Opiniones

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Al Concejal de tráfico

Creo es necesario un repintado de las líneas de separación de carriles, de dirección permitida, señales de stop o ceda el paso sin olvidar los de los pasos de cebra para peatones, en prácticamente TODA LA CIUDAD.

Si los que somos de aquí dudamos a la hora de conducir, imaginad los visitantes.

Mención especial merece la avda de Zaragoza hasta la rotonda del Alcampo. No hay forma de saber por dónde se puede o no cruzar.

La Ronda de Belchite le acompaña muy de cerca y suplica una pintura que parece que nunca existió.

Para que el responsable me lea sin cansarse mucho los ojos que necesitará para circular por Alcañiz, dejo ya esta corta pero intensa solicitud. 

Me gustaría ser Marina Ovsyannikova

Muchas veces, cuando hay algún perseguido, se jalea algún eslogan diciendo “yo también soy... (el nombre del perseguido)”. Me gustaría decir “yo también soy Marina Ovsyannikova, pero he de ser honrado y decir “me gustaría ser Marina Ovsyannikova”. No hubiera tenido el valor, de estar en su pellejo y ser tan valiente como ella.

Marina Ovsyannikova es la mujer que salió con un cartel en un informativo de la televisión rusa protestando contra la guerra. Su imagen duró sólo unos segundos porque enseguida los que tapan las vergüenzas de Putin quitaron la imagen de los hogares rusos para poder seguir con la desinformación.

Marina Ovsyannikova, por querer que la Rusia de Putin deje de bombardear Ucrania, se enfrenta a 15 años de cárcel. Son las cosas que tiene vivir en un dictadura.

El valor de Marina Ovsyannikova puede más que muchas bombas. En un vídeo que dejó grabado con anterioridad, porque sabía que la detendrían, vino a decir que salgamos todos (los rusos) a protestar porque no hay cárceles para todos. En eso está equivocada, los dictadores tienen cárceles para todos, unas con rejas y otras, las más duras, las que no tienen rejas pero sí la amenaza de un fusil sobre el estómago hambriento de la familia.

Es conocido cómo borra Putin a los suyos, les da a beber un veneno.

Deseo que no lo beba Marina Ovsyannikova y pronto la veamos en libertad paseando por una Ucrania en manos de los ucranianos.

Marina Ovsyannikova ha tenido un valor que yo no habría tenido. “Me gustaría ser Marina Ovsyannikova”.

¡No a la invasión de ucrania!

En mi escrito anterior, hacía mofa de las injerencias políticas en la elección de la canción que nos ha de representar en Eurovisión el próximo mayo. Pero erraba al considerar dicho festival –que, confieso, veo todos los años- como algo rancio y trivial. Sin embargo, parece ser que este evento tiene mucho más calado del que suponía. La primera sanción impuesta a Rusia por la inaceptable invasión de Ucrania ha sido su expulsión del mismo. Al contrario de lo que muchos creían, esta decisión no ha impresionado nada a Putin que ha continuado inmutable con su campaña militar que cuenta, entre otros países, con el apoyo de China, Cuba, Venezuela, Corea del Norte y Nicaragua, ninguno gobernado por la extrema derecha que, según Echenique, es la partidaria de Putin. Si el presidente nicaragüense, Ortega, ha ido encarcelando a los sucesivos políticos que se aprestaban a liderar la oposición, el psicópata déspota ruso los envenenaba con polonio.

En España, la extrema izquierda de dentro y de fuera del Gobierno se ha mostrado contraria al ataque ruso pero también a que los ucranianos se armen y puedan defenderse.

En esta actitud, coinciden con la ultraderecha francesa de Marine Le Pen. El “no a la guerra” significa para ellos que los agredidos no ofrezcan resistencia. Puesto que ya han sido invadidos, deben dejarse invadir sin luchar o serán responsables del conflicto. Ante la amenaza de los podemitas de abandonar el Ejecutivo, Sánchez declaró en televisión que iba a entregar únicamente material defensivo a Ucrania. Dos días después, en el Congreso y ante un toque de atención de sus socios europeos y de la OTAN, mudó de criterio y manifestó que enviaría también material ofensivo. Nadie ha dimitido de momento. No van a perder el chollo, el sueldo y las regalías que proporciona ser miembro del Gobierno.

En otra de sus ocurrencias, Podemos propone en el Congreso enfrentarse a Putin con “los movimientos feministas y ecologistas”. La comunista ministra de Igualdad debería presentarse en Moscú para entrevistarse con su exconmilitón y antiguo agente de la KGB soviética. Quizá lograra con sus mantras convencerle de detener la contienda cada vez más cruenta. Si Rusia triunfa en Ucrania, ¿cuál será su siguiente objetivo? Putin considera la desaparición de la URSS como "la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX" y aspira a reconstruir el imperio soviético. La Historia nos enseña adónde llevó la vía diplomática que propugna Unidas Podemos y la política de blandura y transacción de las potencias europeas con Hitler.

Ciencia

Dirán sin dudar que la ciencia consiste en descubrir aquello que se repetirá invariablemente. Pero eso es fruto de la haraganería, y por tanto es frecuente que la realidad desmienta verdades incuestionables. Oímos a José Manuel Albares decir: "estamos ayudando a la población y a la democracia ucraniana" pero lo hace enviándoles armas "ofensivas". Eso no es ayudar. Ayudar es ofrecer medios para vivir sin robar ni agredir, sin ser robados ni agredidos. Se utilizan términos como: monstruo, tiparraco, psicópata, dictador, y similares, refiriéndose a Vladimir Putin, singularizando a quienes sin duda son un grupo de millones de personas, que no es descartable que estén guiados por protegerse de robos y agresiones. Mientras tanto, sólo mediante los divorcios contenciosos, verdaderas monstruas funcionariales y afines, saquean y convierten a las hijas de padres formados y diligentes, en ladronas parricidas, incapaces de procurar nada que requiera largos años de aprovechamiento de estudios y prácticas que minimicen negligencias, culpas y dolos en el ejercicio de sus profesiones. Está científicamente probado, que serán nuevas conflictivas entregadas a robos y a concitar ladrones, y que colocadas en algún puesto, incurrirán en estorbos, crueldades e indolencias, cargadas de intimidación y descaro. La ciencia, por cuanto signo de evolución y prevención de riesgos y daños, sería la que permite anticipar pérdidas de vidas de quienes viven aportando sin robar ni agredir. Y eso requiere advertir hasta el más mínimo detalle relevante, que permita detectar diferencias, y cambios con el tiempo en las características de los materiales y la materia. Incluida la sesera.

Felices días marcianos, de marzo. En especial, San Patricio, que expulsó a las serpientes de Irlanda.

El caballo y la flama

El universo no deja de sorprendernos con colores y formas caprichosas que son imperceptibles al ojo humano.

Gracias a una cámara de fotos junto con el equipo apropiado podemos captar toda esa información invisible para el espectador.

El artículo de este mes quizá sea algo más pesado y técnico que en otras ocasiones, pero pretendo de este modo describir esta imagen y así comprender el origen de los colores que la forman.

¿Estamos preparados?

En estos días y sobre el tema de la injerencia armada de Rusia sobre Ucrania, entre debates, informativos, noticieros, opiniones y escritos de personas en redes, he escuchado esta alocución latina que me ha llamado la atención: "Amat victoria curam", que traducido a nuestra actual lengua vendría a ser: "La victoria favorece a los que se preparan".

¿Y por qué me ha llamado la atención?
Pues porque, aunque ya lo sabíamos, acabamos de darnos cuenta de que desgraciada y literalmente, por más conocimientos, por más lectura y formación, por más Historia, Filosofía y Ciencia heredada de nuestros ancestros, por más pequeño ejército y armamento que mantengamos, "por si las moscas", estamos al albur de lo que a cualquier loco de turno, cargado de un armamento ultra moderno, súper destructivo y mucho más potente que el nuestro, quiera hacernos.
Acabamos de descubrir, que toda la grandeza cargada de Historia de nuestra civilizada Europa, se puede diluir como carne en ácido o convertirse en cenizas, bajo cuatro misiles lanzados estratégicamente por el primer lanzallamas de turno a poco que esté pirado, o se haya pasado con el chupito de vodka.

Desde la 2° Guerra Mundial, los países " desarrollados" o del llamado 1° Mundo, hemos vivido en un maravilloso oasis de paz, tan sólo alterado por la todavía reciente guerra de los Balcanes, que nos pilló más de cerca. Nos sobrecogió al percatarnos de que aquellas personas más cercanas a nuestra cultura europea, se masacraran en una guerra fraticida que nos recordó la sufrida por nuestros abuelos allá por el 36, en tierra patria, y luego la grande, la WWT, o Segunda Guerra Mundial, que acabó de rematar a los que siguieron allí de voluntarios u "obligados".

Sin embargo, aquella guerra, la de los Balcanes, parece como que se quedaba en eso "fraticida", algo que se debía arreglar entre hermanos y como que nos quedaba un poco lejos desde nuestra perspectiva geográfica española, ya que, estar ubicados en la punta más al suroeste del continente europeo, nos ofrecía una suerte de protección marcada por la distancia.

La misma distancia con que desde España en nuestros primeros televisores en blanco y negro y en una edad infantil y púber veíamos a los americanos y a los asiáticos pelearse en aquello que llamaban "La Guerra de Vietnam", y que tras la cual, los jóvenes americanos y europeos canturreábamos los estribillos pegadizos de las canciones protesta de Joan Baez, Don Mc Lean, o Bob Dylan, entre otros.

También, la misma distancia con que hemos visto impasibles las masacres y hambrunas provocadas por las guerras en esos pequeños países de África, las matanzas de Ruanda, por ejemplo, nos conmovían, sí, pero dejaban de existir en el momento en que la tele se apagaba.

Pero...¿y ahora?, ¿estamos preparados para lo que nos puede sobrevenir?, ¿somos capaces de entender la frase con la que iniciaba este largo escrito: "Amat Victoria Curam", atribuída a Cátulo, o más bien seguiremos apagando el televisor?

No debemos olvidarnos nunca, de que una frase antónima de aquella, sería esta otra: " La improvisación rima con la derrota", que también la he leído por algún sitio, pero su original en latín, lo dejo para los filólogos de Clásicas.

El tren

No recuerdo el mes, pero era el año 1974 cuando el tren dejó de pasar por la línea de Val de Zafán a Tortosa. Años antes, el derrumbe de un túnel en Bot ya obligaba a hacer un trasbordo en un autobús. Yo recuerdo con especial horror esos viajes. De niña me mareaba mucho en los coches o autobuses, y llegaba malísima a mi destino. La carretera no ayudaba nada, también es cierto.

La querencia al tren me viene desde que nací, mi padre era ferroviario, y los viajes en tren siempre me han parecido maravillosos. Aquellos coches (que no vagones, los vagones son para las mercancías y el ganado), de tercera, con sus asientos de listones de madera, con aquellas ventanillas que se abrían hasta abajo, en los que llegabas con manchas de hollín a tu destino. Los correos y expresos, con los departamentos de 8 asientos, con aquellas fotografías en las que a veces encontraba una de Alcañíz.

Las fiambreras llenas de filetes empanados, pollo frito, o tortilla de patata que se ofrecían al resto de viajeros con aquel ”coja usted, coja, que si no va a sobrar…” Siempre será un recuerdo romántico y tierno de mi infancia y juventud.

El AVE es maravilloso, rápido, puntual... pero no es lo mismo.

Por eso en unos días me voy a montar en un tren de esos antiguos, con su coche de correos, salón restaurante, coche cama… y me haré un viajecito de 4 horas desde Zaragoza a Valls, donde comeremos unos calsots y poco más, y de vuelta a Zaragoza.

Los Amigos del Ferrocarril y su Tren Azul nos van a llevar en este viaje que espero sea inolvidable.

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