Tener más cara que espalda

Una frase que explica perfectamente a quien se aprovecha de una situación o cosa al máximo, es decir, deja a los demás sin tener ni una posibilidad de hacer lo mismo.

Aplicable a todos estos políticos, y algún que otro empleado público, que, valiéndose de su cargo o posición han pasado por encima de todos para vacunarse sin que les tocara y que no son ni grupo de riesgo ni nada parecido.

Que algún anciano en residencia se haya quedado sin su dosis o algún sanitario le haya pasado lo mismo se la sopla. Y decir que lo han hecho porque si no se desperdiciaba la dosis… eso es pa’ nota.

Lo importante para estos elementos es que ellos ya tienen la primera dosis puesta… ¿Les pondrán la segunda en tiempo y forma?

Pero claro, por si acaso, también había que vacunar a los allegados, familiares y amigos, porque forman parte de su círculo y no vaya a ser que se contagien mientras les llega su turno.

Mientras, el común de los mortales, cumpliendo escrupulosamente las medidas que dictan esos que se las saltan a la torera, esperando a la cola de la vacunación cuando nos toque (yo estoy deseando que llegue el turno a las funcionarias sesentonas y estupendas) y rogando que los de alrededor hagan lo mismo para protegernos unos a otros.

Y no entienden que los ciudadanos se reboten y les digan de todo menos bonitos. No piensan en dimitir porque no ven que hayan hecho nada mal.

Es curios ver que prácticamente son de todos los colores políticos los que han hecho estos, así que no es por ideología, sino por caradurismo, que eso se gasta mucho en política.

Alguno ha dimitido, pero la vacuna se la llevan puesta


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