Opiniones

OPINIÓN:

Rumanía

Hace unos días estuve en Rumanía. Debo admitir que iba con ciertos prejuicios. Pensaba encontrarme unas ciudades sucias, con muchos mendigos y con cierta inseguridad en las calles.

¿Por qué esos prejuicios? Porque aunque la gran mayoría de rumanos que están en España se ganan la vida dignamente, existen mafias de mendigos, existen bandas de delincuentes rumanos y que haya mucha inmigración indica que hay mucha pobreza en su origen.

Sólo he estado en algunas ciudades (Cluj, Sibiu, Bucarest y Constanza), por lo que ignoro la vida en los pueblos. Mi sorpresa, agradable sorpresa, ha sido encontrarme unas ciudades limpias, (muchísimo más que Alcañiz), unos parques enormes y bien cuidados, prácticamente ningún mendigo (creo que sólo vi alguno en Bucarest) y unas ciudades totalmente seguras, sin tener la percepción de que una banda de rumanos me iba a desvalijar. Además gente muy educada, sumamente respetuosa con los peatones en los pasos de cebra, por ejemplo.

En Bucarest estaba viviendo en casa de unos amigos y les comenté mi agradable sorpresa. Lo primero que les dije era que no había visto mendicidad ni delincuencia. Su respuesta fue rotunda: “claro, los mendigos y delincuentes están en España”.

Algunos lo llamarán solidaridad, a mí no me lo parece. Recibimos, mantenemos y damos todo tipo de protección social a los que no quieren en su país de origen.

¿Y en España no hay emigración? Sí. Una gran parte de los que se van de España son jóvenes universitarios bien formados a los que no mantenemos, “aprovechamos”, ni damos protección social.

Creo que algo falla. En este caso deja de ser una ecuación lo de “las gallinas que entran por las que salen”.

El turista de Instagram

- "¿A dónde te quieres ir de vacaciones el año que viene?” Me preguntaba una amiga, entre plato y plato.

...

- "No, me refiero a viajes guays, lejos", me replicó ante mi lista de opciones, dado que no le gustaron.

Viajar no es una pose de Instagram, esa persona que solo busca la manida foto del atardecer en la playa, la pose casual en la piscina del resort o a los pies de la Torre Eiffel, es un turista. Se mueve por el mundo buscando estampas con las que rellenar su pasaporte virtual de Instagram, pero esas experiencias se quedan en la foto y decir que “se come mejor en España” y “qué pocas ganas tenía de volver”.

En cambio, el viajero no elige los destinos porque lo determinan las modas de las redes sociales o el último influencer. Se imbuye en ellos por lo que puede aprender, una cultura, una conversación fugaz con un desconocido, una larga sobremesa con un nativo o sostener a un bebe en un abarratodado bus local, mientras la familia del pequeño sonríe y agradece el
gesto. Viajar es querer descubrir mil vivencias, abrirte a conocer y aprender a entender como se ve el mundo en otra lengua.

Arriesgarte a sorprenderte y recibir curas de humildad y valiosas lecciones, todo eso es viajar y no resumirlo en una cuqui foto con tres hastags para tus “followers”.

Supercalifragilisticoexpialidoso

La película de Disney Mary Poppins, de 1964, obtuvo cinco premios Oscar de los trece en que fue nominada. En el filme, se cita una palabra con la cual, de manera prodigiosa, se logra salir airoso de las circunstancias más peliagudas e incluso se puede cambiar la propia vida:

Supercalifragilisticoexpialidoso. Asimismo, hoy día, existe otra palabra que se nos ofrece como la panacea universal, el bálsamo de Fierabrás, la solución a todos los males que aquejan a la humanidad y, en especial, a los trabajadores explotados por el capitalismo salvaje: Progresismo.

Entendiendo progresismo como eufemismo de izquierda.

La gente, por lo general, tiene mala memoria y como, además, la memoria es selectiva, solo recordamos lo que nos interesa y nos hemos olvidado que fue un gobierno progresista el que
nos dejó caer desde la Champions League de la economía mundial donde estábamos instalados -Zapatero dixit - en una crisis y un paro sin precedentes en este país llamado España. En lugar de tomar medidas que, si no la evitaran, al menos pudieran paliarla en parte, la negaron en redondo y miraron hacia otro lado. Como si no fuera con ellos. Fue el mismo gobierno progresista el que prolongó la edad de jubilación hasta los 67 años y el que, tras una llamada telefónica de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, congeló las pensiones –la única vez en nuestra historia, por ahora-, rebajó un 5 % el sueldo a los funcionarios y paralizó muchas obras públicas, incluidas las de la carretera nacional N-232 entre el cruce de Ráfales y el límite con la provincia de Castellón, ya felizmente concluida tras muchos años de paciente espera. Además, partidos y sindicatos progresistas que censuraron duramente la reforma laboral del PP no han dudado en aplicarla. PSOE, IU, UGT y Comisiones Obreras, sin ningún pudor, redujeron las indemnizaciones pagadas a sus trabajadores despedidos al mínimo fijado por la ley tan criticada. Pero como dice el refrán: “Sarna con gusto no pica”. Y mucho menos, si es progresista. Y si no, siempre nos quedará cantar:

Supercalifragilisticoexpialidoso..

Virgen del Rosario

Aparte de ser una granja de huevos, ubicada en Villarreal de Huerva, que exporta a medio mundo, incluido a Estados Unidos, y que esperemos que no se vea afectada negativamente
por los aranceles a los productos agrícolas españoles, es la patrona de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de las batallas en general, que conviene no olvidar que, preferiblemente, han de librarse para crear empleo y bienestar, en el campo de la producción de bienes y servicios. Porque la verdad es siempre la primera víctima de las guerras en las que impera la obediencia ciega y no atender a razones, ya no te digo, disparar con igualdad entre hombres y mujeres, para que se produzcan las mayores desigualdades y conflictividad de la historia de la humanidad.

Que ya es conocido que las palabras grandilocuentes, por un oído entran y por el otro salen, de quienes se aprovechan de las tiranías, que con Franco, construían, pantanos y erradicaban las tasas del analfabetismo, y que con la República llevaban a quemar iglesias, para que los republicanos huyendo, como los sirios, salieran de Málaga para meterse en Malagón, esto es en los campos de concentración en suelo francés ocupado por la Alemania nazi, generando abundante documentación histórica, que las bibliotecarias galas, han destruido, por la inercia, ante la legislación que permite expurgar y destruir fondos documentales pasados setenta años. Que no tendrían necesidad de contaminar con el fuego, si las
administraciones españolas, contaran con personal cualificado, que supiera de estos legajos, y los hubiera recuperado antes de ser pasto de las llamas. Del mismo modo, que en vez de andar profanando tumbas de nadie, con cantinelas de dictadura o cualquier otra, que Juan Manuel de Prada nos recuerda que Napoleón es considerado por muchos, otro dictador, y está en uno de los monumentos más visitados de París, el Palacio de los Inválidos, actual museo del ejército, ¡Virgen del Rosario!, que humildemente, es un complejo mucho más bonito que el Valle de los caídos.

Con lo que, yo mismo estoy dispuesto a trabajar durante años, para construir allí mismo, un complejo como el de los Inválidos, que rivalice con el cercano Escorial, bajo la dirección de notables arquitectas, que ya estoy agotado de no dejar algo para disfrute de las nuevas generaciones. Yo con trabajar, bajo supervisión de doctoras formadas, por la comida, la dormida y poder leer y escribir, me doy por cumplido.Vamos contigo y con todos los que se esfuerzan para mejorar la sociedad (Ibercaja).

Ha corrido para llegar a tiempo

Ha corrido para llegar a tiempo. Tanto trajín es de infarto. Había que buscarle nombre y ha sido fácil. Parece ser que como predije que se llamaría, se ha acabado llamando, el novísimo partido del ambicioso y resentido niño Errejón: "Más País", por aquello de querer ser más, que "Más Madrid", y abarcar un cachito más de terreno. Vamos, puestos a abarcar, lo extendemos a toda España, pero decimos País, así, sin que se note demasiado y sin nombrar la palabreja, que decir así de golpe " Más España", podría ser "¡demasié p'algunos!".

Lo dije de chiripa y acerté, va a estrenarse envolviéndose con la bandera "Rojigualda" ¿paradójico, no?. Ha visto que últimamente la patria vende, y la "Tricolor", mejor guardarla y dejarla de momento sólo para el atrezzo de la última peli de Amenábar y enésima de nuestra recordada guerra, la eterna Guerra Civil.
Pero, ojo!, Errejón ya ha avisado que ellos "si utilizan la bandera es por patriotismo, eh?, que ellos son Patriotas, pero de los buenos, que quede claro!, no como el pérfido Abascal y los fachas de VOX, que la utilizan por "franquismo", faltaría más!!!.

En fin, ya lo estamos consiguiendo de nuevo, sabía que duraría poco, pues desenterrando al "Caudillo", se acabaría enterrando a cambio el Consenso conseguido por unos años, y que firmaron, llamando "Transición" al evento, aquel puñado de hombres sensatos en el 78 y España, la "innombrable" para algunos, y como bien definió Machado, en sus "Cantares" con aquel: "Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón", puede volver de nuevo a desenterrar a los dos bandos, aunque esta vez y por razones estratégicas, enarbolen la misma bandera.
¡No aprendemos, cachis!!!.

El undécimo, no comerás carne

Ya estaban tardando pero al final lo han escupido: “Comer animales es fascista”. Así se pronuncian sectores extremistas y violentos del veganismo y animalismo que nos quieren imponer por la fuerza su régimen alimentario privado de cualquier bicho viviente y de sus productos.

Como alguna vez he señalado, el insulto es el argumento de quienes carecen de argumentos. Y la palabra ‘fascista’ ya sirve lo mismo para un roto que para un descosido. De cumplirse las intenciones de los que consideran las granjas campos de concentración para animales y las asaltan para liberarlos, de los que piensan que los gallos violan a las gallinas, de los que creen que los cerdos son animales impuros y tienen prohibido comerlos y de otros de la misma o parecida índole, el porvenir de los esquilmados pueblos de Teruel y del resto de la España vaciada se adivina bastante negro, perdón, oscuro, pues habrían de renunciar a las explotaciones ganaderas uno de los escasos medios de vida que les quedan.

Una pregunta me turba desde tiempo: ¿Los vegetales sufren? Aristóteles afirmaba la existencia de alma en las plantas. Si poseen alma mostrarán igualmente emociones. Es algo para
meditar. Que no escuchemos sus quejidos ni percibamos su congoja no significa que sean insensibles. ¿Se atribula el melocotón cuando le arrancan del árbol? ¿Padece la uva al ser estrujada para elaborar vino o se duelen las olivas al ser molidas y transformadas en aceite? ¿Se tortura a la madre tierra cuando extraen de sus entrañas las trufas y las cebollas?

Posiblemente, don Quijote desafiaba al heteropatriarcado al lanzarse contra los molinos que, en su enajenación, confundía con gigantes ¿Harán también manifestaciones delante de esas máquinas de tormento como protestan frente a los ‘templos del jamón’ donde venden bocatas de dicha vianda? Con este tipo de dieta, diríamos adiós a la gota y al colesterol. Hay que fijarse en los aspectos positivos.

De pequeños, estudiábamos en el catecismo que uno de los mandamientos de la Iglesia era abstenerse de comer carne determinados días del año. Con el credo vegano, la abstención
regiría los 365 días (366 en bisiesto). Incumplir el mandamiento era pecado pero, únicamente, afectaba al ámbito privado de la persona. Esperemos que en el futuro no lo conviertan en delito.

Pedro Sánchez y la chaquetilla de polipiel

La hemeroteca nos trae retazos de un pasado y podemos recordar como la moda otoño/invierno de 1982 puso de moda la chaqueta de pana, como símbolo de una clase obrera que esperaba recuperar su orgullo y conciencia de clase en torno a un proyecto político y estético encarnado por el modelo Felipe González.

Con el paso de los años esa moda fue perdiendo lustre, la pana se afeó y le salieron descosidos, como la OTAN, la entrada a la Unión Europea con unas condiciones leoninas para España, la desindustrialización de muchas regiones, la corrupción, las privatización de empresas pública claves para la economía estatal y la fortaleza del Estado. Acabando muchas temporadas después, con dicho modelo sentado en un consejo de administración de una empresa. Ya no es solo la evidente traición a los principios que encarnaron esa moda del ´82, sino que además rehusó pactar con las formaciones de izquierda de su época y cerró innumerables pactos con partidos nacionalistas de derechas.

Y así, con este regusto de que la moda de los ´80, fue un mal que se debería evitar repetir. Entramos de pleno en la moda otoño/invierno de esta temporada, donde Pedro Sánchez se nos vestirá con chaquetilla de polipiel, para ganarse el favor de la clase obrera, y así hacernos olvidar que nunca quiso pactar con la izquierda. Querrá disimular los dictados (los mismos a los que respondió González) que le envían desde la derecha empresarial. Donde cualquier pacto es viable, siempre y cuando Unidas Podemos nunca esté en ellos.

Por eso, esta temporada se presenta como un intento de vuelta a la moda de los ´80 y sabemos como acabó. Así que ya sabemos que la chaquetilla de polipiel no es más que un complemento más de la derecha para disfrazar al PSOE de algo que hace años que ya no es, y en consecuencia pacte con Ciudadanos, nos aboque a la gran coalición o gobierne la derecha con total impunidad, como en la época de Rajoy y Aznar.

De esta manera, en nuestra mano está apoyar esa moda y comprarnos la chaquetilla o abocarla al olvido este Noviembre apostando por Unidas Podemos.

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