Propósito de enmienda

La mayoría de nosotros, los que ya tenemos una edad, tuvimos una educación en religión católica. Aprendimos el Catecismo, los preceptos de la Iglesia, los pecados veniales y los mortales, los mandamientos y los sacramentos, entre otras cosas.

Unos de estos sacramentos es la confesión. Y recuerdo perfectamente lo que recitábamos, casi cantando, de lo que debía ser una buena confesión: “Examen de conciencia, dolor de los pecados, acto de contrición, confesar todos los pecados, propósito de enmienda y cumplir la penitencia”.

Alguna de las cosas que decíamos no las entendíamos, lo de dolor de los pecados y acto de contrición se escapaba a nuestras infantiles entendederas.

Hoy sale en la prensa que uno de los de la tristemente famosa “manada”, pide perdón públicamente en una carta, reconociendo que sí, que violó a la muchacha en Pamplona, que se arrepiente muuuucho de eso que hizo, que lo siente… Y acto seguido pide que esto se tenga en cuenta en su expediente carcelario. Y aunque no lo dice, se entiende que es para gozar de algún beneficio, como puede ser salir de permiso penitenciario, por haber cumplido parte de su pena.

Yo no sé si ha confesado todos los pecados, pero lo que no ha hecho ha sido un propósito de en enmienda, y por supuesto tampoco ha cumplido la penitencia.


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