• Perdona que te diga

    No hay nada más "rompente" que la rompida de Calanda con Buñuel al frente. (Comando de resistencia revolucionaria poética: Rompente) ¡Tengo ganas de salir a la calle y ser amable con la gente! Al ver la demolición de las torres de refrigeración de la central térmica de Andorra, reviví los relatos salvajes, todos ellos, pero en especial aquel protagonizado por Ricardo Darín, que ahora dicen que se está metamorfoseando, dentro de sus posibilidades y creyéndose a salvo de espías. -Quiero abortar. Mis madres no tienen nada que decir- dijo la mujer de trece años. La derivaron a servicios jurídicos, como trámite previo regulado. En el 99% de los casos, en el que pudieron recibir una cantidad mensual, ya no digamos, por encima del salario mínimo, por tiempo indefinido, desistieron de su demanda inicial, firmemente decididas a continuar con el embarazo, con cuidados que no consideraron antes, y aceptaron firmar otra, de divorcio, o de lo que fuera, que presentaron por ellas. Las enfermeras (término que utilizaremos para referirnos a profesionales de enfermería, independientemente de su género) se quejan: tres, a mil euros al mes cada una, atienden una residencia de ancianos publica con 400 internos, cuando la ratio se establece en 15 pacientes por profesional en cuidados; pero sin discriminar tratamientos que requieren horas por paciente y día, de otros que suponen minutos. Contratos para sustituciones, por horas, por días... Un enfermero puede acumular más de 500 contratos en 10 años (Enfermera Saturada, Héctor Castiñeira, sección en Gente despierta, rne). Pero lo que subyace, son las enfermeras que intervienen distinguiendo entre las nuestras y los otros, de modo que a unos cuidan y a otras descuidan y hasta fulminan. Las que se quejan es que no se han alineado. Que tomen ejemplo de Suecia y Finlandia, hasta ahora neutrales, supongo. Prefiero vivir cinco años como un rey a cincuenta como un buey. ¿Qué hacer con un pasado sucio? Pues no volver a robar ni abusar.

  • Mortadelo y Filemón

    Cuando salió a la luz la relación entre Isabel Preysler y el todopoderoso ministro socialista de Economía, Miguel Boyer, este se lamentó de que España era un país de porteras. Y le sobraba razón. De ahí el enorme éxito de los programas de cotilleo. Además de criticar a los vecinos que muchas veces no conocemos, la gente disfruta viendo como despellejan a los famosos que se asoman a las revistas y a los medios de comunicación y que, con frecuencia, nos son más familiares que las personas que viven al lado nuestro.

    Ha causado un gran escándalo el espionaje a dirigentes separatistas catalanes. Este tipo prácticas no es nuevo. Narcís Serra, vicepresidente de Felipe González, tuvo que dimitir de su cargo en 1995 por las escuchas de los servicios secretos españoles -entonces CESID y hoy CNI- a políticos, empresarios y periodistas, incluido el rey Juan Carlos. Pedro Sánchez no ha querido ser menos y el Gobierno ha denunciado que, hace un año, los teléfonos del presidente y de otros ministros fueron pinchados. No se sabe qué información sustrajeron ni si era relevante ni quién la ha incautado. Nuestra casta política tampoco sabe tener la boca cerrada. A los nuevos miembros admitidos en la Comisión de Secretos Oficiales les ha faltado tiempo para salir de la sala donde se celebraba y contarle a la prensa lo revelado en ella. Y, además, han conseguido la cabeza de la jefa del CNI.

    Ahora bien, para “marujo” nacional, el excomisario Villarejo. Guardaba información de cuantos se relacionaban con él. Creó una “agencia de modelos” a fin de obtener datos comprometedores de políticos, jueces, empresarios y otros personajes influyentes usuarios de tales locales y poderlos extorsionar. Así, se explicarían muchas decisiones políticas y sentencias judiciales difíciles de entender. Se ha difundido una grabación en la que Villarejo, durante una comida, presumía de dicha actividad, a la que se refirió como “información vaginal”, ante Dolores Delgado, actual fiscal general del Estado, y su pareja, el exjuez Garzón. Aquella aplaude a Villarejo asegurándole el éxito. Con idéntico propósito, el expolicía instaló cámaras en la sauna gay más grande de Europa, situada en Madrid y, por entonces, propiedad del suegro de Sánchez.

    Qué de historias se está perdiendo el cine español. Los guionistas tienen ahí un auténtico filón que dejaría en mantillas las películas de espías aunque, más que de James Bond, parecen propias de Mortadelo y Filemón.

  • Campos de colza

    Dicen que en abril aguas mil, y la verdad es que razón no falta. Llevamos una temporadita que a los que nos gustan las estrellas tenemos que mirar para otro lado.

    Pero si algo tiene el agua y el sol es que los campos se engalanan y se visten con sus mejores colores, cosa que no podemos dejar pasar por alto.

    Un ejemplo de ello son los campos de Colza que tenemos junto a la carretera de Calanda a Alcañiz, un manto de flores de metro y medio que tiñen el campo de amarillo.

  • Otros objetos no identificados

    Además de los ovnis (objetos voladores no identificados), existen otros dos tipos de objetos que un gran número de personas tampoco identifica y que, ni de lejos, se les puede atribuir una procedencia extraterrestre. Todo lo contrario, son habituales y están presentes en nuestra actividad cotidiana: los intermitentes de los coches y las papeleras. No es la primera vez que, desde este espacio de opinión, me refiero a ellos. Cantidad de gente parece desconocer su existencia y su utilidad. Adelantan, cambian de carril, giran, estacionan o salen de una rotonda sin bajar o subir esa palanquita que está junto al volante de los automóviles y que no consume carburante. Se trata de una acción refleja que podría juzgarse de lo más simple de realizar pero ni por asomo, con el consiguiente peligro para el resto de los conductores que debemos adivinar sus intenciones.

    El otro objeto desconocido por muchos son las papeleras, ignoradas, maltratadas y destrozadas en multitud de ocasiones a pesar de que su existencia y su uso se enseña desde pequeños en las escuelas. El caso es que estos desaprensivos distinguen entre los cubos de basura de sus casas y los contenedores y papeleras de las calles. La pulcritud que guardan en sus viviendas no la observan en los espacios que son de todos y que deberían cuidar con la misma diligencia que tienen para lo suyo. Son incapaces de alargar el brazo o de caminar un par de metros para echar los desperdicios donde corresponde.

    Los que tenemos ya una edad recordaremos unas cuñas publicitarias de aquella televisión de finales de los 60 y comienzos de los 70, en blanco y negro, con solo dos canales y sin mando a distancia, que emitía unos eslóganes cuyos mensajes, por desgracia, siguen siendo tan necesarios como entonces pues no hemos mejorado nada en materia de civismo yç urbanidad: “Piense en los demás” y “Mantenga limpia su ciudad y mantendrá limpia España”. Seguramente, más de uno considerará estos mensajes algo apolillados pero lo cierto es que cada vez somos más egoístas y pensamos menos en el prójimo y endosamos la limpieza de las poblaciones a los servicios de mantenimiento de los Ayuntamientos que tal “es su trabajo y para eso les pagan”. Mejor nos irían las cosas si siguiéramos las tres reglas de oro de la convivencia: “Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti”, “No hagas a los demás lo que  no quieras que te hagan a ti” y “Hazte a ti mismo lo que quieras que los demás se hagan a sí mismos”. Otro gallo nos cantaría.

  • Vamos a ver cómo va la cosa

    Deja de ser obligatorio a partir del 20 de abril, llevar mascarilla en espacios cerrados, excepto en unos pocos casos como medios de transporte públicos, centros sanitarios, residencias de mayores. Ello entra en conflicto con la medida profiláctica de aislar positivos que hacen vida normal, no están recluidos en casa. "Vamos a ver cómo va la cosa" dicen algunas analistas "sesudas" Que si mientras dure el calorcito, los riesgos son mucho menores. Que cuando vuelva el frío, y los virus son más virulentos, se harán comparativas con datos históricos de años anteriores. Las vacunas pueden tener efectos protectores un máximo de dos meses, lo dicen ahora. Es que las mutaciones... imprevisibles... dicen. Y por fin sabemos del delito de omisión del deber de perseguir robos, secuestros, agresiones, maltratos (privar de aportaciones para la prevención de enfermedades y accidentes, y ser causa de ellas).

    Claro, que ello, de alcanzar a todos los casos, como sería deseable, va a exigir la derogación del divorcio contencioso, el dejar de ser obligatorios abogados y procuradores para informar cumplidamente para que las juezas no roben ni secuestren, la imposibilidad de emitir embargos ladrones, y de atenderlos desde entidades bancarias. Todo apunta a que llegarán manifestaciones multitudinarias en las que enarbolando la bandera del machismo, no propagarán hostilidades contra quienes aportan los medios a las familias, sino que reclamarán reconocimiento para ellas, ya que gracias a ello, ellos, pueden dedicarse a las tareas necesarias para que el robar y usar la violencia, no encuentren ocasiones. Y ellas se sentirán orgullosas de las familias, como siempre fue... antes del divorcio sin causa y el desestructurar.

  • Las Grutas de Cristal

    Ahora que se acerca el buen tiempo a uno le entran ganas de empezar a salir y recorrer mundo, pero mucho más allá de eso tenemos el más acá, quiero decir..., que no hace falta ir muy lejos para poder ver las maravillas que tenemos cerca de casa.

    Un ejemplo de ello son las Grutas de Cristal en la localidad de Molinos, una enorme cavidad que se creó sobre arenas, margas y calizas del cretácico superior (100m.a. – 72m.a.) y sobre conglomerados, areniscas y arcillas del oligoceno-mioceno (40m.a.- 23m.a.).

  • Y de repente... un adolescente (Primera parte: el sexo)

    Hace cuatros días escasos tenía un bebé en mis brazos, y de repente… tengo un hijo adolescente. Con todo lo que eso conlleva y hoy quiero explicar los primeros “baches” ante los que me encuentro.

    En mi incesante búsqueda por mejorar en todos los aspectos de mi vida una de las cosas que más me apasiona es aprender. Y no solo me refiero a ir a una clase y aprender al modo tradicional, que también, sino almacenar información y sabiduria un poco cada día e irme a la cama cumpliendo ese refrán maravilloso que dice “nunca te acostarás sin aprender algo más”.

    Así que cuando tengo oportunidad asisto a charlas y conferencias sobre temas que me interesan. Y justo hace relativamente poco tiempo tuve oportunidad de acudir a una que versaba sobre los adolescentes y el sexo.

    Yo iba un poco de marisabidilla con este asunto. Como digo tengo un hijo que está entrando en esa “inolvidable” etapa, y lo pongo entre comillas, porque para lo bueno y para lo malo esa etapa hay que definirla así, y creía realmente que con la confianza que hemos labrado juntos durante todos estos años, había logrado llegar a los fatídicos casi 14 años de mi polluelo habiendo hablado sobre el “tema” de una manera abierta, tolerante y plena de información que pudiera serle útil en un futuro ya no tan lejano.

    Pero nada más lejos de la realidad, escuchar a aquella magnifica psícologa que impartió la charla enfocando este asunto de un modo totalmente alejado de la física del sexo y más cercano a la psíquica del mismo fue todo un jarro de agua fría para mi convicción.

    Los nuevos tiempos, las formas de relacionarse de nuestros adolescentes, la tecnología, la disponibilidad de información (muchas veces “fake”), todo es totalmente distinto en la forma como lo vivi yo allá por los años 90. Aunque es bien cierto que el fondo es el mismo, pero las maneras de actuar y proceder en las relaciones tanto de amistad como de amor presentan una distancia tan abismal que tuve que hacer un “reset” en mi cerebro e insertarme unas nuevas “gafas de ver” para poder entender que es lo que está viviendo o va a tener que vivir.

    Aprendí nuevos conceptos y reforcé otros que ya conocía como el sexting o el sexpreading.

    Pero sobre todo abrí los ojos a las nueva manera que nuestros jóvenes, y no tan jóvenes, viven la sexualidad. La pandemia ha abierto la puerta a la normalización absoluta del sexo a distancia y con él es vital conocer los peligros que alberga pero también entender las posibilidades y los beneficios que aporta. Y sólo asi se pueden establecer las bases para transmitir confianza y apoyo a nuestros hijos en las diferentes vivencias o problemas que éste pueda ocasionarles. Ya no se trata de advertir de lo peligroso o no que es mantener relaciones sexuales, sino de acompañar e informar, y sobre todo estar muy alerta de como les llega la información, en la mayoría de las ocasiones de la pornografia disponible a golpe de clic en Internet. Es importante ser consciente de donde les llega y como resulta totalmente necesario que sepan discernir entre la realidad y la fantasía que muchas veces le muestra esa via de acercamiento al sexo.

    El tema es complejo y mi conclusión es que falta aún mucho trecho para quitar el tabú acerca del sexo, y aunque los padres hemos de ser capaces de informar y acompañar en lo que nuestros hijos necesiten al respecto. Creo totalmente necesarias más campañas de información y difusión de fácil acceso para nuestros jóvenes, sea via charlas en los institutos, contenidos adecuados en las asignaturas impartidas en el curriculum de secundaria, puntos de información a los que poder acudir en confianza,etc. Pero mientras tanto me veo enfocando nuevas conversaciones con mi hijo para tratar de darle las máximas herramientas posibles y así continuar con esta inquietante aventura que es tener un hijo adolescente.

    To be continued…

  • Al Concejal de tráfico

    Creo es necesario un repintado de las líneas de separación de carriles, de dirección permitida, señales de stop o ceda el paso sin olvidar los de los pasos de cebra para peatones, en prácticamente TODA LA CIUDAD.

    Si los que somos de aquí dudamos a la hora de conducir, imaginad los visitantes.

    Mención especial merece la avda de Zaragoza hasta la rotonda del Alcampo. No hay forma de saber por dónde se puede o no cruzar.

    La Ronda de Belchite le acompaña muy de cerca y suplica una pintura que parece que nunca existió.

    Para que el responsable me lea sin cansarse mucho los ojos que necesitará para circular por Alcañiz, dejo ya esta corta pero intensa solicitud. 

  • Ciencia

    Dirán sin dudar que la ciencia consiste en descubrir aquello que se repetirá invariablemente. Pero eso es fruto de la haraganería, y por tanto es frecuente que la realidad desmienta verdades incuestionables. Oímos a José Manuel Albares decir: "estamos ayudando a la población y a la democracia ucraniana" pero lo hace enviándoles armas "ofensivas". Eso no es ayudar. Ayudar es ofrecer medios para vivir sin robar ni agredir, sin ser robados ni agredidos. Se utilizan términos como: monstruo, tiparraco, psicópata, dictador, y similares, refiriéndose a Vladimir Putin, singularizando a quienes sin duda son un grupo de millones de personas, que no es descartable que estén guiados por protegerse de robos y agresiones. Mientras tanto, sólo mediante los divorcios contenciosos, verdaderas monstruas funcionariales y afines, saquean y convierten a las hijas de padres formados y diligentes, en ladronas parricidas, incapaces de procurar nada que requiera largos años de aprovechamiento de estudios y prácticas que minimicen negligencias, culpas y dolos en el ejercicio de sus profesiones. Está científicamente probado, que serán nuevas conflictivas entregadas a robos y a concitar ladrones, y que colocadas en algún puesto, incurrirán en estorbos, crueldades e indolencias, cargadas de intimidación y descaro. La ciencia, por cuanto signo de evolución y prevención de riesgos y daños, sería la que permite anticipar pérdidas de vidas de quienes viven aportando sin robar ni agredir. Y eso requiere advertir hasta el más mínimo detalle relevante, que permita detectar diferencias, y cambios con el tiempo en las características de los materiales y la materia. Incluida la sesera.

    Felices días marcianos, de marzo. En especial, San Patricio, que expulsó a las serpientes de Irlanda.

  • Matices

    El síndrome de Estocolmo, consiste en que quienes secuestran, consiguen que a quienes raptan, odien a sus padres y familiares. El colmo de esto es el divorcio contencioso desde los pocos años de las raptadas.

    Las entidades bancarias ya no evitan los robos. Les piden el dinero que los clientes les han confiado, y han obtenido en justa contraprestación sin robar, y se lo dan, hasta admiten propinas. El colmo de esto es el divorcio contencioso. Y la policía no les detiene ni aunque si investigaran, encontrarían fácilmente a los autores materiales, colaboradores necesarios, cómplices, encubridores, instigadores y beneficiarios de partes del botín.

    Ya puedes empotrar tu coche en una pared, no es del todo descartable, que se sentencie que la pared se movió para impactar contra el coche, y sin derrumbarse.

    La violencia vicaria, dicen, hacer daño a las hijas para mortificar a aquellos que les dieron la vida, con los medios y formación para procurarles un porvenir lleno de oportunidades y cuidador. O sea, el divorcio contencioso es la más grave.

    El juez no ve delito en el comportamiento de Alejandro Entrambasaguas, acusado de acosar a menores, padres y cuidadora, al llamar al telefonillo de la casa. Cabe recurso ante instancia superior. "Estamos aquí como madre y como padre, como haría cualquier familia para proteger a sus hijos. Asumimos cosas que se puedan hacer contra nosotros, que se han hecho y que se seguirán haciendo, pero contra los hijos no todo vale", ha dicho Irene Montero, y no para de alentar a robar hijas y patrimonio, secuestrando y extorsionando, con alevosía, exponiendo a las menores a entornos ladrones y violentos, y privando de protección y atenciones exentas de criminalidad y corrupción. La igualdad de Rebelión en la granja de Orwell.

    Pero no lo vé, no lo vé.

    Extremadura tiene al 75% de la población en 35 localidades, oíran retahílas varias, pero la verdad es que ello se debe a que la principal actividad es repartir los fondos públicos estatales, asignados por población, con la que gastar. Producir excedentes, es residual, y a mala gana, si no hay colocación haragana disponible.

  • Héroes

    Escribo esto a 10 de febrero de 2022 y lo escribo con emoción porque hoy casi dos años después de que lo hicieran por última vez aquel extraño 12 de marzo de 2020, nuestros niños han podido salir esta mañana al patio de su colegio sin mascarilla. La noticia parece banal pero no lo es para nada.

    Ellos han sido unos héroes y nos han dado verdaderas lecciones a los adultos de como sobrellevar esta situación estoicamente. Encerrados en casa primero, más tarde saliendo en un horario concreto solo a pasear, sin interaccion ni comunicación con su entorno habitual, con los parques infantiles cerrados durante meses, sin ver a sus amigos y compañeros de clase, ni a sus profesores, ni a sus abuelos, forzados a un aprendizaje online al que se adaptaron sin rechistar, sin mezclarse en el patio luego cuando se retomó la “nueva normalidad”, conservando intactos los grupos burbuja, aguantando cuarentenas por contagios de sus adultos cuidadores,... en definitiva perdiendo dos años de un valor incalculable en sus vidas.

    Porque han sido y son unos héroes, y las secuelas psicológicas de esta crisis sanitaria las van a arrastrar para toda la vida. Nadie quedará indemne psicológicamente hablando. Lo tenemos claro todos. La sociedad se enfrentará a otra pandemia en ese sentido. Pero ellos mucho menos. Han perdido un tiempo precioso de su infancia. Puedes tener 30, 45 o 60 años incluso y estos dos años habrán sido un lapsus en tu vida adulta, un lapsus duro y terrible, no le quito importancia tampoco, pero ellos han perdido dos años de su infancia.

    Una época sagrada donde se forja la personalidad y donde se hila la definición de lo que uno acaba siendo en su adultez. La de experiencias que no han podido vivir y que hubieran resultado esenciales en su formación como personas no se pueden resumir ni concretar porque son tantas y tan amplias que se nos acabaria el papel en blanco y no habria espacio para escribirlas aquí.

    Así que sirva como excusa este gesto simple y transcendente del dia en que os escribo esto, para recordar como nuestros niños han sido junto a otros colectivos esenciales auténticos héroes de una pesadilla que se resiste a irse de nuestras vidas.

  • Cara ruso de manual

    No es que entienda mucho de estrategia geopolítica, pero el caso ruso, "grosso modo", y explicado desde el punto de vista de una " observadora de taburete" como es mi menda, vendría a ser "tal que asín":

    Al señor Putin, sí, ese señor que es ruso y no falla, porque tiene una cara de ruso de manual de fisionomía humana que te cagas, pues ya no le gustó mucho que Ucrania se le independizara, como el hijo mayor que se va de casa, para convertirse en ex república socialista soviética, y ahora ya no quiera saber nada de su padre, que le mantuvo y le dio bien o mal de comer (ahí ya no entro). Ahora parece que a Ucrania le va pareciendo mejor buscarse una mamá que se llamaría Unión Europea y que le daría tetita con la OTAN. Pero parece ser que eso al papá Putin, le ha sentado fatal, pues ya de por sí no se llevaba muy bien con esa señora y le fastidia que su hijo querido se haya hecho adulto, pues le apunta considerablemente el pico de la "península crimeana" entre sus pantalones.

    El papá ruso, sospecha, y puede que razón no le falte, que la nueva mamaíta que se quiere buscar Ucrania, le pueda poner un observador sentado en una silla en esa península de Crimea, observando con prismáticos todos los movimientos que hace papá Putin para controlar alguna posible infidelidad, y meterle algún zambombazo misilero desde allí, pues lo tendría estratégicamente bien cerquita, y sería difícil que fallara la puntería, como aquel que dice.

    Pues eso, que papá Putin anda cabreado con su Ucrania y parece ser que ha mandado a su soldadesca para evitar que por medio de su rebotado chaval la OTAN le mande algún pepino y encima venga desde la bragueta desatada de su propio hijo, pues literalmente se lo pone "a huevo".

    Y en parte, si este análisis acierta algo, que puede que me equivoque de cabo a rabo, pues me falta mucha lectura e información, ya que desde mi taburete y con mi vista miope, hipermétrope y glaucómica, me viene todo turbio y distorsionado, si acierto en algo, decía, casi entiendo a ese señor "cara ruso", pues a ninguno nos gusta que le pongan a alguien sentado frente a su ventana con unos prismáticos a observar hasta cuando uno tiene un retorcijón y debe utilizar el servicio.

  • Decido sobre mi cuerpo

    Las mujeres deciden sobre su cuerpo. A saber: de modo que cualquier persona decida sobre el suyo, igualmente. Así, decidirá no ser portadora de SIDA o cualquier otra enfermedad transmisible, y por supuesto no contagiarlas. Decidirá no robar ni agredir, y por supuesto no causar daños irreparables, y menos, matar. Decidirá reproducirse, y no abortar, para lo que decidirá formarse para ello. Decidirá no colocarse cinturones de explosivos y hacerlos explotar, rodeada de cuantas más niñas pueda. Decidirá abortar si con ello no quita la vida al hijo que espera el diligente padre y su familia de origen. Decidirá no privar a sus hijas de los cuidados que ella no puede realizar, especialmente aquellos que alejan de robar y atentar contra la integridad propia y ajenas. Decidirá no molestar, estorbar o incomodar; no comerá sin pagar lo que come; no andará por el medio de una carretera abierta a la circulación; no se lanzará por la ventana, habiendo riesgo de matar a transeúntes; no olvidará a otras mujeres afectadas por que ella decida sobre su cuerpo, para que no vean restringidas las decisiones sobre los suyos, a modo de ejemplo no se divorciará, si con ello abuelas, tías, primas y demás personas que deciden sobre sus cuerpos, sufren deterioros en sus cuerpos, al convertirles en objetivos de robos y atentados. La mujer decide sobre su cuerpo, pero no sobre el de los demás, no lo olvidemos, cuando supone menoscabo, o incremento de los riesgos de daños sobre ellos.

  • ¿Por qué no te callas?

    No recuerdo qué noble francesa se ufanaba de que sabía callarse en varios idiomas.

    En cambio, tenemos un ministro de Consumo que no sabe callarse ni en su lengua materna cuya gramática tampoco parece dominar. Traigamos a la memoria su “hemos proponido”.

    En los dos años que lleva al frente del Ministerio, Alberto Garzón no ha cesado de provocar conflictos. El turismo, la hostelería, las bebidas energéticas, el azúcar, la carne, el aceite de oliva, el jamón ibérico, el queso y, últimamente, los juguetes, los roscones y hasta los contestadores automáticos han sido objeto de sus invectivas.

    El dirigente comunista declaró al periódico británico The Guardian: "Lo que no es para nada sostenible son estas macrogranjas. Encuentran un pueblo en una parte despoblada de España y ponen 4.000, 5.000 o 10.000 animales. Contaminan el suelo, contaminan el agua y luego exportan esa carne de mala calidad de esos animales maltratados". Tienen razón quienes defienden a Garzón cuando alegan que rechaza las macrogranjas. Pero también es cierto que manifiesta que España exporta carne de mala calidad. Imaginemos que un directivo de una cadena de supermercados declarase lo mismo de los productos que vende. La clientela pensaría que si el propio directivo lo reconoce, cómo serán en realidad. Y se iría a la competencia. Que las granjas contaminan, es sabido. Muchos hemos tenido que cerrar alguna vez las ventanillas del coche por el hedor que desprendían los campos abonados con los purines de las explotaciones porcinas, residuos que se filtran en el suelo, emponzoñan los acuíferos y acaban quemando y empobreciendo la tierra.

    Según el Ministerio de Agricultura, en España, la mayor parte de las explotaciones ganaderas son de pequeño y mediano tamaño, mientras las consideradas grandes no alcanzan el 1 % de la cabaña porcina ni el 3 % de la vacuna. Si al Gobierno le consta alguna irregularidad, debe intervenir e imponer sanciones. Y si está en contra de las macrogranjas, tiene fácil elaborar una ley que las prohíba. Pero no puede generalizar ni atacar en el extranjero los sectores que producen esos bienes dañando nuestra imagen internacional y poniendo en peligro las exportaciones y miles de puestos de trabajo principalmente en la España Vaciada. Acabaremos cerrando nuestras instalaciones pecuarias y comprando carne de macrogranjas a China, como hacemos con la energía nuclear francesa. Habría que dedicarle a Garzón las palabras que el rey emérito le espetó a Hugo Chávez: “¿Por qué no te callas?”.

  • Nebulosa Orión

    Comenzamos este viaje hacia el 2022 con la gran nebulosa Orión, es una de las más brillantes en el cielo y de las más fáciles de fotografiar ya que incluso puede ser divisada a simple vista con unos prismáticos durante los meses de invierno.

    La Nebulosa de Orión es parte de una enorme nube de gas y polvo, llamada nube de Orión, vista en el centro de la constelación de Orión.

    Se encuentra a 1.350 años luz de la Tierra y tiene un diámetro de aproximadamente 24 años luz.

  • Empáticos y simpáticos

    Cuando las palabras cobardía y miedo se cambian o intentan cambiarse por eufemismos como: "empatía", "amabilidad" y "simpatía".

    Nos agreden y ponemos la otra mejilla, superguay!

    Aquí observando un vídeo en el que la policía procede, en el mismo centro de París, a escoltar a ciudadanos parisinos, que libremente han querido acudir a una iglesia católica a celebrar la tradicional Misa del Gallo, para evitar que a alguna cuadrilla de islamistas violentos, -que no lo son todos, pero algunos sí-, no se les ocurriera sacar la navaja o alguna bomba y perturbar la paz de esa Noche, cosa que está siendo ya demasiado habitual en barrios o lugares de muchas ciudades europeas.

    ¿Pero qué diablos está pasando que hasta tenemos que andar escoltados y protegidos para practicar nuestras costumbres y hacerlo hasta con miedo y sin la libertad y tranquilidad con que lo hacíamos hasta hace cuatro días?

    Europa está yéndose literalmente al garete y tomada "por el pito del sereno", mientras tanto, los europeos procuramos ser empáticos, simpáticos y risueños con quienes la están hundiendo.

    Nuestros valores europeos basados en el legado cristiano y en la filosofía grecorromana, se hunden, y mientras tanto, nosotros aplaudiendo cómo este multiculturalismo acelerado, en lugar de ser tranquilo y de manera adaptativa y paulatina, llega arrasando e intentando cambiar nuestras costumbres por otras muy distintas para nosotros y observando impasibles cómo las políticas migratorias suicidas, van a contribuir a destrozar nuestra cuna, como cayera el Imperio Romano a manos de las hordas Bárbaras.

    Tan sólo algunos países como Polonia y Hungría, que tienen la piel escamada de haber sufrido sus horrores más recientemente, están intentando hacer frente valientemente al problema y son los únicos que parecen darse cuenta de esta pesadilla. Por eso mismo, son tildados de homófobos y racistas, todo porque no entran y se rebelan contra los planes del círculo de colores de la Agenda 20-30.

    Y, qué casualidad!, hasta ví lucir ese pin circular y de colorines en la solapa del rey de España, Felipe VI, en la Cumbre del Clima para recibir a los Jefes de Estado Europeos.

    A veces los españoles confundimos el ser buenos con ser tontos.
    ¡¡¡Tamos piraos y pillaos del tó!!! ¡¡¡A disfrutar mientras se pueda que vienen torcidas!!!.

  • Miedo a la libertad

    Ciertas ideologías sienten miedo a la libertad de los ciudadanos; miedo a que, al decidir por nosotros mismos, nos apostemos en contra de sus intereses. Para evitar cualquier protesta y rebeldía por parte nuestra, nos pretenden mansos y sumisos, como un rebaño de ovejas que obedecen sin rechistar al pastor y a sus perros. Para conseguirlo, lo primero es proceder a un lavado de los cerebros, tarea de la que se encargan con probada eficacia las televisiones. Así, aletargada y mermada en su capacidad de pensar y razonar libremente, la población podrá ser adoctrinada con facilidad. La gente parece más preocupada por las andanzas y despropósitos de Paquirrín y de Rociíto que por el precio quintuplicado de la luz o por el encarecimiento de los carburantes y de la bolsa de la compra. Nadie –ni los sindicatos, bien untados- protesta ni hace huelga por ello. Esperan a que gobiernen los otros para salir a la calle. Tampoco al ministro de Consumo le inquieta el problema ocupado en la huelga de juguetes –que, por cierto, ya no se anuncian en televisión- o con la nata de los roscones de Reyes.

    Poco a poco y con cuentagotas, nos coartan la libertad organizando y programando nuestras vidas. Nos indican -todavía no nos imponen- cómo ha sido el pasado, qué hemos de comer, con qué juguetes han de jugar nuestros hijos, en qué medios de transporte hemos de viajar, de qué color hemos de vestir, cómo hemos de hablar y hasta cómo hemos de felicitar la Navidad. A lo que sí ya obligan en algunos lugares es al idioma en el que los alumnos han de estudiar y hablar en los recreos o en el que se deben rotular los negocios. Orwell se está quedando corto. Y quien cuestione la dictadura del pensamiento único ya puede imaginarse el calificativo que le van a asignar.

    No solo regulan y manipulan nuestro comportamiento con decisiones políticas.

    Inadvertidamente pero con mayor eficiencia, nos controlan a través de la tecnología que nos rodea y que ya forma parte imprescindible de nuestros hábitos diarios: internet, móviles, ordenadores, tarjetas bancarias… ¡Qué harían los jóvenes y muchos menos jóvenes sin ella!

    Gracias a estos dispositivos, conocen todo de nosotros con la información que les proporcionamos “voluntariamente”. No es preciso que, junto con la vacuna anticovid, nos inyecten un chip para tenernos vigilados. Estamos sacrificando gratuita e inconscientemente nuestra privacidad y, por ende, nuestra libertad.

  • Toma de decisiones

    Señoras y señores dirigentes de los diversos gobiernos que tenemos en España: Igual va siendo hora de tomar decisiones. Pero de verdad, déjense de parches, y de dar palos de ciego.

    Llevamos casi dos años con la pandemia a cuestas, y salvo cierres y restricciones, no se les ha ocurrido nada realmente útil, vacunación aparte. Pero está claro que ésta última, por sí sola no es lo suficientemente efectiva para frenar la expansión del virus.

    No voy a ser yo quien les diga qué tienen que hacer, ya que se suponen que están rodeados de gente válida y experta....¡pues ya toca demostrarlo!.

    Ser líder implica tomar decisiones, es lo que implica el cargo. No van a ser del agrado de todos, pero hay que tomarlas. Y si no se sabe qué hacer, paso atrás y que otros lideren.

    En su descargo diré que no es fácil, ya que aparte de acertada, la decisión a tomar tiene que gustar a los jueces. Y digo bien, gustar, ya no hablo de legal o no, porque resulta que según en qué Comunidad Autónoma vivas, las medidas son legales o no, con un par. Menos mal que estamos en el mismo país...

    Y no eximo tampoco de culpa a las distintas oposiciones de los distintos gobiernos: Dejen de decir el no por el no a todo, arrimen el hombro y propongan soluciones.

    Señores políticos: gánense de una vez por todas su sueldo, que estamos ante el nivel más bajo de valía política de la historia de España de los últimos años.

    Y aún voy a ir más allá, fuera de nuestras fronteras. Creo que las instituciones europeas hace tiempo deberían haber tomado cartas en el asunto, unificando criterios (sanitarios, no hay por qué interferir en otras políticas de los estados miembros) y coordinando actuaciones, ganando así credibilidad, que falta les hace...... como a la OMS, un organismo que debería haber sido fundamental para la gestión de la pandemia, pero que a ojos vista de la sociedad han quedado como un grupo de señores con sueldazos que no sirve para nada.......Como muchos otros.

    ¡Más inversión en investigación, sanidad, educación y cultura y menos asesores trajeados!.

    ¡Ah, y Feliz Año Nuevo, por supuesto!.

  • Feminismo contra mujeres

    Las mujeres y los hombres somos diferentes en cuanto a aspectos físicos, sociales o incluso psicológicos. Debemos ser iguales en cuanto a derechos.

    Las mujeres tienen una serie de habilidades de las que, como norma general, carecemos los hombres, son más sociables, empatizan con mayor facilidad, son más cariñosas, tienen un sentido de la justicia más social, tienen mayor habilidad para determinados trabajos, son más constantes y a lo largo de la historia han desarrollado otro tipo de juegos más participativos y menos competitivos.

    Alguien en un momento determinado dijo ¿qué es eso de saltar a la comba o jugar a la gometa? Hay que jugar al fútbol, como los hombres. Y las mujeres, dirigidas por estos/as líderes visionarios comenzaron a dejar sus juegos para adoptar los de los hombres. Salvo la gimnasia rítmica y la natación sincronizada, que yo sepa, de las decenas de juegos olímpicos que se practican todos proceden del mundo masculino. Las mujeres en vez de hacer valer sus cualidades, sus juegos, imitan al denigrante mundo masculino. No veo qué tiene que envidiar el breakdance al juego de la gometa. Pues bien, el breakdance, un baile en sus orígenes masculino que practicaban los “b-boys”, es decir los chicos, no las girls (chicas), va a ser olímpico en París 2024. La gometa, si no desaparece, puede esperar. No sé de ninguna mujer que lo defienda.

    Obviamente las mujeres lucharán por incorporarse al breakdance en igualdad de condiciones.

    La mujer tradicionalmente estaba relegada a la casa cocinando y cosiendo. La experiencia acumulada por las mujeres en coser y cocinar es imposible que el hombre la pueda alcanzar nunca. Algunos iluminados/as le dijeron que eso no valía nada, que había que hacer lo que hacían los hombres, salir de los pucheros y las costuras. Pero mira por donde un día llegaron los Arguiñanos, los Arzaks, los Ferrán y entonces les dijeron “nosotras tenemos que ser cocineras igual que los hombres”.

    Llegaron los Puccis, los Balenciagas, los Yves Saint Laurent (con alguna inserción como la de Chanel) y un iluminado/a dijo “nosotras tenemos que ser modistas igual que los modistos”.

    Si las saetas de las mujeres ofendidas lo permiten, es posible que haya una segunda parte, aunque después de dispararlas entiendan que apoyo sin ninguna reserva que mi nieta sea, si quiere, futbolista o levantadora de pesas o la mejor jugadora del marro de las olimpiadas de 2044. Y que si hay que ir a la batalla yo estaré siempre al lado de las brujas.

  • Mostrar o tapar

    En los pacatos y ultracatólicos años 40 y 50, el hombre y, sobre todo, la mujer debían vestir con recato y compostura. Cuantos menos centímetros de piel se mostrase, mejor. No debe extrañar, pues, el escándalo que supuso en España el estreno, en las Navidades de 1947, de Gilda, película protagonizada por Rita Hayworth y célebre por el striptease del guante y por la más famosa bofetada de la historia del cine propinada a la protagonista por Glenn Ford. Hubo manifestaciones, rosario en mano, ante los cines donde se programaba el film pidiendo su retirada. El obispo de Canarias llegó a prescribir como pecado mortal la asistencia a su proyección. No hace falta decir que Gilda fue todo un éxito de público.

    Algo parecido sucedió con el bikini, prenda de baño creada en 1946 por el ingeniero automovilístico francés Louis Réard. Como no podía ser de otra manera, se prohibió en España. Sin embargo, tres ciudades se saltaron el veto: Santander, Benidorm y Marbella. A principios de los 50, Pedro Zaragoza, alcalde de Benidorm, convirtió a este pueblo de pescadores en el centro del turismo mundial de sol y playa. En 1952, autorizó el bikini en la costa benidormense. Esta osadía casi le costó la excomunión por parte del arzobispo de Valencia. Pedro Zaragoza no se amilanó y se dirigió en vespa hasta Madrid con el fin de persuadir a Franco de que era preciso elegir entre el bikini o la pobreza. Y lo convenció. Brigitte Bardot, tras superar muchas dificultades y resistencias, convirtió el bikini en emblema de la revolución feminista y símbolo de la libertad de la mujer para usar y enseñar lo que quisiera de su cuerpo contra las imposiciones legales y morales de la época.

    Hoy, parece que estamos dando pasos marcha atrás. El nuevo feminismo considera el burka y el bikini como las dos caras de la misma moneda juzgando ambos atavíos como una imposición del heteropatriarcado. Lo mismo que pintarse las uñas, llevar tacones u otras opciones estéticas femeninas. Cualquier pretensión de la mujer de mejorar su aspecto físico lo interpretan como una muestra de sumisión al hombre.  No sé qué pensarán de las que hacen toples o practican el nudismo. De todas formas, hay una gran diferencia. En ningún país, el bikini es obligatorio y sí lo es, en algunos lugares, el burka y, en muchos más, cubrirse la cabeza; y con severas penas para quienes no lo hagan. Pero ante estas imposiciones, permanecen mudas.

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