Opiniones

OPINIÓN:

Un árbol de Navidad

Para despedir estos días de tanta fiesta me ha parecido buena ocasión fotografiar esta nebulosa conocida como la “nebulosa del árbol de Navidad” o “nebulosa del cono”, por su singular forma triangular que describe la silueta de un árbol navideño engalanado con esferas de colores.

Vándalos

En un viaje a Roma, subí a la cúpula de la basílica de San Pedro. El esfuerzo del ascenso vale la pena. Desde arriba, las vistas resultan espectaculares y ofrecen la oportunidad de descubrir el interior de la ciudad del Vaticano y sus jardines. Al contemplarlos, alguien comentó: “¡Qué bien viven los curas!”. Y pensé para mis adentros: “Este jardín, en nuestra tierra, no dura ni una semana”.

Primero, porque no valoramos ni protegemos lo que es de todos y segundo, por la desidia de los encargados de gestionar su mantenimiento. Así lucen nuestros parques y jardines.

Hace ya tiempo, los alumnos de la escuela taller que se organizó en Alcañiz, realizaron una serie de mejoras en el cerro de Pui-Pinos; se rehízo la fuente de las ranetas, se abrieron nuevas escaleras para comunicar los paseos y se añadieron diversos elementos ornamentales. Poco después, esos hatos desustanciados que pululan por el pueblo y que, de tanto en tanto, hacen exhibición de su inmadurez e incivismo, causaron numerosos daños, entre ellos a las ranas. A día de hoy, todos los batracios sufren graves desperfectos; incluso falta uno. Cuando se restauraron los torreones del muro de Santiago se instaló una nueva iluminación que también acabó víctima del vandalismo de estos grupúsculos. Al igual que el tejado del lavadero de Santa María junto al puente nuevo. Lo destrozaron a pedradas. Lo penúltimo fueron las pintadas en varios edificios recién restaurados. Descubiertos los autores, estos contribuyeron a su limpieza.

Hemos asimilado los grafiti como algo normal, propio de estos tiempos, aunque hemos de reconocer que ensucian y degradan las ciudades y parajes. Y Alcañiz no iba a ser menos.

Fachadas y lugares emblemáticos como Pueyos, los torreones, el entorno de la excolegiata y la fuente de san Joaquín son objeto del maltrato que no respeta nada. Bueno, sí; las casas de los autores. Seguro que ahí no abocan su “creatividad”. Por otra parte, algunos de estos escribidores no parecen ser muy jóvenes pues proclamas como “Otan no, bases fuera” nos retrotraen a los años 70 y 80 del pasado siglo. Durante años, en la antigua estación de autobuses, se mantuvo un “Gora Eta” sin que la corporación municipal del momento eliminara esta muestra de enaltecimiento del terrorismo.

A todos, salvo a unos pocos, -a la vista está- nos gustaría una ciudad limpia y cuidada de la que pudiéramos presumir con orgullo y nos duele la lamentable situación y suciedad de muchas de nuestras calles. Este esmero y atención depende ante todo de la municipalidad pero también de los ciudadanos. Si todos colaboramos, conseguiremos el Alcañiz que queremos.

Un juguete, una desilusión

Todos los años antes de las fechas navideñas Radio Nacional de España y diversas empresas hacen una campaña con el eslogan “un juguete, una ilusión”. Mucha gente, compra un bolígrafo (el bolígrafo solidario, lo denominan) con el que se financia la compra de juguetes para niños que no pueden adquirirlos ellos o sus familiares.

La campaña mueve y conmueve a gente solidaria pensando en dar una alegría a esos pequeños. Los compradores, sin ninguna duda, son personas que desean llevar una alegría a niños necesitados.

Es el paradigma de la sociedad de consumo con todos sus defectos.

Primero. Los niños no necesitan juguetes para jugar y divertirse. La pobreza no está reñida con la diversión. Los niños para divertirse y jugar necesitan tiempo libre. Todos hemos jugado al escondite, al tres en raya, a carreras, a muñecas con mazorcas de maíz y cientos de juegos más que además de diversión proporcionan una función social de relación.

Segundo. Que a un niño se le facilite un juguete, en muchos casos, si no lo rompe, sirve para el juego solitario en vez del colectivo. Si lo rompe o lo comparte, el mal es menor. Lo peor es que le sirva para jugar a él sólo o para ser el poseedor de un bien que otros niños no tienen.

En cualquier caso el juguete está sirviendo para crear su necesidad de consumo. Cada año querrá un juguete, la necesidad de consumo habrá entrado en sus venas.

Tercero. Si fuera necesario un juguete para un niño, tendría sentido que el dinero destinado al bolígrafo se diera íntegramente al niño, sin más intermediarios consumistas. ¿Por qué hay que fabricar, comercializar y vender un bolígrafo? Todo ese proceso supone un consumo absurdo, grande e innecesario. Se pague por el medio que sea a la empresa fabricante de bolígrafos, supone un derroche tremendo de materiales y recursos.

¿Alguno de los que compran necesitan realmente un bolígrafo? Y si necesitaran un bolígrafo, ¿sería ese?

Llegado a este punto, el socialista solidario de turno dirá aquello de que es necesario mantener los puestos de trabajo de las personas que hacen los juguetes y de los que hacen los bolígrafos. Pues no. No hacen falta, ni lo que producen, ni su trabajo.

(Extraído del libro: “En defensa de la destrucción de empleo”
https://www.amazon.es/defensa-destrucci%C3%B3n-empleo-otras-cosas-ebook/dp/B0714R4C5B/ref=cm_cr_arp_d_product_top?ie=UTF8)

Ultramarinos

Los que ya pintamos canas y/o tenemos rala la capa capilar recordamos las tiendas de ultramarinos, nombre dado a “los géneros o comestibles traídos de la otra parte del mar, y más particularmente de América y Asia, y en general a los comestibles que se pueden conservar sin que se alteren fácilmente”, según definición de la RAE. Los supermercados que han ido sustituyendo a las tiendas de barrio siguen vendiendo productos de ultramar aunque ya no se llamen así. Se puede comprobar fácilmente pues, hoy día, es obligatorio indicar en la etiqueta el origen de los alimentos que adquirimos si bien a veces se nos cuelan subrepticiamente los componentes.

Llega la Navidad y nos enteramos de que la mayoría de los turrones están elaborados con almendras de Norteamérica y miel de China, productos ambos de peor calidad que los nuestros.

Importamos naranjas de Sudáfrica y de Egipto mientras en los campos valencianos, muchas veces, se dejan sin recoger pues los agricultores pierden dinero. Además, estas frutas foráneas no reúnen los requisitos fitosanitarios que se exigen a los agricultores españoles. Es comprensible que los alimentos procedentes de países menos desarrollados cuesten menos que los nacionales pero que los frutos secos y legumbres, por ejemplo, de EEUU, una economía con un nivel de vida mucho más elevado que el nuestro, sean más baratos que los cultivados aquí por muy tecnificadas que estén las explotaciones… Tampoco es explicable la política de España y de la Unión Europea que está dañando gravemente la agricultura y la ganadería del continente y que nos hace depender de terceros países. No solo nos empobrece sino que, en caso de conflicto, como el de la guerra en Ucrania, padeceríamos, innecesariamente, escasez y encarecimiento de los alimentos.

Si la actividad agraria deja de ser rentable se abandonará con lo que la población emigrará agravándose el problema de la España vaciada. Pero esto no preocupa al Gobierno –o quizás es lo que busca- en su imparable imposición de la Agenda 2030. La penúltima exigencia es que se deje sin cultivar casi la mitad del terreno de las fincas de frutales para cuidar la “cubierta vegetal espontánea o sembrada". Esta medida se añade a otras como la realización de un registro para cada animal de rebaño detallando sus paseos diarios por el campo, la limitación en la extensión de los pastos, una significativa reducción del uso de fertilizantes tradicionales asequibles, etc. Con la advertencia de que, para acceder a las ayudas económicas, será preciso cumplirlas al pie de la letra.

Y el Consejo y el Parlamento Europeos acaban de acordar que debemos reducir aún más el consumo de carne de vaca, café, soja y cacao para evitar que el planeta se quede sin árboles.

Comer se va a convertir en un lujo, los ultramarinos inclusive. Y el pobre Juan Valdés, en el paro.

El Mago

Ahora que se acercan las Navidades, esas fechas donde la magia cobra protagonismo entre los más pequeños y todo es posible, no podía faltar nuestra invitada, “Wizard Nebula”, conocida informalmente como la "Nebulosa del Mago" (NGC7380), es un cúmulo abierto de estrellas que aún están incrustadas en la nebulosa a partir de la cual se formó y que se encuentra en la constelación de Cefeo (que era el rey de una tierra llamada Etiopía en la mitología Griega).

Visualmente, el conjunto de estrellas, gas y polvo ha creado una forma que a algunos se le asemeja a un hechicero medieval, donde se distingue el gorro en cono y nariz puntiaguda, junto a una túnica que cuelga dejando a la vista las dos manos del mago. Seguro que ya lo habéis visto, ¿no?...

Sólo soy una persona

"No soy ni hombre ni mujer, sólo soy una persona" cantaba Ana Torroja en Mecano allá por el 1982. Y enumeraba muchas cosas que no era, y por qué. Entonces no enumeraba nada de la relación LGTBIQ+. Tampoco se hablaba entonces de garantía integral de la libertad sexual. Creo que es momento de hablar de no utilizar el sexo para robar o lesionar. Si se utiliza este criterio para graduar los daños, cópulas sin consentimiento, por ejemplo en entorno festivo, sin robar ni lesionar, ni embarazo ni transmisión de enfermedades, ya no digamos letales, no puede castigarse con 15 años de prisión, ni con un día, mientras haya coitos, para robar o lesionar, cómo son todos los previos a los divorcios contenciosos, en los que no sólo se roba a la persona del acto puntual, sino a toda una familia entera, limitando hasta su libertad de circulación, cosa que no sucede a una persona violada. Si me preguntaran por mi género, es cómo si me preguntaran por mis reencarnaciones anteriores, pero no elegiría, y menos cambiaría de adscripción, como hacen quienes responden, como esas señoras a las que les preguntan por lo que no saben, pero ellas responden, no se callan. Generalmente tentadas para robar, roban, y si les dan dinero por la cara, lo cogen. Sin embargo quienes responden "lo siento, no sé a qué se refiere", generalmente no aceptan dinero que no es justa contraprestación. Así que si he de significarme respecto al género, entendido con quién me identifico para mantener relaciones sexuales, y tal vez tener descendientes, diría que con quienes no roben ni agredan. Y para no tener que señalar penas por violaciones y similares, lo "democrático" o "constitucional", lo evolucionado, es educar para inculcar lo repugnante que es eso, desde la infancia, más que nada acostumbrando a centrarse en cualificarse para trabajar, y desde la reunión de medios y formación, disfrutar del sexo necesario para la procreación y acoger a la descendencia. Y cuidar de toda la chiquillería, como tribu. Esto ya se ha hecho, y funcionó.

Mundos paralelos

Al poeta francés Paul Éluard, amigo de Salvador Dalí, y también su rival por el amor de Gala, se debe la frase “hay otros mundos pero están en este”. Efectivamente, existen otros universos paralelos al nuestro como el de los políticos. Una vez abducidos, el proceder de los seres privilegiados que lo habitan discurre ajeno a los problemas de la realidad que han abandonado y rara vez regresan a este valle de lágrimas donde moramos los de a pie. Alcanzado el estatus de casta, se aferran a él y luchan con uñas y dientes para conservarlo a toda costa; entre otros motivos porque abandonar la vida pública supondría para un buen número de ellos retornar a la nada de la que provienen. Mucho desbarrar de las puertas giratorias pero todos los partidos las utilizan para colocar a los suyos.

El problema de quienes hacen de la política o del sindicalismo su modo de subsistencia es que se aíslan de su entorno de origen y se distancian de las preocupaciones de los votantes que, borreguilmente, depositamos las papeletas en las urnas para elegirlos. Abundan los ejemplos de esta inconexión. Hace unos meses, la ministra de Igualdad declaró que el problema de la “okupación” era un invento de la ultraderecha. Vamos, un bulo. Lo dice alguien cuya mansión está protegida por la Guardia Civil. El mayo pasado, cerca de 200 activistas ocuparon un edificio perteneciente a la U.G.T. pero la policía corrió presta a desalojarlos. Recientemente, Núñez Feijoo ha pedido retirar “de manera inmediata” los coches con más de diez años de antigüedad. Puede que al principal líder de la oposición no le cueste nada cambiar de automóvil; sin embargo, la mayoría de la población no podemos renovar el vehículo cada década.

Más del 65% de los turismos en España superan esa edad. Quieren que no conduzcamos para contaminar menos.

Excepto ellos que no se bajan del avión ni del coche oficial de alta gama.

Lo último ha sido lo de Comisiones Obreras de la Comunidad Valenciana que ha anunciado un expediente de regulación de empleo (ERE) para reducir la plantilla de sus empleados ante el incremento de los gastos por la subida de los precios y de las retribuciones y el descenso de las cuotas de los afiliados. Lo más chocante es que el sindicato de izquierdas ha contratado al despacho de abogados que defendió a la infanta Cristina en el caso Urdangarín para negociar los despidos y las reducciones salariales. Van a adoptar las medidas reaccionarias de la patronal más insolidaria que tanto reprueban en los demás. “Haced lo que yo diga pero no lo que yo haga”. Han caído del guindo. Bienvenidos al suelo.

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