Opiniones

OPINIÓN:

Inconscientes y superficiales

Ayer estaba haciendo cola en la calle para entrar en una conocida tienda de tejidos en el centro de Zaragoza. Delante de mí, tres amigas, mujeres de una cierta edad, esperaban para entrar también. Hablaban entre ellas y tal y como la más próxima a mí se iba manifestando yo daba un paso hacia atrás separándome cada vez más.

Decía esta señora a sus amigas que ella llevaba la mascarilla porque si no la multaban que si no fuera para eso ni hablar del tema, que era una tontería. La mascarilla que lucía en la cara es de las que duran cuatro horas… yo creo que por el aspecto debería haberla usado 4 semanas… Otra de las amigas le daba la razón y comentaba que ella se había hecho la mascarilla con un pañuelo de su marido… se le caía de la nariz y cada poco se la subía manoseándola abundantemente. El aspecto de la “mascarilla” era tan deplorable como el otro. Sucia, que no ajustaba… La otra amiga las miraba con cara de asombro sin atreverse a contradecirlas, pero con su inmaculada mascarilla nueva, y bien colocada.

Cuando ya les iba a tocar el turno sacó una botellita de gel hidroalcohólico y se lo ofreció a sus amigas, se lo pusieron no sin decir que para qué, que era una tontada…

Las tres eran grupo de riesgo por la edad, y no eran conscientes del peligro que lleva no cumplir las 3 reglas básicas de prevención. Venían de tomar un café.

Entre eso y que una de las noticias más comentadas es el nuevo look de Pablo Iglesias no puedo dejar de pensar que a veces, es poco lo que nos pasa. ¿De verdad es importante si lleva pendientes o moño? ¿Eso es lo importante? Es como si juzgaras a Mariano Rajoy por teñirse el pelo, por ejemplo, o a Pablo casado por la frondosa barba que se ha dejado…

Lo importante, lo mollar, es gestionar bien las cosas, tanto ellos, los políticos, como nosotros en nuestras posibilidades.

De la gestión de los políticos hablamos otro día, que eso da para mucho rato.

Vándalos

Hace escasas semanas, nos indignamos con la noticia de que un grupo de jóvenes había realizado pintadas con espráis de colores en la torre gótica de Alcañiz, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y recién restaurada, en el parque del Cuartelillo y en otros espacios de nuestra población. Los cinco perpetradores del desaguisado, cuatro de ellos menores, fueron identificados por la policía y se comprometieron a subsanar los daños causados, a lo que ya han procedido juntamente con una empresa especializada.

Por desgracia, no es la primera vez que se producen estas conductas vandálicas en nuestro casco urbano sino que ya viene de antiguo. En 2018, el recinto de la ex-colegiata (a mi modesto entender, uno de los rincones más bellos de la capital del Bajo Aragón a pesar de la chapucería de la calle Infanzonía) ya fue objeto de este tipo de acciones deplorables con grafiti y graves desperfectos en su mobiliario urbano. El Ayuntamiento de Alcañiz informó que el incivismo suponía unos gastos superiores a los 20.000 euros anuales. Años antes, otra pandilla de adolescentes destrozó a pedradas el tejado del lavadero de Santa María, en la ribera del Guadalope, junto al puente de la plaza de toros. Y bastante más atrás, otra banda se cebó con la ornamentación que los alumnos de la escuela taller habían realizado en los jardines del cerro de Pui Pinos, ocasionando importantes daños, entre ellos a la fuente de las Ranetas.

Ha llovido bastante desde entonces pero hay gente que no cambia. Afortunadamente, los “vándalos” son minoría e, igualmente, tenemos ejemplos inversos que son de admirar como el de otros cuatro jóvenes que, por propia iniciativa y con productos pagados de su bolsillo, acometieron la limpieza de la fuente de las Ranetas y su entorno. Ojalá cunda el ejemplo entre los jóvenes y también entre los adultos. No se trata solo de que unos limpien sino de que nadie ensucie. De cuidar lo que es de todos con el mismo esmero con que cuidamos lo particular. Reponer el patrimonio deteriorado –las más de las veces por la inmadurez de unos pocos- nos cuesta unos dineros que podrían ser dedicados a otros menesteres y ofrece a los visitantes una imagen pésima de nuestra ciudad y de los alcañizanos.

Repito mi consejo a esos individuos que se divierten manchando las paredes de nuestras calles: Que escriban y pinten menos y que lean más; obtendrán mayor provecho.

Y va para largo

¿Por qué nos comportamos como si esto del Coronavirus fuera algo del pasado?
¿Por qué nos lo tomamos con mucha más tranquilidad y no tomamos tantas precauciones tanto al salir como al entrar en nuestras casas?
Está claro que estamos hartos de esta historia y ansiamos la libertad que con esta mierda del covid nos ha sido arrebatada y ya hacemos como si no, como si esto estuviera superado. Hasta incluso, a veces, jaleamos y nos queremos creer las teorías liberadoras y justificables contrarias a la realidad, las que afirman que todo ha sido un engaño, que esto no mata, que la gente se moría porque era su hora y por otras enfermedades, sólo que además tenía también esta especie de gripecilla tonta.
Pero...
La realidad es la que es. Preferimos no creer a quienes afirmaban que esto sería largo, muuuuuuyy largo.

En Aragón estamos ahora como en abril y mayo, estamos mal, demasiado mal. ¿Por qué actuamos como si no pasara nada?
Si no caemos muertos como moscas es porque los "reventados" sanitarios a quienes apenas hemos dejado ni descansar, pues en esta tregua propiciada por el encierro obligatorio, ellos han estado recibiendo instrucciones, adecuando espacios, estudiando protocolos. Por eso ahora, tienen más mecanizada, estructurada y trabajada la situación protocolaria y la manera de llevar a cabo el trabajo. No están tan desbordados por esa razón, han asumido su cambio estructural a la hora de afrontar su día a día con esta guerra, que sigue ahí y es la misma, sólo eso.

Pero, aquí no pasa nada. Nuestras cervecitas en el velador con los amigos, no pueden faltar, que para eso estamos en la calle, y total, son de casa. Ellos, como nosotros, todos somos de fiar. Llevamos la mascarilla en una oreja, por si vemos a la policía, poderla ajustar rápido, pero no hay que temer, que no multan ni nada, lo dicen sólo para asustar...¿de verdad?. Y lo de las distancias, tonterías, que si alguien tose, el bicho se queda tapado, además, es verano, caramba!
Ahora no hay resfriados, ni gripe vulgar, ni de ninguna letra A, B, C, ni aviar, ni caviar. Hace calor y el calor...achicharra a todo bicho viviente, hala!

Pues no, señores!!!
Esto sigue aquí, esto afecta y mucho. No perdona, ni a gente mayor, ni a jóvenes y tampoco a los niños, que eso es lo más grave, pues aunque no manifiesten síntomas, no sabemos nada del virus y tampoco si les va a dejar secuelas en sus pulmones en un futuro.

En Aragón estamos mal. Los afectados cada día se incrementan y, de momento, ya tenemos más de 123 casos de contagiados entre nuestro personal sanitario. Cuando no quede nadie en los centros de salud y en los hospitales para atendernos, nos apañaremos buscando remedio a nuestros males en alguna página de esas de internet. Que ha dicho Sánchez, que la red funciona perfectamente, y que ahora con la 5G, ya no vamos a necesitar ni médicos...sólo personal funerario.

La jueza novata

Mire, su señoría, estas pensiones sentenciadas, impagadas, y la solicitud de abogado y procurador habilitados para que sean embargadas.

Dame el expediente completo y el teléfono del demandado, que quiero contrastar con él los datos.

¿Pero cómo va ser eso, su señoría, perdóneme el exabrupto, cuando basta con la autenticidad de la documentación, reflejada con las anotaciones pertinentes?

El expediente, y el teléfono del demandado, por favor, no me obligues a sancionarte por desacato e insubordinación muy grave. Por cierto, ¿desde cuándo no se comunican las hijas con el padre?

Pues, no sé…

¿Desde cuándo?

Desde hace, muchos, muchos años, desde que se nos ocurrió incitar a que la demandante impidiera toda comunicación, para perpetrar todo tipo de robos y abusos. Desde 2010, creo, ya ni me acuerdo.

¿Quién os invitó a robar, matar, mentir y deshonrar a los padres?

Vázquez, fue Vázquez, quien trajo el juzgado al pueblo. Y luego toda la jerarquía del partido.

¡Qué horror! Anda, trae lo que te he pedido, y que no se repita, ¿me oyes? Enmienda, y no nos avergüences más. Te va el empleo en ello, no se te olvide. Y la jubilación. 

Sí, su señoría, perdone mi atrevimiento, pero es a lo que estábamos acostumbrados, juezas novatas, a las que halagábamos, ellas se ensoberbecían, confiaban en nosotras, y así era.

Ya comprenderá, su señoría, que me dan ganas de matarle, y el resto de la manada lo intentará, es su naturaleza, asentada durante decenios, pero dada su benevolencia, al no expedientarnos, tal vez podamos reinsertarnos en la justicia, y no robar nunca más. No me dé la espalda, por favor se lo pido, su señoría, que me conozco, es toda una vida de abusos y atrocidades, tenga paciencia conmigo, y espero que en adelante no haya juezas más que cómo usted, para que no recaigamos en antiguos errores. Cómo venga otra autoridad ladrona y genocida, volveremos a las andadas, fijo.

El anteriormente conocido como oficial de la administración de justicia, salió escopetado a reunirse con la jauría y contó lo sucedido: la juez sustituta quiere saber, y va a hablar con las víctimas de robos y secuestros.

El Guisado, auxilio judicial, autor material de la ejecución de embargos, acudió a sus parientes y cómplices y colaboradores necesarios, desde su colocación. La colocada en tramitación procesal y en la gestión, buscaron a sus mentores y procuradores. El letrado supo perfectamente que lo de chulear se había acabado, ya que ni asesinando a la juez aquello tenía vuelta a la selva de los ladrones. Políticas y otros miembros de la trama, acudían a quienes les pudieran encubrir y exculpar.

Al día siguiente:

Ordénese la inmediata devolución de las cantidades sustraídas, por importe de 67.369,46 euros, más el 30% en concepto de resarcimiento de daños. Convoque a la demandante y sus lacayos ante mi presencia para tomarles declaración, apercibiéndoles de que dispongo de toda la información de lo sucedido, desde la demanda plagada de falsedades, a toda la serie de robos, engaño a juezas y concitación de cómplices en Correos y cuantas autoridades han sido captadas para atentar contra el demandado, incluidas las que le arrebataron, tras incitar a la agresión física a una alumna, en abuso de autoridad, su puesto de trabajo. Y ordene a los servicios sociales que inicien la inmediata tutorización de conversaciones telefónicas de las menores con su padre, todos los días, sin más límite que un máximo de ocho horas diarias. Y guiadas a procurar los encuentros presenciales, cuanto antes, para rehabilitar los vínculos y afectos dañados y destruidos, de modo que estas vidas separadas, se fusionen con más integridad, ya que se sumarán los anticuerpos contra insidias similares.

A sus órdenes, SU SEÑORÍA.

Por cierto, ¿pensabais robar a razón de 1170 euros al mes, a un desempleado con subsidio de 378,74?

Es lo que llevamos haciendo dos años, y antes meses de verano que no ingresaba nada, y hasta cuando le robaron los sueldos, después de agredirle, y sancionarlo con la pérdida de empleo, ni ingresó ni podía pedir la prestación, y nosotros a 1170 al mes. Es que ahorraba el incauto. Hasta que le comiéramos todo el capital. Es que ni alzamiento de bienes hace.

La ley igual para todos y estar a disposición de la justicia, ¿pero cómo es posible que existáis?

Ya ve, nos invitan a robar, tolerados y encubiertas, y no sabemos decir que no.

Si no lo veo, no lo creo. Anda, haz lo que te he dicho, ya. Pobre padre, pobres niñas, maldita jauría que se ha cebado en ellos.

Ignorancia Supina

“Ignorancia que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse”.

Pues eso, que el que no quiere saber ni aprender, ni enterarse, está ahí, tan pancho, poniendo en peligro a los demás.

Sale en la prensa que el 13% de personas que sabían que estaban infectadas por Covid y que han recibido la visita de los equipos de control, no estaban en casa en el momento de la visita.

Puedo entender que a ti te importe una mierda tu vida, que te expongas a todas las enfermedades del mundo, a todos los peligros, allá tú con tu vida. Pero que conscientemente sepas que eres portador de una enfermedad muy contagiosa y que, aunque a ti no te afecte (portador sano o asintomático), puede matar a otras personas y te vayas a la calle, poniéndolas en riesgo… es para meterte en una celda aislada y que no salgas. Y por supuesto no recibir ninguna ayuda médica.

Luego están los negacionistas, que creen que el gobierno ha engañado a todo el mundo mundial (no sabía yo que los gobiernos de todo el mundo se llevaran tan bien) para acabar con las libertades de todos, que nos van a poner un chip, como a los perrillos, para saber cuando nos sacamos un moco en el ascensor o en el semáforo de turno, que comparan las mascarillas con bozales (ahora entiendo por qué algunos se bajan la mascarilla para hablar por teléfono, de todos es sabido que los bozales hacen difícil ladrar a los perros), que animan a tomar dióxido de cloro, como el que receta una aspirina para el dolor de cabeza, que el virus no existe, y quieren verlo, como si un virus fuera del tamaño de una pelota de tenis…

Ni saben ni quieren aprender de los que si saben y han aprendido en muchos años de estudio. Sale un pelagatos en la tele y les dice que los están engañando, y son incapaces de ver que el que les engaña es el encantador de serpientes contándoles una milonga que lo único que hace es poner en peligro a todos.

Que les pregunten a los que afortunadamente han salido del covid, las secuelas que tienen, lo mal que lo han pasado, que se acerquen a un hospital, y vean de primera mano, como están los ingresados en la UCI, con los respiradores, perdiendo masa muscular, con afecciones neurológicas y circulatorias que, aún después de salir vivos de la enfermedad, van a marcar sus vidas para siempre.

Insolidarios y peligrosos y muy muy ignorantes, por muy listos que se crean, pensando que todos somos borregos y tragamos con todo lo que nos dicen y ellos son los espabilaos que se han pispado de todo…

Negacionistas

Si bien la anécdota parece ser anterior, se cuenta que, allá por el primer tercio del siglo XX, el filósofo José Ortega y Gasset y el torero Rafael Gómez “El Gallo” fueron presentados. Al
enterarse el matador de la profesión de Ortega y de en qué consistía, exclamó la famosa frase que ha quedado para la posteridad: “¡Hay gente pa to!”

Efectivamente, “hay gente pa to”. En un tiempo en que disponemos de más que suficientes medios para conocer y comprender la realidad, por inverosímil que parezca, hay quienes siguen creyendo que la Tierra es plana y que los científicos, la NASA y Hollywood se han confabulado para ocultar la verdad y, de paso, embolsarse ingentes sumas de dólares. Lo que costó convencer a los “sabios” del pasado de la esfericidad de nuestro planeta para que, en pleno siglo XXI, vayan en aumento los que no admiten dicha evidencia. ¿Serán planos también el sol, la luna y el resto de los planetas? Desde luego, de algunas mentes no cabe dudarlo.

Este tipo de negacionismo no hace daño a nadie y puede resultar hasta simpático. Frente al síndrome del impostor, en el que cuanto más se sabe, menos seguridad se siente, se encuentra el llamado efecto Dunning-Kruger, el más común, en el que personas sin noción de nada creen dominar cualquier tema. Sin embargo, se está propagando otro negacionismo más peligroso. En las redes sociales, aparecen muchos comentarios desechando la pandemia del Covid-19. Niegan el virus; no han aumentado los fallecimientos sino que el número de estos ha sido similar al de años anteriores; las muertes en las residencias las atribuyen a la vacuna contra la gripe que contenía un tóxico coagulante de la sangre; las declaraciones de los sanitarios sobre el drama sufrido y el colapso de las UCIS son un bulo. La obligación de las mascarillas y la posibilidad de contagio, según esta gente, constituyen un modo de meternos miedo y de manipularnos por parte de Soros, Bill Gates, banqueros, laboratorios y políticos, es decir, de los dirigentes del Nuevo Orden Mundial -versión actualizada de la conspiración judeo-masónica de Franco- para la reducción de la población del planeta. De aceptar estas teorías conspiranoicas, viviríamos inmersos en el universo de Matrix, donde la realidad no existe y todo es virtual. Como ese comité de expertos que asesoraba a nuestro gobierno en las decisiones a tomar y que ha resultado ser una filfa. Lo dicho, hay gente pa to. Para mentirnos descaradamente y para aceptar encantada las mentiras, siempre y cuando procedan de los de su cuerda.

Hemos hecho los deberes

La mayoría hemos seguido al pie de la letra todas las recomendaciones dadas por ese "supuesto comité de expertos médico- científico, inexistente".

-Hemos estado confinados en casa.
-Hemos cerrado nuestros negocios o paralizado nuestros trabajos, revisando nuestra economía por si esto se alargaba "ad aeternum", como así está siendo.
-Hemos estudiado, trabajado, y enseñado a nuestros hijos de manera telemática.
-Hemos tenido a nuestros hijos alejados de guarderías, colegios, universidades y zonas de recreo y ocio por temor al bicho y por estar todo cerrado.
-Hemos salido sólo a las horas y en las condiciones obligadas. Guardando distancias de seguridad, usando geles hidro alcohólicos, llevando mascarillas e incluso confeccionándolas al modo casero, cuando no podíamos salir ni a por gomillas ni telas.
-Hemos limitado nuestra asistencia en aforos, entierros, y visitas a residencias.
-Hemos salido a la compra semanal armados con la guerrera, guantes y cascos como si fuéramos a un campo de batalla a librar una lucha contra una futurista guerra bacteriológica y con el temor siempre, de no traernos un intruso a convivir con nuestra familia, pues nos habríamos sentido terriblemente culpables de haberlos puesto en riesgo por un vil descuido.
-Hemos cancelado citas médicas y revisiones periódicas de menos gravedad por temor a acudir a Centros de Salud y hospitales.
-Hemos cancelado nuestros planes, viajes, reuniones, fiestas, celebraciones.
-Hemos limpiado nuestros hogares de manera exhaustiva y aprendido acerca de mil y un productos desinfectantes.
-Hemos lavado y frotado nuestras manos hasta casi erosionarlas, como si nos fuera, literal, la vida en ello.

Lo hemos hecho casi todos, excepto los cuatro chulillos de siempre que se veían más guapos llevando la mascarilla colgada de la oreja a modo de pendiente, a quienes por cierto, no guardo rencor, pues en cierta manera, casi es comprensible después de tanta espera, y también excepto....

...Los políticos, que ellos han hecho lo que han querido, como hacen siempre, pero así, con todo el mundo encerrado, con la boca tapada y sin protestar por miedo, pues mucho más tranquilos.
Lo que sí han hecho, y de maravilla, ha sido:
LAVARSE las MANOS.

-Se han lavado las manos, pasándole la papeleta a un supuesto "Comité de científicos y médicos expertos" (que en realidad ha sido Illa y Simón...y res mes).

-Se han lavado las manos, pasándole el marrón y las decisiones a las CCAA, cuando se trataba de una pandemia mundial y se supone que era el Gobierno Central quien debía estar llevando el control, el mando y la coordinación, manejando las riendas, sobre todo cuando hemos perdido cerca de 50.000 compatriotas, miles de empresas, e incrementado el paro en cantidad astronómica.

-Se han lavado las manos, pasándoles la responsabilidad a la ciudadanía, ahora, que si surgen más rebrotes es porque sabemos mejor, porque se hacen más tests, que el bicho sigue aquí, que nunca se ha ido y que va a tardar muchísimos años en irse, con vacuna o sin ella.

Sigan lavándose las manos, falta les hace, pues ni con el mejor jabón del mundo se podrán quitar de encima, ni la desidia, en prever lo que venía, ni la incompetencia a la hora de aprovisionar material, infraestructura y personal para los hospitales, ni la dejadez para no mantener una buena coordinación a nivel de administraciones, ni las cifras del número de contagiados y muertos que se ocultaban y se malinformaban a los medios de comunicación con el espúreo fin de intentar ocultar su ineficacia a todos los niveles.

No se de qué se ríen. No se por qué se aplauden. Nosotros hemos hecho los deberes...y ustedes???.

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