• Hermanas de las Anas

    Eran finales de los ochenta, no recuerdo el año, cuando una mujer vino a buscarme y me propuso trabajar como profesor de BUP. Le contesté que encantado. Me dijo que era para las Anas. Me vi inmediatamente en la obligación de decirle que yo no era católico, ni creyente. Me contestó que lo sabía, pero que me buscaba por las buenas referencias que tenía sobre mi como profesor y consideraba que era el idóneo para desempeñar el trabajo.

    Durante varios años estuve trabajando como profesor en las Anas. Hasta que tuvieron que cerrar el BUP después de varios años de penurias económicas.

    Debo decir que también he trabajado como profesor en la enseñanza pública y he pertenecido a la dirección de la asociación de padres del Emilio Díaz y a su consejo escolar.

    Afirmo con rotundidad que nunca, en la enseñanza, me he sentido más libre que en las Anas. Han pasado más de veinticinco años desde que cerraron BUP y dejé de trabajar allí.

    Todavía sigo conservando contactos con antiguos alumnos, que ahora son informáticos, profesores, médicos, peones, albañiles,... y aunque no lo he hablado, creo que también se sintieron libres. Algunos son simpatizantes de Podemos y otros del PP.

    La hermana Pepa, que era la directora me decía: “Hermano José Alberto, mañana celebramos la festividad de … y a las nueve tenemos la eucaristía -la primera vez que me lo dijo le miré extrañado y estuve a tiempo de decirle, pero sabe que yo no voy a misa, pero antes de abrir la boca la hermana continuó- así que a usted le esperamos para el vino español que será a las diez”.

    En una ocasión una hermana me regaló una caja de pañuelos bordados con mi nombre. Lo agradecí mucho, sobre todo por el detalle de estar bordados. Tiempo después supe que cada hermana tenía una paga mensual para sus “caprichos” de poco más de un euro. Había estado ahorrando durante varios meses para comprar los pañuelos y regalárselos a un no creyente. Me emociono cada vez que lo recuerdo. Los pañuelos los sigo conservando tal como me los entregó.

    Podría contar decenas de detalles, algunos que asombrarían, pero como implica a terceras personas con las que no he hablado, no me parece correcto escribirlos. Todos los detalles hablando del trato de las hermanas en una relación de absoluta libertad.

    Cuando leo en la prensa que el gobierno está poniendo trabas a centros de educación como las Anas, me sublevo. Me sublevo por el buen recuerdo que tengo, lo agradecido que les estoy y me sublevo porque es un ataque a la libertad. Porque la libertad no consiste en hacer lo que uno quiera, consiste en permitir que aquellos que no piensan como tú puedan hacer lo que quieran, siempre dentro del respeto a la ética.

    Siempre me llamaban hermano, el hermano José Alberto. Así que HERMANAS, hermanas de las Anas, aquí estoy para defender lo mucho que aprendí a respetar en vuestra compañía.

  • ¿Estudiar?

    Pedro Sánchez cuenta con 452 asesores puestos digitalmente, esto es, a dedo, frente a los 294 que rodeaban a Rajoy, con un coste de 15,1 millones de euros, casi los 19 millones destinados en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado de 2021 para combatir la despoblación. Y resulta que de todos esos que prestan sus, sin duda, valiosos consejos a nuestro presidente, casi la mitad no tiene estudios superiores. Hubo un tiempo en el que la educación fue un medio eficaz para la promoción de las clases humildes que, con becas para las que se exigía una nota media de notable (en el presente basta un 5,5 para obtener la beca mínima) y con el esfuerzo económico de las familias pudieron cursar una carrera y prosperar en la sociedad.

    Pero esto es ya el pretérito. Ahora, no es preciso estudiar ni esforzarse para labrarse un porvenir. Basta dedicarse a la política para medrar en la vida. Con labia y buenos padrinos…

    Tenemos un presidente que cometió varios plagios en su tesis doctoral. Amenazó con denunciar al periódico que había publicado la noticia pero dos años después sigue sin hacerlo. El líder del primer partido de la oposición empleó siete años en sacarse media carrera de Derecho y, en tan solo un curso, aprobó la otra mitad. La portavoz del partido del Gobierno se matriculó en una carrera universitaria que abandonó para volcarse en la política. Para qué perder el tiempo estudiando si ya tenía el futuro asegurado. Cuando termine su trayectoria pública la colocarán en algún consejo de administración o compañía eléctrica y a vivir. Lo mismo ha sucedido con varios ministros y con un presidente del Congreso. De todas formas, ostentar un título universitario no es garantía de nada. Muchos pasan por la universidad pero la universidad no pasa por ellos.

    Y tampoco va a hacer falta aplicarse en los niveles inferiores. Según la nueva ley de educación, la LOMLOE, (cada partido confecciona la suya) se podrá pasar de curso con todas las
    asignaturas suspendidas, lo que equivale a un aprobado general. La escuela y el instituto desterrarán los restos de disciplina de trabajo, esfuerzo y afán de superación que quedaban y se acabarán de convertir en un aparcamiento para niños y adolescentes, en un lugar de divertimento, y los profesores, como la película de Arnold Schwarzenegger, en polis de guardería.

    Todo el alumnado tendrá título, aunque ya no sirva para nada. Se habrá conseguido la igualdad. Es cierto que por abajo, pero todos y todas serán iguales en ignorancia. Lo que nada cuesta, nada vale. La frase de Tomas Bulat resume perfectamente lo que se pretende: “Cuando se nace pobre, estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema. El saber rompe las cadenas de la esclavitud”.

  • Charlatanería invasiva

    El poder judicial no debe ser independiente, debe evitar que se robe, y no lo hace. El gobierno no está legitimado por la mayoría, sino por la capacidad de distribuir la riqueza y alcanzar las más altas cotas de progreso científico y humanista, y no lo hace. Se limitan a ser rehenes de su pasado de intrigas y disputas, y acaban, eso sí, en las riberas de los ríos para partir, repartir y llevarse la mayor parte, alejándose de los trabajos productivos y entregándose a los especulativos, además de los que les afloran de los abismos incapacitados, represores y violentos. Ríos, flujos de cash. Los obreros siempre son una inmensa mayoría, pero incapaz de mantener ni sus puestos de trabajo, sin la dirección operativa, una inmensa minoría. Si fueran confiables, se preocuparían por aprender a ser autónomos y reducir al mínimo las contingencias, y no lo hacen. No piensan en la estructura económica, y menos con habitualidad, mejor entregarse a codicias simplonas. -¿En qué parte de todo este rollo se ve cómo robar?- se dirán cuando les convocan a reuniones clandestinas con mandamases de pacotilla.

    O: -¿De cuánto estamos hablando?- En esa precipitación a las expresiones confusas y crípticas, que van reduciendo el entendimiento a eso, robar, y lo que haga falta, -pero no me líes la cabeza, que no estoy para jeroglíficos-. Y los legisladores, ay, incapaces de encontrar a Wally (no robar) en los océanos normativos. A lo mejor ni está dónde mira esa parte de la mayoría.

  • Amor, Roma, mora, ramo

    La cuna es dónde duermen los bebés, pero la cunicultura no es la sabiduría referida a las cunas y quienes las ocupan, sino a las conejas y gazapos. Y sin temor a equivocarme observo que la justicia no está en las manos más capacitadas, ni mucho menos, sino en las de orates. Ay, el derecho romano, el natural. Un profesional, que no trate de robar, y sí de ser útil, como Sofía de Grecia, escucha a la clientela, y a la tropa leguleya, pero comprueba con su superior formación, que no se busca injusticia. Naturalmente lo primero que hará será verificar la información que se le cuenta, por sí mismo acudiendo a fuentes inequívocas. Lo segundo, contactar con las personas a perjudicar, para contrastar. Y finalmente, garantizará la justa contraprestación, entrega de bienes o servicios de recepción voluntaria, y precio cierto conocido de antemano. Si no es el caso, trasladar la pretensión al demandado para que la haga suya.

    Y por supuesto quien contrate que pague todas las averiguaciones, no quien no ha sido injusto. Natza Farré, comisaria de la exposición, "feminista tenías que ser" hasta el 30 de noviembre en Barcelona, no concede tal atributo a quien protagoniza acciones de capitalismo depredador, como presidir un banco, ya que no reúne el requisito del objetivo de la igualdad entre iguales. Julia Otero retuerce las palabras, ante la proclamación del amor conyugal inquebrantable, que alcanza los treinta años, que realiza su colaborador económico. Y Marina Marroquí urde palabras para la discordia, ya que carece de la preparación para sembrar cohesión y respeto. Estos días siempre tengo moras y endrinas en el frutero. Y estoy preparando pacharán con un puñado de arañones, unos pocos granos de café no muy tostados, y un canuto de canela en rama, por cada 700 centilitros de anís. Por cierto, una docena de endrinas al día, durante un mes al año, limpia la vejiga, y reduce el riesgo de cólico nefrítico. Y en palabras de Enrique Villarreal Armendáriz "el drogas", contenidas en su libro infantil "Las zapatillas de volar": - Cálzate cada mañana, las ilusiones que te ha traído la noche-

  • Buenos y malos

    Hay mentes planas y sectarias que, únicamente, conciben dos opciones, o blanco o negro, no dando cabida al gris y, mucho menos, a otros colores; o buenos o malos, sin admitir matiz alguno. Naturalmente, ellos son los buenos y los que opinan diferente, los malos. Y cuanto más malos son los malos, más buenos son los buenos. Así, para blanquear a los nuestros se demoniza y descalifica al contrario, las más de las veces repitiendo falsos mantras que acaban por parecer
    verdad al más puro estilo totalitario. Hablar bien de los malos se va a conceptuar como delito. ¿Lo será también hablar mal de los buenos?

    Durante la II República, el Ateneo de Madrid sometió a votación entre sus socios la existencia de Dios. Por un solo voto, se impuso el no. Puede decirse que el Ateneo resolvió, democráticamente, que Dios no existe. De igual modo, las Cortes van a decidir por ley quiénes son los buenos y quiénes los malos, van a reescribir la historia seleccionando unos hechos y ocultando otros. Como en una democracia las mayorías parlamentarias cambian, la interpretación de la historia podría variar según la ideología dominante en las Cámaras. Cuando los políticos pretenden escribir la Historia hay que desconfiar de sus propósitos.

    Hasta ahora, el pensamiento pertenecía al ámbito personal de las conciencias. Cada uno es libre de pensar como quiera. A lo sumo, algunos pensamientos se consideraban pecado por la Iglesia. Lo mismo que ciertas miradas. Pero ya no es así. Pensar en contra de la corrección política que se nos intenta imponer es delito. Lo ha dicho la ministra de Igualdad: “Quienes
    piensan que la violencia no tiene género están fuera de la ley”. Asimismo, las miradas lascivas hacia las mujeres, además de pecado, son acoso. Difícil tarea la de los nuevos inquisidores para leer los pensamientos y juzgar las miradas. Si no se nos permite pensar libremente, también se prohibirá expresar estos pensamientos y opinar según nuestro parecer. Solapadamente y bajo la funda de ocurrencias -como la moción podemita en el Ayuntamiento de Collado Villalva para que los lunes sean “días sin carne” en colegios y restaurantes con el fin de concienciar sobre el maltrato animal y el cambio climático- se nos están coartando libertades. Nos lo tomamos a broma pero deberíamos preguntarnos hacia dónde nos llevan.

    Sabiendo los regímenes que apoyan y los sistemas políticos que defienden, la respuesta es fácil.

  • Okupas

    Aunque hoy día pueda parecer imposible, hubo un tiempo, no tan lejano, en el que no se cerraban con llave las casas, sobre todo, en los pueblos. Lo ajeno se respetaba y las noticias sobre robos resultaban algo excepcional. Pero todo cambia y, poco a poco, los actos de latrocinio comenzaron a crecer y, para evitarlos, se hizo necesario adoptar medidas de seguridad.

    En las fincas, se fueron imponiendo los porteros automáticos y, en los pisos, las puertas blindadas. Nos hemos habituado a esta clase de delitos y han dejado de sorprendernos. Lo indignante y vergonzoso es que esté sucediendo lo mismo con la ocupación de viviendas considerada ya natural en los anuncios de alarmas.

    Los testimonios sobre este problema, algunos escalofriantes, se han multiplicado. Así, el dueño de un piso usurpado consiguió recobrarlo mientras los okupas veraneaban en Ibiza.

    Ahora, puede verse denunciado por allanamiento de morada. O la mujer que se apropió de la casa de la anciana a la que cuidaba tras fallecer esta durante el confinamiento y a la que mandó incinerar sin el permiso de las hijas. Cada vez son más quienes, para impedir el asalto de sus propiedades, tapian puertas y ventanas y, en muchos lugares, se organizan en patrullas para hacer frente a los okupas con el peligro de que la gente empiece a tomarse la justicia por su mano.

    Asimismo, han aparecido empresas especialistas en desokupaciones. Hasta el momento, solo sabíamos de incidentes anónimos pero, últimamente, se han visto también afectadas personas conocidas como una periodista de Telecinco, afín a los partidos valedores de los okupas. Gracias a la Guardia Civil, pudo recuperar su residencia. La operación se transmitió en directo.

    La legislación española es muy blanda con este tipo de delincuentes que ya actúan por medio de bandas mafiosas y que, envalentonados ante la permisividad existente, campan a sus anchas invadiendo pisos y chalets mientras los propietarios se encuentran desamparados, por completo, frente a ellos, sin poder echarlos y debiendo seguir abonando los gastos de luz, agua, gas, etc. No cabe, pues, extrañar que el fenómeno se haya disparado escandalosamente. Un 41% en Barcelona donde el Ayuntamiento de Ada Colau ofrece talleres a los jóvenes para la “liberación de espacios” siguiendo teorías anarquistas y ha aprobado la ocupación de un edificio por antisistemas pagándoles, además, las obras de rehabilitación.

    El mundo al revés. Como, erróneamente, dicen que dijo don Quijote, pues la cita es del Cantar de Mío Cid: “Cosas veredes, amigo Sancho, que harán hablar las piedras”.

  • Dictadura del proletariado

    ¿Cuánto iban a tardar las neuronas en asociar el paso de la dictadura de los más capaces, pocos, a la dictadura de los menos autónomos, poniéndose violentos, mayoría, y disfrazarlo, como se camufla una depredadora, que sólo sabe ponerse violenta, y encima llamarlo, democracia, la tiranía de quienes viven sin méritos de los excedentes de los más industriosos? El relevo generacional y la evolución profesional, no encuentra sus cimientos en las instituciones escolares generalistas. Bastaría que el alumnado propusiera que cada profesora tuviera que examinarse con ellos, de los contenidos de cada examen, eligiendo uno de entre varios traídos por ellos, y autenticándolo una vez completado con alguna marca que impida sustituirlo por otro, y que ella los corrija todos, y todos vuelvan a los alumnos para verificar la correcta valoración, incluído el de la profe. Una verdadera maestra, por ejemplo una escultora, muestra como completa una escultura, y las aprendices perciben, practican y aplican lo comprendido. Y conviene que haya trabajo para todos los aprendices. La justicia vuelve a estar al nivel de la inquisición, con titulares que no solo no persiguen a quienes roban, y tratan de evitar el robar, sino que obran como en lo que en la dictadura era un chiste, por contradecir la realidad: -vi a cuatro brutos enormes (mayoría) pegando a uno pequeño (minoría) para robarle. Al ver aquello me indigné, fui para allá... y le pegamos una paliza entre los cinco y le robamos el dinero y el bocadillo- Vamos lo que hacen en las administraciones públicas, cuajadas de colocadas por las políticas que reciben los votos de la mayoría, robar a quien saben que tiene dinero, obtenido con sus méritos, aglutinando a mayorías de ladronas y violentas. Y cómo verdaderas charlatanas y quienes hablan por no callar, las unas disfrazan su ignorancia, tratan de engañar y sacar el dinero con embustes, o largan verborreas, que evidencian que no están más que para vivir a costa de otros, y cada vez más, robando, por el juzgado, o mediante delincuentes comunes. Vuelven a divulgarse los envenenamientos políticos, que parecían antediluvianos. Y de la anacrónica dictadura del proletariado, al despotismo de vagos y haraganes, ni siquiera ilustrado. Pronto obtendrán mayorías absolutas cada vez más abrumadoras, si no lo remedian quienes nos enseñen a respetar los bienes ajenos obtenidos sin robar, a todas, y a no robar niñas, a nadie.

  • Vándalos

    Hace escasas semanas, nos indignamos con la noticia de que un grupo de jóvenes había realizado pintadas con espráis de colores en la torre gótica de Alcañiz, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y recién restaurada, en el parque del Cuartelillo y en otros espacios de nuestra población. Los cinco perpetradores del desaguisado, cuatro de ellos menores, fueron identificados por la policía y se comprometieron a subsanar los daños causados, a lo que ya han procedido juntamente con una empresa especializada.

    Por desgracia, no es la primera vez que se producen estas conductas vandálicas en nuestro casco urbano sino que ya viene de antiguo. En 2018, el recinto de la ex-colegiata (a mi modesto entender, uno de los rincones más bellos de la capital del Bajo Aragón a pesar de la chapucería de la calle Infanzonía) ya fue objeto de este tipo de acciones deplorables con grafiti y graves desperfectos en su mobiliario urbano. El Ayuntamiento de Alcañiz informó que el incivismo suponía unos gastos superiores a los 20.000 euros anuales. Años antes, otra pandilla de adolescentes destrozó a pedradas el tejado del lavadero de Santa María, en la ribera del Guadalope, junto al puente de la plaza de toros. Y bastante más atrás, otra banda se cebó con la ornamentación que los alumnos de la escuela taller habían realizado en los jardines del cerro de Pui Pinos, ocasionando importantes daños, entre ellos a la fuente de las Ranetas.

    Ha llovido bastante desde entonces pero hay gente que no cambia. Afortunadamente, los “vándalos” son minoría e, igualmente, tenemos ejemplos inversos que son de admirar como el de otros cuatro jóvenes que, por propia iniciativa y con productos pagados de su bolsillo, acometieron la limpieza de la fuente de las Ranetas y su entorno. Ojalá cunda el ejemplo entre los jóvenes y también entre los adultos. No se trata solo de que unos limpien sino de que nadie ensucie. De cuidar lo que es de todos con el mismo esmero con que cuidamos lo particular. Reponer el patrimonio deteriorado –las más de las veces por la inmadurez de unos pocos- nos cuesta unos dineros que podrían ser dedicados a otros menesteres y ofrece a los visitantes una imagen pésima de nuestra ciudad y de los alcañizanos.

    Repito mi consejo a esos individuos que se divierten manchando las paredes de nuestras calles: Que escriban y pinten menos y que lean más; obtendrán mayor provecho.

  • La jueza novata

    Mire, su señoría, estas pensiones sentenciadas, impagadas, y la solicitud de abogado y procurador habilitados para que sean embargadas.

    Dame el expediente completo y el teléfono del demandado, que quiero contrastar con él los datos.

    ¿Pero cómo va ser eso, su señoría, perdóneme el exabrupto, cuando basta con la autenticidad de la documentación, reflejada con las anotaciones pertinentes?

    El expediente, y el teléfono del demandado, por favor, no me obligues a sancionarte por desacato e insubordinación muy grave. Por cierto, ¿desde cuándo no se comunican las hijas con el padre?

    Pues, no sé…

    ¿Desde cuándo?

    Desde hace, muchos, muchos años, desde que se nos ocurrió incitar a que la demandante impidiera toda comunicación, para perpetrar todo tipo de robos y abusos. Desde 2010, creo, ya ni me acuerdo.

    ¿Quién os invitó a robar, matar, mentir y deshonrar a los padres?

    Vázquez, fue Vázquez, quien trajo el juzgado al pueblo. Y luego toda la jerarquía del partido.

    ¡Qué horror! Anda, trae lo que te he pedido, y que no se repita, ¿me oyes? Enmienda, y no nos avergüences más. Te va el empleo en ello, no se te olvide. Y la jubilación. 

    Sí, su señoría, perdone mi atrevimiento, pero es a lo que estábamos acostumbrados, juezas novatas, a las que halagábamos, ellas se ensoberbecían, confiaban en nosotras, y así era.

    Ya comprenderá, su señoría, que me dan ganas de matarle, y el resto de la manada lo intentará, es su naturaleza, asentada durante decenios, pero dada su benevolencia, al no expedientarnos, tal vez podamos reinsertarnos en la justicia, y no robar nunca más. No me dé la espalda, por favor se lo pido, su señoría, que me conozco, es toda una vida de abusos y atrocidades, tenga paciencia conmigo, y espero que en adelante no haya juezas más que cómo usted, para que no recaigamos en antiguos errores. Cómo venga otra autoridad ladrona y genocida, volveremos a las andadas, fijo.

    El anteriormente conocido como oficial de la administración de justicia, salió escopetado a reunirse con la jauría y contó lo sucedido: la juez sustituta quiere saber, y va a hablar con las víctimas de robos y secuestros.

    El Guisado, auxilio judicial, autor material de la ejecución de embargos, acudió a sus parientes y cómplices y colaboradores necesarios, desde su colocación. La colocada en tramitación procesal y en la gestión, buscaron a sus mentores y procuradores. El letrado supo perfectamente que lo de chulear se había acabado, ya que ni asesinando a la juez aquello tenía vuelta a la selva de los ladrones. Políticas y otros miembros de la trama, acudían a quienes les pudieran encubrir y exculpar.

    Al día siguiente:

    Ordénese la inmediata devolución de las cantidades sustraídas, por importe de 67.369,46 euros, más el 30% en concepto de resarcimiento de daños. Convoque a la demandante y sus lacayos ante mi presencia para tomarles declaración, apercibiéndoles de que dispongo de toda la información de lo sucedido, desde la demanda plagada de falsedades, a toda la serie de robos, engaño a juezas y concitación de cómplices en Correos y cuantas autoridades han sido captadas para atentar contra el demandado, incluidas las que le arrebataron, tras incitar a la agresión física a una alumna, en abuso de autoridad, su puesto de trabajo. Y ordene a los servicios sociales que inicien la inmediata tutorización de conversaciones telefónicas de las menores con su padre, todos los días, sin más límite que un máximo de ocho horas diarias. Y guiadas a procurar los encuentros presenciales, cuanto antes, para rehabilitar los vínculos y afectos dañados y destruidos, de modo que estas vidas separadas, se fusionen con más integridad, ya que se sumarán los anticuerpos contra insidias similares.

    A sus órdenes, SU SEÑORÍA.

    Por cierto, ¿pensabais robar a razón de 1170 euros al mes, a un desempleado con subsidio de 378,74?

    Es lo que llevamos haciendo dos años, y antes meses de verano que no ingresaba nada, y hasta cuando le robaron los sueldos, después de agredirle, y sancionarlo con la pérdida de empleo, ni ingresó ni podía pedir la prestación, y nosotros a 1170 al mes. Es que ahorraba el incauto. Hasta que le comiéramos todo el capital. Es que ni alzamiento de bienes hace.

    La ley igual para todos y estar a disposición de la justicia, ¿pero cómo es posible que existáis?

    Ya ve, nos invitan a robar, tolerados y encubiertas, y no sabemos decir que no.

    Si no lo veo, no lo creo. Anda, haz lo que te he dicho, ya. Pobre padre, pobres niñas, maldita jauría que se ha cebado en ellos.

  • Ignorancia Supina

    “Ignorancia que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse”.

    Pues eso, que el que no quiere saber ni aprender, ni enterarse, está ahí, tan pancho, poniendo en peligro a los demás.

    Sale en la prensa que el 13% de personas que sabían que estaban infectadas por Covid y que han recibido la visita de los equipos de control, no estaban en casa en el momento de la visita.

    Puedo entender que a ti te importe una mierda tu vida, que te expongas a todas las enfermedades del mundo, a todos los peligros, allá tú con tu vida. Pero que conscientemente sepas que eres portador de una enfermedad muy contagiosa y que, aunque a ti no te afecte (portador sano o asintomático), puede matar a otras personas y te vayas a la calle, poniéndolas en riesgo… es para meterte en una celda aislada y que no salgas. Y por supuesto no recibir ninguna ayuda médica.

    Luego están los negacionistas, que creen que el gobierno ha engañado a todo el mundo mundial (no sabía yo que los gobiernos de todo el mundo se llevaran tan bien) para acabar con las libertades de todos, que nos van a poner un chip, como a los perrillos, para saber cuando nos sacamos un moco en el ascensor o en el semáforo de turno, que comparan las mascarillas con bozales (ahora entiendo por qué algunos se bajan la mascarilla para hablar por teléfono, de todos es sabido que los bozales hacen difícil ladrar a los perros), que animan a tomar dióxido de cloro, como el que receta una aspirina para el dolor de cabeza, que el virus no existe, y quieren verlo, como si un virus fuera del tamaño de una pelota de tenis…

    Ni saben ni quieren aprender de los que si saben y han aprendido en muchos años de estudio. Sale un pelagatos en la tele y les dice que los están engañando, y son incapaces de ver que el que les engaña es el encantador de serpientes contándoles una milonga que lo único que hace es poner en peligro a todos.

    Que les pregunten a los que afortunadamente han salido del covid, las secuelas que tienen, lo mal que lo han pasado, que se acerquen a un hospital, y vean de primera mano, como están los ingresados en la UCI, con los respiradores, perdiendo masa muscular, con afecciones neurológicas y circulatorias que, aún después de salir vivos de la enfermedad, van a marcar sus vidas para siempre.

    Insolidarios y peligrosos y muy muy ignorantes, por muy listos que se crean, pensando que todos somos borregos y tragamos con todo lo que nos dicen y ellos son los espabilaos que se han pispado de todo…

  • Hemos hecho los deberes

    La mayoría hemos seguido al pie de la letra todas las recomendaciones dadas por ese "supuesto comité de expertos médico- científico, inexistente".

    -Hemos estado confinados en casa.
    -Hemos cerrado nuestros negocios o paralizado nuestros trabajos, revisando nuestra economía por si esto se alargaba "ad aeternum", como así está siendo.
    -Hemos estudiado, trabajado, y enseñado a nuestros hijos de manera telemática.
    -Hemos tenido a nuestros hijos alejados de guarderías, colegios, universidades y zonas de recreo y ocio por temor al bicho y por estar todo cerrado.
    -Hemos salido sólo a las horas y en las condiciones obligadas. Guardando distancias de seguridad, usando geles hidro alcohólicos, llevando mascarillas e incluso confeccionándolas al modo casero, cuando no podíamos salir ni a por gomillas ni telas.
    -Hemos limitado nuestra asistencia en aforos, entierros, y visitas a residencias.
    -Hemos salido a la compra semanal armados con la guerrera, guantes y cascos como si fuéramos a un campo de batalla a librar una lucha contra una futurista guerra bacteriológica y con el temor siempre, de no traernos un intruso a convivir con nuestra familia, pues nos habríamos sentido terriblemente culpables de haberlos puesto en riesgo por un vil descuido.
    -Hemos cancelado citas médicas y revisiones periódicas de menos gravedad por temor a acudir a Centros de Salud y hospitales.
    -Hemos cancelado nuestros planes, viajes, reuniones, fiestas, celebraciones.
    -Hemos limpiado nuestros hogares de manera exhaustiva y aprendido acerca de mil y un productos desinfectantes.
    -Hemos lavado y frotado nuestras manos hasta casi erosionarlas, como si nos fuera, literal, la vida en ello.

    Lo hemos hecho casi todos, excepto los cuatro chulillos de siempre que se veían más guapos llevando la mascarilla colgada de la oreja a modo de pendiente, a quienes por cierto, no guardo rencor, pues en cierta manera, casi es comprensible después de tanta espera, y también excepto....

    ...Los políticos, que ellos han hecho lo que han querido, como hacen siempre, pero así, con todo el mundo encerrado, con la boca tapada y sin protestar por miedo, pues mucho más tranquilos.
    Lo que sí han hecho, y de maravilla, ha sido:
    LAVARSE las MANOS.

    -Se han lavado las manos, pasándole la papeleta a un supuesto "Comité de científicos y médicos expertos" (que en realidad ha sido Illa y Simón...y res mes).

    -Se han lavado las manos, pasándole el marrón y las decisiones a las CCAA, cuando se trataba de una pandemia mundial y se supone que era el Gobierno Central quien debía estar llevando el control, el mando y la coordinación, manejando las riendas, sobre todo cuando hemos perdido cerca de 50.000 compatriotas, miles de empresas, e incrementado el paro en cantidad astronómica.

    -Se han lavado las manos, pasándoles la responsabilidad a la ciudadanía, ahora, que si surgen más rebrotes es porque sabemos mejor, porque se hacen más tests, que el bicho sigue aquí, que nunca se ha ido y que va a tardar muchísimos años en irse, con vacuna o sin ella.

    Sigan lavándose las manos, falta les hace, pues ni con el mejor jabón del mundo se podrán quitar de encima, ni la desidia, en prever lo que venía, ni la incompetencia a la hora de aprovisionar material, infraestructura y personal para los hospitales, ni la dejadez para no mantener una buena coordinación a nivel de administraciones, ni las cifras del número de contagiados y muertos que se ocultaban y se malinformaban a los medios de comunicación con el espúreo fin de intentar ocultar su ineficacia a todos los niveles.

    No se de qué se ríen. No se por qué se aplauden. Nosotros hemos hecho los deberes...y ustedes???.

  • Los inmortales

    Una gran parte de la población debe creer que es inmortal. Me refiero a esos que van a cara descubierta por la calle, sin las mascarillas que protegen a los demás, y que, evidentemente, no deben tener miedo a que el resto de las personas vaya sin mascarilla como ellos, esparciendo sus miasmas por donde quiera que vayan.

    Yo no sé cómo hay que decirlo para que estos seres inmortales lo entiendan. Yo no soy inmortal y, por lo tanto, creo que los demás tampoco, así que con el gesto de guardar la distancia social, lavarme las manos y llevar mascarilla protejo a los demás, y espero que los demás hagan lo mismo por mi.

    Ni me siento coartada en mi libertad, ni creo que con los gases que exhalo me envenenen (los sanitarios, dependientes y todos los que trabajan de cara al público llevan mascarillas toda su jornada laboral y no se quejan mas que de los salpullidos que tiene en la cara del roce), ni tengo problemas respiratorios por llevarla, ni nada por el estilo.

    Los que llevan la nariz fuera de la mascarilla… hace unos días me dijeron que seguramente será porque les huele el aliento (ironía), y que no se aguantan ni ellos.

    A los del codo, la frente o la papada… que eso no suelta virus… que lo que hay que tapar es la boca y la nariz… y además todo el rato, no vale subir y bajar la mascarilla a demanda.

    Precisamente ellos, los inmortales, son los que ahora se quejan de que estamos en fase 2 de nuevo. Le hemos de dar las gracias por ir sin mascarilla, juntarse muchos a la vez, sin la distancia social, beber todos del mismo cubata en los botellones, las peñas y en reuniones. Los bares serán agradecidos también y les invitarán a una caña, en la barra, por supuesto, para celebrar que tienen menos aforo y menos clientes de los que saben que no son inmortales y se cuidan y cuidan a los demás y deciden ir menos al bar.

    Otro agradecimiento les debemos a los que hacen posible que los temporeros de la fruta malvivan hacinados en cuchitriles sin las mínimas medidas de seguridad, a los que viven en zonas con brotes fuertes, y se desplazan a otros sitios sin necesidad.

    Se pueden poner en duda y criticar muchas de las medidas del gobierno en torno a este tema, pero lo mollar, lo básico, es cuestión nuestra, lo hemos de hacer nosotros. No necesitamos un policía detrás de cada uno para obligarnos a ser conscientes que no somos inmortales.

  • Las cosas por su nombre

    Es lo que tiene este verano atípico, te tragas unos bodrios televisivos que a veces te hacen revolver el estómago.

    Llevan unos días hablando sobre los futbolistas que pagan a chicas para acudir a fiestas. También de grandes empresarios, tanto nacionales como extranjeros, y hasta de príncipes de indeterminados países.

    Lo tratan como si de una transacción comercial se tratara: yo te pago, tu vas allí muy mona, de “imagen”, le llaman, y yo, que soy el que pone la pasta, si me gustas, te digo que quiero tema contigo, previo pago, obviamente, y allá paz y después gloria…

    En mi pueblo a eso se le llama prostitución, aunque los que lo hagan sean tipos guapos que visten bien, huelen bien y tienen mucha pasta y ellas chicas monas que salen en la tele. No difieren en nada a las mujeres que se pueden ver aún en la calle del Caballo y aledaños (zona típica de la prostitución en Zaragoza, de las de toda la vida), sólo que estas son mujeres mayores, con la mirada derrotada, cuerpo desgastado y muy pocas esperanzas.

    Lo normalizan, como si la prostitución fuera un oficio y no una esclavitud, y dicen que sólo se van con los que les gustan… Todo muy idílico. Luego les hemos de decir a nuestras hijas que estudien y se preparen, para tener una vida razonablemente buena, y ven a estas que salen en la tele, que se levantan 3000€ por una noche o dos, con gastos pagados y acceso a tiendas de lujo ilimitado…

    Que hombres jóvenes y razonablemente guapos, la mayoría con pareja, según dicen, paguen para tener sexo, y lo vean tan normal… me hace pensar que ven a las mujeres como simples objetos. Estos chicos, o estos adinerados empresarios o políticos que pagan por tener sexo, son los que nuestros hijos admiran, así que luego no me extraña que los comportamientos de muchos de ellos sean de desprecio hacia las mujeres, creyéndose con el derecho de usarlas como si de un pañuelo de papel se tratara, sin respeto de ningún tipo.

    Que den horas de televisión a las mujeres que hacen estas cosas y las quieren normalizar, me parece patético.

    La prostitución nunca será algo normal, porque siempre hay alguien que tiene una posición de privilegio, por más que me digan que si no les gusta la proposición les dicen que no y no pasa nada…

    Luego dirán que el machismo no existe, que es un invento de las feminazis…

  • No sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió

    El vídeo mató a la estrella de la radio. Las películas con sonido, acabaron con los actores de cine mudo, aunque “The Artist” resurgió de aquellas cenizas en 2011. El plástico acabó con los alfareros, salvo en Muel, y pronto morirá el plástico, gracias al dios de honrar a los padres, no matarás, no robarás, no violarás, no mentirás, propiciando el nuevo renacimiento de las ciencias y las artes.

    Y lo hará con personas con vocación de aprender, capacidad de contagiar entusiasmo y seguir los dictados del quinto al octavo mandamiento. Si los centros escolares estaban optimizados, para acoger al alumnado, con precisas distancias y superficies de los espacios, y ahora solo cabrían el 30%, a lo sumo la mitad, o se doblan los edificios y los maestros, o se diezma al alumnado.

    Qué tiempos aquellos, en los que se mal educaba para completar repetidores y fracasadas, con los que sacar plazas para profesorado amigo, que tumbara a quienes no debían llegar a donde sólo caben las élites a titular, llamadas a heredar las colocaciones en la estructura socio económica, siempre tan reacias a los cambios que supongan verse desarmados de su nepotismo y amiguismo.

    Claro que la tele formación aventaja con mucho a las decadentes endogamias aristocráticas presenciales, que fustigan con indiferencia y segregacionismo, cual subidos al carromato de las pócimas inocuas, cuando no venenos, propalando charlatanería, y ansiando no exponerse a que surja quienes descubran el engaño, y terminen siendo devorados físicamente, como Jean-Baptiste Grenouille, el protagonista de, El Perfume, de Patrick Süskind, después de comprobar que induciendo al sexo descabezado, se convertía en el caudillo nacido en el lugar más nauseabundo de la tierra, en medio de la basura, excrementos y putrefacción, criado sin amor, sobreviviendo sin el calor del alma humana, y solo por la obstinación y la fuerza de la repugnancia. Bajo, encorvado, cojo, feo, despreciado, un monstruo por dentro y por fuera... había conseguido ser estimado por la masa votante ¿cómo estimado? ¡AMADO! ¡VENERADO! ¡¡IDOLATRADO!! Y en cuanto a doblar a los docentes, nada más justo, sólo hay que cubrir el pago de la hipoteca de la vivienda habitual y demás gastos imprescindibles para el ejercicio de la profesión, dando por supuesta la vocación de todos y todas, que les lleva a procurar a su alumnado lo mismo que a sus descendientes. Y bien gestionado, sobra dinero para construir los edificios y disponer de todo lo que no se aprenda leyendo, porque este personal cobra más del doble de lo que necesita para cubrir gastos para una vida digna y
    coherente con la sociedad en la que se integra, ya no te digo si en una unidad familiar se juntan dos sueldos docentes, o más, y cargados de sexenios y otros complementos.

  • Mojo Picón dedicado a Pablo

    Viendo a Pablo Iglesias en alguna de sus intervenciones en el Congreso, observo que la estrategia de sus discursos, que otrora escupían una arenga, rozante en lo agresivo, desde su estrado universitario, y para su adolescente alumnado, ahora, casi siempre, ese discurso consiste en llenar el Hemiciclo con el eco de palabras imbuidas de un aura inmaculadamente eclesial y litúrgico, hablando con preciosos sustantivos que irradian valores épicos, y que, si no salieran de su boca, sonarían a música celestial con corifeo de angelitos y querubines a compás del órgano. Palabras como: "Mejora social", "solidaridad", "fraternidad", " anticorrupción", etc....

    Pronunciadas todas ellas en un tono suave, bajo, grave, circunspecto y beatífico, cual si fuera el mismísimo Obispo de Sigüenza ofertando su magistral prédica epistolar desde el púlpito catedralicio.

    Ya no engaña a casi nadie, salvo a los muy incautos, que por desgracia aún queda alguno, y si sus "afines", más cercanos, los que todavía no le han abandonado, le siguen, puede ser más bien, por el "talón" que por convicción.

    Hasta el mismísimo Jesucristo, si volviera, le echaría con ganas del templo como a un vulgar mercader charlatán, pues de todos es sabido que "no es lo mismo predicar que dar trigo".

    A pesar de su inteligencia demostrada, porque hay que reconocerle que, tonto, no es, (aunque haya copiado y aprendido modos visionando series en Netfix o HBO), no es consciente de que su mesiánica estrategia oratoria, si no conjuga acorde con la evidente realidad de su praxis, puede convertirse y de hecho deviene en la más ridícula de sus trápalas.

    Con la edad, una se va volviendo escéptica y ya no confía en mercachifles vendedores de ningún bálsamo, que no esté científicamente comprobado, ni en salvadores que no vistan uniformes de acreditado servicio social y humanitario.

  • La mollejas

    La venerable Northuldra, Yelena, que se intuye que tuvo amores con el limpio de corazón, Matías, (aunque con su obediencia ciega, fue autor material de violencia sobre inocentes), le dice: -¿Por qué la naturaleza recompensaría a una persona de Arendelle con magia?- a lo que el teniente, seguro de su honradez, replica: -Tal vez para compensar los atentados de tu pueblo – Y ella, segura de la suya sentencia: -Mi pueblo es inocente. Nunca habríamos atacado primero- Y era verdad, fue el mandamás arendeliano quien asesinó primero, y con alevosía, a lo juzgado, infestado de colaboradores necesarios, en el robo niñas y saqueo de haciendas.

    Curiosamente, al bélico se le ocurrió construir un pantano, contando las supuestas bondades, y ocultando sus genocidas intenciones, que curiosamente pudieron exterminar a la gente que se fiaba de él, de no ser por la magia de Elsa, capaz de detener la avalancha tras la presa rota. (Frozen II o la España actual).

    Las mollejas son las glándulas del timo (además de las parótidas), situadas delante de la tráquea, bajo el esternón, dónde darse golpes de pecho mientras se roba con el más puro instinto parricida.

    Curiosamente al extirparla no desaparece la actividad timadora.

    Perdona que no te crea, me parece que es teatro. Ay, el teatro, que si muestra la realidad, como lo hacía el clásico, buscando la catarsis (mostrar las atrocidades, para que el público no caiga en las conductas aberrantes, en las que cayeron sus semejantes, no muy lejos en el tiempo) resulta ofensivo en épocas de decadencia intelectual, y el consiguiente cinismo (decir algo y hacer lo contrario, sin trazabilidad, para que los agraviados no den con los impulsores, sino, previsiblemente con otras prescindibles) Y así en el siglo de oro de las letras, ya no había catarsis, al contrario, se creaban tramas en las que el público celebraba alborozado, el encubrimiento de sus atrocidades, empezando por la picaresca para robar, y el asesinato de forasteros por no querer casarse con lugareña, modo de que ella dispusiera de su patrimonio, sin acompañarle a las guerras, como sucede en el alcalde de Zalamea. Hasta llegar al asesinato de Federico y tantos otros, acusándolo de chivato o similares, pues en las obras se veían retratadas sus vilezas y ruindades, y no estaban para avergonzarse, sino para tapar bocas catárticas.

    Y así seguimos, oyendo a quienes traman cosas peores que el confinamiento y la destrucción del tejido productivo de forma selectiva: unidad, concordia, convivencia, respeto, tolerancia, juntos, solidaridad. Perdona que no te crea, me parece que es peor que teatro.

  • Cruz de navajas

    La canción dice que la pelea fue por una mujer… Es este país, ahora, este cruce de navajas es por el poder. Los que lo tiene por mantenerlo, los que no lo tienen por alcanzarlo de la manera que sea.

    Da igual mentar al padre, reírse de los discapacitados, mentir, tergiversar la realidad, tirarse en cara a los muertos, culpar siempre al otro de lo que no se ha hecho bien, falsear datos, ocultarlos, y nunca hacerse responsable de las responsabilidades (valga la redundancia) a las que están obligados por su cargo.

    El gobierno ha estado torpe y lento, si bien es cierto que NADIE en ningún país estaba preparado para este desastre humano y sanitario, pero seguro que podían haber hecho mejor las cosas, pero la oposición no le ha dado ni un segundo de tregua, eso sí, sin aportar ideas constructivas. El decretar el luto y poner banderas a media asta son cosas que no libran de los contagios, ni llena platos de comida en las casas de los parados, ni alivian el dolor de los que están enfermos.

    Los chinos nos han engañado como a occidentales, tanto en el asunto de la pandemia, como con las compras de material sanitario, y han engañado a todos los países: son los que mayoritariamente producen esos bienes y hay que morir al palo de comprárselos a ellos, así que nos han endosao todas las cosas taradas que tenían…

    ¿Y la oposición? Madredelamorhermoso…. Como buitres hambrientos ante la carroña, peleándose a ver quien la dice más gorda, echando la culpa al gobierno de TODO, incluidas las competencias transferidas que son gestionadas por las comunidades autónomas por diferentes partidos y coaliciones políticas, con especial relevancia la de Madrid… La imagen doliente de virgen y mártir de Ayuso es para dejar ojiplático a cualquiera.

    Especial mención a los hombres y mujeres que han muerto en las residencias, en los hospitales, esos “viejos” que merecían todos tener un final más dulce y no sufrir tanto.

    Y a los que les parece que esto es una broma, que el gobierno nos tiene secuestrados en casa… que se den un cabezazo contra la pared a ver si se les colocan las ideas. Ya ha habido suficientes muertos, no tentemos al virus con los actos incívicos, utilicemos las mascarillas, la higiene de manos, evitemos aglomeraciones y respetemos los espacios.

    Que esto va por todos, que el virus no distingue y si te pilla estás jodido y puedes joder a los demás.

  • Hemos abierto la puerta

    Tal vez sea una paradoja, porque la crisis sanitaria que nos ha obligado a cerrar la puerta y a quedarnos en nuestra casa para no favorecer la expansión del Coronavirus, a la vez ha sido la misma que nos ha sacudido nuestras arquitecturas mentales y nos ha evidenciado la importancia del vecino, de la comunidad, del amigo, de la sonrisa cercana, de la palabra y de la solidaridad.

    En un gris confinamiento de final de invierno y anodina primavera, hemos redescubierto que los vecinos hemos sido capaz de tejer una red vecinal que iba a comprar a la pareja de abuelos de arriba, se volvían a prestar “lo que necesites, para eso estamos”, a la par que intercambiaban sonrisas mientras el sol se escapaba diariamente.

    Esa misma sociedad que unas semanas antes se escapaba de los vecinos, escondía la cara en el móvil o rebuscaba inquietos las llaves bajo la presencia de un vecino que se acercaba. Con este encierro hemos sacado la bondad y la solidaridad como arma para tejer una incipiente red vecinal de apoyo y cooperación. Una red que sea el sustento solidario de todos los vecinos y en el que todos podamos tener cabida.

    Porque hemos visto mensajes en la escalera y en el ascensor, llamadas a la señora Justa que tiene a sus hijos fuera. La “tía” Enriqueta que no podía salir a comprar, y los vecinos le traían la compra.

    Sin duda, esto debe ser el punto de partida, para volver a mirar a los vecinos a la cara, sonreirles y con empatía y comprensión volver a tejer esas redes vecinales que se perdieron hace ya décadas.Así tenemos la oportunidad de retejer y fortalecer, porque sabemos que hemos sido capaces de crearlas en los peores días de este año.

    Por eso, no cerremos la puerta, no olvidemos una de las mayores lecciones que sin darnos cuenta nos hemos auto inculcado y dejemos las puertas abiertas a nuestros vecinos.

  • Pecados capitales

    En 1966, el historiador catalán Fernando Díaz-Plaja publicó El español y los siete pecados capitales, una radiografía de nuestros hábitos y defectos. La obra obtuvo un gran éxito superando el millón de ejemplares vendidos.

    Años después, el zaragozano José María Forqué la convertiría en serie de televisión. Igualmente, llegaría a los escenarios.

    Quienes ya peinan canas, aunque sean teñidas, y tuvieron que estudiar en sus años chicos el catecismo, recordarán, siquiera someramente, la lista de los siete pecados o vicios capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Lo que se memoriza de niño, suele conservarse grabado en la mente. En este libro, Fernando Díaz-Plaja concluía que el pecado capital mayoritario entre los españoles era -y es- la envidia. Sin embargo, esta reflexión no es aplicable a la casta política cuyo principal vicio capital es la soberbia.

    Todos conocemos algún caso del “usted no sabe con quién está hablando”.

    Siempre hay excepciones pero qué difícil resulta encontrar a un político que reconozca su error y pida perdón. Que dimita, es casi un suceso paranormal propio de Cuarto Milenio. El verbo dimitir no existe en el diccionario de la casta. Se diría que a muchos de nuestros políticos, con el cargo, les proveen de un ego descomedido y les regalan el espejo de la madrastra de Blancanieves ante el que se pasan el día mirándose, atusándose y preguntándole: “Dime, espejito mágico, ¿quién es el más guapo y el más listo del universo?” Solo hemos de observar la fatuidad de sus soflamas, en ocasiones, supurantes de inquina y desprecio hacia el contrario.

    Se les suben sus privilegios a la cabeza cuando, sobradas veces, la única ocupación y preocupación de sus vidas ha sido la política o, mejor dicho, su promoción política a la sombra del líder que necesita un coro de serviles adulones que le regalen los oídos. Les falta humildad, la virtud contra la soberbia.

    En su prepotencia, se consideran por encima de todo y de todos, incapaces de admitir críticas, eludiendo responsabilidades y echando la culpa a otros. Siempre habrá palmeros a quienes no importen sus fallos y les defiendan sin nunca negarles la razón. Como decía José de San Martín, uno de los adalides de la independencia de la América hispana: “La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices que se encuentran de golpe con una gota de poder”.

  • Sin rastro

    Imaginaos por un momento una bonita fuente de piedra que adorna una plaza junto a la estación del ferrocarril de una de las ciudades más importantes de un territorio. Imaginaos que, cosas de la modernidad, se remodela esa plaza y se retira la escultura de su sitio. Imaginaos que, unos años después, la familia del escultor, catalogando su obra, pregunta por esa pieza y nadie sabe nada.

    Como si se hubiera desvanecido, evaporado. Pues eso es exactamente lo que ha sucedido con la 'Fuente de un niño con un gran pez', del alcañizano Francisco Rallo Lahoz, que estaba situada en la plaza de la Estación de Caspe.

    Caspe gozó -y podría seguir gozando- de obra pública de uno de los mejores escultores aragoneses de la segunda mitad del siglo XX, Francisco Rallo. Quien tenga curiosidad por conocer su obra puede ir a Zaragoza, llegar hasta el Puente de Piedra, levantar la vista y ver los cuatro imponentes leones que lo flanquean. Es posible que en algún momento haya quedado en la “Bola del mundo” de la plaza del Pilar, también obra suya. Hasta puede que haya bebido de alguna de las dos fuentes de niños con peces de la misma plaza y
    del mismo autor. De hecho, la escultura perdida, realizada en arenisca en 1969, es el antecedente de estas dos.

    Ni siquiera es necesario desplazarse a Zaragoza a contemplar obra de Rallo.

    Basta esperar a Semana Santa, acercarse a Alcañiz y aguardar a que pase el paso de “Jesús atado a la columna”, también manufactura suya. Si no se quiere esperar, en Cretas tiene un busto de bronce de Nicanor Villalta realizado por él. Otra opción es bajarse a Gargallo o a Fortanete a disfrutar de los dos grandes retablos esculpidos por él en los años cincuenta.

    Para ver el de La Puebla de Híjar, en buen alabastro, habrá que esperar a que se pueda restaurar.

    Caspe podría formar parte de ese circuito “ralliano” si se hubiera conservado su fuente. O se repusiera. Pero primero habría que encontrarla, lo cual, por el momento no ha sido posible, pese al requerimiento que le hizo la familia al Ayuntamiento de la localidad el 23 de enero de 2020, hace ya más de tres
    meses, y sin respuesta.

    Nadie sabe nada. Nadie dice nada. Los más mayores del lugar aún la recuerdan. Pero nada se sabe de su paradero, ni siquiera de si sigue existiendo, lo cual podría conllevar responsabilidades penales, si atendemos a la Ley 16/1985 de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español. Por ello se hace, si cabe, más importante conocer su paradero, saber en qué estado se encuentra y, si es posible, restaurarla y recuperarla. Y si no, depurar responsabilidades.

    Geóloga/petróloga especialista en Ciencias del Patrimonio.

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