Sucesos
El SEPRONA de la Guardia Civil de Caspe recibió el pasado febrero unas imágenes en las que podía verse cómo un perro estaba siendo devorado por otros perros en el interior de un inmueble en aparente estado de abandono.
Ahí comenzó la investigación que determinó que los hechos habrían ocurrido en Escatrón. Con la colaboración de un agente de seguridad ciudadana de ese municipio, se logró ubicar el lugar exacto donde se produjeron.
Los especialistas del SEPRONA de Caspe localizaron el cadáver del perro en un matorral, a unos 5 kilómetros del inmueble donde había sido agredido.
Obtuvieron la identidad del propietario del inmueble abandonado e inspeccionaron el lugar, donde fueron localizados otros 8 perros de su propiedad, que se hallaban en malas condiciones higiénico sanitarias, con falta de agua y comida y sin ningún tipo de resguardo ante las inclemencias meteorológicas. Esta situación les habría llevado al canibalismo, indican desde la Guardia Civil, ocasionando la muerte al perro.
Una vez obtenidos los informes periciales que evidenciaban los hechos, el pasado miércoles 17 de mayo se investigó al propietario de los perros por un presunto delito de maltrato animal.
El resto de animales del inmueble fueron trasladados a un lugar facilitado por el Ayuntamiento de Escatrón para ser atendidos.
Una quema de restos de poda fue el origen del conato de incendio que tuvo lugar este sábado en Valderrobres y en el que ardieron cerca de 9.000 metros cuadrados, 2.000 de ellos de superficie arbolada.
El fuego fue detectado poco antes de las tres de la tarde desde el puesto fijo de vigilancia de la Picosa, que se encuentra entre Beceite y Valderrobres.
En su extinción, que se dio por finalizada a las nueve de la noche, participó la brigada helitransportada de Alcorisa, el retén terrestre de Aguaviva, las autobombas de Monroyo y de Valderrobres y un Agente para la Protección de la Naturaleza.
El sábado sí estaba permitida la quema en el Matarraña, al contrario de lo que ocurrió el pasado jueves, cuando no estaba permitido el fuego para tareas agrícolas y otra quema agrícola produjo un incendio en La Mata de los Olmos.
Una quema agrícola y de rastrojo produjo un pequeño incendio este jueves por la tarde en La Mata de los Olmos. Ardieron unas dos hectáreas y media.
El índice de riesgo por uso del fuego estaba en nivel rojo este jueves, por lo que no estaba permitido hacer ningún tipo de quema.
Un Agente para la Protección de la Naturaleza se encargó de dirigir la extinción del incendio. Estos agentes se encargan de la investigación de lo ocurrido.
Intervinieron la cuadrilla y autobomba de Ejulve.
Conducía de manera “negligente” en el momento en el que los estudiantes salían de sus clases del instituto Mar de Aragón de Caspe el pasado 11 de mayo.
El conductor fue interceptado por la Policía Local de Caspe, que le practicó las pruebas de detección de alcohol y drogas, arrojando resultados positivos en ambas.
Este hecho sucedió el mismo día en el que una persona cometió un atraco en el establecimiento Clarel del mismo municipio, como ya informó este medio de comunicación. La Policía de Caspe colaboró en la identificación búsqueda y detención de esta persona, junto con la Guardia Civil.
Igualmente, colaboró en un accidente producido el pasado 13 de mayo en la carretera A-211 entre Caspe y Chirpana en el que no hubo heridos, solo daños materiales al quedar el vehículo volcado en la cuneta.
En una antigua granja de conejos de Calanda había numerosos perros en malas condiciones higiénico sanitarias, de lo que tuvieron constancia la semana pasada agentes del SEPRONA de la Guardia Civil de Alcañiz, que iniciaron las correspondientes investigaciones.
Los agentes comprobaron que las instalaciones eran propiedad de una persona que recientemente había sido condenada en Zaragoza como autor de un delito de maltrato animal, por lo que se le había inhabilitado para la tenencia de animales durante cuatro años.
Junto con veterinarios del Gobierno de Aragón, comprobaron el estado en el que se encontraban los animales y la documentación. Había unos 120 perros de diferentes edades y razas, gran parte carecían de microchip. La Guardia Civil describe que “el estado sanitario era lamentable: sin comida ni agua y, en muchos casos, presentaban diversas enfermedades, heridas y parásitos externos”.
Además, las instalaciones carecían de autorización para ejercer esa actividad.
Los agentes indican que “gracias a la inestimable colaboración con diferentes Protectoras de Animales, no sólo del Bajo Aragón, sino también de Teruel y Zaragoza, los animales están siendo entregados en acogida a voluntarios e instalaciones de las propias protectoras, distribuidos por toda la geografía aragonesa”.
Los animales que disponen de microchip están siendo entregados a sus propietarios, al margen de las posibles responsabilidades en que éstos hayan podido incurrir, indican desde la Guardia Civil.
Las actuaciones todavía están en curso y, una vez finalizadas, se pondrán en conocimiento del Juzgado de Guardia de Alcañiz.
Los delitos que se atribuyen al presunto autor de estos hechos son delito contra la flora, fauna y animales domésticos, delito de maltrato animal y quebrantamiento de condena.
Poco antes de las siete de la tarde del pasado jueves, una persona con el rostro parcialmente cubierto accedió a un establecimiento comercial de Caspe. Llevaba un arma corta, con la que amenazó a la empleada, que en ese momento estaba acompañada de su hijo menor de edad. Le dijo que le entregase el dinero de la caja registradora o de lo contrario dispararía.
La empleada le entregó el dinero de inmediato, los 400 euros de la caja, y llamó a la Guardia Civil justo después de que el ladrón saliese huyendo a pie.
Los agentes se desplazaron al establecimiento, donde recabaron datos sobre el aspecto del delincuente, establecieron un dispositivo para su localización y visionaron las cámaras de seguridad de los lugares próximos al comercio.
Obtuvieron la identidad del sospechoso, un varón conocido por las fuerzas y cuerpos de seguridad por anteriores conflictos y consumo de estupefacientes.
Lo detuvieron a la una de la tarde del viernes, tras localizarlo en el domicilio en el que residía, en Caspe.
La Guardia Civil registró el inmueble, donde localizó las prendas de vestir con las que habría cometido el robo, así como el revolver de balines de calibre 4,5 milímetros, cartuchos de gas CO2, pequeñas cantidades de hachís y marihuana y una báscula de precisión.
La rápida reacción de la víctima al dar aviso a la Guardia Civil nada más ocurrir el hecho y las gestiones llevadas a cabo por los agentes de seguridad ciudadana y Equipo de Policia Judicial de Caspe, con la colaboración de Policía Local de dicha población, permitieron localizar y detener al asaltante en menos de 24 horas tras suceder los hechos.
El detenido, al que se le imputó un presunto delito de robo con violencia e intimidación, quedó a disposición judicial en la tarde del viernes, decretándose su ingreso en el Centro Penitenciario de Zuera.
La Policía Local de Caspe se ha adherido a la campaña autonómica de control especial sobre distracciones al volante, que organiza la Dirección General de Tráfico y se desarrolla del 8 al 14 de mayo para mejorar la seguridad.
Desde el Ayuntamiento explican que “en este mismo sentido de mejora de la seguridad del tráfico y seguridad vial, la Policía Local de Caspe realizó la pasada semana 8 pruebas para detectar el consumo de sustancias estupefacientes en la conducción arrojando un resultado de 5 pruebas positivas.
La conducción con resultados positivos por el consumo de este tipo de sustancias supone un
presunto delito contra la Seguridad del Tráfico y su objetivo es que los conductores no conduzcan sus vehículos cuando las hayan consumido.
También el conductor de un vehículo dio positivo en un control de alcoholemia. La conducción bajo los efectos del consumo de alcohol al volante son la causa de multitud de accidentes de circulación y de muertes en nuestras vías.
Cuando un conductor supera las tasas permitidas, puede incurrir bien en una denuncia administrativa, que supone una sanción económica con pérdida de puntos del permiso de conducir, o bien un ilícito penal, en el que puede condenarse judicialmente esta conducta.
La Policía Local de Caspe, quiere velar por el cumplimiento de estas normas y así garantizar la
seguridad del tráfico y la seguridad vial, rogando a los conductores de la Ciudad que cumplan con las normas establecidas por el bien común de los ciudadanos”.







