Cultura
La institución comarcal del Bajo Aragón celebrará la gala AGITARTE este 8 de noviembre en Calanda, municipio que conmemora los 125 años del nacimiento del cineasta Luis Buñuel. Comenzará a las 19:00 h. en el Recinto Ferial.
El evento sirve, indican desde la institución, para reconocer “el talento, la pasión y el compromiso de quienes mantienen vivo el pulso cultural del territorio”, con homenajes a personas, colectivos y proyectos que usan música, literatura, cine o folclore para ello.
Se concederán los siguientes Premios AGITARTE 2025:
Premio “Vanguardias”. Para quienes abren caminos en la creación cultural y artística. Se concederá a Dick Verdult (Dick el Demasiado), artista neerlandés con alma bajoaragonesa, cuya obra mezcla música, cine, instalación y performance, siendo pura libertad y humor surrealista.
Premio “Revelación”. Para grupos de música contemporánea que sorprenden por su frescura y autenticidad. Se otorgará al Grupo Kalumnia, que combina juventud, energía y raíces, fusionando tradición y modernidad, con letras “afiladas” y “directo potente”.
Premio “Folk & Flow”. A los proyectos que mantienen vivo el folclore bajoaragonés. Se concederá a Dabi Latas y Elena Guarch, que han devuelto a la vida la vestimenta tradicional de la comarca. Su trabajo une investigación etnográfica y estética contemporánea, vistiendo el presente con la memoria del pasado.
Premio “Letra Infinita”. A quienes engrandecen las artes literarias y la difusión cultural. Lo recibirá la Red de Bibliotecas Públicas Municipales del Bajo Aragón, siendo un reconocimiento a labor diaria de los bibliotecarios por fomentar la lectura, la curiosidad y el encuentro en torno a los libros.
Premio “Cinema Oblicuo”. Un guiño al legado de Buñuel, para quienes mantienen vivo el cine en el territorio. Lo ha ganado el Taller de Cine Delicatessen de Alcañiz, que durante décadas ha ofrecido una programación diversa convirtiendo cada proyección en un espacio de reflexión, diálogo y comunidad. La organización los considera “auténticos herederos del espíritu buñueliano”.
Las ruinas de un masico de Alcañiz esconden un tesoro: el único edificio romano en altura conocido hasta la fecha en la comarca del Bajo Aragón.
El Taller de Arqueología de Alcañiz lo ha dado a conocer ahora, dentro de la celebración de su cuadragésimo aniversario, en el que hace balance de excavaciones, hallazgos, restauraciones y actividades didácticas, y le ha dedicado un panel en la exposición que ha montado por la efeméride.
Las primeras conclusiones apuntan a que se trata de una gran construcción romana de finales del siglo I, junto a la que debieron existir otros edificios y estancias de los que no hay restos visibles en altura y superficie. Tiene planta rectangular, con un largo de 12 metros y unos 3 metros de altura. Está construido con sillares, algunos de los cuales superan los 180 centímetros de longitud y los 60 centímetros de altura. Si bien no se descarta que pudiese tratarse de una vivienda o incluso un mausoleo (se conserva uno en Caspe), el arqueólogo José Antonio Benavente, señala que el gran tamaño de los sillares y la talla tosca de los mismos, además de la aparente ausencia de vanos en los tramos conservados, sería difícilmente compatible con ambos tipos de edificaciones.
En cambio, sí podría tener más relación con un edificio de tipo industrial, vinculado, por su entorno, al cultivo y elaboración de productos agrícolas, como el vino, el aceite o los cereales.
Junto al edificio, se han encontrado abundantes fragmentos de cerámica romana e ibérica y, en menor medida, medieval. Hay fragmentos de Terra Sigillata Hispánica procedente de los talleres de Tricio (Logroño), restos de ánforas, vasijas de almacenaje o cerámica común de cocina. Todo de época imperial romana. Los especialistas en cerámica romana Carlos Sáenz y Carmen Aguarod han determinado que estos materiales son del siglo I, de época Flavia. Este periodo coincide con el momento de abandono del gran enclave urbano de El Palao y la probable expansión de villas y establecimientos agrícolas rurales en el entorno de Alcañiz. Parece también probable que el edificio o instalación construida en este lugar estuviera en uso o perviviera durante largo tiempo.
A unos 300 metros de la construcción hay una zanja muy profunda excavada en la roca, posiblemente de drenaje, que podría estar relacionada con el edificio histórico y con la explotación agrícola de esa zona en época romana.
Para el Taller de Arqueología de Alcañiz es importantísimo poder realizar sondeos y catas arqueológicas tanto en el interior del masico y del edificio romano como en su entorno para documentar mejor los restos conservados y afinar en la interpretación.
“Estas primeras actuaciones y los resultados de las mismas podrían constituir un paso previo a la solicitud de declaración de Bien de Interés Cultural para dicha construcción teniendo en cuenta las características, monumentalidad y excepcionalidad de los restos conservados, único ejemplo hasta ahora documentado de edificio romano en altura en el término de Alcañiz y la comarca del Bajo Aragón”, indica Benavente.
El hallazgo se encuentra en una finca privada, únicamente cubierto por las ruinas del masico, por lo que debe llegarse a un acuerdo con los propietarios para proteger el edificio histórico, algo fundamental para el arqueólogo, pues fácilmente podría ser sometido a hurtos e incluso desmontarse para reutilizar la piedra. En este sentido se envió un informe a la Delegación del Gobierno de Aragón y también se ha puesto en conocimiento del Ayuntamiento de Alcañiz. “Lo ideal en estos casos es que una administración pública adquiera el terreno”, señala Benavente, lo que ya se hizo con importantes asentamientos íberos como el Taratrato o el Cascarujo.
Las tareas necesarias después de su protección, son las investigaciones con técnicas como el georradar y el estudio del entorno.
Fueron unos vecinos los que avisaron al arqueólogo de que bajo ese masico podría haber restos de interés. Y así fue. Cuando José Antonio Benavente se desplazó hasta allí no tuvo duda de que se trataba de un edificio romano.
Su estructura se usó como base de la masada actual, que podría haberse construido entre los siglos XIX y XX. Hace unas décadas se adosó al masico una nueva construcción para garaje y almacén de aperos agrícolas. El edificio de sillares romanos ha permanecido en el interior de ambas construcciones pasando totalmente desapercibido desde el exterior. Parece tener planta en U, incompleta, conservando un gran muro, de unos 12 metros de largo, y una altura visible de cerca de 3 metros. Son visibles las huellas impresas de talla de los grandes sillares, realizadas mediante puntero o picos metálicos.
“Parece probable que bajo el suelo actual de esta masada se encuentren estructuras no visibles que podrían aportar más información sobre la funcionalidad de este interesante edificio”, indican desde el Taller de Arqueología de Alcañiz.
Nace el nuevo Espacio Expositivo de Cultura Digital de Alcañiz, un lugar destinado a la difusión y promoción de la cultura digital, con especial énfasis en el arte digital, exhibiendo obras en diferentes formatos tecnológicos. La primera exposición programada reúne obras de nueve artistas internacionales.
En Alcañiz existen artistas y creadores de arte digital, animación, fotografía digital, hay especialistas en efectos digitales en películas y series, artistas que crean videoclips, así como estudiantes del bachillerato de arte. Personas que actualmente no tienen medios para realizar una exposición digital y que tendrán a partir de ahora un espacio que aprovechará su talento y experiencia.
El espacio expositivo nace con clara vocación multidisciplinar y de coordinación multidepartamental ofreciendo grandes posibilidades de desarrollo de actividades conjuntas con las áreas de cultura, festejos, educación…
Este espacio introduce a la ciudad de Alcañiz en la vanguardia del arte. El espacio se posicionará como un hub regional, atrayendo visitantes de Aragón y comunidades vecinas.
Así lo ha destacado Javier Clíment, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alcañiz, en la presentación del nuevo espacio “Esta iniciativa va a posicionar a Alcañiz en la vanguardia del arte contemporáneo con obras que exploran la realidad virtual, la inteligencia artificial, animación, arte generativo, etc Una reflexión sobre el impacto de lo digital en la creatividad.
Contamos con la colaboración de instituciones como la Comarca del Bajo Aragón y convenios con la Universidad Lasalle de Barcelona y la Escuela de Artes de Teruel.”
Joaquín Egea, concejal del Ayuntamiento de Alcañiz ha apuntado que: “Este espacio cultural recoge la herencia de la Asociación Cultural Las Ranetas y retoma con Toñín Lizana al frente, el fomento de la cultura digital en Alcañiz. ”
Por su parte, el impulsor del proyecto Toñín Lizana ha desvelado el calendario de exposiciones, que comienza el próximo sábado con una exposición “Colectiva X E²ArtD” compuesta por las obras de nueve artistas, entre ellos la fotógrafa alcañizana Sonia Celma. La segunda muestra será de fotografía digital que coincidirá con el Congreso Fotoalcañiz, abriendo el evento al público. En las primeras semanas del 2026 se expondrán obras de arte realizadas con inteligencia artificial.
Inauguración
La exposición con la que se inaugurará este espacio el próximo sábado 1 de noviembre a las 11:30 es “Colectiva X E²ArtD”. Una muestra que reúne a nueve artistas internacionales que exploran los límites de la creación digital en un tiempo donde las imágenes ya no solo se contemplan, sino que se generan, se programan y se entrenan.
Desde la inteligencia artificial hasta la realidad extendida, desde el collage animado hasta el arte generativo, cada pieza propone un diálogo entre lo humano y lo maquínico, entre la intuición artística y los procesos algorítmicos que hoy redefinen la imaginación contemporánea.
Artistas participantes
Andy Thomas (Australia), Rebecca Rose (EE.UU.), Sutu (Australia), PERFECT-L00P (EE.UU.), kentskooking (EE.UU.), Maciej Drabik (Polonia), tapehead.lab (Japón), Ciberdelia (Brasil) y Sonia Celma (España) conforman un mapa diverso de prácticas que atraviesan el arte generativo, la animación, el collage, la IA, la ilustración digital y el videoarte experimental.
En sus obras, la tecnología deja de ser herramienta para convertirse en lenguaje y materia viva. Los algoritmos se comportan como pinceles eléctricos; las redes neuronales sueñan imágenes que parecen brotar de la naturaleza; los collages digitales se transforman en universos simbólicos donde lo analógico y lo virtual se entrelazan.
El acceso es gratuito. Horario: sábados, domingos y festivos, de 11:00 a 14:00 h
Más Información: https://e2artd.alcaniz.es/
La alcañizana Beatriz Royo Molinos trazó un plan y lo llevó a cabo pese a lo duro de hacerlo mientras padecía cáncer. Su proyecto le ha sobrevivido. Ella murió hace un año, a la edad de 41, pero su espíritu sigue trabajando y este viernes, 31 de octubre, tendrá lugar la presentación de su tercer cuento sobre tradiciones bajoaragonesas. Es curioso que esta obra trate precisamente de eso, de la fuerte presencia que pueden seguir teniendo los muertos entre los vivos y que se presente entorno al “cabo de año”, el escenario principal de su cuento. Ella sí tenía previsto que se presentase una tarde próxima a la noche de ánimas y que sirviese para conocer cómo se celebraba antaño en Alcañiz.
Se titula “Las almetas de antaño”, lo edita la bajoaragonesa Fragolino y está ilustrado por las también alcañizanas Raquel Arnedo y Violeta Amada.
Al igual que sus dos cuentos anteriores, sobre la tradición entorno a la Virgen de Pueyos en Alcañiz y sobre la Monumental hoguereta de Castelserás, lo recaudado con su venta se destinará a la Asociación Española contra el Cáncer (AEACC).
Alguna vez Beatriz lamentó que se animase a los pacientes a “ser fuertes” para superar una enfermedad tan dura. Ella luchaba de otra manera: fue incansable en exigir a los representantes políticos más recursos para curar en el medio rural, teniendo claro que eso sí es lo que salva vidas.
Con sus cuentos, a la vez que recauda fondos para la investigación, se asegura que los más pequeños conozcan las tradiciones de sus pueblos. Ella era educadora y lo sigue siendo a través de su legado.
La presentación de “Las almetas de antaño” tendrá lugar este viernes, 31 de octubre, a las 18:00 h., en la librería Santos Ochoa de Alcañiz.
El edificio se ha concebido como una guía turística que invita a recorrer el pueblo.
El proyecto de conversión de una casa señorial de Torre de Arcas en hotel está a punto de ver la luz desde que se inició hace 19 años. Con las instalaciones prácticamente terminadas, el consistorio busca ahora interesados en su gestión con experiencia en el sector.
Se inaugurará el próximo 24 de noviembre en un acto ideado como una fiesta para el pueblo y al que se han invitado a los descendientes de los propietarios originales de la casa.
El edificio antiguo, “Casa Manolet”, construida entre los siglos XIV y XV por una familia de terratenientes, dará nombre a este hotel. La compró el Ayuntamiento en 2006, con el alcalde Pedro Estopiñán, y desde entonces se ha ido avanzando en su rehabilitación a medida que se iba recibiendo dinero de subvenciones y recurriendo también a las arcas municipales.
La suma total de lo invertido hasta ahora ronda el medio millón de euros, procedentes en su mayoría del Fondo de Inversiones de Teruel. Recientemente, las habitaciones se han equipado con una subvención de Omezyma de 20.000 euros y otros 5.000 euros que ha puesto el Ayuntamiento.
Se trata de un proyecto encaminado a atraer visitantes a este pueblo de 84 habitantes censados. “Los vecinos están ilusionados, especialmente el alcalde que gestionó en su día la compra del edificio”, asegura Luis Lasmarías, regidor de Torre de Arcas.
Casa Manolet tiene 600 metros cuadrados y tres plantas, en las que se distribuyen diez habitaciones dobles, dos individuales, recepción, cafetería y restaurante. Además, cuenta con un pequeño despacho para temas administrativos y otras estancias para uso de los trabajadores. Pese a encontrarse el interior en muy mal estado, se han conservado todos los elementos originales que ha sido posible, como vigas o canto rodado.
La planta baja, antiguas caballerías, se ha transformado en recepción, cafetería y restaurante. Las dos plantas siguientes se destinan a las habitaciones y en el último piso se encuentra la zona de gestión.
La rehabilitación ha ido más allá de la funcionalidad propia de un hotel y se ha aprovechado para animar a los visitantes a conocer parte de la historia de Torre de Arcas, así como parajes naturales apreciados en el pueblo, que han dado nombre a las diferentes habitaciones del establecimiento. Además, la cafetería se ha decorado con un enorme vinilo con una fotografía tomada poco antes de la Guerra Civil en Torre de Arcas. “Hemos querido poner esa imagen porque en los años treinta, con la intensa actividad agrícola y el auge de la madera, Torre de Arcas estaba en su máximo esplendor, con mayor número de habitantes”, un guiño a la prosperidad que el pueblo podría tener en el futuro gracias a este hotel.
Por otra parte, el Ayuntamiento pondrá a disposición de los explotadores las llaves de edificios singulares, como la ermita o la antigua cárcel, ya que actualmente el consistorio no tiene servicio turístico.
El consistorio trabaja ahora en preparar la licencia de actividad y en establecer las bases del pliego de condiciones de cara a su licitación. “Por el momento, nos han mostrado interés empresarios del sector de la zona y, especialmente, nos han transmitido propuestas para darle al hotel un uso más específico, como, por ejemplo, vinculándolo al turismo en bicicleta”, algo que funciona bien en otras zonas del Matarraña, señaló el alcalde.
Para Lasmarías es requisito importante que los gestores tengan experiencia en el sector y asegura que el Ayuntamiento les pondría facilidades, como el posible cierre en temporada baja, un alquiler anual “no muy elevado”, el apoyo a la hora de acometer inversiones iniciales necesarias, el pago del mantenimiento del ascensor o una vivienda, si la necesitasen, a un alquiler asequible.
Las investigaciones constantes del Instituto de Estudios Humanísticos (IEH) no dejan de sorprender a los vecinos de Alcañiz y a los amantes de la cultura de todo el mundo, pues airean nuevas interpretaciones de unas imágenes grabadas en la retina pero cuyo significado es ampliamente desconocido.
Los últimos estudios se centran en una de las pinturas murales góticas del castillo de los Calatravos conocida como “El salvaje y la doncella”, que fue separada de otra escena, la de “La rueda de la fortuna”.
Hasta ahora se creía que esta escena representaba a una doncella raptada por un velludo salvaje o demonio que esperaba la llegada de un caballero que aparece a la derecha del espectador y al que ella parece mirar. Ahora, el IEH considera errónea esta hipótesis, trazada en 1930 por el investigador americano Chandler Rathfon Post en su obra History of Spanish painting.
Interpretaciones posteriores de algunos autores apuntaron a que el supuesto salvaje llevaba en su mano derecha un árbol a modo de trofeo y era violento a la hora de agarrar a la joven. Para otros, lo hacía con delicadeza o incluso bailaba con ella, una versión relacionada con el mito clásico de Eros y Psique que inspiró a Disney para La Bella y la Bestia.
Sin embargo, ahondando en diversas fuentes, observando detalles que hasta ahora se habían obviado y relacionando la escena con la ubicación original de La rueda de la fortuna, José María Maestre, el director del IEH, ha llegado a la conclusión de en realidad se trata de Jeremías con el árbol de Jesé y de una danzante hebrea que porta una pandereta, instrumento bíblico usado para agradecer el paso del Mar Rojo.
Jeremías toca con su mano el árbol de Jesé, identificado como tal porque sobre él aparece el rey David tocando el laúd, un elemento pictórico, dice Maestre, “del que nadie se ha dado cuenta hasta ahora”.
Las monstruosas melenas y la vestimenta salvaje del protagonista masculino se respaldan en citas del evangelio de San Mateo, como la que dice “guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces”. Maestre señala que “no es sólo una metáfora, sino que tiene como telón de fondo la forma de vestir de los profetas”, descritos con una larga melena y pieles de oveja, cabra o camello.
El director del IEH defiende, además, que la escena del baile del velludo personaje con la doncella representa en realidad el pasaje del libro de Jeremías 31:13: “entonces la virgen danzará alegre en el coro,/ jóvenes y viejos todos juntos;/ trocaré en júbilo su tristeza,/ los consolaré y convertiré su pena en alegría”.
Maestre recuerda que “Jeremías vaticinaba la alegría de la Virgen de Israel, esto es, del pueblo de Israel una vez que retornase de su cautiverio de Babilonia.
El humanista, que ya en abril, hizo ver “el grueso error cometido en 1957 por parte del arquitecto Fernando Chueca Gotia quien, para dar más a luz a la planta primera de la Torre del homenaje, desubicó la rueda de la Fortuna y los dos elementos adyacentes que aparecían dentro del intradós del muro que cegaba el ventanal”, señala que decisiones como esta desembocan en interpretaciones equivocadas de las escenas.
En ese caso, indicó que esa desubicación fue una de las causas principales de que los investigadores no acertasen a interpretar la rueda de la Fortuna del castillo de Alcañiz a la luz de la teoría cristiana atribuida a Boecio en la Edad Media y, lo que es peor aún, que no pudiese vislumbrar la relación de los otros dos elementos colocados abajo de ella -un gallo y un unicornio con el león de Judá y el árbol de Jesé que, de acuerdo con su decodificación- aparecían a la derecha e izquierda dentro de dicho intradós antes de su desubicación.
De acuerdo con la interpretación del Maestre, el personaje que vemos girar en las cuatro posiciones de la rueda de la Fortuna arrepintiéndose de haber pecado era el mismo que aparece tocando el laúd en el árbol de Jesé: el rey David, hijo de Jesé y descendiente de Judá, que en el Medievo se representa muchas veces tocando dicho instrumento y no un arpa.
“Como es sabido, David, al enamorarse de Betsabé, mujer de Uría el hitita, ordenó que a este último se le pusiera en primera fila de combate para que muriese y de esta forma poder quedarse con su esposa. El rey de Israel cometió así un grave pecado del que luego se arrepintió y de ahí que Jesucristo arrancase su linaje de él como símbolo del poder del arrepentimiento, como bien hace ver el árbol de Jesé del castillo de Alcañiz”. En ese trabajo, el humanista pidió que nadie se extrañase de que dicho árbol contuviese solo a Jesé dormido al pie del mismo, detalle que hasta ese momento nadie había visto, y a David, pues, fuera de que en el Medievo había versiones reducidas del Árbol de Jesé, esa escena continuaba más adelante en otras pinturas.
Precisamente eso es lo que ahora demuestra en la escena del salvaje y la doncella, una investigación que Maestre se ha comprometido a ir revelando por fascículos. El siguiente, tendrá lugar en 2026, y dará a conocer quién es ese caballero que supuestamente iría a rescatar a la doncella del salvaje.
El Ayuntamiento de Alcañiz estrena una nueva identidad visual corporativa, aprobada por unanimidad en el pleno ordinario del mes de octubre celebrado ayer. Un diseño presentado por Terés&Antolí, empresa adjudicataria del contrato, que ha sido consensuado por todos los grupos políticos que conforman el consistorio alcañizano. Este diseño está llamado a ser la imagen visible del Ayuntamiento como institución que, a su vez, representa a todos los alcañizanos. Por tanto, la identidad visual de Alcañiz es también el emblema de la ciudad.
Se ha elegido un diseño del tipo ‘marca ciudad’ que sea único y reconocible. De esta manera, se transmite una imagen del Ayuntamiento que va más allá de su papel de gestor. Esta nueva identidad visual, será un recurso importante para, por ejemplo, mejorar la comunicación, el posicionamiento turístico, atraer empresas o ser referente en desarrollo tecnológico e innovación.
Está concebida como una herramienta que identifica al Ayuntamiento en todas sus interacciones y en las comunicaciones, tanto en formato físico como electrónico. Es versátil, potente y de fácil reproducción en todas las aplicaciones, tanto físicas como electrónicas. Se aplicará a las comunicaciones y colaboraciones de la institución. La nueva imagen cobrará gran protagonismo en la próxima página web municipal que está diseñándose.
El escudo se mantiene para usos protocolarios
Paralelamente, se mantiene el escudo heráldico para usos exclusivamente protocolarios. Se ha actuado gráficamente sobre la imagen protocolaria a dos niveles: por un lado, se ha hecho un trabajo de limpieza, equilibrio y armonización de todos los elementos del escudo, de manera que su reproducción sea satisfactoria en los diversos tamaños y soportes sobre los que se aplique. Por otro, y muy importante, se ha sistematizado y fijado el uso de la tipografía que acompaña al escudo.
Proceso de creación
En el diseño del símbolo, se ha integrado la tradición heráldica con la función representativa de la marca. El resultado es la síntesis de los dos elementos que definen visualmente la ciudad: la caña y la letra ‘A’.
La caña es el elemento heráldico más genuino y antiguo de la ciudad, que representa el origen del topónimo ‘Alcañiz’. La ‘A’ es la inicial de este topónimo y también de la palabra ‘Ayuntamiento’.
Se ha sintetizado la imagen caña hasta convertirla en un icono. Está integrada dentro de la ‘A’, de manera que la modifica para crear una nueva letra: la ‘A alcañizana’ (igual que existe la ‘i griega’).
Este símbolo (o “nueva letra”), queda completado por la corona, que remite a la concesión del título de ciudad. Este elemento se ha construido con la virgulilla de la ‘ñ’ y 3 círculos: la virgulilla dibuja el aro de la corona y los círculos, los florones. Estos círculos representan también a los habitantes de Alcañiz, que son la esencia y lo más importante de la ciudad. Por eso están en lo más alto del símbolo.
Tanto el símbolo como el logotipo están construidos con la tipografía Baskerville, una letra diseñada en el siglo XVIII de gran delicadeza, elegancia y claridad. De esta manera aunamos el aspecto clásico de la letra con la imagen moderna de la marca.
Manual de uso
Para la correcta aplicación de esta nueva identidad visual, se ha confeccionado un manual de uso, que incluye también la imagen protocolaria. Este manual tiene como función normalizar los usos gráficos de la identidad visual corporativa del Ayuntamiento de Alcañiz.
La aplicación de las especificaciones establecidas en el manual consigue que la imagen transmitida sea homogénea, coherente y singular, sea cual sea el soporte o medio sobre el que se reproduzca.







