Medio ambiente
El matadero comarcal del Bajo Martín, ubicado en Híjar, ha cerrado por la falta de agua potable este municipio, un problema que comenzó a principios de septiembre a raíz de las tormentas y que se agravó por la DANA de octubre. Actualmente, Ariño, Oliete y Samper de Calanda han dado “apto” en las analíticas de agua potable, pero en los municipios de Albalate del Arzobispo, Jatiel, Híjar, Jatiel y La Puebla de Híjar los vecinos siguen sin poder consumir el agua del grifo y recibiendo garrafas semanalmente.
En Híjar los análisis dieron apto tan sólo dos semanas desde que comenzó el problema. El matadero se tuvo que cerrar dos veces. La última el 28 de octubre.
Desde entonces, los carniceros que lo usaban, siete de diferentes pueblos del Bajo Martín, tienen dos opciones: o matan a sus animales en Fuentes de Ebro o los compran ya despiezados a otras empresas, con los gastos que ello supone.
El alcalde de Híjar, Jesús Puyol, explicó que este martes se iba a desinfectar el depósito de agua municipal, pero que el camión que presta el servicio ha sufrido una avería y habrá que posponerlo hasta finales de esta semana, previsiblemente.
Ante la falta de agua potable en diferentes municipios del Bajo Martín, a finales de la semana pasada se tomó la medida de cambiar el desinfectante de la potabilizadora de Oliete con la intención de que el problema se solucione lo antes posible.
El uso de cloro como desinfectante en la potabilizadora comarcal aumentaba, por su exceso, los niveles de trihalometanos, subproductos de la desinfección que no deben de sobrepasar un límite para que el agua se considere apta para el consumo. Por ello, el pasado jueves, en una reunión en la que participaron representantes de la Comarca del Bajo Martín, de las poblaciones afectadas, del Instituto Aragonés del Agua, Sanidad de Teruel, del Gobierno de Aragón, de la gestora de agua de red y de la gestora de la potabilizadora comarcal, se decidió usar agua oxigenada en lugar de cloro en la cabecera y complementar la desinfección con cloro en cada uno de los municipios, anunció Pedro Bello, el alcalde del municipio más afectado, La Puebla de Híjar, pues sus vecinos llevan más de dos meses sin poder consumir el agua del grifo. Según Bello, este municipio tiene las redes más extensas de todos los del Bajo Martín, por lo que cuesta más tiempo eliminar el agua contaminada. El pasado jueves terminaron de limpiarse los depósitos municipales.
El pasado viernes, Ariño, Oliete y Samper de Calanda ya tenían agua potable, pero no así Albalte del Arzobispo, Híjar, Jatiel, La Puebla de Híjar y Urrea de Gaén, donde seguía siendo no apta.
El problema comenzó con la turbidez del agua del pantano a raíz de las tormentas de principios de septiembre y continuó con la DANA de octubre. La Puebla de Híjar es el único municipio que no ha dado apto en ninguna ocasión en los análisis de agua potable desde septiembre.
El reparto de garrafas entre los vecinos por parte del Gobierno de Aragón y los Ayuntamientos ha sido la solución adoptada de manera provisional.
La DANA ha afectado a gran parte de los caminos del Matarraña, entre ellos, al 90% de los de Valderrobres y a muchos de Beceite, dejando muy dañado el acceso a la ruta de las pasarelas de El Parrizal. Uno de los problemas que deriva de esta afección es que en caso de incendio, actualmente, las autobombas lo tienen crudo para acceder a zonas boscosas. Un técnico de la Diputación de Teruel acudirá a valorar los daños, indicó el alcalde de Beceite, Juan Enrique Celma, una tarea en la que ya trabajan Agentes para la Protección de la Naturaleza.
El presidente de la Comarca del Matarraña, Fernando Camps, indicó que en Mazaleón y Maella ha habido muchos daños en huertas y azudes de riego y que Mazaleón es el único municipio en el que queda por resolverse el problema de la turbidez en el agua potable.
En Valderrobres la piscina municipal ha quedado inservible después de que resultase anegada la sala de máquinas. Esto ocurrió a raíz de que el agua cubriese parte de la carretera a la entrada de Valderrobres desde Alcañiz, lo que causó también inundaciones en los bajos de dos viviendas de esa zona. El alcalde del municipio, Carlos Boné, indicó que habrá que mejorar los sistemas de drenaje de esa carretera para que no vuelva a ocurrir algo así.
En cambio en el Bajo Aragón, “el agua ha venido muy bien y muy suave, lo que ha sido genial para la agricultura. Hemos sido muy afortunados”, opinó José Ramón Celma, presidente de la institución comarcal. A esto ha contribuido que los pantanos estuviesen deseosos de lluvia.
Desde el Gobierno de Aragón informaron este lunes que el abastecimiento de agua en los municipios del Bajo Martín y del Matarraña afectados por la DANA “va mejorando”. “La turbidez se ha reducido sensiblemente y las últimas analíticas realizadas en la estación depuradora del Bajo Martín arrojan valores próximos a la potabilidad, por lo que se podría recuperar el suministro normal en pocos días”, indicaron.
En el Bajo Martín, la captación desde el embalse de Cueva Foradada está arrojando 4 unidades de turbidez una vez tratada en la Estación de Depuración, muy próximo ya a los máximos recomendados para la potabilidad del agua. Ariño, Castelnou, Jatiel y Oliete siguen, de momento, con agua potable gracias a que los Bomberos están llenando sus depósitos municipales. El resto de pueblos del Bajo Martín, seguirán unos días con agua no potable en el grifo, aunque sí que pueden utilizarla para uso sanitario. En estos casos, y hasta la resolución definitiva del problema, se sigue enviando agua potable en garrafas.
En el Matarraña, los problemas que había en este sentido en Valdetormo han quedado ya solucionados, señalaron las mismas fuentes. En cambio, la captación de agua de Mazaleón está anegada y el agua en el depósito de agua bruta sigue siendo turbia. Los bomberos les están abasteciendo, así como hacen en Valjunquera.
Aragón se ha volcado con los vecinos afectados por la DANA en la provincia de Valencia, enviando medios para eliminar agua y barro y para el rescate de víctimas. Entre ellos se encuentran trabajadores del Bajo Aragón.
Dos cuadrillas terrestres de Medio Ambiente del Bajo Aragón, junto con Agentes para la Protección de la Naturaleza, han estado trabajando hasta el pasado fin de semana en municipios afectados de esa provincia, coordinados por el 112 del Gobierno de Aragón, y regresaban a casa este lunes con la incertidumbre de si volverán a ser movilizadas, ya que van alternando con otras cuadrillas de la Comunidad Autónoma. Las tareas de estas cuadrillas se centran en aspirar agua de los garajes empleando autobombas y bombas de achique o despejar vías de acceso mediante la retirada de vehículos.
Este lunes, 18 bomberos de la Diputación Provincial de Teruel acudieron a trabajar a la catástrofe que ha dejado la DANA a su paso por la provincia de Valencia, en concreto a Catarroja. Han acudido con cuatro autobombas (dos bombas forestales, una nodriza y una bomba urbana), dos vehículos de mando y una furgoneta con material de achique y de excarcelación. De todo el parque de bomberos de la provincia de Teruel se han ofrecido alrededor de 70 profesionales para ir a ayudar a los vecinos de Valencia, que irán trabajando por relevos. Sus labores se centrarán principalmente vaciar de agua y barro parkings de la ciudad y en el caso de que haya víctimas, sacarlas.
Por otra parte, entre el fin de semana y este lunes, los vecinos del Bajo Aragón han estado recogiendo alimentos no perecederos, artículos de higiene personal, agua potable o material de limpieza a través de Ayuntamientos, centros escolares o asociaciones.
Tras las últimas lluvias, desde el Gobierno de Aragón se indicó este domingo que “todas las localidades cuentan con agua en sus grifos. En aquellos en los que existía turbidez, se mantiene esa situación y se sigue trabajando por parte del Instituto Aragonés del Agua para reponer el servicio lo antes posible.Más concretamente, Jatiel, Ariño, Oliete, Caltelnou, Josa, Mazaleón, Lledó y Torre del Compte cuentan con agua potable gracias a la labor de los bomberos de la Diputación Provincial de Teruel llenando los depósitos municipales con camiones cisterna. En Urrea de Gaén, Hijar, Albalate del Arzobispo, Samper de Calanda, La Puebla de Híjar y Valdeltormo disponen de agua para uso sanitario, pero no potable”.
El pantano de Calanda comenzó a desembalsarse este domingo, a un ritmo de 25 metros cúbicos por segundo, para su almacenamiento en los pantanos de La Estanca de Alcañiz y de Caspe. Con el agua procedente del río Bergantes, que superó el 30 de octubre los 418 metros por segundo, el embalse Calandino comenzó a soltar agua antes de llegar al 80% de su capacidad, para paliar los efectos de la presión.
Desde el Gobierno de Aragón se recomendó a los ciudadanos este domingo no acercarse a barrancos, zonas cercanas a los cauces de los ríos y emplazamientos inundables.
Las precipitaciones de esta pasada semana han dejado acumulados que han alcanzado los 468 mililitros en Beceite, los 377 en Cretas o los 344 en Valderrobres. En varios municipios del Matarraña se anegaron algunas calles y travesías.







