-
¿Vuestras esperanzas, nuestra fuerza?
Estaba estos días revisando los carteles y vídeos de las elecciones sindicales que tenemos en el Servicio Aragonés de Salud, este próximo jueves, y hubo varios vídeos de diferentes sindicatos que transmitían el mismo mensaje; hay un vosotros (los trabajadores) y un nosotros (el sindicato en cuestión).
Este mensaje, parte de una premisa falsa; no debería haber dicha distinción, porque los sindicatos no son un ente externo al SALUD, en este caso, si no que emanan de los trabajadores y los delegados que salgan, son trabajadores, a su vez.
Además al establecer una diferenciación entre un nosotros y un vosotros, de forma más o menos tácita, denota una escasa implicación en los problemas del SALUD, y nos dicen que los sindicatos no comparten esa problemática que dicen defender. Solo usan las elecciones para nutrir sus intereses, y negociar, esos cuatros años, con las carencias profesionales y estructurales del SALUD hasta las próximas elecciones.
Defiendo esta tesis porque votar no es una delegación de mis deseos, necesidades o iniciativas. Si no una corresponsabilidad y compromiso por ambas partes en que defendemos un proyecto común, y todos vamos a luchar (en la medida de las posibilidades y capacidades) y colaborar para llevarlo a cabo.
Este no es un caso ajeno a nuestra realidad social. Durante esta primavera, vamos a tener varias citas electorales y entre los posibles usos del lenguaje que usen para engatusarnos con cantos de sirena, este será uno de ellos.
En consecuencia, la solución a una necesidad o problema solo vendrá, por quien se implique en conocer y elaborar de forma conjunta, junto con los implicados y sin distinguir entre un "nosotros" y un "vosotros".
-
Geología para todos
“El dominio de Pliegues Verticales, situado hacia el sur, se caracteriza por afloramientos en núcleos anticlinales de las pizarras y grauvacas del complejo esquisto-grauváquico, con edades previas al Ordovícico”.
Así comienza un apartado del capítulo 13 del libro de geología de 2º de bachillerato (“Geología”), escrito por un prestigioso geólogo aragonés y otros colegas más. Es tan solo un ejemplo; el resto del libro no desentona ni un ápice con el párrafo citado... Por las noticias que tengo, el autor es toda una eminencia en el mundo de la geología, con más de 12 libros publicados sobre el Pirineo y los Monegros, muy respetado y reconocido por sus colegas. Lejos de dudar de su valía profesional, me pregunto como docente, si utilizar ese lenguaje para transmitir ciertos conocimientos (que supongo que desde el punto de vista científico esa redacción será irreprochable), si ese lenguaje, decía, es el más efectivo para captar la atención de los alumnos hacia el apasionante (sin duda) mundo de la geología.
Intento imaginarme a mí mismo con 17 años leyendo esas líneas, y lo único que tendría claro es qué carrera no cursaría bajo ningún concepto. Me acuerdo precisamente de aquella época cuando cursaba COU, que se dio la circunstancia de que en clase de geología soló estábamos 4 alumnos. Nos juntábamos siempre los 4 en la mesa del profe alrededor de él, y nos iba enseñando geología con tal pasión que nos hacía ir a clase siempre con tremendas ganas. Recuerdo que disfruté mucho aquel año de esa asignatura. Y recuerdo también que en ningún momento tuve la sensación de que me estuviera hablando en un lenguaje tan hostil como el del párrafo citado.
Supongo que si un alumno tiene tal entusiasmo por “las piedras” que a pesar de textos como ése acaba en la facultad de Geología, no le quedará más remedio que finalmente aprender toda esa terminología tan específica. Pero opino que un libro como ese no va a ser el mejor reclamo para llenar la facultad de geológicas, que según me cuenta quien me ha enseñado el libro, está de capa caída... Imagino que un profesor/a con un poco de criterio didáctico les dirá a sus alumnos que no hagan mucho caso a ese tipo de párrafos, y se los explicará con palabras llanas y sencillas, entendibles por el común de los mortales, y así conseguirá que no salgan huyendo de sus clases...
-
Civilizado como los animales
Félix Rodríguez de la Fuente, nació y murió en un 14 de marzo, de 1928 y 1980 respectivamente, y Pablo Serrano construyó la estatua que señala su tumba en el cementerio de Burgos. Sólida, sobria, hermosa, grandiosa, fiel reflejo del naturalista y el escultor.
Pertegaz, un precioso animal de esa naturaleza que se regenera en los pueblos pequeños, como Olba, rodeada por aldeas muy familiares: Los Pertegaces, Los Tarragones, Los Dinés, Los Lucas, Los Cantes, en fin. Y en Villarluengo fábricas textiles, la primera de papel continuo. Lugares magníficos para instalarse, y crear, no sólo 700 empleos dignos, como hizo Don Manuel, sino muchos más. Así se hizo, y así se hace.
Fue divertido ver a Eva Ugarte en la Resistencia de Movistar+, exultante compartiendo que Berto Romero había consentido en que su sueldo mayor, se sumara al de ella, justo, se dividiera la suma entre dos, y así cobraran los dos igual, ya que ambos son igualmente protagonistas de su serie: Mira lo que has hecho. Seguro que ella hará igual en el futuro, si se da la ocasión.
Silvia Clemente ha ganado las primarias de Ciudadanos en Castilla y León, tras muchos cargos en el PP durante 20 años. Ha dicho eso de prometer hasta meter, y después de metido, nada de lo prometido. No veo por qué nadie tiene que prometer pisos, joyas, cosas en fin, por lo que civilizadamente sería copular, o sea copula ella y copula él, sí lo desean ambos, y antes pueden conversar sobre las responsabilidades de cada cual, que por demás bien podrían ser iguales, y no eso de abortar porque producida la fecundación, el descendiente crece sólo en el cuerpo de ella, lo que es una afirmación bastante artificiosa, toda vez que tal desarrollo depende de la intervención activa de muchas otras personas. En fin.
Dijo Pedro Sánchez que abogaba por que todos los niños y niñas tuvieran futuro, erradicando la pobreza infantil. Pedro, para eso lo que hay que erradicar es que sean objeto de robo, y que se les hurten las aportaciones de las personas con más formación y patrimonio fruto de trabajo y dedicación. Bien sabes que la ignorancia es la madre de todos los males. Aunque no legislas para erradicar la orfandad por violencia sobre los padres.
Y para liberar tensiones, mejor que denunciar para robar, abortar, demandar divorcio o concitar colocadas sin escrúpulos, sumarse al grupo oficial de insultos de WhatsApp (Ver La Resistencia, Novedades Carminha), soltar los exabruptos, a desconocidos, olvidar, y a ser gente civilizada como los animales. Y lo de chupar pilas, no sé. Tal vez lo de frotar los dedos índices con otra persona. Entretenimiento con otra persona, en general, hasta tener un millón de amigos, civilizados.
-
La salud que nos importa
Dice el aforismo que la salud solo se valora cuando nos falta. Bien cierto. En una sociedad que ha evolucionado la definición de salud desde “la ausencia de enfermedad” hasta su concepción como “el completo bienestar tanto físico como mental”, nuestras expectativas contemplan la cotidianeidad normalizando el bienestar como única forma posible de vida.
Numerosos factores influyen en que esta percepción sobre la salud se haya extendido, pero los dos pilares claves en los que se apoya son, sin duda, la universalización de la sanidad y los avances tecnológicos.
El primero de estos pilares, ha supuesto que la sanidad se haya convertido en una de las 4 patas sobre las que se sustenta el denominado estado del bienestar. El entramado sanitario soportado por las cotizaciones de trabajadores y empresarios, de manera solidaria, ha logrado extender a todos los ciudadanos la asistencia médica, liberándolos de la espada de Damocles de los costes de diagnósticos y tratamientos.
Por otro lado, la investigación en el ámbito de las ciencias de la salud, a pesar de que queda todavía mucho camino por recorrer, han llevado a facilitar el acceso a tratamientos medicamentosos y técnicas quirúrgicas, logrando curar y erradicar enfermedades antes mortíferas y, a minimizar los efectos de algunas otras que todavía condicionan nuestra salud.
Pero, si creemos que la evolución normal de estas dos materias nos debería llevar a mejores prestaciones y mejor acceso a las nuevas técnicas médicas, debemos ser conscientes de que el futuro no va en esa dirección.
De un lado, los estados se ven incapaces de mantener económicamente el sistema de salud, enfocándolo hacia diferentes niveles de privatización al nadar entre la presión que supone la disminución de la recaudación por el descenso en el número de cotizantes y la que ejercen las aseguradoras médicas privadas, ávidas de beneficiarse del descenso en la calidad asistencial y las listas de espera.
Por el otro, la inversión en investigación, capitalizada por los grandes laboratorios farmacéuticos, que más allá de rentabilizarlas, convierten determinados tratamientos, en la práctica, en una extorsión para los pacientes.
Es necesario pues, defender nuestra sanidad y el derecho a la salud para que no debamos lamentarlo en el futuro. Y para que sepamos de que estamos hablando, un par de botones de muestra. Por desgracia en estos meses he podido comparar entre dos modelos sanitarios a través de la enfermedad de dos amigos muy queridos. El primero, atendido en España, ha podido gozar, sin coste directo, de atención médica de primera clase en instalaciones de primera clase, mientras que el otro, tratado en Estados Unidos, dónde reside, ha tenido la “suerte” de poder pagar un carísimo seguro médico, que no está al alcance de la inmensa mayoría de la población, lo que le ha permitido costear un tratamiento de más de medio millón de dólares.
¿Vale la pena pues defender nuestro modelo?
-
La enseñanza del 8M
A estas horas de este 8 de Marzo, cuando son las 23:50 y repaso un día que debería marcar otro paso más en la lucha para obtener la igualdad entre hombres y mujeres, en definitiva, un paso más para conseguir una sociedad más justa. Me quedo con diferentes escenas; el entusiasmo de muchas adolescentes que se sabían protagonistas de una gran manifestación (seguramente su primera manifestación), los cánticos que cohesionaban la amalgama de personas que hemos salido a la calle hoy para protestar contra la injusticia: mayores, jóvenes, familias con hijos y padres primerizos. Grupos de mujeres y amigas jubiladas.
En esta heterogeneidad nos hemos sentido todos cómodos y respaldados unos por los otros y no nos hemos cuestionado que la compañera de cánticos fuese asiática ,argelina o de Torrero. Puesto que lo importante era el objetivo de la lucha y la fuerza que transmitíamos como colectivo. Y en esta base precisamente, es donde hemos sido fuertes y nos hemos sentido fuertes; siendo un grupo, luchando como tal y defendiendo estos principios, desde esa perspectiva.
Ahí es donde reside la fuerza de la clase obrera, sabiendo que somos un colectivo diverso, pero con unos mismos objetivos, y aunque, nuestros modos puedan ser diferentes, en el fondo, deseamos y luchamos por lo mismo: queremos una sociedad más justa, más libre y con más futuro.
Esta debe ser nuestra grandeza y no debemos olvidarla, porque solo así conseguiremos la victoria en las batallas diarias, y en la lucha final (como dicen las viejas tonadillas).
Porque estando unidos, seremos fuertes, seremos más y no caeremos en la incertidumbre.
Porque estando unidos podemos conseguir una sociedad que responda a las necesidades de los trabajadores, más justa y con menos desigualdades sociales.
-
21 días
21 días es el tiempo estimado para crear un hábito. Hoy en día no están difícil comenzar un reto. Yo ya llevo unos cuantos por internet: “7 días 0% azúcar”- es excesivo exigir 21 para este reto-, “21 días para tener tu casa en orden ”, “21 días meditando”.
Antes 21 me parecían pocos para asentar cualquier cambio, pero últimamente parece que vivo en una transformación continua. He modificado la alimentación, he dejado atrás el sofá de las tardes, salgo a andar todos los días, practico yoga, intento ser más ordenada y llevo unos cinco días que apenas veo la tele. Lo mejor para la salud mental es esto último, desconectarse un poco de la televisión. Me guardo las series de Netflix para cuando planche, así es seguro que ya no se me acumula la ropa.
Ahora me voy a proponer un nuevo reto: tres meses sin ver ningún programa de política. Me gustaban las tertulias y los debates, pero han conseguido que aborrezca todo lo que tenga que ver con esa maldita palabra: política. Entre periodistas de opinión que parecen dioses que saben más que nadie sobre lo humano y lo divino y los candidatos tan mediocres que tenemos ,dan ganas de decir: paren que yo me apeo. Llevo un lío tal que no me aclaro. Ya no sé si soy progre o conservadora, de ultra izquierda o de ultra derecha, porque si hoy en día no eres afín en todo lo que diga el líder te tachan de fascista, comunista o qué se yo, lo que se les ocurra. Y paso de todo el colorido, me apunto al negro, que es el color que baña mi tierra olvidada y, además, estiliza. -
La pervivencia de los símbolos
Hace unos días, treinta y tres promociones de geólogos nos enterábamos con consternación de que la palmera del jardín de piedras había sucumbido al picudo rojo. En realidad, eso era solo una anécdota, si pensamos en que coincidió en el tiempo con el fallecimiento de dos profesores relativamente jóvenes, Nacho Subías y Carlos Sancho, que sí que fue un auténtico mazazo. Pero la palmera era un símbolo. Bajo ella hicimos asambleas, comidas, reuniones, veladas –más o menos alcohólicas-, protagonizó, carteles, camisetas, portadas... Era lo que hacía distinto y distinguible nuestro edificio: el de la palmera.
Sin embargo, en el Bajo Aragón estamos asistiendo a un fenómeno diametralmente opuesto: La salvación de un símbolo, como es el Puente de Castellote reemergido con el vaciado del pantano de Santolea. Y todo gracias a una iniciativa en change.org (https://www.change.org/p/adolfo-giner-salvemos-el-antiguo-puente-de-santolea) para salvarlo que lleva, de momento, 1763 firmas.
El puente será desmontado piedra a piedra para preservarlo de la ampliación del embalse, puesto que la cerrada de la nueva presa está proyectada justo en el mismo punto en el que se encuentra esta estructura, de origen posiblemente renacentista y de muy cuidada factura y localización, según los expertos. Será desmantelado piedra a piedra y con mucho cuidado, siempre acompañado de todos los informes especializados necesarios, ya que, por ejemplo, es muy importante saber si existe mortero en las juntas de los sillares, pues eso condicionará la metodología de desmontaje. Los sillares, muchos de ellos con marcas de cantero, serán numerados y almacenados colocados en palés a la espera de su reubicación, que, de momento, no está clara, aunque el objetivo debe ser montarlo en un entorno lo más próximo a él.
Un puente siempre es un símbolo, pues no solo es una vía de comunicación, sino también un nexo de unión entre localidades o tierras vecinas.
En este caso, formaba parte del importante camino que unía Castellote con Mirambel y Cantavieja, e incluso con el norte de la provincia de Castellón, es decir, el Maestrazgo con el Bajo Aragón. Su salvaguarda no solo supone la pervivencia de la memoria, sino también viene a resarcir la pérdida del puente de Santolea, destruido hace casi diez años por otras obras en el pantano.
Geóloga/petróloga especialista en restauración.
-
Patria
La patria de esta columna de opinión no es la adinerada patria vasca de la premiada novela de Aramburu. Ésta es territorialmente poco significativa, apenas la mitad de nuestra provincia de Teruel. Tampoco es la patria de esta columna, aquella adinerada república que nunca fue, en el noreste de la península Ibérica. Nosotros habitamos una yerma tierra al sur de los Pirineos Centrales, en un territorio mucho más extenso que aquella no república sin presidente. Soñamos que nuestra patria sea Europa, hasta los Urales, la que nos trajo la política agraria comunitaria y los fondos europeos abonados por franceses y alemanes. Hoy, constitucional, política y jurídicamente nuestra patria es España, una Nación que se forjó alimentando a los nacionalismos citados y a las grandes urbes.
Ahora interesa el interior de esa nación habitada por nuestros vecinos leoneses, zamoranos, palentinos, abulenses, segovianos, conquenses, guadalajareños, sorianos, riojanos, turolenses, oscenses -sin duda-, al noroeste orensanos y lucenses, y al sur jienenses; alejados de la costa y de las grandes ciudades. Esta semana, una meteorología adversa, ha aflorado serios problemas para quince millones de españoles que respiran un aire que la Unión Europea considera insalubre, contaminado por dióxido de nitrógeno, partículas u ozono por encima de los límites considerados seguros, partículas no emitidas por una central térmica en el desierto, sino por tubos de escape.
Afectadas 26 ciudades, fundamentalmente las áreas urbanas de Madrid, Barcelona, Murcia, Valladolid, el triángulo asturiano, las tres capitales vascas, las ciudades del litoral mediterráneo, y en el sur Sevilla, Córdoba y Granada. Algunas voces autorizadas, quizá Del Molino o Llamazares, han opinado que los problemas de lo rural, sólo tendrán solución cuando lo urbano tenga los suyos. No se trata de enfrentar a la España densamente poblada con la España vaciada. Todo lo contrario.
Quienes habitamos el medio rural estamos llamados a ser la solución de nuestros vecinos de la España periférica y del área metropolitana de Madrid. Es sencillo. La Patria Interior (en la Serranía Celtibérica la densidad de población media no llega a 8 habitantes por km2) puede integrar a las patrias periféricas (en Hospitalet de Llobregat viven más de 53.000 personas por km2), tornando del revés los últimos cien años de nuestra historia, vertebrando esa “España vacía, ese país que nunca fue” y dirigiendo desde el Estado los flujos de población desde esa España urbana a la vaciada.
-
¡A las barricadas!
Tan pasado de moda está el “A las barricadas” de antaño, como el amor patrio que algunos utilizan para arengar a las masas y convocar manifestaciones bajo ningún lema, ni reivindicación alguna que defienda y proteja a la ciudadanía y sus derechos ganados a pulso.
Deberían sentir vergüenza quienes utilizan unos símbolos que son patrimonio de todas, para vender y hacer calar en el imaginario colectivo sus mensajes de xenofobia, odio y racismo. Mensajes que rompen, enfrentan y separan.
También deberían sentir vergüenza quienes tras banderas, grandes banderas, quieren esconder años de corrupción y saqueo de las arcas públicas, en beneficio propio y en financiaciones ilegales de campañas electorales.
La derecha española y la derecha catalana han tumbado los presupuestos más sociales de democracia española, han impedido que el estado de bienestar llegue a más ciudadanos, y lo han utilizado para impedir que a través del diálogo se dé solución al conflicto político generado con Cataluña.
Han abierto el armario de la ropa vieja, y han aireado el olor a rancio y a naftalina, pero no les valen sus sedas brillantes rojigualdas para ocultar las intenciones de los nuevos salvapatrias.
Frente a los que quieren gobernar en nuestros cuerpos, abolir nuestros derechos, expulsar al migrante y gobernar para los que más tienen, frente a ellos, nos queda el respeto, el diálogo y la sororidad.
Cambiemos el odio, el enfrentamiento y las barricadas, por feminismo.
Porque la revolución será feminista, o no será. -
Las calderas de Pedro Botero
Paco León en la Resistencia, habla de las multas de Hacienda por las ingenierías financieras de los gestores, y al que ahora confía sus impuestos, le indica que no invente, que no sea creativo, que aplique la fórmula por la que más se pague, que añada más dinero en evitación de interpretaciones posteriores, y sume otra cantidad, a modo de regalo con lacito, y una tarjeta que ponga: “Para España, con amor” sin preocuparse de recibir justificación de que tales cantidades se hayan destinado, en efecto, a paliar las necesidades de quienes merecen las ayudas públicas. Entendía que Màxim Huerta no pudo seguir siendo ministro porque estaba pleiteando con la Agencia tributaria, pero que él sí podría serlo, porque no había pleiteado, pagó y punto. Indicó que los gestores de esas ingenierías fiscales, de pobres infelices tenían poco, que Wert le parecía un tipo oscuro, siniestro, malvado, y que en su actual residencia en París, le veía más como el jorobado de Nôtre Dame, en su forma de moverse. Ya están en el SEPE dispuestos a robarle, no se puede tolerar la denuncia de maltratos, abusos y violencia de género gremial.Desirée Vila Bargiela, un millón y medio de indemnización por una negligencia médica al operar una rotura de tibia y peroné, que sufrió practicando gimnasia acrobática, y que desembocó en la amputación de la pierna derecha. Cuantas cabezas estarán diciendo: “Vamos a ver Manuel, estamos muy faltas, y tú no quieres la pierna para nada, hazlo por tus hijas, que no dejaremos de dar con alguna médica negligente”La conjura de las colocadas para robar, extorsionar y tramar contra quienes evidencian las corrupciones a las que se dedican. Descubren el silencio administrativo. La desatención flagrante. La interpretación perversa. La connivencia con los colegas del sistema judicial, con las de la agencia tributaria. En fin, con todo el entramado de mangantes colocadas y atraídas por esas argucias y compadreos que permiten leyes poco trabajadas para el progreso y la erradicación de la tiranía, que en su excesiva maraña, permiten abusos e injusticias, a las que se terminan por acostumbrar, mientras languidecen sumando torpezas y desatinos en ese proceso endogámico, en el que pasar por clínicas y hospitales, es más cotidiano que comer y evacuar.
