• El circo de las vacunas

    Hace unas semanas, me refería al circo de la política pero el circo de las vacunas no le va
    a la zaga. Lo grave es que ahora se ponen en juego nuestra salud y nuestras vidas. Nada más
    iniciarse la pandemia, los distintos laboratorios farmacéuticos emprendieron, movidos por la
    urgencia, la carrera por encontrar un remedio contra el coronavirus, lográndolo en un tiempo
    récord lo que despertó muchas dudas. A finales de diciembre, comenzó la inmunización de la
    población española. Desde entonces, se ha producido un auténtico desbarajuste: vacunas que
    llegaban con cuentagotas, miles de dosis volatilizadas, caraduras que, aprovechando su
    condición, se saltaban el orden establecido… Enseguida, se manifestaron reacciones nocivas en
    algunas marcas; se suspendieron temporalmente para volverlas a incluir modificándose los grupos
    de edad a los que iban destinadas con cambios de criterio continuos e improvisaciones. Esto ha
    provocado la inquietud y el temor de la ciudadanía al considerar que somos conejillos de indias.
    El Gobierno español siempre ha manifestado un excesivo optimismo sobre el ritmo de
    vacunación. En diciembre, preveía haber inmunizado a toda la población antes del otoño. Estas
    expectativas se han ido enfriando hasta rebajarlas al 70% para finales de agosto. La causa no es
    achacable solo al ejecutivo sino también al fracaso de Europa en la compra de fármacos a
    diferencia de otras naciones. Marruecos no solo se encuentra a la cabeza de África en tasas de
    vacunación, sino que se ha aupado entre los diez primeros países del mundo. De los miembros
    de la Unión Europea, solo Malta, presenta mejor porcentaje de vacunados completos que nuestro
    vecino del Sur. Ante estos retrasos, alguna autonomía tanteó conseguir vacunas con
    independencia del Gobierno central. ¡La que se lio! No se podía romper la acción conjunta de la
    Unión Europea. Las protestas duraron poco, hasta que se conoció que otra comunidad de signo
    opuesto había hecho lo mismo. Por otro lado, Alemania se ha desentendido de la estrategia
    aunada europea adquiriendo, por su cuenta, 30 millones de dosis del específico ruso.
    A pesar de tantas dilaciones, en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Andorra,
    Sánchez ha anunciado que donará 7,5 millones de dosis a países del área cuando la vacunación
    llegue en España al 50%, algo que, según el calendario del Gobierno, debería de producirse a
    mediados de julio. Es decir, la mitad de los españoles verá pospuesta su inmunización y se
    demorará todavía más la recuperación de la ansiada normalidad. En estas manos estamos.
    JESÚS MOREDA

  • Protección a la infancia

    En los pueblos, chicos y chicas, con tierras y vacas, se casaban, de modo que el trabajo estaba garantizado, y por tanto, a la descendencia no le iba a faltar protección. Además no tenían nada que denunciar, y sí tareas que realizar con su padre y con su madre, tíos o abuelas, además de ir a la escuela, el instituto o la universidad. De modo que no tenían más que emular a sus padres, y tener trabajo con ingresos, y luego formar una pareja, y con ella lo que venga. Que así estará protegido. Es esencial un compromiso de no robar hijas ni patrimonio, a nadie. Las mujeres en estas circunstancias, no se reservaban quehaceres, y naturalmente contribuían a la economía familiar, aportando y sin rivalizar. Y de modo natural, la descendencia iba aprendiendo los oficios de sus ancestros, sin sentir. Lo de los estudios académicos ya era más incierto. Pero se guiaban por hacer lo que podían por aprovechar lo que allí se ofrecía, sobre todo si lo que costaba suponía un sacrificio para los padres o quienes contribuyeran. Esa abundancia de actividades, hace que no haga falta ni reprender, ni mucho menos maltratar.

    Aparte de lo de casa y los estudios, estaba preparar fiestas populares, coger caracoles, pescar en el río, hacer trabajos comunales, cortar leña en el monte, visitar a los parientes no tan lejanos o sí, para comuniones, bautizos, bodas, o patronos, cuando no ir a decenas de kilómetros a trabajar huertas o atender algún favor o ayuda. Y todo porque el objetivo era dejar la soltería, y no, tener sexo. Y si se producía el embarazo, siempre de mutuo acuerdo, pues se acogía a la hija con toda la disposición a cuidar. Será una más en casa.

    Y si en el colegio le hablaban de algo raro. Pues se hablaba en casa suficientemente, y ya está. ¿Qué es eso de vetar? Por favor. Y de los juzgados, lejos, que quien mucho pleitea, pierde fama y pierde hacienda.

  • Hacia la cuarta ola

    Por segundo año, hemos vivido una Semana Santa sin procesiones. La pasada, estábamos confinados en nuestras casas, según ha confesado Fernando Simón porque no sabían qué hacer. En esta, se nos ha permitido movernos dentro de cada comunidad, a menos que se sea extranjero que se puede, sin control alguno aun proviniendo de países en situación mucho peor que la nuestra, entrar en nuestro territorio por tierra, mar y aire y circular por él libremente.

    El 21 de junio de 2020, finalizado el estado de alarma, pasamos a la “nueva normalidad”. 

    Sánchez declaró tener controlado el virus y animó a la ciudadanía a “salir a la calle y disfrutar”. No tuvo que insistir mucho. La ciudadanía, agobiada por la larga reclusión, le hizo caso y salimos y disfrutamos, pero con la mascarilla puesta. Sin embargo, no tardaron en reproducirse los brotes.

    Los primeros, a comienzos de julio, en la comarca leridana de Segriá entre los temporeros de la fruta, muchos, ilegales. De ahí, el virus se extendió al Este de Huesca y al Bajo Aragón-Caspe, zonas que fueron confinadas de nuevo. El Gobierno autonómico de Madrid pidió controles en la entrada de viajeros por Barajas, sobre todo en los vuelos procedentes de lugares donde los efectos del coronavirus eran graves, pero el ejecutivo central, siempre tan escrupuloso en ciertos temas, se negó aduciendo que restringir el tránsito de personas por nuestras fronteras era racista.

    Tan solo, se han establecido escáneres térmicos en los aeropuertos dejando abiertas las puertas a quienes quieran venir, incluidas las diversas cepas en las que ha ido mutando el covid. Nuestro experto en pandemias, a mediados de enero, vaticinó que la cepa británica, mucho más contagiosa, sería marginal en España. A los pocos días, hubo de rectificar ampliando su impacto hasta el 50% de los infectados. Dicha cepa supera ya el 90% de los nuevos casos diagnosticados.

    Desde luego, como oráculo, no tiene futuro. El problema es que sus errores nos salen caros.

    Con la relajación de medidas durante el verano, los contagios por covid-19 volvieron a dispararse por lo que el Gobierno, el 25 de octubre, impuso otro estado de alarma; ahora, con normas menos estrictas. Esta segunda ola causó, en media España, más muertes que la primera.

    La tercera ola nos sobrevino tras las Navidades. Y, sin haber salido de esta, está irrumpiendo ya la cuarta. Pretendían que usáramos la mascarilla en todas partes, incluso en la playa o en el campo. Salvo si se fuma. Por lo visto, el tabaco repele los virus. Han dado marcha atrás. Rectificar es de sabios aunque hablar de sabios…

  • Vacuna COVID. Una sinrazón

    Nadie se asuste. No soy ningún antivacunas. Quiero narrar mi experiencia para poner de manifiesto lo mal que se está gestionando el tema de las vacunas. Es mi caso.

    Yo pasé la enfermedad del coronavirus el pasado mes de enero. El viernes día 26 de marzo me llaman por teléfono desde el SALUD para preguntarme que si quiero vacunarme. Contesto que sí. La persona que me llamó me dice que debo hacerlo el lunes día 29. Me sorprendo y le hago saber que yo he pasado la enfermedad en enero. Ella queda más sorprendida y me dice que entonces no debería vacunarme hasta julio. Lo iba a consultar y luego me llamaba.

    A los diez minutos me llama y me dice que efectivamente, hasta julio no debía vacunarme, que ya me llamarían entonces.

    Primera conclusión: me llamaron sin haber consultado mi historial, sin saber si había pasado la enfermedad, si tenía algún riesgo añadido por algún tipo de enfermedad previa.

    Siguieron sin mirar mi ficha y calcularon seis meses a partir de la fecha que yo les dije, no la que figuraba en mi historial.

    El lunes 29 me vuelve a llamar la misma persona y me dice que “han cambiado los protocolos” y que sí que debo vacunarme. Que si quiero hacerlo debo hacerlo al día siguiente. Me quedo sorprendido al ver cómo en un fin de semana en el que son incapaces de sacar los datos (la incompetencia del llamado efecto fin de semana), lo han utilizado para cambiar el protocolo.

    Acepto ir a vacunarme al día siguiente.

    El martes 30 acudo a vacunarme. Cuando estoy sentado una persona del SALUD pregunta por mi identidad y entre las preguntas que me hace me dice que si he pasado recientemente le coronavirus. Le digo que sí, que en enero. Me contesta que entonces no puedo vacunarme, tengo que esperar seis meses. Siguen sin mirar mi historial médico. Le cuento la historia anterior. Me dice que no, que no debo vacunarme, que el protocolo, otro protocolo, es hacerlo dentro de seis meses.

    Ya estaba dispuesto a levantarme e irme, cuando me dice que espere un momento, que va a consultarlo. Vuelve y me dice que sí, que debo vacunarme, que para las personas mayores de 65 años se debe administrar la vacuna aunque se haya pasado recientemente.

    Hasta aquí la historia.

    Conclusión, esto es una sinrazón. El tema creo que es lo bastante serio como para no estar sujeto a estos vaivenes.

    Parece ser que todo debería obedecer a razones científicas. Yo lo ignoro.

    Por otra parte leo a científicos que dicen que los que hemos pasado la enfermedad debemos esperar seis meses y recibir una sola dosis. A mí ya me han citado para la segunda.

  • Las centrales eólicas y el síndrome de la rana hervida

    En su libro “La rana que no sabía que estaba hervida… y otras lecciones de vida”, Olivier Clerc nos cuenta una analogía acerca de cómo la adaptación a un cambio puede llegar a asimilarse.

    Una rana introducida en un recipiente con agua templada al que se le va subiendo progresivamente la temperatura, soporta el cambio. Dedica su energía vital a ir asimilando que el ambiente se va tornando un poco más hostil. A lo que se quiere dar cuenta, el agua esta tan caliente que no puede saltar. Si esa misma rana se introdujera en agua hirviendo directamente, daría un salto y escaparía de la quema. Sobreviviría.

    Las personas tenemos un alto poder de adaptación. Eso explica que hayamos dominado todo tipo de ambientes y superado cualquier adversidad.

    Si en un descampado cercano tiran un montón de basura o escombros nos llama la atención.

    Nos salta la conciencia de un exceso que se está produciendo. Sin embargo, si un día vemos una colilla, al día siguiente un papel pequeño, otro una bolsa y al cuarto una lata…, al cabo de unos años veremos un montón de escombros y nos parecerá normal. Somos capaces de ir asumiendo ese exceso hasta normalizar incluso la basura.

    Cuando empezaron a aparecer en nuestro territorio las primeras centrales eólicas, nos llamaron la atención porque ves todo lo que supone: animales muertos, pérdida de otros recursos, destrucción de paisaje, luces por la noche, ruido… Aun así, algunas personas, han ido integrando esto en su día y día y les parece normal. El agua ha ido subiendo de temperatura y lo que vengo a llamar el “Síndrome de Estocolmo molinero” les ha raptado con promesas económicas exageradas y con un discurso falso sobre la despoblación. Se han acostumbrado lentamente a esa agresión.

    La que se nos viene encima es agua hirviendo; decenas y decenas de centrales eólicas y solares proyectadas, sin respeto medioambiental y sin planificación global.

    Una montaña con su altura forjada geológicamente en millones de años crece 200 metros en unos meses. Especies de animales deben aprender a convivir con esos cambios en tan solo unos días o huir a zonas remotas y tranquilas, que ya escasean. El paisaje, esa mezcla de lo humano y lo natural, es lo más preciado que nos queda en Teruel (o quedaba). Lo estamos hipotecando en manos de inversores que no saben ni donde esta nuestra provincia.

    No nos dejemos hervir a molinos. Hay que saltar de ese carro antes de que sea demasiado tarde.

    Estamos a favor de las energías renovables, de autoconsumo, sostenibles y cercanas a su lugar de consumo. Renovables sí, pero no así.

  • El futuro que llega

    El futuro de Teruel parece bastante oscuro. Iba a escribir un color pero no es políticamente correcto. El Ministerio de Consumo, cuyo titular es el comunista Garzón -el que dice “proponido”, el que tiene como ejemplo de consumo a Cuba y se fotografía luciendo una sudadera con el escudo de la República Democrática Alemana, la que levantó en Berlín el llamado, por los soviéticos, “Muro de Protección Antifascista” y, por los occidentales, “Muro de la Vergüenza”, para impedir que la gente escapara del “paraíso” comunista arriesgándose a morir bajo las balas de los vigilantes a las órdenes de Moscú, y por donde andaba Putin, entonces, miembro de la KGB, policía secreta de la URSS, y, hoy, eterno presidente de Rusia- ha anunciado que, próximamente, entrará en vigor el sistema de etiquetado frontal nutricional, Nutri-Score, que informará sobre la calidad nutricional de los alimentos que se venden. Si el producto se etiqueta con una A o una B, será saludable. Si, por el contrario, se rotula con una D o una E, resultará desaconsejable.

    Hasta aquí, todo correcto. El problema surge cuando este sistema, ya utilizado por algunas empresas españolas, cataloga al aceite de oliva y al jamón como no saludables. Tan beneficiosos que los creíamos, parece que estamos equivocados y que aciertan quienes quitan la grasa al pernil.

    Por otra parte, Bill Gates, el mayor propietario de tierras en Estados Unidos, mantiene una guerra contra la ganadería, según él, “por el bien del planeta”, y exige a las naciones ricas que consumamos carne sintética. Dicho sea de paso, el multimillonario norteamericano ha realizado enormes inversiones en empresas productoras de este tipo de carne falsa. Entre los planes recogidos en la Agenda 2030 del Foro Económico Mundial 2021, se incluye que los humanos comamos solo sustitutos de la carne. Ya nos podemos ir despidiendo del ternasco, del jamón y también del vino, alimentos estos últimos ofensivos para una creciente parte de la multiculturalidad a la que estamos abocados, y acostumbrarnos a ingerir chuletones imprimidos en 3D. No sé qué calificación les otorgará Nutri-Score. Pero seguro que se marcarán con una A. Aprovechemos porque los filetes se van a convertir en manjar exclusivo de ricos, como antaño.

    Además, el ministro menosprecia a la hostelería y al turismo a los que considera sectores de bajo valor añadido, estacionales y precarios. Así, sin aceite, sin jamón, sin granjas ni rebaños y sin hostelería ni turismo, ¿qué nos espera? A este paso, llegaremos a la situación que refleja la película futurista Cuando el destino nos alcance dirigida, en 1973, por Richard Fleischer y protagonizada por Charlton Heston y Edwar G. Robinson y cuyo desenlace es desalentador.

  • Los adoquines de la avenida Aragón

    La avenida Aragón de Alcañiz presenta un estado lamentable. De mal gusto, muy mal gusto. Contenedores acumulados antiestéticamente en algunas zonas, bloques de cemento que parecen barricadas fronterizas creadas por el enemigo de lo feos que son, el firme del asfalto que no es firme, que está abultado y bacheado por todas partes. Sucia, abandonada, dejada. Y lo que es peor, los alcañizanos nos estamos acostumbrando. Es lo que hay. Parece ser que son las medidas anticovid del Ilustrísimo, que son las medidas para salvar la economía.

    El aspecto de la avenida Aragón es el de una ciudad postindustrial abandonada hacia su deriva. Encima sin ser postindustrial.

    La principal arteria urbana de Alcañiz en una sola dirección que obliga a realizar cerca de dos kilómetros para ir a un lugar que está a cuatrocientos metros, cuando se debe ir con un vehículo. Y eso contamina, porque son miles, sí miles, los kilómetros que se hacen de más cada día por estar la avenida Aragón cortada en un sentido.

    Hay soluciones que pueden compatibilizar la vida de la hostelería con la estética y el compromiso anticontaminante, habilitando lugares donde poner las mesas de los veladores y haciéndolo compatible con un mínimo buen gusto.

    El actual alcalde dice que estudió en Florencia y que es el modelo de ciudad que quiere para Alcañiz. Visto lo visto, dudo que haya estudiado, dudo que haya estado en Florencia y dudo que tenga un proyecto decente de ciudad. Porque la avenida Aragón es la calle más cuidada por el Ayuntamiento.

    Sólo me queda algo positivo. El abandono me está permitiendo que cada vez que paso por la avenida Aragón pueda ver los adoquines que están bajo el asfalto. Esos adoquines los trajo mi padre con el camión que conducía. Y bajo los adoquines, ya sabemos, está la playa.

  • Tener más cara que espalda

    Una frase que explica perfectamente a quien se aprovecha de una situación o cosa al máximo, es decir, deja a los demás sin tener ni una posibilidad de hacer lo mismo.

    Aplicable a todos estos políticos, y algún que otro empleado público, que, valiéndose de su cargo o posición han pasado por encima de todos para vacunarse sin que les tocara y que no son ni grupo de riesgo ni nada parecido.

    Que algún anciano en residencia se haya quedado sin su dosis o algún sanitario le haya pasado lo mismo se la sopla. Y decir que lo han hecho porque si no se desperdiciaba la dosis… eso es pa’ nota.

    Lo importante para estos elementos es que ellos ya tienen la primera dosis puesta… ¿Les pondrán la segunda en tiempo y forma?

    Pero claro, por si acaso, también había que vacunar a los allegados, familiares y amigos, porque forman parte de su círculo y no vaya a ser que se contagien mientras les llega su turno.

    Mientras, el común de los mortales, cumpliendo escrupulosamente las medidas que dictan esos que se las saltan a la torera, esperando a la cola de la vacunación cuando nos toque (yo estoy deseando que llegue el turno a las funcionarias sesentonas y estupendas) y rogando que los de alrededor hagan lo mismo para protegernos unos a otros.

    Y no entienden que los ciudadanos se reboten y les digan de todo menos bonitos. No piensan en dimitir porque no ven que hayan hecho nada mal.

    Es curios ver que prácticamente son de todos los colores políticos los que han hecho estos, así que no es por ideología, sino por caradurismo, que eso se gasta mucho en política.

    Alguno ha dimitido, pero la vacuna se la llevan puesta

  • 2021

    Cuando va llegando el final del año todos no vamos preparando para celebrarlo con amigos y familiares. Algunos realizan rituales para que esa noche mágica que nos pasa de un año a otro les traiga bueno augurios y beneficios.

    El año 2020 fue un año raro y vivimos una pandemia. Primero, con escepticismo y luego, con poco o bastante miedo no fuimos aclimatando a una nueva manera de vivir. No abrazos, no besos y alejarnos de nuestros mayores. Ha sido difícil de digerir y difícil acostumbrarse a los datos de los muertos diarios. Datos de muertos impersonales quese dan de refilón no sea que la población se agobie. Nos han tratado como a niños, teniéndonos entretenidos y alejados de la realidad. Una realidad que nos es ajena hasta que nos toca de cerca.

    Manteniéndonos en este sistema infantil, no es de extrañar que salgan negacionistas y adeptos a especulaciones y conspiraciones varias.

    Este año me comí las uvas a las diez de la noche y luego me metí con un libro a la cama.

    Cuando sonaron las doce campanadas estaba en un sueño profundo. Sólo era un día más, una noche más. Lo celebraré cuando se acabe la pandemia.

    Pero por lo visto hay personas que pensaron que con sólo llegar el 2021 iban a desaparecer todos los males de la humanidad y se dedicaron a celebrar su llegada como si no hubiera pandemia. Ahora estamos en la tercera o cuarto ola, no se ponen de acuerdo y, claro, la culpable es la población. Y no digo yo que no tenga una parte de culpa, pero la culpa en este caso es de los dirigentes que sabiendo lo que iba a pasar desaparecieron y nos llenaron las poblaciones de luces para que no nos olvidásemos que era Navidad y había que celebrarla.

    Había que salvar la Navidad aún sabiendo que iba a costar vidas.

    Ahora hemos llegado a 2021 y las noticias no son muy buenas, estas semanas serán muy duras.

    Y por si no es suficiente, hay personas que todavía no entienden que sus decisiones de salir de casa con la covid o de avisar a sus amigos o compañeros de trabajo para que no los nombren en el seguimiento cuestan vidas. Estamos hablando de muertes, que todos ven ajenas, pero siento decirles que se pueden convertir en propias ante tanta inconsciencia.

    Yo no sé los demás, pero me siento huérfana. A veces me produce un gran pesar ver como la clase política está más interesada en estadísticas electorales que en dirigir esta pandemia. Y lo de ahora, no tiene nombre, políticos que se ponen la vacuna antes que a la población de riesgo, sanitarios y demás personal que están en primera línea. Me produce una gran tristeza la deshumanización que muestran. No creo que nos merezcamos la clase política que tenemos.

  • Expertos en "Expertitud"

    Si no me falla la memoria, creo recordar que, corría el verano de 2003 cuando nuestra ciudad sufrió en "carnes propias", que sin personificar se traduciría en tejados, automóviles, persianas, hortalizas, árboles y otros sufribles varios, aquella descomunal tormenta de granizo, que por sus graves daños y el interés causado, hizo que nuestra ciudad fuera noticia en casi todos los medios de comunicación de nuestro país.

    Diríase que hasta el mismísimo cielo, cansado ya de que algunos " lechugas", -término que me parece descriptivo en sí y no asocio al veganismo en absoluto-, es decir, aquellos frustrados que nunca están de acuerdo con lo que acontece o con lo que a cada cual, opinan, les toca sobrellevar, generalizan su malestar, erigiéndose en ideólogos destructores de todo aquello que creen incorrecto, para, partiendo de la destrucción, recomenzar de nuevo según su idea de la perfección del mundo.
    Éstos, agotan sus esfuerzos desde la comodidad del sofá, en dirigir su cansino proceder pidiendo rogativas al Firmamento, para que, textualmente: "Caiga un meteorito, ya!... que destroce todo", por aquello de..."Si todo está fastidiado y no se ajusta a mi realidad, pues todo arrasado, venga!"

    Pues a lo que iba, y siguiendo en lo literario, hasta el mismísimo cielo, pareciera haberles hecho caso, y envió uno bien gordo, que al entrar en la atmósfera se deshizo en miles de añicos, cayéndonos justo encima con toda su rabia en forma de bolas de hielo como si de albas mandarinas celestiales se trataran.

    Aunque no discrepo de los que opinan que la Universidad de la Vida es la que mejor enseña, también defiendo que el esfuerzo, el estudio, la Investigación y la Ciencia, ayudan a aprender en un porcentaje que supera el 75%.
    Lo cierto, es que durante los días, semanas y meses posteriores al impacto, todos nos convertimos (como diría la actual Vicepresidenta Primera del Gobierno -Carmen Calvo-, acuñando un nuevo término jocoso hasta para la RAE), en "Expertos en Expertitud".

    En nuestro afán por arreglar los destrozos de nuestras bombardeadas cubiertas y tejados, los ciudadanos alcañizanos, nos volvimos expertos en albañilería (tratando de encontrar alguno disponible), y manejábamos con soltura la terminología y calidad de las cubiertas, bien fueran metálicas, tejas normales, de PVC, de arcillas refractarias, de vidrio, hormigón, esmaltadas, macho-hembradas, de pizarra, de zinc, etc...
    Todos queríamos poner aquello que nos parecía lo mejor dentro de nuestras posibilidades económicas, para que si volvía a ocurrir, al menos poder hacer frente a los "elementos" con mayor seguridad.

    Los embates que nos da la vida siempre contribuyen a que nuestro interés se fundamente en buscar las mejores soluciones que estén disponibles y a nuestro alcance.

    Pero, ¿qué me dicen del nuevo "meteorito" que se cierne o se ha colado, sin comerlo ni beberlo sobre nuestras sufridas personas?. Si, uno nuevo en forma de virus que como plaga bíblica ha caído sobre una gran parte del territorio de nuestro planeta, destruyendo y arruinando nuestros ánimos, haciendas y vidas.

    Científicos, Médicos, Virólogos, Laboratorios y Farmacéuticas, han centrado su interés denodadamente en busca del mejor remedio que la investigación pueda poner a nuestro alcance, la anhelada vacuna que nos libere rápidamente de este sobrevenido desastre.

    Que lo hayan hecho tan rápido, puede suscitar recelos o dar pie a fundadas o infundadas sospechas y generar intranquilidad. Ahí ya no entro, cada cual es libre de dudar o creer, pero a mi juicio, no tengo ningún fundamento racional para pensar que toda la Ciencia se ha puesto de acuerdo, en confabulación planetaria, para aniquilar a la Humanidad, y en consecuencia, no me queda otra, sino pensar que lo están haciendo con la mejor de las voluntades para librarnos de la manera más rápida y eficaz de este desastre.

    De nuevo, y ante el panorama actual que nos ofrece este nuevo y rimoso año 2021 del siglo XXI, no me cabe la menor duda de que volveremos a manifestar nos, como lo hicimos aquel verano del 2003 y nos convertiremos todos de nuevo en "Expertos en Expertitud" hablando de las vacunas, de su tasa de efectividad, de cuales son las mejores, si la de Johnson&Johnson, Novavax, la india Covaxin, la china Sinovac, la rusa Sputnic V, la de Pfizer BioNTech, la de Moderna, la de Oxford y Astra-Zeneca, la de...

    En fin, que a pesar de nuestra "Expertitud", nos van a inocular la que el Gobierno, atendiendo a razones de economía, rapidez o intereses, que a "zancadas" o a "cagaprisas", haya tenido a bien comprar en cantidad para todos los sufridos españolitos, y hasta para los que no lo son.
    ¡Que sea lo que Dios, la Pachamama o Monesvol quiera! ¡La suerte está echada!, pues los "Expertos en Expertitud" ya lo han decidido, así pues...¡A mandar!.

  • El "apreteu" de Trump

    Si Trump hubiera hablado catalán hubiera dicho a sus seguidores “apreteu”, como dijo el catalanista Torra a los radicales de los CDR. Como habla inglés dijo lindezas del mismo cariz para animar a la gente que no acepta las reglas. Trump, al igual que Torra, Puigdemon, Junqueras y compañía, está convencido que su misión es la de un mesías liberador y por lo tanto no puede haber leyes terrenales que le puedan limitar. ¡Qué van a entender los humanos del destino que bajo su dirección nos depara! Apreteu ignorando las leyes, apreteu a quien yo diga y cuando lo diga, apreteu para respaldarme. Pero no se os ocurra apreteu para algo distinto, porque entonces acaberéis siendo condenados por fachas españolistas.

    Hay una notable diferencia, además de que Trump no habla catalán ni en la intimidad, es que miembros del gabinete de Trump, y algunos legisladores, están pidiendo que se le inhabilite por incapacidad para seguir en el cargo. Aquí al Apreteu Torra se le sentó a una mesa para negociar. Ahora a apreteu con la consecuencias. País.

  • Extraña Navidad

    En primer lugar, quiero felicitar al Ayuntamiento. Desde mi parecer, nunca había visto a Alcañiz tan bonita vestida de Navidad. Seguro que habrá habido críticas, tanto por la estética como por el gasto, pero para gustos, colores y de todo ha de haber en la viña del Señor.

    Han sido estas unas fiestas de Navidad --o fiestas de invierno y del afecto al decir de nuestro presidente o las fiestas del solsticio de invierno de la Alemania nazi y otras ideologías- bastante insólitas. Por efecto de la pandemia, las familias no han podido reunirse como en años anteriores y muchos miles lloran la pérdida de algún ser querido víctima del Covid-19.

    Y ello sin hablar de las dificultades económicas sobrevenidas. Pertenecemos a la cultura occidental que bebe del pensamiento grecorromano y de la tradición judeocristiana. En Navidad, celebramos el nacimiento de Jesús. Para los cristianos, es Dios hecho hombre y, para los musulmanes, el mayor profeta del Islam después de Mahoma. En el Corán, como en los evangelios, se recoge el nacimiento milagroso de Jesús de una virgen. De hecho, María es la única mujer cuyo nombre se cita en el libro sagrado de los mahometanos con más referencias a ella que en los textos canónicos del cristianismo. Cuando ciertos colectivos hacen mofa de las creencias cristianas, deberían tener en cuenta que, en muchas ocasiones, están, igualmente, ofendiendo al Islam, religión a la que consideran más digna de respeto que la nuestra.

    Por fin, hemos dejado atrás este año nefasto y nefando difícil de arrinconar en la memoria. 

    Con la llegada de las vacunas, el final del túnel se aprecia más próximo. Pero el retorno a los hábitos de antaño tardará aún tiempo. Se precisará la colaboración y sensatez de todos aunque abunden los descerebrados que piensan -es un decir- que la enfermedad no va con ellos y no les importa si con su inconsciencia pueden contagiar a sus padres y abuelos y ocasionar su muerte. Y aparte, los empecinados que niegan la evidencia e ignoran las indicaciones sanitarias.

    Muchos creyeron que de esta plaga saldríamos mejores. Se equivocaban. Los malos han seguido siendo malos cuando no peores. Siempre, aflora la vileza humana que trata de sacar
    provecho de cualquier situación, por muy penosa que sea, y de los más débiles. En primavera, las personas mayores, con las que el virus se ha ensañado, se vieron violentadas por desalmados que, so pretexto de practicarles la prueba del covid, se ofrecían a visitarlos en sus domicilios y así desvalijarlos con facilidad. Ahora, con el mismo fin, telefonean ofreciéndose a vacunarlos. Ojalá que en el nuevo año recuperemos la normalidad perdida. Deseos y esperanzas no faltan.

  • Trato animal, reflejo de una sociedad

    Estimados todos:

    Soy una persona que siento gran empatía y cariño por los animales, en concreto por los perros, porque creo que son seres especiales, teniendo una cualidad que muchas personas quisieran para sí, me refiero a la lealtad infinita que sienten hacia los seres que les rodean, por eso mismo, cada vez que oigo y veo algo sobre el trato indigno de muchas personas hacia ellos, siento la necesidad de escribir sobre esto y de hablar por ellos mismos.

    Viene a mi memoria un caso de dos perros que, con las patas atadas y una piedra al cuello, fueron presuntamente arrojados por su propia dueña (32 años) al embalse del Arguillo (Teruel) en mayo de este mismo año.

    Este fue un caso como tantos otros de trato vejatorio y miserable hacia unos seres inocentes, hechos que hablan por sí solos del tipo de “personas” que a veces nos rodean y que nunca deberíamos fiarnos de ellas. ¡ Cuanta ira y odio acumulados! Que lo pagan con seres indefensos y que nunca ellos les harían algo parecido.

    Siempre he pensado que la maldad existe, buenas y malas personas, también decir que hay personas en el polo opuesto: protectoras, asociaciones, voluntarios, particulares, como grupos de madrinas a los que pertenezco, personas sencillas con un gran corazón y que con nuestras pequeñas aportaciones ayudamos a perros abandonados por personas sin escrúpulos… pagamos sus gastos veterinarios para luego buscarles adopciones y que vivan en un mundo más feliz.

    Recordar las numerosas perreras donde van a parar animales abandonados, enjaulados durante años sin apenas cuidados, esperando a que alguien los adopte y los saque de ese infierno, he comprobado como les cambia la cara cuando esto sucede, solo entregándoles un poco de cariño, no quieren más.

    Debería ser asignatura obligatoria en los colegios y que los niños en sus pequeñas cabecitas fueran asimilando el respeto y afecto a la propia naturaleza.

    Penas más duras y su cumplimiento hasta el final, única manera de hacer justicia.

    Un recordatorio a explotaciones, granjas… en general lugares y espacios en los que se trata con animales, porque también queda mucho por avanzar. Ellos son conscientes en todo momento de la calidad de vida que se les da.

    Mención también a la caza, capricho innecesario, va en ello la vida y sufrimiento de muchos seres vivos y quiero recordar en especial a ciertas razas como los galgos, que cuando “no les sirven” son diana de torturas inhumanas para deshacerse de ellos.

    Y, por último, me dirijo a nuestros políticos, que tan poco dedican a este tema, insensibles muchas veces. ¡Endureced leyes! ¡Preocupaos de vuestras perreras! ¡Id de vez en cuando a visitarlas! Y os daréis cuenta en qué condiciones malviven.

    ¡Concejales de Medio Ambiente! Es vuestra responsabilidad y no hacéis prácticamente nada por mejorar el día a día de estos animales.

    Y, para el público en general, denunciad, avisad a la Guardia Civil, Policía… y nunca permitáis que casos como el que he citado al principio pasen de largo, así, poco a poco, iremos cambiando nuestro pequeño y maravilloso planeta.

    Un saludo,

    M. Pilar.

  • La salud de todos

    Entre la mayoría de la población, hay un gran descontento. Los Centros de Salud están cerrados, dicen. Si te pasa algo que no sea Covid19, no te ven de manera presencial, y la mayoría despotrica de los sanitarios (si, esos a los que aplaudíamos a las 8 todos los días), porque dicen, que son unos cobardicas, y que no te atienden por miedo al contagio, que deberían aprender de dependientes y camareros que esos si están dando el callo y son unos valientes.

    El gran desconocimiento del trabajo que realizan los sanitarios en los Centros de Salud y los Hospitales Públicos nos hace decir esas cosas. Ya se sabe que la ignorancia es muy atrevida.

    Bien, dicho esto y consciente de que SI te atienden en los Centros de Salud, tanto por teléfono como presencialmente, si es necesario, aunque es justo decir que con cierto retraso, no atribuible a los profesionales, si no al colapso que hay por culpa del maldito virus y de los muchos recortes que la Sanidad Pública ha sufrido en los últimos años, me sorprende que muchos de estos que critican la sanidad pública por esto, se hagan seguros que en la misma publicidad te dicen que te atenderán telefónicamente o por videoconferencia. Y agregan que te atenderán especialistas… Pero claro, como es un seguro privado que cuesta una pasta, seguro que es mejor que la consulta telefónica de la seguridad social, donde va a parar…

    Una reflexión. Ahora, cuando vas a la consulta de tu médico de cabecera, por medio de esta maravilla que es internet, están todos los datos de todo lo que te ha pasado en materia de salud en tu historia y tiene acceso a todos ellos, por lo que, si un día tuviste un cólico nefrítico, allí figura el informe, con todos los datos, incluida la medicación que te dieron y todo lo demás. Los informes de las intervenciones quirúrgicas, o esos hongos en los pies que pillaste en la piscina hace tres años. Por lo tanto, no están ciegos en cuanto antecedentes. No creo que en ese seguro privado tengan esos datos por mucho que rellenes un cuestionario cuando lo contratas, es más, ni siquiera sabrán que no puedes tomar alguna medicación porque te sentó mal hace 15 años, y tú ya ni siquiera te acuerdas.

    No nos olvidemos, que estos seguros de salud lo que buscan es la cuenta de resultados… la Sanidad Pública, la salud de la población. No despotriquemos de los profesionales que es están dejando la vida en esta pandemia, jugándosela cada día por la salud de todos.

    Que queremos complementar nuestro abanico de posibilidades contratando un seguro y nos lo podemos permitir, estupendo, pero no hablemos mal del sistema de Salud Pública, mejorable a todas luces, porque es el que de verdad nos está salvando la vida.

  • Velocidad

    Hay una carrera entre las diferentes farmacéuticas que en el mundo haya, que ríete tú de las de moto GP en Motorland.

    Se necesita una vacuna ya para este virus que nos está matando, y no sólo literalmente, también emocionalmente. Estamos más tristes, más apagados, sin ganas de nada. Bueno, hablo en plural porque esto que yo siento lo comparto con amigos y me dicen sentir lo mismo que yo.

    Ir por la calle y ver cada día más tiendas cerradas o vacias, bares sin gente, calles sin tráfico es desalentador.

    Los Laboratorios están investigando como creo que nunca se ha hecho. Se han dado cuenta, imagino yo, que este virus nos afecta a todos, que nadie está libre de contagio. Ni siquiera con el VIH se han esforzado tanto, seguramente porque al principio se pensaba que era una enfermedad de drogadictos y maricones (perdón por el palabro). Luego se vio que, con prácticas de riesgo e incluso con transfusiones, se podía contagiar.

    Esta enfermedad nos ha pillado con el paso cambiado, nadie se imaginaba algo así, las películas de SYFY de bajo coste si nos ofrecían historias de este tipo, pero las veíamos a la hora de la siesta los fines de semana…

    Ahora se ha hecho realidad, y en vez de un científico loco que lleva avisando tiempo y nadie hace caso hasta que llega el contagio, y él, que es muy listo, en un pis pas con ayuda de alguna exmujer (con la que se reconcilia al final de la peli) y algún hijo adolescente, soluciona el problema. La realidad es que hay un ejército de científicos, en un ejército de laboratorios farmacéuticos, investigando a marchas forzadas y todavía no se ven resultados efectivos.

    Todos quieren sacar la vacuna los primeros, imagino que por bondad de su corazón, y por los muchos beneficios económicos que reportará a la cuenta de resultados de esas empresas que, no olvidemos, en su mayoría son sociedades anónimas y lo que quieren es ganar pasta.

    Ojalá todas esas prisas y velocidad no hagan que nos estrellemos. Confiemos que sean unos buenos pilotos

  • En las carreras

    Allá por el 1965, se iniciaron las competiciones automovilistas nacionales en el circuito urbano de Alcañiz que se mantendrían ininterrumpidamente -a excepción de tres años- hasta
    2003. El circuito Guadalope gozó de las preferencias tanto de los pilotos como del público que se aglomeraba en nuestra ciudad los fines de semana en que se celebraban las carreras, llegándose a congregar en cada Premio entre las 60.000 y 70.000 personas. Este éxito de Alcañiz despertó los celos de otras ciudades mucho más importantes. Recuerdo que en la radio unos periodistas comentaban que cómo podía ser que Alcañiz –un pueblo de mala muerte, daban a entender- tuviese un circuito urbano y Zaragoza, la capital de Aragón y la quinta urbe de España careciese de él.

    Todo un alarde y exhibición de centralismo que todavía hoy se mantiene. Zaragoza, “Zaragón”, congrega casi las tres cuartas partes de la población aragonesa y fagocita la mayor parte del entramado económico de la comunidad autónoma. Durante aquellos años, se llegó a proyectar un circuito permanente que, evidentemente, no se hizo realidad.

    Respaldado por el prestigio adquirido por el circuito Guadalope, tras el cese de las pruebas en su trazado, se aceleró la planificación de la “Ciudad del Motor de Aragón”, MotorLand Aragón.

    Las nuevas instalaciones se inauguraron en septiembre de 2009. Desde dicha fecha, se han celebrado una serie de importantes competiciones internacionales de motociclismo. Las últimas, los dos pasados fines de semana. Y uno lleva, por primera vez, el nombre de nuestra provincia.

    Un periódico anunciaba en un titular “El cartel del Gran Premio de Teruel sitúa a la provincia en el mapa mundial”. Es cierto. Pero esto debería haber sucedido desde la creación de MotorLand porque en los carteles anunciadores de las diferentes competiciones creo que nunca o en muy pocas ocasiones ha figurado, inexplicablemente, el nombre de Alcañiz y tampoco el de Teruel, la provincia a la que pertenece la ciudad sede del circuito. Parece que todo el mundo tiene la obligación de saber que MotorLand Aragón está ubicado en Alcañiz.

    De acuerdo con el centralismo anteriormente comentado lo lógico es pensar que, como casi todo, la Ciudad del Motor aragonesa se encuentra en Zaragoza. ¿A qué se debe ese escamoteo de los nombres de Alcañiz y Teruel?

  • Otra vez semiencerrados

    No entiendo nada.
    Seis meses más semiencerrados.

    Entradas y salidas de España (tanto por vía legal): -aeropuertos y puertos-, (como por vía ilegal): -pateras-, sin restricciones ni tests preventivos.

    No hacen tests sistemáticos generalizados a todo el mundo, ni han pensado en aislamiento preventivo sólo a los afectados, ni en realizar un buen rastreo de posibles contagiadores. Por algún sitio leí que el ejército se brindó a ello para ayudar en el seguimiento de rastreo.

    Hostelería semicerrada, Centros de Salud telefónicos, y sin ampliar líneas, por lo que es una odisea que te cojan el teléfono. Oficinas administrativas con cita previa y mamparas, pero colegios "a tope", bien pegados pero con las ventanas abiertas, para que las corrientes y el frío que llega, nos ayude a resfriarnos y ya nos acabemos de volver locos a la hora de discriminar si el estornudo es Covid o un simple resfriado.

    En Wuhan, China, exportador de la pandemia, ya están haciendo vida normal sin haber hecho tanta restricción y aquí cada vez estamos peor. Si las medidas restrictivas anteriores sirvieron de bien poco, puesto que estamos en lo mismo o peor, ¿por qué no se fijan en lo que han hecho los países en que la pandemia está prácticamente superada en lugar de aplicar lo que está demostrado que no sirve?.

    Dejando aparte nuestro carácter latino, extremadamente social, cariñoso y sobón, que influye bastante a la hora de guardar las distancias, pienso que si consiguiéramos interiorizar un cambio de conductas más correctas, aunque sólo fuera durante esta mala racha y por precaución, ayudarían bastante a la hora, también, de evitar posibles contagios, y en ello creo estamos de acuerdo, pero sólo hace falta poner un poco de nuestra parte, o incluso hacérselo ver a nuestro contertulio, de buenos modos, si llegara el caso, y evitando ofender o sentirnos ofendidos.

    Pero lo de llegar a este extremo de nuevo, otra vez semi-encerrados, de verdad que no lo llego a comprender.
    Sólo se me ocurre una cosa, y es que tienen razón los que afirman que están utilizando la excusa de la pandemia para tenernos de nuevo quieto-parados, para que no podamos relacionarnos ni intercambiar, ni protestar, tan sólo asumir que todo lo hacen "por nuestro bien", dando a entender que somos unos irresponsables y que si no fuera por ellos nunca sabríamos cómo salir de ésta.

    Pues, mira, no se cómo lo verán ustedes, pero yo cada vez veo más el lado oscuro, y ya me da por pensar que quienes manejan todo este tinglado de los encierros y desencierros necesitan más tiempo para llevar a cabo mejor y sin gente ni público por el medio para llevar a cabo con toda la tranquilidad del mundo sus propios planes y sus rocambolescos fines, que como las Meigas, "Haberlos haylos".

    Por todo ello, no entiendo nada de todo esto,....o sí lo entiendo?. Piensa mal y acertarás.

  • Héroes o villanos

    Han pasado de ser los mayores héroes de la pandemia a ser unos apestados. Me estoy refiriendo a los sanitarios.

    Lucharon sin armas, a cuerpo limpio, contra el maldito virus, y todos les aplaudimos a las 8 de la tarde desde la comodidad de nuestras casas, asomados a balcones y ventanas cantando hasta desgañitarnos el “resistiré”. Algunos se infectaros, otros cayeron por el camino, pero agotados y satisfechos con el trabajo que hacían, siguieron dándolo todo, jugándosela todos los días.

    Por prevención, pasaron meses sin ver a sus familias, viviendo en hoteles o con otros compañeros del mismo trabajo, para evitar propagar sin querer, el virus mortal. Este verano sus vacaciones han sido un poco atípicas. La situación no permitía, en la mayoría de los casos, el merecido mes de vacaciones seguido de todos los años. Así que han ido cogiendo vacaciones con arreglo a los servicios que tuvieran, porque ante la escasez de personal, la saturación de sistema, era difícil que cuadraran los derechos de los trabajadores con los de los usuarios de la sanidad pública, y, estoy segura, ganó el derecho de los usuarios, por mucho que llenen páginas los periódicos amarillistas de casos en los que han muerto personas por no recibir atención médica de otros procesos. Ha habido casos, como siempre hay, porque la medicina no es una ciencia exacta, y desde luego si ha sido por dejadez se deben pedir responsabilidades a quien hubiera lugar, pero da la impresión que han desatendido del todo al resto de los pacientes que no son enfermos de COVID, y para nada ha sido así.

    Se siguen viendo a pacientes en consulta, no a todos, es cierto. En mi caso me visita un especialista que previamente me manda una analítica, que es la que le dice cómo estoy, el verme en persona es simplemente ver que aspecto tengo. Por teléfono se solucionó perfectamente, me dio las pautas a seguir y santas pascuas.

    Tuve unas décimas de fiebre y no me encontraba bien, llamé a mi centro de Salud e inmediatamente mi médico de cabecera me mandó una PCR y me dio la baja, me indicó las pautas de lo que debía hacer (aislamiento, etc.) fui al centro de Salud a hacerme la prueba con las medidas de precaución máximas y me dieron los resultados (negativo) y el alta todo por teléfono. ¿hubiera cambiado algo el que me viera en persona? Pues no. De hecho, mi médico de cabecera es una de los muchos sanitarios que ha pillado el bicho, y ha estado 3 semanas en la UVI y aún no se ha reincorporado a su trabajo.

    Siguen trabajando en precario. Ahora ya hay material de protección, pero no hay personal para contratar. No hay ni enfermeros, ni auxiliares ni médicos en paro que puedan trabajar en los Centros Sanitarios, en las Residencias de Mayores, en los Centros de Salud… Y en vez de apoyarlos (nuestra salud en muchos casos depende de ellos), les acusamos de que no reciben en persona a los pacientes, que se quejan de que están llenos los hospitales y no es cierto. En resumen: les estamos diciendo que no trabajan.

    Después de los meses que llevan que les digamos que son lo peor, es… pa’matarnos…

  • Fase 2

    No se fían de nosotros. Y con razón. Seguimos viendo actos de irresponsabilidad entre la población, jóvenes y mayores sin distinción. Los ocios nocturnos juveniles se llevan la palma, pero los paseos por los parques y calles de Zaragoza con la mascarilla a media asta es más de abuelos o gente de mediana edad.

    Y como no se fían, en Zaragoza, para estas NO fiestas del Pilar nos bajan de categoría y nos meten en 2ª… Prevención, imagino, para evitar que hagamos lo que nos salga de los mismísimos bemoles, porque no podemos pasar sin salir de copas, ni de ir a restaurantes, ni reunirnos con un montón de personas con las que no convivimos, que a su vez se reúnen con otros montones de personas con los que no conviven. Los establecimientos hosteleros que cumplen con todas las medidas de seguridad son muchos, pero luego están los que se lo pasan por el arco del triunfo, y con tal de llenar la caja registradora, permiten entrar más gente de la permitida, a horas que no están autorizadas y sin exigir escrupulosamente que se sigan las medidas de seguridad.

    Yo entiendo a los empresarios del ocio, y a los camareros, restauradores... Por supuesto que sus ingresos han bajado estrepitosamente, como el de muchos comercios y otros negocios, pero cuanto antes salgamos del peligro antes podrán trabajar al 100%. Pero la economía no puede estar por encima de la salud de todos.

    Seamos responsables, que no somos inmortales y las enfermedades nos afectan a todos por igual, si no miren a EEUU. Su presidente se ha infectado, pero en un alarde de irresponsabilidad, ha decidido volver a la Casa Blanca, sin están curado, y poner en peligro a un montón de personas que están a sus órdenes.

    Entre los que mandan mal, y los que no obedecen…

  • ¡Viva la república!

    Recuerdo muchas veces a Molina, el alcañizano de adopción que en tiempos de Franco, sin ningún escrúpulo ni miramiento, ante las fuerzas vivas y a medio momificar del Régimen gritaba en la calle Alejandre, cuando la calle Alejandre era la calle Alejandre; ¡viva la república!, con un tono particular que alargaba la u mientras daba un derechazo torero, capeando al mundo entero que sólo él sabía ponerse por montera. Los que lo veíamos, no tan valientes como él sonreíamos con su gesto y con la cara malcarada de los franquistas.

    Ahora son muchas las voces, sin la misma compostura de Molina, ni su saber estar, que se ponen a gritar en favor de la república y yo que conocía la república a la que jaleaba Molina, desconozco totalmente la República de la que hablan los que la ensalzan ahora. ¿Una república familiar y dictarorial como la cubana?, ¿una república hereditaria como la de Corea del Norte?, ¿una república popular?, ¿una república como la de los genocidas Mao o Stalin?, ¿una república federal?, ¿una república presidencial?, ¿una república de repúblicas?, ¿una república bananera?, ¿una república cantonalista?, ¿una repúbllica a lo Trump?,...

    Los que gritan ¡viva la república!, deberían especificar, no vaya a ser que los de la república popular se encuentren con la de Trump o los que la quieren cantonalista se la encuentren presidencialista.

    Mientras se van definiendo yo me quedo con la de Molina, que los dos sabíamos de qué iba. ¡Viva la repúúúúúúúúúúúúública!, con una verónica al alimón y a puerta gayola.

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