Cultura
Uno de los capítulos de la serie “Senderos del mundo”, que emite La 2 de TVE, se ha estado rodando en el Bajo Aragón y el Matarraña.
Ana Campos presenta la serie, comenzando un recorrido en bici en La Estanca de Alcañiz, donde se centra en un proyecto deportivo de triatlón, y continuá por el castillo de los Calatravos, el Museo de la Magia de Alcañiz, la nevera de Valdealgorfa, las Saladas de Alcañiz o el Centro Buñuel Calanda.
En el Matarraña recorre la Vía Verde de Val de Zafán a su paso por el puente de Torre del Compte, El Parrizal de Beceite, la tirolina de Fuentespalda o El Convent de La Fresneda.
Andorra acogerá la gala de los Premios Simón, donde se entregan galardones a artistas y obras del cine de Aragón.
Tendrá lugar el 26 de junio, en el auditorio del Centro de Cultura de Andorra, si la pandemia lo permite y será la primera vez que estos galardones se entreguen fuera de Zaragoza, coincidiendo con su décima edición y siendo uno de los actos con los que se pretende celebrar en la provincia de Teruel el 150º aniversario del cineasta Segundo de Chomón.
El cartel del evento, creado por Ximena Caicedo, incluye referencias al cine de Chomón y detalles de Andorra.
El alcalde de Andorra, Antonio Amador, dijo que “Chomón era fantasía, era un visionario y en Andorra tenemos que reinventarnos, darle una chispa de fantasía, y este es un punto de inflexión para conseguir una Andorra de cine que tenga un final de película”.
El libro “Caja Rural, cien años con Teruel”, editado por Caja Rural de Teruel con motivo de su centenario, se presentó este miércoles. Con este acto se cerró la celebración de los cien años de la entidad, que comenzó en febrero del 2020.
La obra va a poder consultarse en papel y en formato digital, a través de la web librocentenario.es.
Al acto de presentación asistieron, José Cuevas Moreno, presidente, y Ángel Espinosa Blesa, jefe del área de negocio de la entidad.
Desde la entidad explican que en “Caja Rural, cien años con Teruel” “se muestra la historia de la entidad turolense a lo largo de sus primeros cien años de historia, desde sus orígenes con la fundación de la Federación Turolense de Sindicatos Agrícolas y Católicos (FTSAC) hasta la actual Caja Rural de Teruel. También, un recorrido por las diferentes sedes que ha tenido, empezando por la situada en la Calle Temprado, hasta su ubicación actual en el edificio modernista de “Tejidos El Torico”, pasando por la sede de la Calle San Miguel desde los años cincuenta hasta comienzos de los ochenta.
En el libro también se explica cómo ha sido la expansión de la entidad, mediante la apertura de oficinas, por la práctica totalidad del territorio de la provincia de Teruel, así como la apertura de sucursales en las provincias limítrofes de Zaragoza, Tarragona y Castellón. En la obra también se reconoce la labor de los catorce presidentes que ha tenido la actual Caja Rural de Teruel desde la creación de la FTSAC, el 4 de febrero de 1920.
La importancia de los Fondos Sociales, tan importantes para la cooperativa de crédito turolense, queda reflejada también en esta obra a través de los principales proyectos sociales, formativos, culturales y deportivos en los que ha participado la Caja y que sirve para revertir en la sociedad turolense parte de los beneficios de la entidad.
Otro de los aspectos que trata este libro es la transformación que ha vivido la entidad desde que, en sus inicios, se realizaran todos los apuntes de forma manual hasta la digitalización actual. Así como una selección de las obras más representativas del fondo cultural de la Caja, con obras de pintores turolenses como Enrique Trullenque entre otros. De la misma forma, la entidad turolense ha querido compartir parte de su archivo fotográfico, que sirve para comprobar la evolución de la entidad y de la sociedad turolense a los largo de los últimos cien años a través de jornadas, presentaciones y ferias, las sedes centrales de la Caja, las oficinas, el diseño de las libretas, los títulos de Capital Social o el merchandising de Caja Rural”.
El presidente de Caja Rural de Teruel, José Cuevas, mostró su satisfacción por la coincidencia de su presidencia con la celebración de los Centenario, destacando “la labor de todos y cada uno de los empleados, que gracias a su esfuerzo, han conseguido que la Caja cumpla sus primeros cien años de historia”, también ha querido “lanzar un mensaje de apoyo y confianza para todos los afectados por la pandemia”.
Ángel Espinosa, jefe del área de negocio de la entidad, ha hecho un recorrido por los diferentes capítulos del libro y ha declarado que “el libro muestra la importancia de la Caja a lo largo de estos años para el desarrollo de la provincia, así como el arraigo que se ha mantenido intacto desde sus inicios con el territorio”.
El libro en formato digital puede consultarse a través de la página web http://librocentenario.es.
Los Humanistas esperaron que el alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, les pidiera disculpas por sus declaraciones en el último pleno del Ayuntamiento, en el que apocó al Instituto de Estudios Humanísticos al compararlo con el proyecto que él tenía de instituto humanista.
Tras esas declaraciones, se reunieron de urgencia el Consejo Científico del Instituto de Estudios Humanísticos (IEH) y representantes de los seis grupos de investigación universitarios de España y el extranjero que forman parte de este instituto para analizar las palabras de Urquizu. Dentro de ese comunicado expresaron su esperanza de que Urquizu les pidiera disculpas.
Bajo Aragón Digital ha pedido a Ignacio Urquizu sus declaraciones ante el comunicado de los Humanistas y esta ha sido su respuesta:
“Todo mi respeto hacia el Instituto de Estudios Humanísticos y su Comité Científico”.
Bajo Aragón Digital ha recordado que en su comunicado los Humanistas esperaban sus disculpas y le ha preguntado a Urquizu si las iban a tener, a lo que el alcalde ha respondido lo siguiente:
“Eso es todo lo que tengo que decir: todo mi respeto hacia el Instituto de Estudios Humanísticos y su Comité Científico”.
El PP y el PAR en el Ayuntamiento de Alcañiz han presentado este lunes un recurso de reposición contra el nombramiento del concejal de Cultura, Jorge Abril, como vicesecretario del Instituto de Estudios Humanísticos, mostrando su “disconformidad con la forma de proceder del alcalde de la capital bajoaragonesa, Ignacio Urquizu”.
Ambos grupos políticos dicen que con ese nombramiento se ha incumplido el estatuto del Instituto de Estudios Humanísticos y también de la Constitución española y la Ley de Administración Local de Aragón.
Concretamente, indican que “el acuerdo plenario infringe el artículo seis de la normativa del organismo de investigación al no haberse producido el cese del vicesecretario anterior, lo que da pie a considerar que en la actualidad hay dos personas ocupando la misma responsabilidad cuando únicamente puede existir una”.
Por otra parte, dicen que “el proceder del alcalde en este asunto ha sido la justificación aludida para advertir que se han incumplido la Constitución y la Ley de Administración Local de Aragón por no facilitar a los grupos políticos de la oposición, en tiempo y forma, la información indispensable para poder tener conocimiento de aspectos esenciales de esta cuestión en concreto”.
Por ello y por “los oídos sordos del alcalde a las reclamaciones” de ambos grupos, en la oposición, su objetivo es “revocar ese punto del orden del día de la sesión plenaria del pasado 15 de diciembre”.
El procedimiento ahora, indicaron, será el siguiente: los técnicos del Ayuntamiento deberán analizar el escrito presentado por los dos grupos y determinar si, como defienden en su recurso, se ha vulnerado la normativa vigente. “En caso afirmativo se produciría la citada revocación”.
Sobre las formas de proceder para el nombramiento, el portavoz del PAR, Eduardo Orrios, dijo que “se incluyó un punto en el orden del día sin expediente y sin la información necesaria para que podamos tomar una decisión, además que desde el prisma legal ya había un vicesecretario que no ha sido cesado”.
Consideró que el alcalde quiere sustituir “de forma caciquil” al vicesecretario actual y “nombra para ello a un cargo político para una responsabilidad que debería ser ocupada por un perfil científico”.
“Creemos que ha roto las reglas de juego”, dijo, añadiendo “que quiere cambiar el objeto de estudio del humanismo clásico al del siglo XXI”.
Indicó que “creemos que pueden existir las dos iniciativas y las respaldaremos siempre que se mantenga el Instituto de Estudios Humanísticos”, recordando a su vez el gran prestigio que tiene actualmente la institución: “hacen falta muchos años y publicaciones para llegar al lugar en el que se encuentra el organismo con sede en Alcañiz” y “creemos que el alcalde se quiere aprovechar del trabajo de los últimos años”.
El portavoz popular, Nacho Carbó, opinó que la decisión del alcalde había sido una “torpeza y hecho censurable”. “Ha sido tan opaco que no nos ha dado ninguna información y no ha mantenido conversaciones con los grupos de la oposición”, dijo y añadió que “en 22 años de historia del Instituto, ningún alcalde ha tenido problemas, han mantenido siempre una buena relación y nunca se ha generado controversia entre los diferentes grupos políticos”.
Es por ello por lo que “no comprendemos” que el alcalde “se apropie de la institución para mutarlo y convertirlo en otra cosa”, por eso le ha pedido que “no nos haga elegir entre el IEH y otras iniciativas porque pueden coexistir”, dijo, concluyendo que “defenderemos el trabajo que ha hecho el Instituto de Estudios Humanísticos hasta ahora y también que no pisoteen la labor desarrollada en todo este tiempo”. “Nuestra obligación es hacer oposición de aquellos asuntos en los que el gobierno no actúa bien como en este caso, que nombran a un vicesecretario para controlar el organismo y tomar decisiones en contra del núcleo anterior de dirección”.
El Consejo Científico del Instituto de Estudios Humanísiticos (IEH) y representantes de los seis grupos de investigación universitarios de España y el Extranjero que forman parte de este instituto, se reunieron el pasado 22 de enero para analizar las palabras del alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, en el último pleno municipal, donde apocó al actual Instituto comparándolo con su proyecto.
En su comunicado, los Humanistas manifiestan que “estamos seguros de que el señor Urquizu sufrió en el Pleno del Ayuntamiento del pasado día 19 de enero una serie de lapsus respecto a la labor científica y académica del IEH que con toda seguridad rectificará pidiendo disculpas por tales despistes. No cuadra en absoluto que quien es un buen profesor de Sociología en excedencia de la Universidad Complutense y un buen miembro del PSOE diga todas estas cosas abrazando un pensamiento neoliberal del que él mismo reniega en su intervención, y no cuadra en absoluto, repetimos, salvo que haya tenido un mal día y no pensara bien lo que estaba diciendo”.
El comunicado íntegro de los Humanistas es el siguiente:
COMUNICADO DEL CONSEJO CIENTÍFICO DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS Y DE LOS REPRESENTANTES DE LOS SEIS GRUPOS DE INVESTIGACIÓN ESPAÑOLES Y EXTRANJEROS QUE COLABORAN EN LAS PUBLICACIONES DEL CENTRO Y LAS PATROCINAN
Ante las injustas declaraciones sobre el Instituto de Estudios Humanísticos (IEH) realizadas por el señor don Ignacio Urquizu Sancho, Alcalde de Alcañiz -que a su vez es el Presidente del Comité Ejecutivo de dicho centro- en el Pleno del Ayuntamiento celebrado el pasado 19 de enero, el Consejo Científico del instituto, reunido telemáticamente el día 22 de enero en sesión ordinaria a las 17 h. y en sesión extraordinaria a las 18,15 h., hace público el siguiente comunicado con la misma unanimidad con la que también lo apoyan los representantes de los seis Grupos de Investigación universitarios españoles (Cádiz, Extremadura, Almería y Málaga) y extranjeros (Lisboa y México), que colaboran en las publicaciones del centro y las patrocinan, y que han sido invitados a estar presentes en dicha sesión ordinaria para expresar su parecer al respecto:
“Dejamos claro, en primer lugar, que dichas declaraciones son del dominio público por estar grabadas en el canal YouTube: como puede comprobarse, el Sr. Urquizu las hizo, como acostumbra, en un tono de total serenidad y simulando retóricamente que se negaba a hacer valoración alguna sobre el centro, cuando la realidad es que acababa de lanzar el peor de los ataques contra el instituto, como pasamos ya a evidenciar.
Comenzamos por lamentar ese lapsus memorístico del señor alcalde perdonando la vida al IEH (“miren, miren, si quieren lo dejamos [existir]”) y permitiéndole “que sigan haciendo el seminario anual. Esa es toda la aportación que harán”. Estas palabras nos obligan a recordarle, sobre todo, que, lejos de su afirmación, el centro descuella, a nivel nacional e internacional, por su enorme labor de investigación.
El instituto, en efecto, ha publicado ya más de 100 volúmenes ( www.estudioshumanisticos.org), de los que su mayor parte han sido coeditados, con el pie de imprenta Alcañiz-Madrid, entre el IEH y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Los últimos volúmenes sacados a la luz llevan el pie de imprenta Alcañiz (IEH)- Lisboa (Centro de Estudos Clássicos)- México (Universidad Nacional Autónoma de México). Confiamos en que la incontrovertible fotografía que acompaña este comunicado refresque la memoria sobre el número de publicaciones del centro, cuya calidad pone de manifiesto no ya la alianza editorial con el CSIC durante más de quince años y la actual internacionalización del centro, sino la magnífica valoración que, insistimos una vez más, alcanza el mismo en el Scholarly Publishers Indicators (SPI).
Sentimos, además, que el señor Urquizu no contemple que el costo de edición de esos 100 volúmenes puede rondar los 500.000 € y que ni el Ayuntamiento ni el Instituto de Estudios Turolenses (IET) han abonado prácticamente nada de ellos. Todas esas publicaciones han sido costeadas, fundamentalmente, por proyectos de investigación de los Grupos de Investigación universitarios implicados en el IEH a lo largo de su historia, por los servicios de publicaciones o por los departamentos de esas mismas universidades, y por otras entidades colaboradoras para las que ha representado un honor coeditar con un centro tan prestigioso como el nuestro.
Lamentamos, por otro lado, que el señor alcalde haya tratado de reducir la labor académica del IEH a un “seminario anual”, apocando la labor de un centro que ha dado vida al lema “Alcañiz ciudad del motor, motor de cultura”: de justicia era que él hubiera valorado como debía los numerosos Cursos Interdisciplinares de Humanidades realizados, y de justicia era que él hubiera traído a colación como debía los no menos numerosos Congresos Internacionales de Humanismo y Tradición Clásica celebrados.
Esos cursos y congresos, junto con otras muchas actividades académicas que es imposible relacionar aquí, han enriquecido cultural y económicamente a Alcañiz, al Bajo Aragón y a la provincia de Teruel: así supo verlo nuestro añorado senador y alcalde don José María Pascual Fernández-Layos, y así lo han visto después alcaldes de ideología tan dispar como don Carlos Abril Navarro, fundador del IEH, doña Amor Pascual Carceller, Alcaldesa inolvidable, y don Juan Carlos Gracia Suso, nuestro último regidor antes de que soplaran estos incomprensibles e injustos vientos adversos contra las cañas de las Humanidades en Alcañiz.
Consideremos, a tales efectos, que la hermosa ciudad del Guadalope ha sido cuna de humanistas desde el siglo XV al XVIII y disfruta de un patrimonio cultural que, ciertamente, es de todo el mundo, como afirma el señor Urquizu. Eso es así. Pero no menos cierto es que, a la hora de abordar su estudio, solo pueden hacerlo con la solvencia necesaria los filólogos clásicos. Y buena prueba de ello la tiene nuestro alcalde -y este es el mejor ejemplo que cabe esgrimir ahora- en las supuestas “pinturas” que han aflorado recientemente en la fachada del Ayuntamiento, “pinturas” o, por mejor decir, inscripciones que no han de abordar los profesionales del mundo del arte, como ha defendido el Concejal de Cultura en una sesión del Ayuntamiento también grabada, sino que necesariamente hemos de estudiarlas quienes sabemos latín y griego. Así lo ha evidenciado ya el Prof. Maestre y así lo hubiera querido demostrar ya él en público dentro del Curso Interdisciplinar de Humanidades del año 2020, que se negaron a viabilizar tanto la Alcaldía de Alcañiz como el Instituto de Estudios Turolenses cuando, sin embargo, viabilizaron la actividad de “Alcañiz Lee” con la subvención destinada a nuestro instituto para el pasado año.
Es de lamentar, por otro lado, que el señor Urquizu diga que ya en el Comité Ejecutivo del IEH del 26 de noviembre de 2019 propuso a la dirección del IEH la misma transformación que hizo pública al director en la reunión de Madrid del 21 de septiembre de 2020: en 2019 lo que el señor alcalde puso sobre la mesa era la idea de que el IEH comenzara a trabajar para convertirse en el plazo de tres o cuatro años en un Instituto Universitario o Interuniversitario de Investigación; pero, en 2020, lo que pretende es integrar el IEH en su Instituto de Patrimonio Histórico, Humanidades y Desarrollo Local. La primera idea es la que en justicia le corresponde y puede llevar a cabo el centro, la segunda llevaría al instituto a perder sus veintiún años de trabajo en los índices bibliométricos, argumento este que sentimos que no se entienda o no se quiera entender.
Afirma, por último, el señor Urquizu que su proyecto es universitario y que el del IEH no lo es, y añade que va a instaurar la sociedad del conocimiento en Alcañiz, poblándolo de proyectos de investigación y de tesis doctorales. Olvida interesadamente que la mayor parte de los trabajos científicos publicados por el instituto son tesis doctorales de Humanismo y Tradición Clásica realizadas con Proyectos de investigación y Redes de Excelencia de rango nacional en unos casos e internacional en otros; silencia que bastantes de esas tesis doctorales se han defendido en la propia ciudad del Guadalope; pasa por alto que muchos de esos trabajos han obtenido premios de investigación tanto a nivel autonómico y nacional como internacional; y no se percata de que, entre esas investigaciones, figuran obras de Sobrarias, Palmireno, Gómez Miedes, Nipho, etc., que permiten conocer cada día mejor la historia del Humanismo alcañizano.
Pero hora es ya de terminar con elegancia, pero también con contundencia: los suscriptores de este comunicado estamos seguros de que el señor Urquizu sufrió en el Pleno del Ayuntamiento del pasado día 19 de enero una serie de lapsus respecto a la labor científica y académica del IEH que con toda seguridad rectificará pidiendo disculpas por tales despistes. No cuadra en absoluto que quien es un buen profesor de Sociología en excedencia de la Universidad Complutense y un buen miembro del PSOE diga todas estas cosas abrazando un pensamiento neoliberal del que él mismo reniega en su intervención, y no cuadra en absoluto, repetimos, salvo que haya tenido un mal día y no pensara bien lo que estaba diciendo.
Eso es lo que creemos. Pero, si eso es no es así, y resulta que el señor alcalde persiste en lo que dijo en el citado pleno consistorial, le rogamos encarecidamente que comprenda que ese “Humanismo digital del siglo XXI” (“que los algoritmos tengan valor y ética, que la inteligencia artificial tenga en cuenta la filosofía y los valores de las personas...”) no ha de excluir de ninguna manera el estudio del Humanismo clásico que floreció en Alcañiz del siglo XV al XVIII.
Recuerde el señor Urquizu que, como bien demuestra el lema Humani nil alienum (“Nada de lo humano no es ajeno”) de los actuales Cursos Interdisciplinares de Humanidades del IEH, los filólogos clásicos, al igual que los humanistas, estamos abiertos a todos los saberes, y concluya, desde esa óptica, que el Humanismo clásico de nuestro centro puede coexistir con ese “Humanismo digital del siglo XXI” suyo, como de hecho coexistirá con el Centro de Arte del Renacimiento (CEAR), sin que en este caso él vea ningún problema.
Es una falacia plantear este tema con una disyuntiva excluyente: o se forma parte del futuro instituto que él quiere implantar o se forma parte del pasado. Pues no. Esto no es así. El IEH tiene derecho a existir tanto porque, como acabamos de demostrar, resulta totalmente necesario desde el punto de vista científico como porque son los Grupos de Investigación universitarios los que se encargan de cofinanciar las publicaciones, que son las que a todas luces se llevan la parte del león en esas cuentas, como resulta sumamente fácil demostrar. Piense el Sr. Urquizu que el Ayuntamiento de Alcañiz y el IET han puesto mucho menos de la mitad de lo que han puesto los distintos Grupos de Investigación universitarios en los veintiún años de historia del IEH.
Debemos dejar bien claro, por otra parte, que los miembros del Consejo Científico y los representantes de los seis Grupos de Investigación universitarios que actualmente patrocinan y cofinancian las publicaciones del IEH no pretendemos hacer “ruido” con todo esto. No queremos tampoco polémica alguna. Pero, frente a la petición del señor alcalde de que no se “haga ruido” cuando trata de acabar con nosotros y con nuestro trabajo científico, exigimos que haya luz y taquígrafos en todo lo que se pretende hacer, y, por ello, agradecemos al Director y al Subdirector del IEH que se movilicen como lo están haciendo, de día y de noche, para recabar los apoyos necesarios que permitan salvar el centro.
Basta ya de que el nuevo Director del IET intente cesar al Director del IEH sin tener competencias para ello; basta ya de que el Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alcañiz intente reformular el instituto hacia la ética y la filosofía sin tener tampoco las necesarias competencias; basta ya de que el alcalde trate de integrarnos en un nuevo centro de “Humanismo digital del siglo XXI” que nada tiene que ver directamente con el Humanismo clásico ni con el latín ni con el griego; basta ya de intentar asfixiar económicamente al instituto; basta ya de quitar y poner vicesecretarios; basta ya de no convocar la reunión anual del Comité Ejecutivo que ordenan los Estatutos; basta ya de olvidar la enorme utilidad de las aparentemente inútiles Humanidades; y basta ya de poner en marcha políticas neoliberales en una ciudad que el IEH ha convertido en referente nacional e internacional de Humanismo y Tradición Clásica. Déjennos, simplemente, trabajar como científicos y convivir en paz y armonía como nos han dejado hacerlo todos los demás políticos durante los pasados veintiún años”.
Fdo. José María Maestre Maestre, Director; José Ignacio Micolau Adell, Vicedirector; Pablo Cuevas Subías, Vicesecretario; Luis Gil Fernández, Juan Gil Fernández, José Javier Iso Echegoyen, Eustaquio Sánchez Salor, José Antonio Beltrán Cebollada y Joaquín Escuder Viruete, miembros del Consejo Científico; y Antonio Dávila Pérez, María Luisa Harto Trujillo, Manuel López Muñoz, Cristóbal Macías Villalobos, Cristina Pimentel y Aurelia Vargas Valencia, representantes de los Grupos de Investigación de Cádiz, Extremadura, Almería, Málaga, Lisboa y México, respectivamente.
El Centro Joven de Acañiz acogerá entre enero y febrero varias actividades dedicadas a niños y jóvenes.
Habrá varios cuentacuentos protagonizados por la nieve, un cocodrilo al que no le gustaba el agua o un lobo amigo de una oveja.
También habrá un taller para aprender a crear comederos de pájaros y dónde colocarlos y otro para fabricar un caleidoscopio.
Las inscripciones a todas estas actividades serán gratuitas y deben realizarse a través del blog
Todas las inscripciones a las actividades indicadas en esta nota son gratuitas y deben realizarse a través del blog
http://www.centrojovenalcaniz.blogspot.com/







