• Vacaciones

    Se está acabando para la gran mayoría de los curritos el periodo vacacional, y sigo viendo con asombro que no hemos aprendido NADA en todo este tiempo raro que nos ha tocado vivir.

    Tanto en la montaña, como en la playa, los irresponsables campan a sus anchas. Pocas mascarillas y menos distancia de seguridad. Luego nos asombramos de lo que pasa con la 5ª o 6ª ola de esta pandemia que sigue matando gente.

    Pero nada, es veranito, y nos relajamos, como si el virus entendiera de estas cosas y se tomara vacaciones también.

    Fiestas, botellones, incumplimientos del toque de queda donde estuviera impuesto… ¡qué más da!, estamos de vacaciones y todo vale. Y como me he vacunado pues eso, que ya está olvidado todo.

    Y ni todo el mundo está vacunado todavía, ni por estar vacunados somos totalmente inmunes, y dejamos de tener capacidad para infectarnos e infectar a los demás.

    Bueno, ya se que esto es predicar en desierto: el que quiere lo ha entendido, y el que no lo entiende es porque no ha querido.

    También nos llegan las últimas noticias, y pésimas además, del drama de Afganistán… No puedo imaginar siquiera el miedo que por ellas y sus hijas tendrán las mujeres de ese país. Corre por la red una foto ilustrativa de un grupo de mujeres con velo islámico primero, que cada vez se va poniendo más negro y cada vez las tapa más hasta fundirse en negro… Qué horror de vida les espera.

    Tristemente, parece que poco se puede hacer. Y ni nos enteraremos, porque los talibanes no dejarán que ni un periodista ni un observador pueda contar las atrocidades que se van a cometer. Morirán asesinados y torturados, o como los peces del Mar Menor, asfixiados por la cerrazón de unos cuantos.

    Que mal final de verano, creo que no hay ni una buena noticia. Si alguien sabe de alguna que me diga, necesito alegrarme un poco el día.

  • MUJER Y POLITICA

    Cada vez que hay un acto público en el que están los políticos que en ese momento gobiernan (bien sea el gobierno Central, Autonómico o, incluso, Municipal, se hacen una foto oficial. Todos bien puestos y sonrientes… bueno ahora no se sabe porque han de llevar mascarilla.
    Los comentarios de la prensa muchas veces, dejan mucho que desear, de los hombres no suelen decir nada, pero de las mujeres… madredelamorhermoso… los conjuntos, vestidos, zapatos, bolsos, peinado… todo entra a examen, excepto su valía profesional.
    En el nombramiento de los últimos ministros, he leído comentarios machistas y sexistas que avergonzarían a los señores que trabajaban en la obra y gritaban barbaridades al paso de una mujer.
    En concreto sobre nuestra ministra, Pilar Alegría, no sólo alabando su atractivo físico y sexual, sino insinuando que, si está en ese puesto, es precisamente por ello.
    Las mujeres en política, no sólo han de demostrar su valía profesional, también su buen gusto a la hora de vestir y elegir complementos, llevar peinados adecuados y a poder ser, tener un cierto atractivo, sin pasarse, que si no sólo son consideradas mujeres florero.
    Cuando escalan puestos, siempre se insinúa que lo hacen por ser mujeres de, o amigas de, o “queridas” de… Que tengan un currículum intachable y completísimo, con titulaciones como para empapelar una casa de 200 metros es algo que no se tiene en cuenta.
    Si hasta a las mujeres totalmente empoderadas, como pueden ser las ministras, se las sigue juzgando por su aspecto físico… imagínense al resto de las mortales…

  • ESTOY HARTA

    Desde el mes de febrero del 2020 el monotema, política aparte, es el jodío virus que nos tiene a todos acogotaos.
    Yo creía que con el tiempo que ha pasado, la información que tenemos, la que nos dan y la que buscamos (bendito internet), todos estábamos más o menos concienciados de lo malísimo, lo peligroso, lo contagioso y lo mortal que es.
    Pues parece que no. Ha llegado el verano, el fin de curso, y como las hormigas que vuelven a su hormiguero cuando se barrunta tormenta, hordas de estudiantes han tomado rumbo a Mallorca a darlo todo. Una vez terminado el curso han creído que por haber aprobado tenían patente de corso para hacer lo que les viniera en gana. Botellones, macrofiestas sin mascarilla…
    Los viajes, ante la negativa de los profesores a organizarlos (ellos si han sido conscientes del peligro), han sido preparados por los propios estudiantes y por sus papás: Mando a mi hijo (menor de edad) a Mallorca, en un viaje organizado en el que la agenda está llena de visitas culturales: La Catedral de Palma, el castillo de Bellver, Marivent, las cuevas del Drach, Manacor, para comprar una perlas para mamá. No van a beber hasta el coma etílico, ni a intercambiar fluidos con quien se pueda, ni a ir a macrofiestas sin mascarilla, que al aire libre ya se puede ir sin ella, (ah!, no, que no se tiene la distancia de seguridad… Bueno yo estoy con mi grupo que son gente sana, además soy joven e inmortal…)
    Luego el virus hace de las suyas… y todos protestando que están secuestrados… en un hotel de 5 estrellas, con vistas al puerto deportivo… Y los padres… esos padres dolientes porque sus cachorros están sufriendo una injusticia supina y no los dejan seguir con sus juergas ni volver a casa…. Me dan una pena…
    La mayoría de la gente sigue teniendo cuidado, protegiéndose y protegiendo a los suyos, pero estos descerebrados no son conscientes que el virus sigue entre nosotros, que los que ya tenemos una edad estamos vacunados, pero ellos aún no, y pueden contagiarse y a su vez contagiar a los demás, incluidos sus familiares. Y lo saben, pero a ellos y a sus padres les ha dado igual… Y nos han puesto a TODOS en peligro.
    ¿Es para estar harta?

  • A por otra

    Mal que bien hemos pasado la Semana Santa de aquella manera. Sin procesiones, sin reencuentros familiares, sin playa y en mi caso, hasta sin rosqueta porque en esta ciudad donde vivo la rosqueta (culeca o mona de pascua), se come los días previos al lunes de pascua y por poco previsora me he quedado sin… Mi cuerpo serrano lo agradecerá, que después del potaje, el bacalao con tomate y las torrijas, necesita un descanso culinario.

    Ahora a esperar. A esperar la temida ola de Covid que dicen que se avecina, y de paso, la vacuna, que por edad ya me va tocando. Una ventaja que tiene hacerse mayor, que no vieja.

    Hemos puesto nuestras esperanzas en la vacuna, y parece que con eso ya no haya que tener medidas preventivas. Así hemos visto los descerebrados celebrando fiestas, reuniones multitudinarias, los aficionados al fútbol, los inconscientes… El mar está picado y saltar las olas es cada día más costoso por puro cansancio, pero aquí seguimos, saltándolas como podemos, esperando que la siguiente no nos rompa delante de las narices y nos de un revolcón en el que salgamos mal parados o incluso ahogados (nunca mejor dicho, que este virus cabrón ataca al sistema respiratorio sobre todo).

    El año que viene esperemos que resuenen los tambores con fuerza en nuestra tierra, que nos podamos dar abrazos, nos veamos las caras y no tengamos que están aún saltando olas.

  • Este año no toca

    Con gran pesar este año no me toca manifestarme. Casi religiosamente, el 8 de marzo he salido a la calle con compañeras de trabajo, amigas, mi hija y otras mujeres que, como yo, creemos que aún falta mucho para la igualdad, y nos manifestamos, con gritos, cánticos e incluso bailes, para decir que ya está bien.

    Pero este año no toca. Y aunque los motivos siguen estando ahí, este año toca hacer otras cosas. No saldremos a la calle, pero espero que sea visible de todas las maneras posibles que el 8 de marzo es un día de reivindicaciones. Me da igual que sea gritando desde las ventanas o balcones, poniendo banderas, balconeras, vistiéndonos de morado, o con un lazo en el pelo. Pero que se note.

    Esta es mi humilde aportación en un medio de comunicación. Explicar bien alto que este año no saldremos. Pero no porque no haya mujeres asesinadas por el machismo, ni maltratadas por lo mismo, ni diferencias salariales, ni techos de cristal, ni porque no se siga juzgando a las mujeres por su aspecto físico y no por su valía, ni porque algunos hombres nos sigan explicando las cosas, aunque nosotras sepamos más del tema que ellos mismos… Y seguiría hasta…

    Este año no toca salir por el jodío virus, que no nos vuelvan a decir (como desde Adán y Eva) que somos las culpables de todo, incluida la expansión de la pandemia.

    Como somos personas responsables, este año toca de otra manera. Tampoco podremos ir a las procesiones del Bajo Aragón… Ya el año pasado no pudimos, y servidora, se vistió de luto riguroso, se puso mantilla y peineta, y encendió un cirio, salió a la terraza de su casa a la hora de los aplausos y escuchó tocar el tambor desde el edificio de enfrente a la hora de la procesión de la soledad. Un homenaje a mi madre.

    Pienso forrar el barandado de mi terraza de morado, o poner banderitas o no sé muy bien que haré, pero quiero que se note que en esa casa viven dos mujeres feministas.

    Espero ver mucho morado en las calles.

  • Tener más cara que espalda

    Una frase que explica perfectamente a quien se aprovecha de una situación o cosa al máximo, es decir, deja a los demás sin tener ni una posibilidad de hacer lo mismo.

    Aplicable a todos estos políticos, y algún que otro empleado público, que, valiéndose de su cargo o posición han pasado por encima de todos para vacunarse sin que les tocara y que no son ni grupo de riesgo ni nada parecido.

    Que algún anciano en residencia se haya quedado sin su dosis o algún sanitario le haya pasado lo mismo se la sopla. Y decir que lo han hecho porque si no se desperdiciaba la dosis… eso es pa’ nota.

    Lo importante para estos elementos es que ellos ya tienen la primera dosis puesta… ¿Les pondrán la segunda en tiempo y forma?

    Pero claro, por si acaso, también había que vacunar a los allegados, familiares y amigos, porque forman parte de su círculo y no vaya a ser que se contagien mientras les llega su turno.

    Mientras, el común de los mortales, cumpliendo escrupulosamente las medidas que dictan esos que se las saltan a la torera, esperando a la cola de la vacunación cuando nos toque (yo estoy deseando que llegue el turno a las funcionarias sesentonas y estupendas) y rogando que los de alrededor hagan lo mismo para protegernos unos a otros.

    Y no entienden que los ciudadanos se reboten y les digan de todo menos bonitos. No piensan en dimitir porque no ven que hayan hecho nada mal.

    Es curios ver que prácticamente son de todos los colores políticos los que han hecho estos, así que no es por ideología, sino por caradurismo, que eso se gasta mucho en política.

    Alguno ha dimitido, pero la vacuna se la llevan puesta

  • La salud de todos

    Entre la mayoría de la población, hay un gran descontento. Los Centros de Salud están cerrados, dicen. Si te pasa algo que no sea Covid19, no te ven de manera presencial, y la mayoría despotrica de los sanitarios (si, esos a los que aplaudíamos a las 8 todos los días), porque dicen, que son unos cobardicas, y que no te atienden por miedo al contagio, que deberían aprender de dependientes y camareros que esos si están dando el callo y son unos valientes.

    El gran desconocimiento del trabajo que realizan los sanitarios en los Centros de Salud y los Hospitales Públicos nos hace decir esas cosas. Ya se sabe que la ignorancia es muy atrevida.

    Bien, dicho esto y consciente de que SI te atienden en los Centros de Salud, tanto por teléfono como presencialmente, si es necesario, aunque es justo decir que con cierto retraso, no atribuible a los profesionales, si no al colapso que hay por culpa del maldito virus y de los muchos recortes que la Sanidad Pública ha sufrido en los últimos años, me sorprende que muchos de estos que critican la sanidad pública por esto, se hagan seguros que en la misma publicidad te dicen que te atenderán telefónicamente o por videoconferencia. Y agregan que te atenderán especialistas… Pero claro, como es un seguro privado que cuesta una pasta, seguro que es mejor que la consulta telefónica de la seguridad social, donde va a parar…

    Una reflexión. Ahora, cuando vas a la consulta de tu médico de cabecera, por medio de esta maravilla que es internet, están todos los datos de todo lo que te ha pasado en materia de salud en tu historia y tiene acceso a todos ellos, por lo que, si un día tuviste un cólico nefrítico, allí figura el informe, con todos los datos, incluida la medicación que te dieron y todo lo demás. Los informes de las intervenciones quirúrgicas, o esos hongos en los pies que pillaste en la piscina hace tres años. Por lo tanto, no están ciegos en cuanto antecedentes. No creo que en ese seguro privado tengan esos datos por mucho que rellenes un cuestionario cuando lo contratas, es más, ni siquiera sabrán que no puedes tomar alguna medicación porque te sentó mal hace 15 años, y tú ya ni siquiera te acuerdas.

    No nos olvidemos, que estos seguros de salud lo que buscan es la cuenta de resultados… la Sanidad Pública, la salud de la población. No despotriquemos de los profesionales que es están dejando la vida en esta pandemia, jugándosela cada día por la salud de todos.

    Que queremos complementar nuestro abanico de posibilidades contratando un seguro y nos lo podemos permitir, estupendo, pero no hablemos mal del sistema de Salud Pública, mejorable a todas luces, porque es el que de verdad nos está salvando la vida.

  • Velocidad

    Hay una carrera entre las diferentes farmacéuticas que en el mundo haya, que ríete tú de las de moto GP en Motorland.

    Se necesita una vacuna ya para este virus que nos está matando, y no sólo literalmente, también emocionalmente. Estamos más tristes, más apagados, sin ganas de nada. Bueno, hablo en plural porque esto que yo siento lo comparto con amigos y me dicen sentir lo mismo que yo.

    Ir por la calle y ver cada día más tiendas cerradas o vacias, bares sin gente, calles sin tráfico es desalentador.

    Los Laboratorios están investigando como creo que nunca se ha hecho. Se han dado cuenta, imagino yo, que este virus nos afecta a todos, que nadie está libre de contagio. Ni siquiera con el VIH se han esforzado tanto, seguramente porque al principio se pensaba que era una enfermedad de drogadictos y maricones (perdón por el palabro). Luego se vio que, con prácticas de riesgo e incluso con transfusiones, se podía contagiar.

    Esta enfermedad nos ha pillado con el paso cambiado, nadie se imaginaba algo así, las películas de SYFY de bajo coste si nos ofrecían historias de este tipo, pero las veíamos a la hora de la siesta los fines de semana…

    Ahora se ha hecho realidad, y en vez de un científico loco que lleva avisando tiempo y nadie hace caso hasta que llega el contagio, y él, que es muy listo, en un pis pas con ayuda de alguna exmujer (con la que se reconcilia al final de la peli) y algún hijo adolescente, soluciona el problema. La realidad es que hay un ejército de científicos, en un ejército de laboratorios farmacéuticos, investigando a marchas forzadas y todavía no se ven resultados efectivos.

    Todos quieren sacar la vacuna los primeros, imagino que por bondad de su corazón, y por los muchos beneficios económicos que reportará a la cuenta de resultados de esas empresas que, no olvidemos, en su mayoría son sociedades anónimas y lo que quieren es ganar pasta.

    Ojalá todas esas prisas y velocidad no hagan que nos estrellemos. Confiemos que sean unos buenos pilotos

  • Héroes o villanos

    Han pasado de ser los mayores héroes de la pandemia a ser unos apestados. Me estoy refiriendo a los sanitarios.

    Lucharon sin armas, a cuerpo limpio, contra el maldito virus, y todos les aplaudimos a las 8 de la tarde desde la comodidad de nuestras casas, asomados a balcones y ventanas cantando hasta desgañitarnos el “resistiré”. Algunos se infectaros, otros cayeron por el camino, pero agotados y satisfechos con el trabajo que hacían, siguieron dándolo todo, jugándosela todos los días.

    Por prevención, pasaron meses sin ver a sus familias, viviendo en hoteles o con otros compañeros del mismo trabajo, para evitar propagar sin querer, el virus mortal. Este verano sus vacaciones han sido un poco atípicas. La situación no permitía, en la mayoría de los casos, el merecido mes de vacaciones seguido de todos los años. Así que han ido cogiendo vacaciones con arreglo a los servicios que tuvieran, porque ante la escasez de personal, la saturación de sistema, era difícil que cuadraran los derechos de los trabajadores con los de los usuarios de la sanidad pública, y, estoy segura, ganó el derecho de los usuarios, por mucho que llenen páginas los periódicos amarillistas de casos en los que han muerto personas por no recibir atención médica de otros procesos. Ha habido casos, como siempre hay, porque la medicina no es una ciencia exacta, y desde luego si ha sido por dejadez se deben pedir responsabilidades a quien hubiera lugar, pero da la impresión que han desatendido del todo al resto de los pacientes que no son enfermos de COVID, y para nada ha sido así.

    Se siguen viendo a pacientes en consulta, no a todos, es cierto. En mi caso me visita un especialista que previamente me manda una analítica, que es la que le dice cómo estoy, el verme en persona es simplemente ver que aspecto tengo. Por teléfono se solucionó perfectamente, me dio las pautas a seguir y santas pascuas.

    Tuve unas décimas de fiebre y no me encontraba bien, llamé a mi centro de Salud e inmediatamente mi médico de cabecera me mandó una PCR y me dio la baja, me indicó las pautas de lo que debía hacer (aislamiento, etc.) fui al centro de Salud a hacerme la prueba con las medidas de precaución máximas y me dieron los resultados (negativo) y el alta todo por teléfono. ¿hubiera cambiado algo el que me viera en persona? Pues no. De hecho, mi médico de cabecera es una de los muchos sanitarios que ha pillado el bicho, y ha estado 3 semanas en la UVI y aún no se ha reincorporado a su trabajo.

    Siguen trabajando en precario. Ahora ya hay material de protección, pero no hay personal para contratar. No hay ni enfermeros, ni auxiliares ni médicos en paro que puedan trabajar en los Centros Sanitarios, en las Residencias de Mayores, en los Centros de Salud… Y en vez de apoyarlos (nuestra salud en muchos casos depende de ellos), les acusamos de que no reciben en persona a los pacientes, que se quejan de que están llenos los hospitales y no es cierto. En resumen: les estamos diciendo que no trabajan.

    Después de los meses que llevan que les digamos que son lo peor, es… pa’matarnos…

  • Fase 2

    No se fían de nosotros. Y con razón. Seguimos viendo actos de irresponsabilidad entre la población, jóvenes y mayores sin distinción. Los ocios nocturnos juveniles se llevan la palma, pero los paseos por los parques y calles de Zaragoza con la mascarilla a media asta es más de abuelos o gente de mediana edad.

    Y como no se fían, en Zaragoza, para estas NO fiestas del Pilar nos bajan de categoría y nos meten en 2ª… Prevención, imagino, para evitar que hagamos lo que nos salga de los mismísimos bemoles, porque no podemos pasar sin salir de copas, ni de ir a restaurantes, ni reunirnos con un montón de personas con las que no convivimos, que a su vez se reúnen con otros montones de personas con los que no conviven. Los establecimientos hosteleros que cumplen con todas las medidas de seguridad son muchos, pero luego están los que se lo pasan por el arco del triunfo, y con tal de llenar la caja registradora, permiten entrar más gente de la permitida, a horas que no están autorizadas y sin exigir escrupulosamente que se sigan las medidas de seguridad.

    Yo entiendo a los empresarios del ocio, y a los camareros, restauradores... Por supuesto que sus ingresos han bajado estrepitosamente, como el de muchos comercios y otros negocios, pero cuanto antes salgamos del peligro antes podrán trabajar al 100%. Pero la economía no puede estar por encima de la salud de todos.

    Seamos responsables, que no somos inmortales y las enfermedades nos afectan a todos por igual, si no miren a EEUU. Su presidente se ha infectado, pero en un alarde de irresponsabilidad, ha decidido volver a la Casa Blanca, sin están curado, y poner en peligro a un montón de personas que están a sus órdenes.

    Entre los que mandan mal, y los que no obedecen…

  • Inconscientes y superficiales

    Ayer estaba haciendo cola en la calle para entrar en una conocida tienda de tejidos en el centro de Zaragoza. Delante de mí, tres amigas, mujeres de una cierta edad, esperaban para entrar también. Hablaban entre ellas y tal y como la más próxima a mí se iba manifestando yo daba un paso hacia atrás separándome cada vez más.

    Decía esta señora a sus amigas que ella llevaba la mascarilla porque si no la multaban que si no fuera para eso ni hablar del tema, que era una tontería. La mascarilla que lucía en la cara es de las que duran cuatro horas… yo creo que por el aspecto debería haberla usado 4 semanas… Otra de las amigas le daba la razón y comentaba que ella se había hecho la mascarilla con un pañuelo de su marido… se le caía de la nariz y cada poco se la subía manoseándola abundantemente. El aspecto de la “mascarilla” era tan deplorable como el otro. Sucia, que no ajustaba… La otra amiga las miraba con cara de asombro sin atreverse a contradecirlas, pero con su inmaculada mascarilla nueva, y bien colocada.

    Cuando ya les iba a tocar el turno sacó una botellita de gel hidroalcohólico y se lo ofreció a sus amigas, se lo pusieron no sin decir que para qué, que era una tontada…

    Las tres eran grupo de riesgo por la edad, y no eran conscientes del peligro que lleva no cumplir las 3 reglas básicas de prevención. Venían de tomar un café.

    Entre eso y que una de las noticias más comentadas es el nuevo look de Pablo Iglesias no puedo dejar de pensar que a veces, es poco lo que nos pasa. ¿De verdad es importante si lleva pendientes o moño? ¿Eso es lo importante? Es como si juzgaras a Mariano Rajoy por teñirse el pelo, por ejemplo, o a Pablo casado por la frondosa barba que se ha dejado…

    Lo importante, lo mollar, es gestionar bien las cosas, tanto ellos, los políticos, como nosotros en nuestras posibilidades.

    De la gestión de los políticos hablamos otro día, que eso da para mucho rato.

  • Ignorancia Supina

    “Ignorancia que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse”.

    Pues eso, que el que no quiere saber ni aprender, ni enterarse, está ahí, tan pancho, poniendo en peligro a los demás.

    Sale en la prensa que el 13% de personas que sabían que estaban infectadas por Covid y que han recibido la visita de los equipos de control, no estaban en casa en el momento de la visita.

    Puedo entender que a ti te importe una mierda tu vida, que te expongas a todas las enfermedades del mundo, a todos los peligros, allá tú con tu vida. Pero que conscientemente sepas que eres portador de una enfermedad muy contagiosa y que, aunque a ti no te afecte (portador sano o asintomático), puede matar a otras personas y te vayas a la calle, poniéndolas en riesgo… es para meterte en una celda aislada y que no salgas. Y por supuesto no recibir ninguna ayuda médica.

    Luego están los negacionistas, que creen que el gobierno ha engañado a todo el mundo mundial (no sabía yo que los gobiernos de todo el mundo se llevaran tan bien) para acabar con las libertades de todos, que nos van a poner un chip, como a los perrillos, para saber cuando nos sacamos un moco en el ascensor o en el semáforo de turno, que comparan las mascarillas con bozales (ahora entiendo por qué algunos se bajan la mascarilla para hablar por teléfono, de todos es sabido que los bozales hacen difícil ladrar a los perros), que animan a tomar dióxido de cloro, como el que receta una aspirina para el dolor de cabeza, que el virus no existe, y quieren verlo, como si un virus fuera del tamaño de una pelota de tenis…

    Ni saben ni quieren aprender de los que si saben y han aprendido en muchos años de estudio. Sale un pelagatos en la tele y les dice que los están engañando, y son incapaces de ver que el que les engaña es el encantador de serpientes contándoles una milonga que lo único que hace es poner en peligro a todos.

    Que les pregunten a los que afortunadamente han salido del covid, las secuelas que tienen, lo mal que lo han pasado, que se acerquen a un hospital, y vean de primera mano, como están los ingresados en la UCI, con los respiradores, perdiendo masa muscular, con afecciones neurológicas y circulatorias que, aún después de salir vivos de la enfermedad, van a marcar sus vidas para siempre.

    Insolidarios y peligrosos y muy muy ignorantes, por muy listos que se crean, pensando que todos somos borregos y tragamos con todo lo que nos dicen y ellos son los espabilaos que se han pispado de todo…

  • Los inmortales

    Una gran parte de la población debe creer que es inmortal. Me refiero a esos que van a cara descubierta por la calle, sin las mascarillas que protegen a los demás, y que, evidentemente, no deben tener miedo a que el resto de las personas vaya sin mascarilla como ellos, esparciendo sus miasmas por donde quiera que vayan.

    Yo no sé cómo hay que decirlo para que estos seres inmortales lo entiendan. Yo no soy inmortal y, por lo tanto, creo que los demás tampoco, así que con el gesto de guardar la distancia social, lavarme las manos y llevar mascarilla protejo a los demás, y espero que los demás hagan lo mismo por mi.

    Ni me siento coartada en mi libertad, ni creo que con los gases que exhalo me envenenen (los sanitarios, dependientes y todos los que trabajan de cara al público llevan mascarillas toda su jornada laboral y no se quejan mas que de los salpullidos que tiene en la cara del roce), ni tengo problemas respiratorios por llevarla, ni nada por el estilo.

    Los que llevan la nariz fuera de la mascarilla… hace unos días me dijeron que seguramente será porque les huele el aliento (ironía), y que no se aguantan ni ellos.

    A los del codo, la frente o la papada… que eso no suelta virus… que lo que hay que tapar es la boca y la nariz… y además todo el rato, no vale subir y bajar la mascarilla a demanda.

    Precisamente ellos, los inmortales, son los que ahora se quejan de que estamos en fase 2 de nuevo. Le hemos de dar las gracias por ir sin mascarilla, juntarse muchos a la vez, sin la distancia social, beber todos del mismo cubata en los botellones, las peñas y en reuniones. Los bares serán agradecidos también y les invitarán a una caña, en la barra, por supuesto, para celebrar que tienen menos aforo y menos clientes de los que saben que no son inmortales y se cuidan y cuidan a los demás y deciden ir menos al bar.

    Otro agradecimiento les debemos a los que hacen posible que los temporeros de la fruta malvivan hacinados en cuchitriles sin las mínimas medidas de seguridad, a los que viven en zonas con brotes fuertes, y se desplazan a otros sitios sin necesidad.

    Se pueden poner en duda y criticar muchas de las medidas del gobierno en torno a este tema, pero lo mollar, lo básico, es cuestión nuestra, lo hemos de hacer nosotros. No necesitamos un policía detrás de cada uno para obligarnos a ser conscientes que no somos inmortales.

  • Las cosas por su nombre

    Es lo que tiene este verano atípico, te tragas unos bodrios televisivos que a veces te hacen revolver el estómago.

    Llevan unos días hablando sobre los futbolistas que pagan a chicas para acudir a fiestas. También de grandes empresarios, tanto nacionales como extranjeros, y hasta de príncipes de indeterminados países.

    Lo tratan como si de una transacción comercial se tratara: yo te pago, tu vas allí muy mona, de “imagen”, le llaman, y yo, que soy el que pone la pasta, si me gustas, te digo que quiero tema contigo, previo pago, obviamente, y allá paz y después gloria…

    En mi pueblo a eso se le llama prostitución, aunque los que lo hagan sean tipos guapos que visten bien, huelen bien y tienen mucha pasta y ellas chicas monas que salen en la tele. No difieren en nada a las mujeres que se pueden ver aún en la calle del Caballo y aledaños (zona típica de la prostitución en Zaragoza, de las de toda la vida), sólo que estas son mujeres mayores, con la mirada derrotada, cuerpo desgastado y muy pocas esperanzas.

    Lo normalizan, como si la prostitución fuera un oficio y no una esclavitud, y dicen que sólo se van con los que les gustan… Todo muy idílico. Luego les hemos de decir a nuestras hijas que estudien y se preparen, para tener una vida razonablemente buena, y ven a estas que salen en la tele, que se levantan 3000€ por una noche o dos, con gastos pagados y acceso a tiendas de lujo ilimitado…

    Que hombres jóvenes y razonablemente guapos, la mayoría con pareja, según dicen, paguen para tener sexo, y lo vean tan normal… me hace pensar que ven a las mujeres como simples objetos. Estos chicos, o estos adinerados empresarios o políticos que pagan por tener sexo, son los que nuestros hijos admiran, así que luego no me extraña que los comportamientos de muchos de ellos sean de desprecio hacia las mujeres, creyéndose con el derecho de usarlas como si de un pañuelo de papel se tratara, sin respeto de ningún tipo.

    Que den horas de televisión a las mujeres que hacen estas cosas y las quieren normalizar, me parece patético.

    La prostitución nunca será algo normal, porque siempre hay alguien que tiene una posición de privilegio, por más que me digan que si no les gusta la proposición les dicen que no y no pasa nada…

    Luego dirán que el machismo no existe, que es un invento de las feminazis…

  • Cruz de navajas

    La canción dice que la pelea fue por una mujer… Es este país, ahora, este cruce de navajas es por el poder. Los que lo tiene por mantenerlo, los que no lo tienen por alcanzarlo de la manera que sea.

    Da igual mentar al padre, reírse de los discapacitados, mentir, tergiversar la realidad, tirarse en cara a los muertos, culpar siempre al otro de lo que no se ha hecho bien, falsear datos, ocultarlos, y nunca hacerse responsable de las responsabilidades (valga la redundancia) a las que están obligados por su cargo.

    El gobierno ha estado torpe y lento, si bien es cierto que NADIE en ningún país estaba preparado para este desastre humano y sanitario, pero seguro que podían haber hecho mejor las cosas, pero la oposición no le ha dado ni un segundo de tregua, eso sí, sin aportar ideas constructivas. El decretar el luto y poner banderas a media asta son cosas que no libran de los contagios, ni llena platos de comida en las casas de los parados, ni alivian el dolor de los que están enfermos.

    Los chinos nos han engañado como a occidentales, tanto en el asunto de la pandemia, como con las compras de material sanitario, y han engañado a todos los países: son los que mayoritariamente producen esos bienes y hay que morir al palo de comprárselos a ellos, así que nos han endosao todas las cosas taradas que tenían…

    ¿Y la oposición? Madredelamorhermoso…. Como buitres hambrientos ante la carroña, peleándose a ver quien la dice más gorda, echando la culpa al gobierno de TODO, incluidas las competencias transferidas que son gestionadas por las comunidades autónomas por diferentes partidos y coaliciones políticas, con especial relevancia la de Madrid… La imagen doliente de virgen y mártir de Ayuso es para dejar ojiplático a cualquiera.

    Especial mención a los hombres y mujeres que han muerto en las residencias, en los hospitales, esos “viejos” que merecían todos tener un final más dulce y no sufrir tanto.

    Y a los que les parece que esto es una broma, que el gobierno nos tiene secuestrados en casa… que se den un cabezazo contra la pared a ver si se les colocan las ideas. Ya ha habido suficientes muertos, no tentemos al virus con los actos incívicos, utilicemos las mascarillas, la higiene de manos, evitemos aglomeraciones y respetemos los espacios.

    Que esto va por todos, que el virus no distingue y si te pilla estás jodido y puedes joder a los demás.

  • Gracias

    Desde el confinamiento al que estamos sometidos por este virus asesino, quiero dar las gracias.


    A los que se quedan en casa.
    A los servicios de limpieza de las ciudades y pueblos.
    A los que se quedan en casa.
    A. TODOS los trabajadores de residencias geriatricas, que se la juegan a diario.
    A los que se quedan en casa.
    A los voluntarios de protección civil.
    A los que se quedan en casa.
    A las fuerzas de seguridad (a todos los cuerpos), que se la juegan a diario.
    A los que se quedan en casa.
    A celadores, auxiliares, enfermeras, médicos y resto de personal de los hospitales públicos que están dando ejemplo de profesionalidad y sacrificio.
    A los que se quedan en casa.
    A mi vecino del edificio de enfrente que nos anima todos los días varias veces con su música.
    A los que se quedan en casa.
    A los conductores de autobús y taxistas.
    A los que se quedan en casa.
    A todos los empleados de tiendas y supermercados.
    A los que se quedan en casa.
    A los camioneros que transportan los productos que necesitamos.
    A los que se quedan en casa.
    A los que cosen mascarillas.
    A los que se quedan en casa.
    A los que donan productos que son imprescindibles en los hospitales.
    A los que se quedan en casa.
    A los que difunden sus canciones, poemas o chistes por las redes para ayudar a mantener el ánimo.
    A los que se quedan en casa.
    A los que NO reenvían cadenas que sólo auguran el apocalipsis o desinforman con recetas pseudocientíficas que no hacen más que daño.
    A los que se quedan en casa.
    A los conductores de ambulancias.
    A los que se quedan en casa.
    A los que trabajan de ayuda a domicilo, cuidando a nuestros mayores.
    A los que se quedan. en casa.
    A los medios de comunicación que nos mantienen razonablemente informados.
    A los que se quedan en casa.
    Seguro que se me olvida alguien. Que me perdonen.
    El orden de esta lista es aleatorio. No está ordenada por importancia. Todos y cada uno son importantísimos.
    Y por si no lo había dicho:
    GRACIAS POR QUEDAROS EN CASA.

  • Va por ti

    Has luchado como una jabata desde hace mucho tiempo, y aunque sabíamos que el desenlace era malo, te veíamos animada e ilusionada con cada tratamiento, con cada ingreso, con cada actuación médica que has soportado con valor y con mucha paciencia.

    Llevabas años peleándote con ese mal que nadie nombra y que da tanto miedo y al fin ha podido contigo.

    Hoy estoy tocada por haber perdido a una amiga divertida, optimista, alegre, simpática, algo ingenua, a la que le encantaba bailar y no tenía ritmo, con la que he cantado todas las coplas que el cancionero español tiene en esas mañanas de trabajo agotador que compartimos y que desafinaba más que yo, pero no nos importaba.

    Quedábamos a comer coincidiendo con tus turnos y no venías al final porque algo se complicaba, y luego protestabas cuando alguna vez nos juntábamos por casualidad y tú no estabas. Has sido una amiga estupenda y una compañera de trabajo maravillosa. Te queremos Carmen.

    A todas las personas que están en una situación similar a ella, a mi amiga, (algunas muy cercanas a mi) sólo darles ánimos, que sigan luchando porque de esto se sale. Carmen desde el primer día supimos que no tenía solución, un diagnóstico tardío hizo imposible la curación, pero ella luchó con todas sus fuerzas y las que le dieron su marido y sus hijos. Un ejemplo para todos ha sido.

    Hoy esta columna de opinión va para ti Carmen, con todo el cariño del mundo. Que la tierra te sea leve…

  • Nuevo año

    Hemos cambiado de año, pero parece que seguimos igual. La bronca permanente en el parlamento, la coacción para que voten en contra de Sánchez, con amenazas, pintadas, mails insultantes, descalificaciones, malos modos y malas palabras, en lo que debería ser un lugar para el debate y no un ring de boxeo.

    A Tomás guitarte le ha caído la del pulpo por decir que va a apoyar a Sánchez. Menos bonito, le han dicho de todo. Hay una campaña contra Teruel, y de verdad que si no fuera por lo que es, me daría risa, porque ya no nos pueden quitar más que el postre, lo demás hace tiempo que lo perdimos. Ni carreteras, ni ferrocarril, ni infraestructuras, ni empleo, ni oportunidades. Ahora los españolísimos de toda la vida nos dicen que nos van a boicotear, que no compraran productos de Teruel ni nos visitarán. Creo que nunca han probado ni el aceite del bajo Aragón ni han comido un buen jamón de Teruel ni se han echado a la boca un delicioso melocotón de Calanda… entre otras delicatesen que tenemos en esta tierra. Y por supuesto no han visitado nunca Teruel, ni saben situarla en el mapa de esa España que tanto dicen querer. Se están perdiendo naturaleza, paisaje, arte, historia, y sobre todo, muy buenas gentes. Sólo decirles que ellos se lo pierden. Y también reflexionar… si no sale Sánchez presidente… ¿nuevas elecciones? Ufffff!!!!

    Tampoco ha cambiado mucho la situación del maltrato y del feminicidio. Ya hemos debutado con un doble crimen. Luego dirán que somos unas exageradas…

    Y parece ser que la “moda” de las “manadas” ha venido para quedarse, Nuevas denuncias ponen de manifiesto lo poco que se ha adelantado en esto. Pero ahí seguimos, intentando que la cosa cambie. Tenemos un año enterito para lograrlo, esperemos que en los propósitos del año que viene no entre, de una vez por todas, la igualdad y el feminismo, porque se haya logrado.

    Ale! A pasar un buen año y a intentar ser felices con todas nuestras fuerzas.

  • EMPONDERAMIENTO

    Se coser botones perfectamente. Es más: sé coser botones, meter bajos de pantalones, bordar, hacer punto y ganchillo, coser cortinas, trajes de baturra y baturro…

    Oye y además se manejar con cierta soltura las herramientas para el bricolage casero, el taladro, la lijadora, la sierra de calar, la grapadora. Sé también montar muebles de Ikea (o cualquier otro que venga a cachos y con los tornillos aparte, de los que por cierto nunca me sobra ninguno). Sé interpretar planos de arquitectura y otros, tengo una buena orientación temporo espacial y no me pierdo si voy al monte a coger setas, por ejemplo. Los planos de carreteras se me dan muy bien, y soy la perfecta copilota.

    La cocina me dicen que no se me da nada mal, y lo mismo te hago una conserva salada que dulce y te guiso un pollo.

    Siempre he trabajado fuera de casa, y he tenido dos hijos: Aún a punto de cumplir 60 años sigo haciendo cursos para mejorar en mi trabajo. Me gusta aprender cosas nuevas.

    Leo bastante, tanto prensa como libros, y me gusta estar enterada de lo que pasa por el mundo.

    Tengo curiosidad, empatía, resilencia, mucha paciencia y soy de natural optimista. Y también intento ser solidaria.

    Tengo amigos entrañables y una gran familia a la que quiero muchísimo.

    Pero para la señora de VOX, lo principal, es que se coser botones, Eso es lo que más me ha emponderado en la vida, fíjate tú, y yo sin saberlo…

  • Libros que me han gustado mucho y otros que... menos

    Desde que con 3 años mi hermano Miguel me enseñó a leer, para que no diera el peñazo a toda la familia para que leyeran los tebeos de Pumby que él me compraba todos los domingos, he sido una lectora apasionada. He leído todos los géneros, según las épocas de mi vida.

    Ultimamente le ha dado por la novela negra. Siempre me han gustado los clásicos americanos (Dashiell Hammett o Raimond Chandler), me ha fascinado Agatha Cristie, y creo que me he leído casi todo de ella.

    Hace unos años llegó a mis manos la trilogía “Millenium” y tengo que decir que me gustó mucho. Intenté saber algo de la historia de Suecia durante la II guerra mundial y más tarde con el bloque soviético. La historia parecía dar, al menos en mi opinión, verosimilitud a lo que contaba el autor. Podía ser posible que aquello hubiera ocurrido.

    Me quedé con ganas de más, quería saber la historia completa de Lisbet, si al final se volvería a liar con Mikael, si se depuraban responsabilidades de todo tipo, si el psiquiatra Teleborian acaba de por vida en la cárcel… esos flecos que no se acaban de resolver.

    Vi las películas, tanto las suecas como la americana, y ambas me gustaron.

    Murió Stieg Larsson, y su familia decidió que el autor que había terminado el último libro continuara con la saga que tantos beneficios les daba.

    He leído los tres nuevos libros y he de decir que he tenido que leerlos con lápiz y papel, para poder apuntar los nombres de los protagonistas (muchísimos) junto con la profesión o algo que me hiciera saber de quien se trataba.

    Demasiados nombres, que además (y eso será un problema mío) me resultaban muy difíciles de retener.

    Las tramas de los libros demasiado enrevesadas. Me han resultado difíciles de seguir. Otra página para apuntar cosas sobre eso…

    Me ha dado la impresión que el autor quería contar muchas cosas pero no las terminaba de explicar del todo, por lo que se me escapaban detalles.

    Me he hecho el firme propósito de releerlos, con lápiz y papel de nuevo, haciendo esquemas si es necesario. Voy a darles otra oportunidad, porque los he leído en vacaciones y lo mismo les dediqué muchas horas seguidas y eso me hizo que la cabeza no me diera tanto de sí. Será que ya voy teniendo una edad.

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