Opiniones

OPINIÓN:

Trampalantrán

Ya que usted lee, al leer las noticias, se cuidará de cegar las perforaciones en el suelo que haya realizado, si no terminaron en surtidos de agua. Se esforzará en mostrar a sus seres queridos que el suicidio nunca es una opción. Bien que procede no hacer nada que pensemos requiere guardar en secreto, pero en todo caso, el haber dejado atrás conductas penosas que no repetiremos, es más motivo de orgullo que de angustia.

En todo caso es conocida la tecnología que modifica imágenes, ahí tienes a los líderes políticos en la campaña de Save the Children, o a Beckham hablando nueve idiomas sobre la malaria, basta con negar lo que parece evidente, y a quien insista en burlarse, recordarle que si no tiene otra cosa que hacer, a lo mejor debe leer la fábula de la zorra y las uvas, o sea que no puede, no que no quiera.

Y el cariz sexual inusual, pues apelar a que no se habla sobre la vida íntima, o a la experimentación que enseña lo que repetir o lo que no.

Y después de todo, de seguir viva y saludable, pues a cuidar de los hijos y del marido, como ellos te cuidarán, y sembrar cordialidad, al fin no sería más que una hija pródiga acogida por quienes saben querer a quien tiene un pasado que bien puede no ser un obstáculo para el porvenir de su familia ni de la gente de bien.

La casuística permite establecer muchos escenarios, incluso que no fuera un suicidio, ser capaces de identificarlos honra a quienes tengan que juzgar. Hasta Almodóvar, que ha vuelto a perder por sexta vez en Cannes, y no poder unirse a Viridiana de Luis Buñuel, ya mostraba ideas esas como la penetración anal, que admitía la moza, con tal de evitar el posible embarazo, aberrante y absurda experiencia, falta de formación que permita no pasar por ello, sin la mínima angustia.

Y el que se juegue con la ilusión de los aficionados del Huesca, mostrando a gente del club, entregados a fraudes en los resultados para sacar tajada en apuestas, no hace más que vaciar el alma, después de que se haya vaciado la montaña. Por cierto, ir al Everest, para hacer cola hasta la cumbre, y encima asumir el riesgo de caerse y matarse, es como para reflexionar sobre la conveniencia de tener otras inquietudes.

Factores de riesgo para un ictus. El más importante: la hipertensión, asociada con un tercio de los casos. Los otros diez son tabaquismo, obesidad abdominal, dieta inadecuada, sedentarismo, diabetes, trastornos cardiacos, consumo de alcohol, hipercolesterolemia, estrés y depresión. Rubalcaba, que estás en los cielos.

¿Estamos (Podemos) muertos?

A raíz de los resultados electorales, la caja de los truenos se ha abierto y se ha zarandeado el proyecto político de Podemos. Sin duda es complicado explicar como la fuerza morada ha caído de los resultados globales que tuvimos hace un mes, a los resultados de hace una semana.

Mucho se ha de reflexionar sobre los errores pasados, que sin duda los ha habido y algunos son fácilmente recordables; no podemos ir dividiendo fuerzas, ni hablando más de procesos internos o corrientes que de líneas políticas.

Pero nunca se ha de dudar de la influencia real de este proyecto, presionando al PSOE de Sánchez se hizo la mayor subida del SMI de la historia de España, se aseguró un subsidio de desempleo para mayores de 52 años, entre otras medidas sociales pactadas estos meses. Además de otras muchas medidas ejecutadas por los denominados Ayuntamientos del cambio, en lo local.

Si bien es cierto, que se ha de hacer un pausado ejercicio de autocritica sobre los errores cometidos en estos 5 años de andadura, medir las fuerzas reales y asegurar el paso próximo, en base a un ideario político pegado a la realidad social y saber qué políticas hemos de defender.

De esta manera, es muy aventurado decir que este proyecto progresista y transformador, está muerto y que no tiene espacio ni político, ni social. Tales afirmaciones son desmesuradas y solo responden a intereses dictados desde las eléctricas, los bancos o los fondos buitres. Esos que ven en peligro sus negocios privados, porque Podemos es la única fuerza que los ha denunciado y señalado públicamente.

Porque cuando Podemos ha sido determinante para hacer políticas de izquierdas, ha sido la única garantía para que se ejecutaran, dichas acciones. Porque sin Podemos el PSOE pierde su maquillaje y se derechiza, sin Podemos el IBEX 35 lo celebra, sin Podemos la derecha, en consecuencia, gana. Por eso, porque hemos respondido, nos toca reflexionar sobre los errores cometidos y volver a salir a la calle para, esta vez sí, tomar el cielo por asalto.

Reflexionar

Eso es lo que se lleva estos días: Reflexionar. Tras las dos últimas citas electorales separadas por poco más de un mes, la primera cuestión que me planteo es por qué 100.000 aragoneses se quedaron en casa y no fueron a votar. Quizás creyeron que con los resultados obtenidos el 28A ya se había frenado a las tres derechas y las políticas progresistas ya estaban aseguradas con el triunfo del partido socialista.

Ignoraron, o tal vez desconocían, que lo que importa y lo que nos hace a todas y a todos más iguales en derechos se jugaba en casa. Cómo se gestiona la sanidad, la educación o los servicios sociales se decide aquí, desde el Pignatelli.

Para valorar que los resultados obtenidos por la coalición Podemos-Equo han sido malos, no hace falta ser estadista.

Igual que reconozco esta realidad, me reafirmo en los logros conseguidos en la legislatura que concluye gracias al impulso de Podemos Aragón. Desde la oposición hemos conseguido, por ejemplo, que se dupliquen las ayudas al alquiler, que casi se tripliquen las becas de comedor y ayudas para material escolar, aumentar por tres años consecutivos el Ingreso Aragonés de Inserción, que la becas universitarias pasaran de trescientas a tres mil, que los bomberos forestales estén contratados diez meses y medio, o que nuestras niñas y niños coman mejor y más sano gracias a las cocinas instaladas en sus colegios. Lo hemos conseguido y lo hemos contado, como también hemos contado que Lambán no dudó en pactar con PP, C,s y PAR la modificación del impuesto de sucesiones que beneficiaba a unas pocas familias adineradas, y se negó a suprimir o modificar el ICA que afecta a todos los aragoneses. Pero parece ser que eso no cuenta.

Por irónico que parezca, el paraguas de Sánchez ha cobijado a quienes en su día se enfrentaron a él, la fiesta de la democracia tiene estas cosas.

Solo les pido a quienes votaron convencidos de que su voto garantizaría más derechos, libertades y más democracia, que no bajen la guardia; si sus deseos se cumplen será un gran logro para toda la sociedad y podremos celebrarlo todos.

Faltas de ortografía

Confieso que soy asiduo al facebook y que suelo navegar por él con frecuencia. Hay “amigos” y grupos que publican noticias, artículos y fotografías interesantes.

Y siempre se aprende algo nuevo, lo cual es de agradecer. Quizá sea deformación profesional pero no puedo evitar dejar de fijarme en la cantidad de faltas de ortografía que se cometen. Como lector, me producen una impresión molesta y enervante. En ocasiones, no desisto de señalarles el fallo. Y si solo fuera la gente, digamos, corriente y de a pie quien las perpetrara, todavía habría una cierta excusa. Lo grave y penoso es que se publiquen en los medios de comunicación que se supone -o ¿es mucho suponer?- deberían ser ejemplo de un correcto escribir pues es parte de su trabajo. Esto no sucede, únicamente, en la prensa gráfica, también en las televisiones se cuelan yerros gramaticales y ortográficos que hieren la sensibilidad lingüística del espectador y no ayudan al buen uso del lenguaje.

Las faltas de ortografía reflejan el nivel cultural de la sociedad y, en consecuencia, la capacidad crítica de la ciudadanía. ¿Dónde quedaron los tiempos en que las faltas de ortografía bajaban la nota o podían hacerte suspender un examen? A menos exigencia, menor esfuerzo. Y es que las víctimas de la LOGSE han llegado ya a la universidad lo que se advierte en los exámenes, incluso en los de oposiciones para la docencia.

El uso del corrector ortográfico y gramatical en los dispositivos electrónicos –que no siempre se sabe utilizar adecuadamente- hace que se preste menor atención y, en consecuencia, los errores vayan in crescendo. Por otra parte, los whatsApps y mensajes telefónicos en los que, sobre todo la juventud, escribimos mediante abreviaturas contribuyen a rebajar la calidad ortográfica y a empobrecer el vocabulario ya de por sí bastante mermado. Y es que se lee poco y se consulta menos el diccionario; y el ir siempre con premuras impide que repasemos los textos y los corrijamos. Ya no se da importancia a escribir con propiedad. Un documento, un correo electrónico, un mensaje o un comentario con faltas de ortografía tira para atrás y desmerece al autor; y más, cuando se trata de asuntos oficiales o de relevancia. Como decía Blunicorn: La hache es muda pero si la usas incorrectamente, habla mal de ti.”

El circo cierra

Señoras y señores, esto se acaba, y lo peor de todo es que al final lo echaremos de menos.

Este domingo termina la eterna campaña electoral, pero antes de llenaros de jolgorio y emoción, ateneros a las consecuencias y pensar en lo que nos perdemos, al no tener como entretenernos viendo los telediarios, y es que a nadie se le escapa los buenos ratos que nos echamos mientras los elegibles rozan el ridículo en campaña.

Lo que hay que saber analizar a estas alturas de la película y una vez las risas han pasado, es si en estos periodos electorales, todo vale.

Al final todo se contamina, conocidos grupos de Facebook, convertidos en propaganda electoral, conversaciones en bares acerca de lo que unos u otros han hecho el día anterior, noticias banales en los telediarios…

Lo peor de todo esto es como se utiliza a los ciudadanos para hacer política, y un ejemplo muy claro lo tenemos en Alcañiz.

A parte de las propuestas que en mayor o menor medida han presentado los partidos, cabe destacar el uso indiscriminado que han hecho de los problemas de la ciudad, y digo bien “uso”, y es que un hospital a medio empezar o un derrumbe que ha dejado sin vivienda a muchos vecinos, al parecer son buenos graneros de votos, aunque para muchos alcañizanos sea un despropósito.

Acordarse de la gente que ha sufrido una desgracia así, solo en el momento en el que buscamos una contrapartida en forma de votos es repugnante, y debería hacer avergonzarse a más de uno.

Hacerse fotos en obras como la del nuevo hospital, como si los protagonistas de las fotos fuesen, ellos mismos los que cada día van a poner ladrillo tras ladrillo, o como si fuese una obra sufragada con su propio dinero y no con el de todos.

O incluso algunos otros que van a hacer visitas a obras ya terminadas como quien enseña su trofeo de caza, y que pretende así dar la imagen de estar en su cortijo.

En fin, es la fiesta que nos hemos montado entre todos, y que encima está pagada por todos.

¿Celos?

La primera página de los periódicos de Aragón abren con una noticia impactante: “Un hombre apuñala a otro en la puerta de un after. Se desconocen los motivos”.

Más tarde se van sabiendo más cosas. Que uno era el jefe (el agresor) y el otro un empleado del after. Que el herido salió corriendo del bar y el agresor lo persiguió con un cuchillo de grandes dimensiones. Que le pegó, lo acuchilló, y con la colaboración ciudadana pudieron inmovilizarlo para que no siguiera.

He visto el video, y verdaderamente asusta el nivel de agresividad del tipo, que después que lo quitaran de encima de la víctima, seguía resistiéndose a la policía que tuvieron que emplear las porras y toda su fuerza física para reducirlo en el suelo.

Olé por los valientes ciudadanos que evitaron males mayores.

Luego he leído que el tipo lo hizo por celos, porque creía que su EXMUJER (si, con mayúsculas, ya no eran nada), tenía una relación con el agredido, cosa difícil ya que la ex vive en Francia y nunca ha estado en Zaragoza.

Ahora me pregunto ¿celos? ¿de verdad le pueden llamar a eso celos? Aun en el caso de que sí, que el joven hubiera estado liado con su exmujer… ¿Qué pasa? Ya no eran NADA, ya no tenían nada, ni se debían nada. Ella y el agredido perfectamente podrían tener la relación que les diera la gana y el agresor no tenía absolutamente nada que decir.

No fue un ataque de celos, fue un ataque de machismo. Aún separados la sigue considerando suya…

Parece ser que iba cargado de algo que no se debe tomar, pero en esos casos, y en los del alcohol, lo único que sale es lo que de verdad llevan dentro, que cuando van serenos intentan disimular, pero una vez desinhibidos lo sacan desde lo más profundo. El agredido no es una mujer, pero el acto, para mi, es un acto de machismo profundo.

Por cierto, ¿el cuchillo lo llevaba de casa o fue un arma ocasional que estaba en el bar? Porque eso es tema de otro debate, salir de casa con una navaja de Albacete no me parece a mi ni medio normal, y últimamente se ve bastante.

El tamaño de la bandera

Entre una campaña y el inicio de la actual campaña municipal, autonómica y europea he reflexionado sobre los mensaje que se han usado en las generales.

Hemos hablado de la Constitución, unos y otros, de volver al pasado, por el auge de la extrema derecha y de banderas. Y si me permitís voy a detenerme en este último argumento, porque me parece paradigmático que se use una combinación de colores para crear filias o fobias, o para señalar buenos y malos dentro de un mismo Estado.

No entiendo el argumento que me han arrojado estas semanas; “es que son los únicos que defienden a España”. No comprendo porqué envolver una medida política dentro de una bandera u otra pueda significar que compre ese producto. ¿Quién compra un objeto por el papel que lo envuelve?

No entiendo porqué una idea se puede justificar en base a una bandera, y no se justifique en base a un ideario político, basado en una ideología y fruto de un debate sosegado entre personas que pueden aportar propuestas para un partido u otro.

De esta manera, a mí me parece muy complicado apoyar un argumento político que propugna que perdamos derechos, libertades y oportunidades de mejorar todos dentro de la sociedad, porque se proclamen: “defensores de España” o coronen su muñeca con una cinta de cuero remachada con unos determinados colores.

No puedo apoyar a un partido que quiere recortar en sanidad, entre otros servicios, y a la postre echar a los funcionarios, para acabar con los servicios públicos, Estado del Bienestar incluido, porque cantan fuerte un himno.

No puedo apoyar a un partido que grita: “viva los míos”, cuando solo me ofrece medidas clasistas, xenófobas y segregadoras para la mitad de la población.

No puedo apoyar ninguna idea que tenga como base, excusa o argumento principal el color de una bandera y no una tesis política basada en un principio político.

El tamaño de la bandera, realmente, solo tapará la incapacidad de ese político para argumentar, razonar y debatir sobre las tesis que desconoce o no sabe esgrimir.

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