Cultura
El término municipal de Alcañiz es el que más yacimientos arqueológicos catalogados tiene de Aragón, dijo el arqueólogo José Antonio Benavente en la charla que impartió este martes en el Liceo sobre la población antes de la ciudad actual.
La mayoría de asentamientos localizados se ubican en las zonas de Alcañiz El Viejo y La Estanca. No siempre se elegían zonas altas para vivir, dijo Benavente, siendo el caso de los grupos de cazadores nómadas que pintaban en abrigos rupestres, que vivían en vales.
Los últimos tres abrigos rupestres localizados se encuentran a los lados del camino de la antigua vía del tren. Esto era un camino natural que, como tal, explicó Benavente, fue aprovechado tanto por los prehistóricos como para la construcción de la vía.
El gusto por vivir en llanos cambia con los primeros asentamientos urbanos estables, lo que ocurre en Alcañiz alrededor de 1.500 a. C., de cuando datan poblados en el Cabezo del Cuervo o el Cabezo Sellado.
Los poblados se extendieron también por otras zonas, como Alcañiz El Viejo. Se vivió contemporáneamente en diferentes asentamientos en alto.
En El Palao, donde habitaban los iberos, los romanos asentaron su núcleo urbano sin las destrucciones propias de otros lugares del Bajo Aragón, pues, los habitantes aceptaron la llegada romana.
Una hipótesis reciente apunta a que El Palao sería la ciudad de Usekerte u Osicerda, según unas monedas aparecidas, indicó el arqueólogo. En una de las monedas hay grabado un elefante, que representa a César, y una serpiente, a la que pisa el elefante, que representa a los galos.
Además, este poblado, dijo Benavente, podría haber sido un importante centro de producción de aceite, pues está repleto de habitaciones con pavimento de yeso y cubetas, que se cree que serían almacenes, bodegas y pies de prensa.
Curiosamente, indicó el arqueólogo, entre el siglo II y el XII Alcañiz ya sufrió despoblación, como está ocurriendo actualmente.
Los habitantes de El Palao se fueron a otras zonas de ribera dentro del término de Alcañiz, llevándose sus palos para provecharlos en sus construcciones en otros lados, como haríamos hoy en día con nuestros muebles, indicó Benavente.
Por el paraje de Redehuerta se han encontrado restos de asentamientos dispersos y tumbas visigodas que indicarían que ya usaban entonces (en los siglos VI y VII) la acequia vieja, pues se distribuían junto a la misma. En esos asentamientos apenas se han encontrado restos de cerámica, por lo que se cree que usarían madera. Además de restos de viviendas familiares han parecido otros, como capiteles, de lo que podría ser un templo religioso.
También hay restos de asentamientos de diferentes épocas en el entorno de la ermita de San Miguel y de las Saladas.
En época islámica se retomó la preferencia por zonas elevadas y por crear fuertes. De ellos hay restos en Alcañiz El Viejo, la ermita de San Miguel o El Regallo. También en el Cabezo de Los Muros, con comunicación visual con Alcañiz El Viejo y Castelserás El Viejo.
Al siglo XII se remonta el emplazamiento del Alcañiz actual con su castillo, donde se han encontrado estructuras anteriores a su construcción, que nada tienen que ver con la estructura del castillo, como un horno o una estructura circular, aunque no se sabe de qué fecha serían, solo que era anteriores. Se encuentran debajo de la ampliación del Parador de Turismo. El público rompió a reír cuando Benavente dijo que, seguramente, los edificios construidos para ampliar el Parador durarán solo unos 50 o 60 años y en ese momento se podría aprovechar para musealizar esos restos.
En 1918 el pleno municipal aprobó demoler el castillo, porque daba problemas su estructura, pero poco después se declaró Monumento Nacional. Hoy es propiedad del Paradores, pues el Estado se lo cedió gratuitamente en al 1966. El Ayuntamiento debería moverse, consideró el arqueólogo para evitar que el castillo siga en manos privadas.
El oscense Juan de Lanuza vivió en el siglo XVI, perteneció a la Orden de Calatrava y fue virrey y Comendador Mayor de Alcañiz, en cuyo castillo se encuentra su sepulcro de alabastro, tallado por Damián Forment, “el gran escultor de la Corona de Aragón”, autor del retablo del Pilar de Zaragoza.
La catedrática de la Universidad de Zaragoza, Carmen Morte, inauguró las Jornadas de Arte del Renacimiento con una charla y la presentación de su libro sobre Lanuza y su sepulcro.
El sepulcro, explicó Morte, se encuentra en la capilla dedicada a María Magdalena, pues dejó a su testamentarios que quería enterrarse allí y que su sepulcro se realizara “al modo romano”.
La sepultura costó 20.000 sueldos jaqueses y se le pagó en 3 plazos. “Tenía mucha prisa por hacerlo”, pues debía irse a hacer el retablo de Santo Domingo de la Calzada.
Se ha perdido mucho de la obra y Morte presentó una composición sobre cómo sería con las partes desaparecidas, como las virtudes y dos niños dormidos que representaban no la muerte, sino el sueño, y unos leones y otros seres “vigilantes”. Combina motivos cristianos y paganos para representar la salvación del alma.
Una de las partes desaparecidas es el epitafio, aunque en el inventario de Juan Cabré se registra una imagen del sepulcro más conservado, incluido el epitafio, virtudes y cabezas de ángeles.
“No se conserva en Aragón otra estructura de sepulcro con arco triunfal”, procedente de la escultura romana, aparte de la de Alcañiz, dijo Morte. Sin embargo, esta estructura sí es similar al sepulcro, en mármol, de Ramón Folch de Cardona y al de Bernat II de Vilamarí de Montserrat.
El alabastro, tan abundante en las canteras del Valle Medio del Ebro se explotaba desde época Romana, cuando se usaba para hacer saleros.
Morte explicó que los bolos de alabastro no se transportaban hasta los talleres de los artistas, ya que sería muy costoso, sino que el material se contrataba por palmos, según la previsión de las obras, se desbastaban y se transportaban hasta el taller en carretas. El escultor, que trabajaba con oficiales y aprendices, supervisaba todo el proceso. Se pulían solo las partes visibles de las figuras, quedando las partes ocultas en alabastro en bruto, pues el público las completaría con su imaginación.
Las grandes obras, como el sepulcro de Lanuza, daban mucho trabajo en la época.
En los siglos XIX y XX el sepulcro sufrió un “continuo destrozo”, expuso Carmen Morte.
Este martes, en el Liceo, a las 19:30 h., el arqueólogo alcañizano José Antonio Benavente impartirá la conferencia “Alcañiz antes de Alcañiz”.
La película argentina “El Ángel”, dirigida por Luis Ortega en el año 2018, se proyectará el próximo miércoles, 30 de octubre, en el Liceo de Alcañiz, dentro del ciclo de cine que organiza el Taller Delicatessen.
Comenzará a las 20:00 h.. La entrada es libre y gratuita.
Sinopsis:
“Carlitos es un joven de diecisiete años con fama de estrella de cine, rizos rubios y cara de bebé. Ya en su primera adolescencia manifestó su verdadera vocación: ser un ladrón. Cuando conoce a Ramón en su nueva escuela, Carlitos se siente inmediatamente atraído por él y quiere llamar su atención. Juntos se embarcarán en un viaje de descubrimientos, amor y crimen. Debido a su apariencia angelical, la prensa llama a Carlitos "El ángel de la muerte". Llama la atención por su belleza, y se convierte en una celebridad de la noche a la mañana. En total se cree que cometió más de cuarenta robos y once asesinatos. Hoy, después de más de cuarenta y cinco años en la cárcel, Carlos Robledo Puch es el preso que más tiempo lleva en prisión en la historia de Argentina”.
Representantes de Caja Rural de Teruel y la Asociación de Turismo del Bajo Aragón firmaron el pasado jueves un convenio de colaboración.
La asociación turística se beneficiará de “una serie de importantes ventajas para los asociados en una gran gama de productos y servicios”, indicaron desde la Rural, entidad que, además, ha entregado una subvención “para que pueda llevar a cabo actividades de carácter cultural y formativo, dentro de los fines de la misma”.
Las terceras Jornadas del Centro de Estudios de Arte del Renacimiento tratarán sobre el castillo de Alcañiz y de la historia previa a la ciudad.
Se desarrollarán entre hoy lunes y mañana en el Liceo de Alcañiz. Se inaugurarán a las siente de esta tarde.
Carmen Morte, catedrática de la Universidad de Zaragoza y directora del evento, impartirá las dos charlas de hoy. La primera, a las 19:00 h., será “Un sepulcro para un virrey. Juan de Lanuza y su monumento funerario en el castillo de Alcañiz”.
A las 20:00 h., Morte presentará el libro que ha escrito sobre ese mismo sepulcro: “El monumento funerario de Damián Forment para el virrey Juan de Lanuza en el castillo de Alcañiz.
El martes, a las 19:30 h., el arqueólogo alcañizano José Antonio Benavente impartirá la conferencia “Alcañiz antes de Alcañiz”.
La Fiesta de la Villa conmemora la independencia de Alcorisa de Alcañiz, decorando sus calles al modo del Siglo de Oro y con diferentes actos públicos y tabernas por el casco antiguo.
Esta fiesta tendrá lugar del 31 de octubre al 3 de noviembre, pero antes, desde finales de esta semana, el Centro de Estudios Locales, desarrolla los décimo cuartos Encuentros con la Historia, que tratan sobre el Siglo de Oro y el nacimiento de la Villa de Alcorisa.
Habrá actos hasta el 27 de octubre de octubre, tales como una charla sobre el tránsito de Alcorisa de aldea a villa, a cargo de David Fernández Villanova, la ruta guiada “Alcorisa y sus leyendas” o una marcha senderista que recorrerá antiguas construcciones.
El programa de los Encuentros con la Historia puede consultarse aquí.
El calandino José Antonio Gargallo presenta el próximo domingo en su pueblo su primera novela, “La vida prometida”.
El acto comenzará a las 12:00 h. en la sala polivalente del Centro Buñuel Calanda.
La novela Antonio, que también es músico y fruticultor, está ambientada en el pueblo estadounidense de Ciudadanía, donde el pícaro Job se hace pasar por vidente y va descubriendo diferentes aspectos del pueblo y haciéndose preguntas trascendentes.







