensa pagar, que si quiere que llame a la policía. Todo el bar está en silencio. Todos atentos a lo que dice el tipo. Es un tipo normal, incluso bien parecido.

Se levanta y a gritos le dice que es una sinvergüenza, “estás trabajando y yo te tengo que pasar una pasta para tu hijo, (ahí caemos que es su expareja), se te va a acabar pronto el chollo”. Y termina con una palabra que no define a la camarera, sino a él… le dice “panchita”…

Me recordó tanto a la frase que le dedica a su mujer el protagonista de la película El color púrpura… “eres mujer, eres negra, eres pobre, no eres nadie” (en la peli le dice que es fea… pero aquí evidentemente es un bellezón de mujer).

Mi acompañante y yo misma le decimos que es una vergüenza lo que está haciendo, pero creo que como somos mujeres ni nos ha mirado. El resto de clientes mira y no hace nada.

El tipo se va y ella sigue con el gesto descompuesto. Uno de los clientes le dice que no haga caso… y ella le contesta “ya, pero es el padre de mi hijo...”

Ha venido la policía al momento. Les cuenta exactamente lo que ha sucedido. Cuando se van me levanto y le doy mi teléfono y mi nombre por si necesita un testigo. Me da las gracias y lo guarda.

El resto del bar sigue tomando sus cervezas como si no hubiera pasado nada.


Imprimir   Correo electrónico

Otros artículos de opinión