Sucesos
El serbio Norbert Feher acudió este martes, sonriendo y haciendo el signo de la victoria, con las manos atadas, a la Audiencia Provincial de Teruel, donde se le juzgaba por los tiroteos a dos vecinos de Albalate del Arzobispo en un masico el 5 de diciembre del 2017. Diez días después cometería el triple asesinato en Andorra.
El Ministerio Fiscal le pide casi 23 años de prisión por esas dos tentativas de homicidio y por tenencia ilícita de armas. Su abogado pide rebajar la condena hasta los 6 años de prisión alegando que ha colaborado y que disparó para defenderse.
Desde una cabina de cristal blindada y escoltado por agentes de la Policía Nacional, Feher, a través de su traductora de italiano, confesó que disparó en Albalate a Manuel Marcuello y Manuel Andreu, a los que hirió de gravedad. Dijo que lo hizo para defenderse, porque no sabía si iban armados y que llevaba dos pistolas, que había introducido en España ilegalmente.
Marcuello era el propietario del masico y Andreu el cerrajero que le iba a reparar la cerradura de la casa de campo. Dentro estaba Feher, que les disparó.
Sobre las víctimas, Feher dijo que no se abalanzaron sobre él y que “si me hubieran tocado no estarían aquí”.
Marcuello describió el suceso sin ver a Feher, pues pidió que corrieran una cortina, aunque más tarde tuvo que reconocerlo, un momento tenso, puesto que Feher le saludó con la mano y le sonrió. También Andreu describió los hechos a través de videoconferencia.
Los Guardias Civiles que inspeccionaron el masico donde se produjo el tiroteo de Albalate y encontraron las balas también declararon. Dijeron que hicieron el retrato robot de Feher seis días después del tiroteo, basándose en la descripción de Marcuello, un retrato que no se dio a conocer en público hasta después de los asesinatos de Andorra.
El juicio por el triple asesinato de Andorra está previsto que tenga lugar la próxima primavera.
La falta de conservación del casco antiguo, en sus zonas alta y baja, hace que los edificios en mal estado se desmoronen con las inclemencias meteorológicas, suponiendo un riesgo para los vecinos y perdiéndose parte de la historia de la ciudad.
La nieve y las lluvias han provocado desprendimientos de muros antiguos en varias zonas del casco.
En la calle Alta de Luna se desprendió parte de la pared de un solar y también hubo más desprendimientos en la zona alta del casco antiguo que se han ido sucediendo hasta el fin de semana. Es el caso del muro de una construcción de piedra, abandonada, en la zona de aparcamiento de la calle Sor María Francisca, un entorno muy descuidado y en el que continúa habiendo, visiblemente, riesgo de nuevos desprendimientos.
Unas vallas amarillas del Ayuntamiento se han colocado marcando las zonas afectadas.
Una médico y una enfermera del Centro de Salud de Alcañiz regresaban el pasado viernes tras realizar una atención domiciliaria en Castelserás. Conducían el coche del trabajo, un Peugeot 206 y, encontrándose entre ambas localidades, de repente, se desprendieron grandes rocas de un talud y cayeron a la vía. La roca más grande fue a parar justo delante del vehículo, resultando imposible frenar a tiempo para evitar el choque frontal que destrozó el coche.
Los airbags saltaron y las ocupantes resultaron heridas de levedad, siendo atendidas en el hospital de Alcañiz.
Desde el Centro de Salud de Alcañiz denuncian que sus vehículos no son apropiados para el trabajo que desempeñan, ya que no garantizan su seguridad durante los desplazamientos a otras poblaciones bajoaragonesas. Además de considerarlos pequeños para todo el material necesario que deben transportar.
En el caso del accidente del viernes, añaden desde el centro que se deberían haber revisado exhaustivamente las zonas con riesgo de desprendimientos debido al temporal de nieve y agua, ya que el tramo donde se encontraba el talud que se desprendió ni siquiera estaba señalizada.
Bomberos del Parque de Alcañiz continuaron suministrando agua el viernes a municipios afectados por los cortes de luz debido al temporal, como Valjunquera, Torre del Compte y Lledó, a los que hasta ese día se llevaron 372.000 litros de agua. En algunas poblaciones se consideró necesario continuar el suministro en los próximos días.
Si el jueves se abrieron vías a los municipios, a masías y granjas, el viernes se continuó trabajando para mejorar esas vías abiertas.
Entre el jueves y el viernes se suministraron 168.000 litros de agua a Valjunquera. A Monroyo, donde estaba previsto acudir a llevar agua, de momento no fue necesario, porque se esperaba solucionar el problema de suministro eléctrico, que fue el que provocó los problemas de abastecimiento.
En Alcañiz y Andorra los Bomberos tuvieron que achicar agua en viviendas y naves.
Agentes para la Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón junto con la Cuadrilla de Alcorisa dependiente de SARGA estuvieron solventando incidencias en varias poblaciones bajoaragonesas a causa del temporal de nieve.
Cayeron grandes árboles y otros se partieron en el entorno de la Guardería Santo Ángel Custodio de Alcañiz, siendo un riesgo para la seguridad de los niños y transeúntes y afectando a las proximidades de la estación de autobuses. Los agentes trabajaron para retirarlos.
Además, cortaron árboles del acceso a varias masías de la zona conocida como La Umbría, en Valderrobres, donde se encuentra la Masía de Roures y el Mas de Bunyol. Estas zonas estaban aisladas, por lo que fue necesario el paso de una máquina para retirar la nieve del camino.
Varios de ellos han tenido que cerrar sus negocios los días que sea necesario hasta que se sequen sus locales y han tenido que gastar dinero en reparaciones o cambios de material debido a las filtraciones de agua, que en ocasiones son ríos.
Un bar, un salón de belleza canino, una peluquería, una inmobiliaria o la sede de Podemos. Todos estos locales tienen en común que se encuentran en el lado de la plaza Mendizábal que linda con la calle Escolapios y que sufren filtraciones de agua desde hace años.
En el caso del bar llega a salir un auténtico río que anega completamente el local, bajando por las escaleras desde la segunda planta, afectando al techo de la primera y estropeando altavoces y otros aparatos eléctricos. Esta situación se repitió la semana pasada y el local tuvo que cerrar unos días para dejar que se secase y poder reparar todo después.
También tuvo que cerrar varios días de la semana pasada la propietaria del salón de belleza canino, que explica que el agua hace que salte la luz y se quede sin electricidad.
Por separado, los afectados han remitido instancias al Ayuntamiento por una solución. También se están organizando para pedir, de manera conjunta, que el consistorio investigue el origen del problema y se pueda poner fin a las filtraciones.
En todo caso se trata de aguas pluviales y sucede cuando llueve.
El temor que llevan trasladando desde hace tiempo al Ayuntamiento los vecinos que viven junto a la antigua fábrica de chocolate de Alcañiz, en ruinas, va en aumento.
Durante estos días de nieve, por la noche, se cayó parte del tejado del edificio. Los vecinos escucharon un gran estruendo y cuando se asomaron por la ventana comprobaron que parte del tejado se había hundido. Les asustó, pero no les sorprendió, pues llevan años temiéndose algo peor, que se produzca un derrumbe mayor y que eso afecte a su propiedad. Mientras tanto sufren filtraciones de agua por la pared que da a la antigua fábrica.
Por eso la familia que linda con el edificio lleva años avisando por escrito al Ayuntamiento de que debe tomar medidas para que se arregle. El alcalde, Ignacio Urquizu, admitió públicamente que el consistorio debe requerir a los propietarios que lo hagan y si no, actuar y luego pasarles factura.
Recientemente, tras varias instancias presentadas por la vecina y a raíz de una noticia sobre esta situación publicada por este medio de comunicación, desde el consistorio se pusieron en contacto con la familia y les dijeron que estaban en conversaciones con los propietarios.
Según ha podido saber Bajo Aragón Digital, pese a haber hablado con parte de los propietarios, al menos hasta principios de esta semana, el Ayuntamiento no les ha requerido ninguna medida para su arreglo.
Hace años, desde el consistorio se iba pidiendo a los dueños arreglos puntuales que daban problemas y ellos lo hacían. Pero han pasado unos dos años de la última de esas reclamaciones de reparaciones.







