Trotecilla. ¿Es posible más?

Imagina que nos organizan el día. Como nos gusta correr nos preparan una ruta por el monte, por sendas que han trabajado previamente para que vayamos a gusto. Que han señalado para que no nos perdamos. Y por si acaso con compañía experta.

Además, imagina que nos llevan por zonas donde hay diversas construcciones de piedra seca. Imagina que nos explican su construcción e historia. Como es un día de agosto, vamos a imaginar que cada cierto espacio nos obsequian con sandía y agua para hacer más llevadero el paseo.

Luego podemos imaginar que después de sudar nos invitan a refrescos, nos llevan a la piscina para que pasemos la mañana en buena compañía, luego vamos a imaginar que nos ofrecen una excelente paella con toda la cerveza que quieras, pudiendo repetir hasta que piensas que todos te están viendo de las veces que te levantas. Cuando crees que ya está bien de imaginar, te ofrecen fruta, y luego pastel y después café, con gotetas. Ya te dejas llevar y entonces otros imaginan por ti que te haría ilusión algún regalo y los que imaginan por ti sortean entre todos varios regalos. Ya no puede ser más. Pues sí. Cuando llegas a casa te han enviado a tu correo electrónico cientos de fotos para que puedas verte sudando, riendo, corriendo, sólo y en compañía de amigos.

Pues no es una imaginación. Es lo que un año más han hecho realidad los organizadores de Trotecilla corre. ¿A cambio de qué? A cambio de una sonrisa de agradecimiento, si quieres, que tampoco piden eso.

Pues esta es mi sonrisa de agradecimiento y mis felicitaciones a esta gente que con su esfuerzo hacen realidad aquello que puedes imaginar y más.

¡Qué gente más grande! ¡Felicidades!


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