Medio ambiente
El Servicio Provincial de Sanidad ha informado al Ayuntamiento de Alcañiz de que el agua de boca en Valmuel y Puigmoreno no es apta para el consumo humano
El Ayuntamiento de Alcañiz pone a disposición de los vecinos garrafas de agua embotellada en las dos pedanías
El Ayuntamiento de Alcañiz informa a los vecinos de que el agua de boca no es apta para el consumo humano en las pedanías de Valmuel y Puigmoreno. La empresa concesionaria, que presta el suministro de agua, ha informado a primera hora de la tarde de este lunes al consistorio que dos muestras de análisis tomadas por la Administración de la Zona Sanitaria han dado positivo en el parámetro Triahalometanos.
Se trata de un control rutinario que se realiza habitualmente y que, en esta ocasión, ha superado las medidas establecidas para el consumo humano. La causa podría deberse a una mayor cloración ante los últimos episodios de lluvias. El análisis ha dado positivo y es posible que en próximas mediciones vuelva a niveles óptimos. Mientras se pide a la población evitar su consumo.
Por este motivo, se van a tomar las medidas correctoras inmediatas necesarias para revertir esta situación a la mayor brevedad y evitar así más trastorno a los vecinos. El Ayuntamiento de Alcañiz se ha puesto ya en contacto con los vecinos de las dos pedanías y desde mañana, martes, pone a su disposición garrafas de agua embotellada que estarán disponibles en el Multiservicio de Valmuel y en la cooperativa de Puigmoreno.
El director gerente del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún, y la directora provincial de Sanidad en Teruel, Cuca Navarrete, se reúnen este lunes con representantes de la Comarca del Bajo Martín y con los municipios con problemas de abastecimiento de agua potable para analizar las medidas tomadas y valorar futuras actuaciones. La reunión será por la mañana en la sede de la institución comarcal del Bajo Martín, en Híjar.
El problema comenzó con la turbidez del agua con las tormentas de septiembre y empeoró con la DANA.
Las analíticas realizadas en la última semana en el agua de consumo de boca del Bajo Martín no tuvieron buenos resultados. Tan sólo dos pueblos, Oliete y Jatiel, tienen el “apto” y sus vecinos pueden beber agua del grifo.
A mediados de noviembre, en cambio, eran “aptos” Ariño, Oliete y Samper de Calanda, siendo “no aptos” el resto. Esta semana pasada los vecinos de Albalate del Arzobispo, Ariño, Híjar, La Puebla de Híjar, Urrea de Gáen y Samper de Calanda no podían consumir agua de la red pública y seguían recibiendo garrafas como solución provisional.
Cada semana se realizan dos análisis, los lunes y los miércoles, y cada municipio debe recibir el apto en los dos últimos para tener su agua con todas las garantías sanitarias.
El vicepresidente del Bajo Martín, Adolfo Tesán, dijo el viernes que “el Instituto Aragonés del Agua, Sanidad y la empresa gestora de la potabilizadora de Oliete están intentando ajustar cloros y demás productos para evitar trihalometanos”, unos subproductos de la desinfección que no deben sobrepasar un límite para que el agua pueda consumirse sin perjudicar a la salud. Y es que a mediados de noviembre se optó por usar agua oxigenada como desinfectante en la potabilizadora en lugar de cloro, que se emplearía exclusivamente a nivel municipal para complementar el proceso.
Desde el Sanidad del Gobierno de Aragón indicaron que se van a realizar nuevas tomas de muestras en distintos puntos e infraestructuras de la zona de abastecimiento, para obtener información más precisa de la calidad del agua a lo largo de la misma.
El matadero comarcal del Bajo Martín, ubicado en Híjar, ha cerrado por la falta de agua potable este municipio, un problema que comenzó a principios de septiembre a raíz de las tormentas y que se agravó por la DANA de octubre. Actualmente, Ariño, Oliete y Samper de Calanda han dado “apto” en las analíticas de agua potable, pero en los municipios de Albalate del Arzobispo, Jatiel, Híjar, Jatiel y La Puebla de Híjar los vecinos siguen sin poder consumir el agua del grifo y recibiendo garrafas semanalmente.
En Híjar los análisis dieron apto tan sólo dos semanas desde que comenzó el problema. El matadero se tuvo que cerrar dos veces. La última el 28 de octubre.
Desde entonces, los carniceros que lo usaban, siete de diferentes pueblos del Bajo Martín, tienen dos opciones: o matan a sus animales en Fuentes de Ebro o los compran ya despiezados a otras empresas, con los gastos que ello supone.
El alcalde de Híjar, Jesús Puyol, explicó que este martes se iba a desinfectar el depósito de agua municipal, pero que el camión que presta el servicio ha sufrido una avería y habrá que posponerlo hasta finales de esta semana, previsiblemente.
Ante la falta de agua potable en diferentes municipios del Bajo Martín, a finales de la semana pasada se tomó la medida de cambiar el desinfectante de la potabilizadora de Oliete con la intención de que el problema se solucione lo antes posible.
El uso de cloro como desinfectante en la potabilizadora comarcal aumentaba, por su exceso, los niveles de trihalometanos, subproductos de la desinfección que no deben de sobrepasar un límite para que el agua se considere apta para el consumo. Por ello, el pasado jueves, en una reunión en la que participaron representantes de la Comarca del Bajo Martín, de las poblaciones afectadas, del Instituto Aragonés del Agua, Sanidad de Teruel, del Gobierno de Aragón, de la gestora de agua de red y de la gestora de la potabilizadora comarcal, se decidió usar agua oxigenada en lugar de cloro en la cabecera y complementar la desinfección con cloro en cada uno de los municipios, anunció Pedro Bello, el alcalde del municipio más afectado, La Puebla de Híjar, pues sus vecinos llevan más de dos meses sin poder consumir el agua del grifo. Según Bello, este municipio tiene las redes más extensas de todos los del Bajo Martín, por lo que cuesta más tiempo eliminar el agua contaminada. El pasado jueves terminaron de limpiarse los depósitos municipales.
El pasado viernes, Ariño, Oliete y Samper de Calanda ya tenían agua potable, pero no así Albalte del Arzobispo, Híjar, Jatiel, La Puebla de Híjar y Urrea de Gaén, donde seguía siendo no apta.
El problema comenzó con la turbidez del agua del pantano a raíz de las tormentas de principios de septiembre y continuó con la DANA de octubre. La Puebla de Híjar es el único municipio que no ha dado apto en ninguna ocasión en los análisis de agua potable desde septiembre.
El reparto de garrafas entre los vecinos por parte del Gobierno de Aragón y los Ayuntamientos ha sido la solución adoptada de manera provisional.
La DANA ha afectado a gran parte de los caminos del Matarraña, entre ellos, al 90% de los de Valderrobres y a muchos de Beceite, dejando muy dañado el acceso a la ruta de las pasarelas de El Parrizal. Uno de los problemas que deriva de esta afección es que en caso de incendio, actualmente, las autobombas lo tienen crudo para acceder a zonas boscosas. Un técnico de la Diputación de Teruel acudirá a valorar los daños, indicó el alcalde de Beceite, Juan Enrique Celma, una tarea en la que ya trabajan Agentes para la Protección de la Naturaleza.
El presidente de la Comarca del Matarraña, Fernando Camps, indicó que en Mazaleón y Maella ha habido muchos daños en huertas y azudes de riego y que Mazaleón es el único municipio en el que queda por resolverse el problema de la turbidez en el agua potable.
En Valderrobres la piscina municipal ha quedado inservible después de que resultase anegada la sala de máquinas. Esto ocurrió a raíz de que el agua cubriese parte de la carretera a la entrada de Valderrobres desde Alcañiz, lo que causó también inundaciones en los bajos de dos viviendas de esa zona. El alcalde del municipio, Carlos Boné, indicó que habrá que mejorar los sistemas de drenaje de esa carretera para que no vuelva a ocurrir algo así.
En cambio en el Bajo Aragón, “el agua ha venido muy bien y muy suave, lo que ha sido genial para la agricultura. Hemos sido muy afortunados”, opinó José Ramón Celma, presidente de la institución comarcal. A esto ha contribuido que los pantanos estuviesen deseosos de lluvia.
Desde el Gobierno de Aragón informaron este lunes que el abastecimiento de agua en los municipios del Bajo Martín y del Matarraña afectados por la DANA “va mejorando”. “La turbidez se ha reducido sensiblemente y las últimas analíticas realizadas en la estación depuradora del Bajo Martín arrojan valores próximos a la potabilidad, por lo que se podría recuperar el suministro normal en pocos días”, indicaron.
En el Bajo Martín, la captación desde el embalse de Cueva Foradada está arrojando 4 unidades de turbidez una vez tratada en la Estación de Depuración, muy próximo ya a los máximos recomendados para la potabilidad del agua. Ariño, Castelnou, Jatiel y Oliete siguen, de momento, con agua potable gracias a que los Bomberos están llenando sus depósitos municipales. El resto de pueblos del Bajo Martín, seguirán unos días con agua no potable en el grifo, aunque sí que pueden utilizarla para uso sanitario. En estos casos, y hasta la resolución definitiva del problema, se sigue enviando agua potable en garrafas.
En el Matarraña, los problemas que había en este sentido en Valdetormo han quedado ya solucionados, señalaron las mismas fuentes. En cambio, la captación de agua de Mazaleón está anegada y el agua en el depósito de agua bruta sigue siendo turbia. Los bomberos les están abasteciendo, así como hacen en Valjunquera.
Aragón se ha volcado con los vecinos afectados por la DANA en la provincia de Valencia, enviando medios para eliminar agua y barro y para el rescate de víctimas. Entre ellos se encuentran trabajadores del Bajo Aragón.
Dos cuadrillas terrestres de Medio Ambiente del Bajo Aragón, junto con Agentes para la Protección de la Naturaleza, han estado trabajando hasta el pasado fin de semana en municipios afectados de esa provincia, coordinados por el 112 del Gobierno de Aragón, y regresaban a casa este lunes con la incertidumbre de si volverán a ser movilizadas, ya que van alternando con otras cuadrillas de la Comunidad Autónoma. Las tareas de estas cuadrillas se centran en aspirar agua de los garajes empleando autobombas y bombas de achique o despejar vías de acceso mediante la retirada de vehículos.
Este lunes, 18 bomberos de la Diputación Provincial de Teruel acudieron a trabajar a la catástrofe que ha dejado la DANA a su paso por la provincia de Valencia, en concreto a Catarroja. Han acudido con cuatro autobombas (dos bombas forestales, una nodriza y una bomba urbana), dos vehículos de mando y una furgoneta con material de achique y de excarcelación. De todo el parque de bomberos de la provincia de Teruel se han ofrecido alrededor de 70 profesionales para ir a ayudar a los vecinos de Valencia, que irán trabajando por relevos. Sus labores se centrarán principalmente vaciar de agua y barro parkings de la ciudad y en el caso de que haya víctimas, sacarlas.
Por otra parte, entre el fin de semana y este lunes, los vecinos del Bajo Aragón han estado recogiendo alimentos no perecederos, artículos de higiene personal, agua potable o material de limpieza a través de Ayuntamientos, centros escolares o asociaciones.







