Opiniones

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Molinos de viento

Han estado apareciendo molinos de viento por la zona, lo cual, está causando destrucción del paisaje, sólo para dotar a las grandes ciudades de la gran demanda de energía eléctrica que precisan.

Ya basta, debería parar la súper masificación de esta energía. No digo que este en contra de la producción eléctrica, pero, la destrucción de paisaje y aves en la zona es salvaje. Además, las poblaciones y agricultores afectados no se ven realmente recompensados por su instalación. Creo que los molinos deberían colocarse repartidos por varias zonas, no sólo en zonas rurales o alejados de las ciudades, donde parecen molestar, o buscar métodos de producción menos agresivos con el medio ambiente. Lamentablemente, por unos pocos euros, las poblaciones están dispuestas a perder parte de su encanto y de su valioso paisaje, sucumben ante estas mega instalaciones. Sería bueno revisar el modelo de instalación y de compensación de este tipo de energía. Siempre le toca bailar con la mas fea a los pueblos pequeños que no tienen poder de decisión. Podrían implantarse métodos de producción eléctrica en las grandes ciudades, que es a donde realmente va dirigida esta energía, y así salvar el poco encanto, fauna y flora, que nos queda en las zonas rurales.

Espero que este modelo no llegue al Matarraña, que este espacio protegido y de gran belleza paisajística sea preservado para las futuras generaciones.

Empatía

Al hilo de lo comentado en mi anterior publicación, quisiera continuar con la importancia de la educación.

Todos (espero) estamos de acuerdo en que ya va siendo hora una Ley de Educación en condiciones y con estabilidad temporal, ya que salimos de media como mínimo a una ley por cambio de gobierno, algo “de risa” si no fuera porque es un tema muy serio.

En su elaboración deberían tomar parte en más medida los profesionales de la educación que los políticos desde su despacho, que son los verdaderos conocedores de los métodos de enseñanza y necesidades del alumnado. Tampoco estaría de más una revisión de las horas asignadas a cada materia (me refiero sobre todo a educación infantil, primaria y parte de la secundaria), porque creo que muchas asignaturas consideradas como “no importantes”, lo son, y mucho. Y viceversa, a lo mejor hay que rebajar carga de ciertas asignaturas.......harían falta varios artículos para comentar el asunto en profundidad.

Pero la gran asignatura pendiente en todos los niveles educativos, por lo menos hasta que fuera algo normal aprenderla en casa, es la empatía. Como palabra todos la conocemos: ponerse en el lugar del otro.

Cuando nos va mal, casi que hasta la exigimos de los demás, pero al contrario se nos olvida.

Ojo, no confundir empatía con “buenismo” ni con compasión y similares, no es lo mismo. De hecho, con empatía, ya no es necesario tener esa “pena” ni compadecerte, porque si has comprendido la situación del otro, actúas directamente como debes y/o puedes, sin más.

Como padre de un niño con necesidades educativas especiales, este tema me toca de lleno. Por suerte, en el colegio al que va (el Juan XXIII de Huesca), trabaja un equipo docente como la copa de un pino, y han conseguido, entre otras cosas, que desde infantil y lo que lleva de primaria, mi hijo sea uno más de su clase, de su curso y de su cole, sin que sea el “rarito”, ni todo lo contrario, sin ningún privilegio por tener dificultades. Simplemente, se le ayuda con ellas. Lo dicho, para sus compañeros y amigos es uno más.

Pues eso no hubiera sido posible si sus profes y resto de personal del colegio no hubieran tenido empatía y no la hubieran transmitido a niñas y niños, incluido el mío. Así de fácil y de complicado.

Menos mal que pese a las leyes educativas, quedan buenos profesionales.

Llamádme iluso si queréis, pero quizá instaurando la asignatura de empatía, las futuras generaciones no tuvieran que preocuparse por asuntos como Afganistán, el precio de la luz y demás asuntos candentes.

Hasta se podría conseguir un 100% de honradez en la clase política (igual me he pasado...).

Vacaciones

Se está acabando para la gran mayoría de los curritos el periodo vacacional, y sigo viendo con asombro que no hemos aprendido NADA en todo este tiempo raro que nos ha tocado vivir.

Tanto en la montaña, como en la playa, los irresponsables campan a sus anchas. Pocas mascarillas y menos distancia de seguridad. Luego nos asombramos de lo que pasa con la 5ª o 6ª ola de esta pandemia que sigue matando gente.

Pero nada, es veranito, y nos relajamos, como si el virus entendiera de estas cosas y se tomara vacaciones también.

Fiestas, botellones, incumplimientos del toque de queda donde estuviera impuesto… ¡qué más da!, estamos de vacaciones y todo vale. Y como me he vacunado pues eso, que ya está olvidado todo.

Y ni todo el mundo está vacunado todavía, ni por estar vacunados somos totalmente inmunes, y dejamos de tener capacidad para infectarnos e infectar a los demás.

Bueno, ya se que esto es predicar en desierto: el que quiere lo ha entendido, y el que no lo entiende es porque no ha querido.

También nos llegan las últimas noticias, y pésimas además, del drama de Afganistán… No puedo imaginar siquiera el miedo que por ellas y sus hijas tendrán las mujeres de ese país. Corre por la red una foto ilustrativa de un grupo de mujeres con velo islámico primero, que cada vez se va poniendo más negro y cada vez las tapa más hasta fundirse en negro… Qué horror de vida les espera.

Tristemente, parece que poco se puede hacer. Y ni nos enteraremos, porque los talibanes no dejarán que ni un periodista ni un observador pueda contar las atrocidades que se van a cometer. Morirán asesinados y torturados, o como los peces del Mar Menor, asfixiados por la cerrazón de unos cuantos.

Que mal final de verano, creo que no hay ni una buena noticia. Si alguien sabe de alguna que me diga, necesito alegrarme un poco el día.

Calores

De toda la vida de dios, ha hecho calor en verano y frío en invierno. Y de toda la vida de dios, ha habido olas de calor y olas de frío. En 1956, las heladas acabaron con las oliveras de la comarca del Matarraña. En el verano del año siguiente, en La Mancha, se superaron los 50º. En 1963, Calamocha alcanzó el récord de temperatura mínima en un lugar habitado en España con 30º bajo cero. Y en 1978, en Alhama de Almería se alcanzaron también los 50º. Pero entonces no nos lo vendían como cambio climático.

Acostumbrados a comodidades como los aires acondicionados y las calefacciones, en el trabajo, en el ocio, en los comercios…, nos hemos reblandecido y soportamos menos las oscilaciones extremas del oraje.

No se puede negar que el clima de la Tierra está cambiando. Es más, lo hace de manera constante desde su formación hace unos 4.600 millones de años. Los periodos glaciares, de clima polar, se han ido alternando con los interglaciares, de clima más benigno.

Estas variaciones se han ido produciendo muy lentamente. Lo que algunos discuten es si la acción humana acelera dichas mutaciones. Parece ser que no todos contaminan de igual manera. China arroja a la atmósfera casi un tercio de las emisiones mundiales de CO2. Sin embargo, va a construir 43 nuevas centrales eléctricas y 18 siderúrgicas, todas de carbón. Y nadie protesta contra el Gobierno comunista chino o lo hacen con la boca pequeña.

La culpa es de la gente de a pie, por comer carne, usar un coche diesel o el aire acondicionado. Que ya ha dicho el exdirigente podemita, Ramón Espinar, que vivimos por encima de nuestras posibilidades ecológicas y que deberemos acostumbrarnos a utilizar menos los aires acondicionados. Volveremos al botijo y al abanico y nos alimentaremos con el pienso que fabrica Bill Gates. Pero lo de pregonar con el ejemplo no va con ellos. Los gurús del cambio climático no ponen en peligro el futuro del planeta. Se desplazan, incluso a las cumbres del clima, en sus aviones particulares. O como nuestro presidente, que viaja en Falcon a inaugurar trenes. Los vuelos regulares -ahora quieren encarecerlos y limitarlos- son para el rebaño. Así nos tratan. Se habla de inmunidad de rebaño. Si bien el término hace mucho que está adoptado, podían haber buscado otra expresión más acertada. Y nosotros agachamos la testuz sin decir ni mu aunque, a no mucho tardar, acabaremos diciendo be.

Lo estudiamos

Tengo que remontarme a la época de Carlos Abril como alcalde de Alcañiz cuando empecé a
“solicitar” una serie de mejoras en mi calle Castellote.
Ya por aquel entonces solicité una recogida de pluviables en el cruce con Fco de Goya pues se
recogen todo lo que cae por la avda de Aragón y hace la calle intransitable. Como era de
esperar “lo estudiamos”.
Ya con Suso solicité muchas veces, bien a la página municipal o a través de las redes, que se
actuase para dirigir el tráfico, en teoría de una sola dirección, bien pintando en el suelo la señal
o poniendo una vertical prohibiendo la salida a Fco de Goya. La policía local lo estudiará.
Así mismo las aceras de la calle unas son intransitables por su estrechez y otra porque además
el tipo de aparcamiento impide su paso, lo estudiaremos.
Ahora le toca recibir mis “solicitudes” a Urquizu y a Kiko Lahoz como concejal de tráfico. El
sistema casi el mismo, la página del Ayuntamiento, las redes sociales y al concejal en 3 veces
personalmente. Resultado el mismo, lo estudiaremos.
Por cierto en Fco de Goya, como en la plaza San Francisco tenían el mismo problema de aceras
y aparcamiento pero sin estudiarlo ya lo han solucionado y hace que me pregunte si acaso allí
se pagan más impuestos o vive “ese alguien” que todo lo pone encima del montón.
Luego nos quejamos de que no hay unanimidad de criterios en las distintas corporaciones y
que cada uno va a lo suyo, pues no, todos están por la labor de estudiarlo.
Debe ser una asignatura difícil porque mira que llevan tiempo estudiándola y todavía no la
han aprobado.
Ya dejando el sarcasmo me pregunto ¿ cuantas cosas se siguen estudiando en Alcañiz ‽ igual
hay que empezar a preguntar a los Alcañizanos los asuntos pendientes de estudio que se
guardan en ese cajón que nadie se atreve a abrir.

Aquéllos maravillosos años

Cuántas veces he oído que antes, y no hace mucho de eso, era más fácil ser emprendedor. Lo
suelen decir aquellos, ahora ya jubilados, que en sus tiempos fueron valientes, se liaron la
manta a la cabeza y arriesgaron lo poco o mucho que poseían. Solo tenían que alquilar un
local o acondicionar el que les habían dejado en herencia sus abuelos y ponerse a trabajar.
Los impuestos no eran ni mucho menos los que se pagan ahora, los trámites administrativos y
burocráticos eran pocos y sencillos, y no existía internet,... ¿qué cosas verdad? Todo era tan
sencillo como llenar la tienda de género, esperar a que la gente pasara por la calle y se
decidiera a entrar. Los más osados y visionarios eran los que hacían publicidad ¡Fíjate qué
cosa!
¿Y ahora qué? Pues todo lo contrario. Emprender es casi un deporte de riesgo, en el que
arriesgas no tu vida, pero si tus ahorros. Ahora es mucho mas difícil abrirse paso de forma
autónoma en esta jungla llamada globalización, en la que todo el mundo vende de todo y en la
que hay que saber de todo. Tienes que saber de atención al cliente, de redes sociales, de
posicionamiento web, de publicidad, de informática, de facturación... vamos que casi tienes
que ser un lumbreras.
Digo que tienes que saber de todo porque la mayoría de autónomos no pueden invertir en
subcontratar todo lo que hemos hablado antes, el presupuesto es limitado. Si te llevan la
contabilidad, no te pueden llevar las redes sociales, si te gestionan tu web, no puedes
contratar para que te redacten contenido.... y así con todo.
Cómo se echan de menos aquellos maravillosos años.
 
www.alcanizflats.com

Talibanes

Dicen sus detractores, que tienen una mentalidad cimentada en lo mantenido durante muchos siglos. Como todos, ¿no? A renglón seguido se gestiona la campaña de acogimiento de exiliados en España y otros países. Se les compara con los exiliados republicanos, acogidos con recelo en Francia, por aquellos a los que se tildó de albergar en su seno, vicios morales que desembocaron en el colapso de la convivencia con los acogidos. Y de guerra a guerra, los muertos al hoyo y las vivas, al bollo. Es más que posible que los modos democráticos, crearan la acumulación de ingresos, que estrangulaban con despotismo sin ilustración, a hombres y mujeres prescindibles. Mujeres colocadas, que básicamente, se aprovechan, y en su inoperancia, no atienden a razones, y sus neuronas se complacen en cortar comunicación, y que los abusos sigan produciéndose. Siendo así, los llamados talibanes, que al menos conforman una estructura cohesionada con lealtad y respeto, resultan ser quienes combaten los robos y violencias irresistibles infligidas por dictadoras, del género cleptómano, que hacen la vista gorda y oídos sordos, en consonancia con no hacer nada cuando roban y matan a otros. Al fin, de la misma condición que quienes se sumaron a la república, que suponía que la mayoría dependiente y desagradecida, codició los poderes públicos, para crear o modificar impuestos, y cultivar la connivencia con toda suerte de ladrones y maltratadores colocados por su lealtad sin escrúpulos, a menudo placeres enfermizos y crueles. Claro, cuando les someten a la verdadera justicia, tienen muchas huellas que borrar, tantas, que quienes tengan acceso a los expedientes e historiales, testigos y testimonios fundados, van a descubrir lo que fueron, degradadas y deshumanizados, tiranos y déspotas esquilmadores.

Y ante la perspectiva de ser tratadas como trataron, huyen. Pero allá donde lleguen, llevarán toda una vida ladrona y genocida, que no tardará en aflorar. Sobre todo si hay, a quienes tales capacidades les sean útiles.

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