Sucesos
La Guardia Civil de Teruel y de Tarragona detuvo el pasado marzo en esta última provincia a una persona como presunta autora de un robo de maquinaria agrícola que ocurrió en Alcañiz. Se le atribuye un delito de robo con fuerza en las cosas.
El robo se produjo a última hora de la noche del 24 de marzo en un establecimiento de Alcañiz. El ladrón, usando la tapa de una alcantarilla, rompió los cristales del establecimiento para entrar y así sustraer 16 motosierras, 5 desbrozadoras y 1 generador, todo ello con un valor aproximado de 14.000 euros.
Los agentes iniciaron inmediatamente la investigación y determinaron que el presunto autor se habría desplazado a Alcañiz desde Reus.
En colaboración con efectivos de la Guardia Civil de Tarragona, el 25 de marzo localizaron todos los efectos sustraídos, que estaban ocultos en una furgoneta estacionada en un polígono industrial del municipio tarraconense de La Selva del Camp.
Detuvieron al presunto autor y las diligencias instruidas fueron puestas a disposición del Juzgado número 2 de Alcañiz.
Un autobús con 45 personas refugiadas de la guerra de Ucrania llegó el pasado jueves a Andorra. Su acogida es fruto de un proyecto solidario de Forestalia, cuyos representantes visitan este martes en Andorra a los refugiados.
Desde Forestalia indican que el proyecto beneficiará a un máximo de 250 personas, a las que se proporciona el traslado, alojamiento, manutención, productos de primera necesidad y formación, tanto en español como en empleabilidad.
Diecinueve de las 45 personas que llegaron el jueves son menores de edad.
Un médico fue agredido el pasado 10 de abril en el centro de salud de Maella, ha informado la Central Sindical Independiente y de Funcionrios (CSIF), quien por esta y otras reclama "más medidas para proteger a los sanitarios en el medio rural", cuyos centros "no cuentan con vigilantes ni cámaras de seguridad". En el sector sanitario de Alcañiz se registraron 6 agresiones a médicos el año pasado, indican las mismas fuentes.
El sindicato explica que "el médico fue agredido física y verbalmente por un joven ebrio al que estaba atendiendo y sus acompañantes". El profesional presta el servicio de atención continuada en el centro de salud de Maella. "Ese domingo a las 20.00 acudió un grupo de jóvenes al centro de salud para pedir ayuda para uno de ellos, que había ingerido mucho alcohol. El paciente le dio un fuerte manotazo al médico y le insultó. Cuando el médico intentó sentarlo en una silla de ruedas, volvió a recibir un golpe en codo y sufrió los insultos de los acompañantes. El grupo de jóvenes decidió marcharse del centro de salud. Poco después, el médico descubrió que alguien le había roto las lunas de su coche.
El médico, que ya había sufrido otra agresión en el mismo centro hace dos años, ya ha presentado denuncia a la Guardia Civil y ha comunicado la agresión al Salud. CSIF ha pedido la convocatoria urgente de la Mesa técnica de agresiones para pedir medidas de protección para los centros de salud del medio rural", indican desde el sindicato.
Según el CSIF "las agresiones a profesionales sanitarios están aumentando considerablemente en Aragón en los últimos años. En 2021 se comunicaron 355 agresiones a trabajadores en centros sanitarios de la Comunidad, un 50% más que en 2020. En el sector de Alcañiz, al que pertenece el centro de salud de Maella, se registraron el año pasado 6 agresiones".
"Los profesionales del medio rural están especialmente desatendidos. En los centros de salud urbanos se están implementando medidas de seguridad como vigilantes y cámaras. Reclamamos estas medidas también para el medio rural”, subraya Jessica Fessenden, enfermera y responsable de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF Aragón.
Las asistentes trabajarán técnicas basadas en diferentes artes marciales para tratar de resolver una agresión, incluyendo la resolución ante agresiones dinámicas y agarres.
Eso es lo que contempla el curso de defensa personal femenina de la Universidad Popular de Andorra que se impartirá desde el 26 de abril hasta el 5 de mayo en el polideportivo municipal de Andorra.
El objetivo es "adquirir conocimientos para actuar ante situaciones críticas y situaciones de riesgo y proteger así nuestra integridad física".
En total serán cuatro horas de formación. Se establecerán dos grupos, uno de mañana y otro de tarde, ambos martes y jueves.
Un camión cargado con 25 palés con ropa, zapatos, comida no perecedera y productos de higiene ha partido este miércoles de Alcorisa rumbo a un centro logístico en Polonia para su reparto entre los refugiados de la guerra de Ucrania.
Todo ha sido donado por vecinos de diferentes municipios, como Berge, La Zoma o Los Olmos, que lo han llevado a lo largo de estos días al centro cultural Valero Lecha de Alcorisa, donde la asociación de Amas de Casa “El Cantal” se ha encargado de clasificarlos en cajas, un trabajo que facilitará su distribución en el destino, porque se han identificado con el tipo de material que contiene cada una en ucraniano, inglés y español.
La brigada municipal trasladó el material en un almacén del Ayuntamiento y este miércoles lo ha cargado en el camión del Grupo Sesé que cargará todavía más la caja y viajará 3.000 kilómetros hasta Polonia.
Pedro Lozano Giménez, conocido como el Rambo de Requena, detenido el 8 de junio del 2020 en Andorra tras huir de Valencia buscado por varios delitos y tras herir de gravedad, el mismo día de su detención, a un Guardia Civil en Muniesa, se enfrentó este martes a su segundo y último día de juicio en la Audiencia Provincial de Teruel.
Testificaron responsables de balística, inspección ocular de los escenarios del suceso y médicos forenses. Hablaron de la munición ilegal de postas que llevaba la escopeta recortada con la que dispararía el Rambo a los agentes, de los diferentes tipos de balas, disparos e impactos durante el tiroteo en el callejón de Muniesa, que pueden determinar que el Rambo se encontraba en una situación privilegiada sobre los agentes, o del movimiento de brazo que realizó un agente y que pudo evitar un disparo en su cabeza y, por lo tanto, su muerte.
Desde la acusación (Ministerio Fiscal, Agentes de la Guardia Civil y Asociación Unificada de Guardias Civiles) se expuso que el Rambo tenía intención de matar a los agentes, aunque para el Ministerio se trataría de delitos de homicidio en grado de tentativa y para los abogados de los agentes y de la asociación sería intento de asesinato. Las penas que se piden van desde los 29 a los 61 años de prisión. A los citados delitos a los que se enfrenta habría que sumar otros de robo con fuerza en viviendas, hurto de vehículos, conducción temeraria y coacciones.
El juicio ha quedado visto para sentencia.
Piden entre 29 y 61 años de prisión para él. El juicio, con jurado popular, contra Pedro Lozano Giménez, conocido como el Rambo de Requena, comenzó este martes en la Audiencia Provincial de Teruel. El acusado no quiso responder a ninguna pregunta y tampoco su abogado, quien sí que formuló preguntas a los testigos centradas, principalmente, en el conocimiento de las víctimas sobre el terreno en el que se movieron, en la información que los agentes habían recibido sobre el propio sospechoso y en las actitudes y los elementos que pudieron usarse como protección durante el tiroteo y en las heridas que sufrió el Rambo cuando fue cercado por los agentes.
El Rambo fue detenido el 8 de junio del 2020 en Andorra. Huía de la Comunidad Valenciana, buscado por varios delitos que habría cometido allí. Antes de llegar a Andorra, heriría de gravedad a un Guardia Civil en Muniesa y habría estado oculto en una vivienda del municipio turolense de El Castellar. El arma con la que fue herido el agente era una escopeta con los cañones recortados y llevaba munición alterada e ilegal: cartuchos de postas, que tienen una gran expansión dentro del cuerpo.
Hasta Muniesa y hasta Andorra habría llegado en dos vehículos sustraídos y se subiría al vehículo en marcha de un vecino de Andorra, al que le pediría que le ayudase a salir del municipio bajoaragonés.
En el juicio de este martes declararon diferentes testigos. Los agentes de la Guardia Civil de Muniesa declararon que fueron tras el sospechoso tras recibir un aviso en el que se les advertía de que un vehículo sustraído podría ir conducido por el buscado Rambo de Requena y que podía ir armado. Describieron cómo le requirieron identificarse al llegar el sospechoso y los agentes a un callejón y cómo el acusado abriría fuego inmediatamente contra ellos y tras ocultarles la escopeta que portaba. A uno le apuntó a la cabeza, pero el disparo no le alcanzó. El otro, al que se le encasquilló el arma, recibió varios disparos y resultó herido de gravedad.
En otro vehículo sustraído se desplazaría a Andorra, conduciendo muy rápido, poniendo en riesgo a los viandantes, sin respetar señales, chocando contra una pared. A pie, armado con la escopeta con la que habría disparado a los agentes en Muniesa, se desplazó por Andorra, hasta que se subiría al vehículo en marcha del vecino, quien reconociéndolo como el Rambo por las noticias y sintiéndose amenazado, le guiaría hasta la salida del pueblo, pero con la picaresca de hacerlo cerca de los controles de la Guardia Civil, para correr a informar a los agentes sobre su paradero.
Fue interceptado, a pie, en las inmediaciones de Andorra. Apuntaría a los agentes con la misma recortada y fue abatido por los agentes, quienes le practicaron un torniquete en una pierna y lo trasladaron en helicóptero al hospital.
Estos hechos se consideran por la acusación como constitutivos de varios delitos, entre ellos de tentativa de homicidio, tenencia ilícita de armas, hurto de vehículos, conducción temeraria o coacciones.







