Opiniones

OPINIÓN:

Racismo

Estamos llegando a unos extremos de estulticia y tontuna que son para hacérselos tratar por profesionales. El canal de televisión por suscripción estadounidense HBO retiró la película de 1939 “Lo que el viento se llevó” por racista. Ante las críticas recibidas, rectificó su decisión. Y como solo hay que prohibir una cosa para obtener el efecto contrario, las compras del mítico film se multiplicaron. Tendrán que censurar asimismo las películas de Tarzán, un blanco en tierra de negros que, para más inri, son los malos. O las de indios. En casi todas, ganan los blancos, o sea, los buenos. La creadora de “Friends” ha pedido perdón por no incluir intérpretes de color en la serie. Ya criticaron otra serie, “Chernobyl”, porque no había personajes de origen afro.

Habría que matizar dicho concepto pues no todos los naturales de África son de ese color; en el norte del continente, tienen un tono más claro de piel. La incongruencia sería que, en la Ucrania soviética, aparecieran personas de ese color. Un ejemplo de corrección política es “La corona vacía”, serie británica sobre la Guerra de las dos Rosas en la Inglaterra del siglo XV. En ella, la actriz que da vida a la francesa Margarita de Anjou, esposa del rey Enrique VI, pertenece a dicho grupo étnico.

Una serie histórica debe ser fiel a los hechos del pasado. No sé cómo hemos podido mantener nuestro equilibrio mental mediatizados, desde la infancia, por ejemplos de discriminación tan negativos. A no ser que los desequilibrados sean otros. Ah, y otras.

La muerte de un afroamericano en manos de un policía blanco ha desatado una explosión de violencia “antirracista” en todo Occidente. Pero el racismo no se combate boicoteando, desde la ignorancia y el odio, películas, derribando estatuas o incluyendo actores de otro color para papeles que, étnicamente, no les corresponden. Resulta absurdo que los descendientes de quienes, prácticamente, aniquilaron a las tribus nativas de América del Norte, tilden a Colón de racista y esclavista. ¿Cuántos indios –no sé si esta palabra es correcta- sobrevivieron en los territorios colonizados por británicos y franceses? En cambio, al sur de Río Grande, en casi todas las naciones, la inmensa mayoría de la población es indígena o mestiza.

No se puede juzgar el pasado desde una perspectiva actual. En todas las conquistas se han producido desmanes y excesos. Nos sentimos orgullosos de nuestro pasado romano e islámico y ¿no cometieron estos pueblos, también, un sinfín de tropelías y expolios? En 1776, los Estados Unidos declararon su independencia y han logrado erigirse en la primera potencia mundial. Treinta y cinco años después, comienza la secesión de la América Hispana. Las repúblicas que reemplazaron a los virreinatos españoles, sin embargo, se han quedado muy atrás. Después de dos siglos, la excusa de la herencia recibida ya no cuela. Hay que atribuir la culpa a otros ejecutantes de la Historia.

Mojo Picón dedicado a Pablo

Viendo a Pablo Iglesias en alguna de sus intervenciones en el Congreso, observo que la estrategia de sus discursos, que otrora escupían una arenga, rozante en lo agresivo, desde su estrado universitario, y para su adolescente alumnado, ahora, casi siempre, ese discurso consiste en llenar el Hemiciclo con el eco de palabras imbuidas de un aura inmaculadamente eclesial y litúrgico, hablando con preciosos sustantivos que irradian valores épicos, y que, si no salieran de su boca, sonarían a música celestial con corifeo de angelitos y querubines a compás del órgano. Palabras como: "Mejora social", "solidaridad", "fraternidad", " anticorrupción", etc....

Pronunciadas todas ellas en un tono suave, bajo, grave, circunspecto y beatífico, cual si fuera el mismísimo Obispo de Sigüenza ofertando su magistral prédica epistolar desde el púlpito catedralicio.

Ya no engaña a casi nadie, salvo a los muy incautos, que por desgracia aún queda alguno, y si sus "afines", más cercanos, los que todavía no le han abandonado, le siguen, puede ser más bien, por el "talón" que por convicción.

Hasta el mismísimo Jesucristo, si volviera, le echaría con ganas del templo como a un vulgar mercader charlatán, pues de todos es sabido que "no es lo mismo predicar que dar trigo".

A pesar de su inteligencia demostrada, porque hay que reconocerle que, tonto, no es, (aunque haya copiado y aprendido modos visionando series en Netfix o HBO), no es consciente de que su mesiánica estrategia oratoria, si no conjuga acorde con la evidente realidad de su praxis, puede convertirse y de hecho deviene en la más ridícula de sus trápalas.

Con la edad, una se va volviendo escéptica y ya no confía en mercachifles vendedores de ningún bálsamo, que no esté científicamente comprobado, ni en salvadores que no vistan uniformes de acreditado servicio social y humanitario.

La mollejas

La venerable Northuldra, Yelena, que se intuye que tuvo amores con el limpio de corazón, Matías, (aunque con su obediencia ciega, fue autor material de violencia sobre inocentes), le dice: -¿Por qué la naturaleza recompensaría a una persona de Arendelle con magia?- a lo que el teniente, seguro de su honradez, replica: -Tal vez para compensar los atentados de tu pueblo – Y ella, segura de la suya sentencia: -Mi pueblo es inocente. Nunca habríamos atacado primero- Y era verdad, fue el mandamás arendeliano quien asesinó primero, y con alevosía, a lo juzgado, infestado de colaboradores necesarios, en el robo niñas y saqueo de haciendas.

Curiosamente, al bélico se le ocurrió construir un pantano, contando las supuestas bondades, y ocultando sus genocidas intenciones, que curiosamente pudieron exterminar a la gente que se fiaba de él, de no ser por la magia de Elsa, capaz de detener la avalancha tras la presa rota. (Frozen II o la España actual).

Las mollejas son las glándulas del timo (además de las parótidas), situadas delante de la tráquea, bajo el esternón, dónde darse golpes de pecho mientras se roba con el más puro instinto parricida.

Curiosamente al extirparla no desaparece la actividad timadora.

Perdona que no te crea, me parece que es teatro. Ay, el teatro, que si muestra la realidad, como lo hacía el clásico, buscando la catarsis (mostrar las atrocidades, para que el público no caiga en las conductas aberrantes, en las que cayeron sus semejantes, no muy lejos en el tiempo) resulta ofensivo en épocas de decadencia intelectual, y el consiguiente cinismo (decir algo y hacer lo contrario, sin trazabilidad, para que los agraviados no den con los impulsores, sino, previsiblemente con otras prescindibles) Y así en el siglo de oro de las letras, ya no había catarsis, al contrario, se creaban tramas en las que el público celebraba alborozado, el encubrimiento de sus atrocidades, empezando por la picaresca para robar, y el asesinato de forasteros por no querer casarse con lugareña, modo de que ella dispusiera de su patrimonio, sin acompañarle a las guerras, como sucede en el alcalde de Zalamea. Hasta llegar al asesinato de Federico y tantos otros, acusándolo de chivato o similares, pues en las obras se veían retratadas sus vilezas y ruindades, y no estaban para avergonzarse, sino para tapar bocas catárticas.

Y así seguimos, oyendo a quienes traman cosas peores que el confinamiento y la destrucción del tejido productivo de forma selectiva: unidad, concordia, convivencia, respeto, tolerancia, juntos, solidaridad. Perdona que no te crea, me parece que es peor que teatro.

Tiempo de adioses

El ámbito de la población más afectado por el coronavirus ha sido el de los mayores.

Inexplicablemente, no se han proporcionado datos oficiales sobre el número de fallecimientos por efecto del Covid-19 en las residencias de la tercera edad; solamente se dispone de los informes aportados por las comunidades autónomas según los cuales dichas defunciones superan el 70% del total. En Aragón, este porcentaje se eleva hasta el 83%. Resulta lamentable que una parte de la generación que, con su impulso, construyó la España que conocemos haya tenido que acabar así, alejada de sus familias, aislada en geriátricos y muerta en soledad.

En muchos casos, han transcurrido semanas sin obtener información desde los centros sobre la situación de los familiares y, cuando la han recibido, ha sido para comunicarles su deceso sin que pudieran despedirse de ellos y debiéndose conformar con una urna con sus cenizas.

Ha habido establecimientos en los que han perecido más de 100 personas, las mayor parte de las veces, sin el tratamiento adecuado al no ser admitidas en los hospitales que, ante la solicitud de medicinas para ellas, se limitaron a enviarles morfina y sedantes. Por ello es muy loable la actitud de las doce trabajadoras del Hogar Santo Ángel de Alcañiz que, por propia iniciativa y para evitar contagios, se han confinado con las 120 personas mayores que viven en este centro de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados durante 50 días, desde el 15 de marzo al 11 de mayo.

En contraste, también se han dado situaciones inversas en las que los residentes fueron abandonados a su suerte por quienes los tenían a su cuidado.

El sector de establecimientos de la tercera edad arrastra años de precariedad y recortes con salarios bajos y escasez de personal. Para paliar tales deficiencias, el 22 de marzo, como
efecto del mando único decretado por estado de alarma, las residencias privadas, quedaron “nacionalizadas” e intervenidas por el Gobierno bajo la supervisión de su vicepresidente segundo.

En esta sociedad materialista que llamamos desarrollada, los ancianos son considerados una carga social, económica y política (algún partido muy progresista defiende privarles del voto
con el argumento de que, al ser un colectivo muy numeroso, deciden el futuro de los jóvenes) y se les arrumba, despreciando su experiencia y sin reconocerles el derecho a disfrutar, tras los esfuerzos y servicios prestados a lo largo de su vida, de una confortable senectud.

Cruz de navajas

La canción dice que la pelea fue por una mujer… Es este país, ahora, este cruce de navajas es por el poder. Los que lo tiene por mantenerlo, los que no lo tienen por alcanzarlo de la manera que sea.

Da igual mentar al padre, reírse de los discapacitados, mentir, tergiversar la realidad, tirarse en cara a los muertos, culpar siempre al otro de lo que no se ha hecho bien, falsear datos, ocultarlos, y nunca hacerse responsable de las responsabilidades (valga la redundancia) a las que están obligados por su cargo.

El gobierno ha estado torpe y lento, si bien es cierto que NADIE en ningún país estaba preparado para este desastre humano y sanitario, pero seguro que podían haber hecho mejor las cosas, pero la oposición no le ha dado ni un segundo de tregua, eso sí, sin aportar ideas constructivas. El decretar el luto y poner banderas a media asta son cosas que no libran de los contagios, ni llena platos de comida en las casas de los parados, ni alivian el dolor de los que están enfermos.

Los chinos nos han engañado como a occidentales, tanto en el asunto de la pandemia, como con las compras de material sanitario, y han engañado a todos los países: son los que mayoritariamente producen esos bienes y hay que morir al palo de comprárselos a ellos, así que nos han endosao todas las cosas taradas que tenían…

¿Y la oposición? Madredelamorhermoso…. Como buitres hambrientos ante la carroña, peleándose a ver quien la dice más gorda, echando la culpa al gobierno de TODO, incluidas las competencias transferidas que son gestionadas por las comunidades autónomas por diferentes partidos y coaliciones políticas, con especial relevancia la de Madrid… La imagen doliente de virgen y mártir de Ayuso es para dejar ojiplático a cualquiera.

Especial mención a los hombres y mujeres que han muerto en las residencias, en los hospitales, esos “viejos” que merecían todos tener un final más dulce y no sufrir tanto.

Y a los que les parece que esto es una broma, que el gobierno nos tiene secuestrados en casa… que se den un cabezazo contra la pared a ver si se les colocan las ideas. Ya ha habido suficientes muertos, no tentemos al virus con los actos incívicos, utilicemos las mascarillas, la higiene de manos, evitemos aglomeraciones y respetemos los espacios.

Que esto va por todos, que el virus no distingue y si te pilla estás jodido y puedes joder a los demás.

Tengo miedo

Casi todo el mundo tenemos a Hitler y Stalin como dos referentes de criminales contra la humanidad.

Posiblemente ellos no mataron a nadie.

Ni lo sé ni lo quiero consultar. Mataron a millones de judíos y a millones de trabajadores los que les seguían.

Ellos sin sus seguidores no eran más que dos locos. Ellos solos no eran peligrosos, les hicieron peligrosos los que les adulaban.

Estos días estoy viendo cómo los mismos que decían que no había que salir con mascarillas ahora dicen que hay que ponérselas o te sancionan.

Los que decían que el 8 de marzo fue el inicio de la expansión, ahora salen a manifestarse sin respetar distancias. Los que no dan importancia a decenas de miles de manifestantes el 8 de marzo se suben por las
paredes porque unos cientos salen a la calle. Los que decían que no podrían dormir si Podemos pactaba y llamaban con desprecio “el coletas o el chepas” a Iglesias, ahora salen en su defensa como si fuera un familiar agredido. Veo con estupefacción que los que decían que Pablo Iglesias era un ejemplo salido del pueblo con salario limitado y viviendo en Vallekas luego aprueban en referéndum que debe vivir en una
mansión de lujo.

Puede que esta noche los seguidores del PP se acuesten contentos porque en Madrid se hayan comprado millones de mascarillas y mañana se alegren todavía más porque las del Gobierno central estaban caducadas. Y viceversa. No hay razón. Sólo seguidismo. Mañana defenderán lo que el líder diga que debo defender. Miedo, siento mucho miedo. La democracia peligra.

Quizás no me he explicado bien. Estoy un poco aturdido por el miedo. El bajoaragonés Julián Casanova lo explica muy bien en su libro Europa contra Europa. Está en la biblioteca de Alcañiz. Léelo.

Dos recuerdos personales que me oprimen las vísceras siempre que pienso en ellos. Uno cuando estuve en Auschwitz y pude ver lo que hicieron los seguidores de Hitler. El otro cuando en Moscú me señalaron el edificio del KGB y un hombre mayor me dijo: “Allí entraban diariamente camiones llenos de trabajadores y ya no los volvíamos a ver”.

Secretos

Los aficionados a los temas esotéricos suelen creer en contubernios y en la existencia de un gobierno mundial en la sombra que rige los destinos del planeta. En España, parecían hacerse realidad estas teorías conspiranoicas. Pensábamos que la lucha contra el coronavirus estaba dirigida por un comité de doctos “expertos” que asesoraban al Gobierno y cuyos nombres se mantienen ocultos, inexplicablemente, a pesar de que la ley obliga a darlos a conocer.

La falta de transparencia propicia la propagación de sospechas y bulos por lo que unas y otros no han dejado de crecer. Mas hete aquí que nos enteramos de que estos “expertos” son técnicos y funcionarios del Ministerio de Sanidad por lo que no se puede publicar su identidad. Los criterios de este ente secreto han ido mudando en cuestión de días cuando no de horas.

Mes y medio antes del estado de alarma, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y portavoz del Gobierno en el asunto del Covid-19, afirmó que en España no habría "más allá de algún caso diagnosticado" y que, de haberlo, sería muy limitado y estaría controlado, restando importancia a la alerta dictada unos días antes por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El ministro Illa declaró que la Sanidad pública estaba preparada para hacer frente a cualquier eventualidad posible. En lo referente a las mascarillas, cuando se carecía de existencias, no eran obligatorias; es más, resultaban desaconsejables; en cambio, ahora, sí son necesarias en determinadas circunstancias y se recomienda ponérselas. Parece lógico hacer test para localizar y aislar a los infectados.

Pero en palabras del ministro Ábalos, no solucionan nada al no asegurar la inmunidad ya que una persona puede hacerse la prueba, dar esta negativa y, al día siguiente, contagiarse. Sin embargo, el 11 de mayo, áreas de la Comunidad Valenciana no han pasado a la fase 1 de la desescalada por no haberse realizado suficientes pruebas a la población.

Y también nos enteramos por boca del doctor Simón de que las directrices científicas de la comisión de “expertos” no son vinculantes sino que la decisión final sobre quién pasa de fase la toma el ministro de Sanidad o sea el Gobierno. Por eso, como se necesitaban los votos del PNV para prolongar el estado de alarma, han permitido que en el País Vasco se pueda viajar entre provincias lo que no se permite al resto de territorios en idéntica situación.

Como decía Abraham Lincoln: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.”

Otros artículos de opinión

Image