• Higiene mental

    El pez grande se come al chico. Esto anima a personas a sentirse grandes y devorar lo que pillan, hasta que su víctima es un anzuelo, y él, alimento para otros. Y no es raro que por muy grande que sea un pez, haya otro mayor que se presente de forma inesperada. Un desconocido es un colaborador de la guía Michelin gastronómica. Y una víctima de desconsideración y ninguneo, un miembro de asuntos internos. ¿Recuerdan al jefe encubierto? Lo que no saben los presos más proclives a las fugas, es que aunque vean todos los obstáculos, los identifiquen y puedan proyectar como sortearlos, según sus crecientes grados de complejidad, se van a encontrar otro obstáculo, y luego otro, y hasta lejos de prisión, en algún momento le pusieron un localizador, al empastarle una muela, y le tendrán a su merced. Si algo tienen los pueblos, es autosuficiencia. En ellos puedes tener cubiertas las necesidades básicas de alimento, abrigo y vivienda, y el mejor sistema sanitario, las condiciones para no enfermar, y con una formación para evitar accidentes, los días estarán llenos de alegría, buen apetito y faena para dar y tomar. Sea autónomo, no dependa de que nadie le despida, y vaya descubriendo el modo de proponer hacenderas, y rodearse de personas, que sin darse cuenta vivan la solidaridad y la hermandad.

    Y a ratos, escuche la radio, lea en medios de comunicación, vea imágenes del mundo. Tome lo que le seduzca y póngase a construir con vistas a que mil años duren, cada una de sus obras. El saber es inabarcable, incluso limitándonos a un oficio en particular. Pero de verdad, aprenda como ser independiente, sabiendo hacer esas cosas cotidianas y repetitivas, guisar, limpiar, construir, arreglar estructuras con su conocimiento y herramientas. Y cuando llegue la inquietud por lo que ni despiezando conseguiría comprender, en los ratos libres, infórmese, pruebe sin comprometer su vida cotidiana, y que las neuronas hagan el resto, en su inercia en pos de la evolución. Honre a Ramón y Cajal, y deje testimonio de sus logros y hallazgos, para que otros los dejen de los suyos. Y si se encuentra con alguien hambriento, como tendrá algún excedente, mírele a los ojos, trate de identificar su nobleza, y si la halla, disfrute de la satisfacción de tratar como le gustaría que le trataran, y cuente como ha logrado, ser protagonista de su propia vida.

  • Ya podemos irnos, yo ya he discutido

    “Ya podemos irnos, yo ya he discutido”, respondió sonriente a su compañera, cuando esta le dijo que si se iban del bar ya. Así con una gran sonrisa y satisfecha de su minuto de gloria, recogió su bolso y se despidió de los presentes, llevándose con ella, el cansancio que me provocó sus peroratas, su demagogia y algún argumento reducido al absurdo.

    Esta mañana he rememorado el debate y, muy pronto, me retiré de él. Era un terreno estéril y abonado a solo disparar argumentos, sin razonamiento y escasa interacción. Su fin era la necesidad de explicar(se) sus argumentos y, para ello no reparo ni en lo que se le decía, ni tuvo esa necesidad. “Vine a lucirme, y así lo he hecho”, tuvo que pensar. Y cuando se quedo a gusto, se fue.

    Como se puede vislumbrar me gusta debatir, pero no debato para vencer a nadie y tampoco lo hago para llevar un conteo de victorias y derrotas, y así resarcirme la próxima vez. Sobre todo me gusta argumentar, contrastar y confrontar ideas, de las cuales al final pueden salir conclusiones nuevas, enseñanzas, nuevas visiones, etc. Pero no me gusta entrar en el mero intercambio de ideas preconcebidas y eslóganes para cuando estos se acaben, apure la cerveza y ufano me vaya a mi casa contento de mi mismo, por haber replicado frases manidas y espacios comunes, como una cacatúa. Porque estos debates solo se hacen para uno mismo, donde ella, en este caso, siente la necesidad de corroborar sus argumentos, para revalidar sus tesis y así sentir que está en lo cierto.

    Por eso no tengo la necesidad de irme una vez que he soltado la perorata, y me gusta escuchar, entender y razonar con las otras personas. Términos que anoche desaparecieron, como mis ganas de debatir, hasta que dijo: “Ya podemos irnos, yo ya he discutido”.

  • Progresismo, la lejía que blanquea todo

    Se ha adueñado la izquierda, y los conservadores lo entregan sin oponer resistencia del progreso en España, podían argumentar que el verdadero progreso solo es la creación de riqueza, la prosperidad, lo que ofrece más oportunidades y bienestar por ejemplo. El progresismo como la paella, producto típico español, con una proyección maniquea radical, universal, que acapara todas las facetas de la vida social se ha convertido en el “Bien” absoluto. Todo lo que dicen, hacen o tocan los grandes hechiceros de esta secta del progresismo, no necesita demostración ni esta a discusión, es bueno por naturaleza, siempre, es el Bien.

    Comunistas radicales, clásicos, estalinistas, defensores de dictaduras que asesinan a sus ciudadanos que arruinan sus países que empujan a las mujeres a la prostitución para sobrevivir y provocan una emigración masiva para huir de la miseria y el hambre, se les da un baño de progresismo y ¡oh! milagro se convierten en respetables y respetados actores políticos, como don Iñigo Trescomidas.

    Estamos a punto de reeditar el capítulo más devastador y triste de nuestra historia el “Frente Popular”: El Partido socialista que se ha vendido por el reguero de puestos bien remunerados y los privilegios que se pueden otorgar desde el poder, con un líder ambicioso, con menos luces que un tractor sin batería, pero que se cree un visionario, que quiere hacer historia, con comunistas de todos los colores y renegados de todas las calañas ha hecho un frente común, “progresista” para
    liquidar la España constitucional, para llevar a el país a una nueva etapa, a la Unión de Repúblicas Ibéricas, por ejemplo. El estado de las autonomías nos ha llevado al borde del precipicio, Pedro Sánchez está dispuesto a arrojarse arrastrándonos a todos.

    Sánchez no va a hacer historia, nos llevara a repetir la del 1930.

  • Cosas del verano

    “Como todos los meses de agosto al llegar la fiesta mayor….” Ahí estamos, con los pueblos rebosantes de vida, música y jolgorio en agotadoras sesiones y compadreo a raudales.

    Qué paradoja y que pena. Como observador de cuanto nos rodea, he podido ir comprobando como con el paso del tiempo, cada día se nota más la estacionalidad festiva. Me duele que en los últimos años, podamos constatar cómo cada vez son más los que visitan sus pueblos para las fiestas, sin más.

    Vienen, se divierten y se van; 5 intensos días, pero sin excederse. Eso sí, luciendo por medio mundo la camiseta de marras que acredita que su pueblo es el mejor del universo, y así se encargarán de contarlo y loarlo.

    Y entre tanto, el resto del año las calles vacías, los bares en silencio, y la única compañía de una soledad que campa a sus anchas, cada vez durante más tiempo por nuestros pueblos. En los próximos años se podrá hacer un estudio sobre el cambio de tendencia, porque aquella generación que emigró en los 50 y 60, es ya mayor para disponer libremente de ir y venir al pueblo que les vio nacer; sus hijos hoy tienen en su mayor parte la carga de ejercer de abuelos de jóvenes que priorizan los megas, el wifi y la conectividad por encima de todas las cosas; ganar likes a costa de las fiestas debe ser sencillo, pero a partir de ahí poco más que
    contar en las glamurosas redes.

    Y los pueblos viven su pico festivo para volver a la tediosa rutina de siempre; el 1 de septiembre hay que retornar a la gran urbe porque los chicos trabajan, y alguien tiene que parar cuenta de los nietos; en ese egoísmo implícitamente, también reside parte de esa despoblación que nos atenaza. Son los hijos del pueblo los que vuelven, pero aquellos que únicamente son nietos, prefieren otras cosas. Tristemente seguimos perdiendo en la batalla de la imagen, porque ir de turismo rural un fin de semana es lo más, pero volver a los orígenes cada vez se estila menos. No siempre hay piscina, no hay un bar en el que hacer cola como en los sarbuks esos. ¿Y la magia de la fresca para mayores y niños? ¿La libertad de ir en bici sin necesidad de un carril? ¿Las calles donde el calor da tregua? ¿Los sabores, los saberes?

    Recuperar esos juegos de antaño, algo tan básico como el escondite. Ese pabellón en “propiedad” para jugar hasta hartarse, esos helados que uno se come sentado sobre unas escaleras, en el quicio de una ventana…eso que se llama calidad de vida, calidad de descanso.

    Eso es lo que nos hace diferentes; ir al bar a jugar la partida, tomarse algo sin necesidad de quedar con nadie a un precio mucho más reducido que en cualquier sitio; el pan de pueblo, los huevos, el jamón….ay amigos la de cosas que podemos aprender. Las fiestas son maravillosas, pero todo cuanto rodea al verano merece la pena ser vivido y disfrutado en el pueblo. El compromiso también se demuestra con esos gestos.

  • Y sus señorías al sol

    A las puertas de la gran crisis nacional y también europea que se nos viene encima -y no es que sea una agonías ni la alegría de la huerta, lo se, no porque sea economista, sino porque leo-, no me parece nada bien que nuestros políticos, a quienes estamos pagando un pastón, se larguen de vacaciones, así con todo su morro, sin tener ni repajolera idea de qué van a hacer para afrontarla. Yo creo que en el fondo están cagaos y saben que al pringao que le toque bregar con la nave hispánica, lo va a tener difícil. Aunque dudo que la manada de irresponsables que nos ha tocado en suerte, salvo alguna honrosa excepción sepa muy bien el lío en que la caprichosa economía nos va a atascar a todos.

    Pues bien, a estas alturas, aún siguen sin formar gobierno porque eso sí, en este país verbenero, las vacaciones son sagradas y en agosto "tutti chiuso per ferie", como dirían nuestros colegas italianos, que también les va la siesta y la tumbona como buenos latinos.

    Tampoco es que los echemos de menos, pues si como me temo, cuando vuelvan van a seguir jugando a la rueda de sillas y si no "no teajunto" en lugar de sentarse todos, pero todos sin dejar ninguno fuera, pensar en ponerse seriamente a trabajar, abrir la ventana y al ver la madre de todas las tormentas que se cierne en el horizonte ponerse a desarrollar las mejores ideas para entre todos hacerle frente, pues dicen que la mejor manera de disolver enemistades es tener un problema común donde todas las manos son necesarias.

    Pero no caerá esa breva, pues cuando sus señorías tengan a bien regresar, luciendo el moreno playero y la emoción poltronera de inicio de curso seguirán con el "a ver quien pilla cacho" y "si yo te doy...tú me das".

    Europa también está fastidiada, pues el tema de la salida británica la ha dejado medio tuerta y la economía europea se ha puesto a temblar. El BCE ya no está para prestarnos más dinero, con la deuda que tenemos y la cual ya hemos hecho extensiva también hasta nuestros nietos (me congratula al menos no tener ninguno -de momento-), aunque el que los tenga no se libra de dejarles esa herencia.

    Así pues, este es el panorama, y nuestros próceres están a verlas venir.

    Lo que salga de este entuerto de sillas y cambalaches lo va a tener crudo para gobernar, pues aunque no quiera, va a tener que hacer recortes en todo lo recortable, no le va a quedar otra, salga el PSOE con el centro derecha o con la ultra izquierda.
    Aunque la única verdad verdadera es que la granizada nos va a pillar de lleno a los de siempre y además con el paraguas viejo y agujereado que nos dejó la anterior tormenta.

    ¡¡¡Sálvese quien pueda!!!

  • Trotecilla. ¿Es posible más?

    Imagina que nos organizan el día. Como nos gusta correr nos preparan una ruta por el monte, por sendas que han trabajado previamente para que vayamos a gusto. Que han señalado para que no nos perdamos. Y por si acaso con compañía experta.

    Además, imagina que nos llevan por zonas donde hay diversas construcciones de piedra seca. Imagina que nos explican su construcción e historia. Como es un día de agosto, vamos a imaginar que cada cierto espacio nos obsequian con sandía y agua para hacer más llevadero el paseo.

    Luego podemos imaginar que después de sudar nos invitan a refrescos, nos llevan a la piscina para que pasemos la mañana en buena compañía, luego vamos a imaginar que nos ofrecen una excelente paella con toda la cerveza que quieras, pudiendo repetir hasta que piensas que todos te están viendo de las veces que te levantas. Cuando crees que ya está bien de imaginar, te ofrecen fruta, y luego pastel y después café, con gotetas. Ya te dejas llevar y entonces otros imaginan por ti que te haría ilusión algún regalo y los que imaginan por ti sortean entre todos varios regalos. Ya no puede ser más. Pues sí. Cuando llegas a casa te han enviado a tu correo electrónico cientos de fotos para que puedas verte sudando, riendo, corriendo, sólo y en compañía de amigos.

    Pues no es una imaginación. Es lo que un año más han hecho realidad los organizadores de Trotecilla corre. ¿A cambio de qué? A cambio de una sonrisa de agradecimiento, si quieres, que tampoco piden eso.

    Pues esta es mi sonrisa de agradecimiento y mis felicitaciones a esta gente que con su esfuerzo hacen realidad aquello que puedes imaginar y más.

    ¡Qué gente más grande! ¡Felicidades!

  • 1000 millones (o 2000, qué más dá)

    Ya estaba yo preocupado porque mi país estaba perdiendo una de sus señas de identidad: “Spain is different”. La última equiparación a nivel europeo, tener a la ultraderecha sentada en el hemiciclo, nos homologaba como europeos de primera, y hacía ya muy difícil encontrar diferencias con todos nuestros
    vecinos.

    Pero no, estaba equivocado. Nuestros políticos quieren que nos sigamos sintiendo especiales, diferentes al resto. Así, mientras en Bruselas están empeñados en crear leyes que protejan a los ciudadanos de la contaminación producida por el tráfico, los sesudos gobernantes de nuestra capital, han intentado paralizar el intento de Manuela Carmena de hacer el aire madrileño un poco más respirable, y en Bruselas se han hecho eco del intento, y nos han vuelto a llevar ante magistratura.

    Parecía que con la implantación de “Madrid central” se iban a olvidar de que desde el 2010 se nos había ido la mano con el tema de la contaminación. Pero el flamante y “brillante” nuevo alcalde madrileño, ha hecho una jugada maestra que nos puede costar 2.000 millones de euros. La cosa se iba a quedar en 1.000 millones, o incluso en nada ya que gracias a las buenas intenciones de Carmena parecía que nos iban a perdonar. Pero a Martínez-
    Almeida se la debe traer al pairo que nos apliquen tan sangrante multa, qué más le da 1.000 que 2.000 millones, y lo que es peor, también le debe traer sin cuidado la salud de los ciudadanos, que es lo verdaderamente importante.

    En Europa te encuentras con países donde la derecha toma medidas medio-ambientales tan drásticas y progresistas, que los de Greenpeace parecen salidos del parbulario. Pero en España lo único que importa es ir en contra del adversario político, negar sistemáticamente que haya podido hacer algo bien, y en el momento que tengas el poder, a deshacer lo hecho por el otro. Así nos va por ejemplo en educación, que en 40 años de democracia han sido incapaces de parir una ley consensuada, y se limitan a cambiarla cada vez que hay un giro político. Sí, todavía nos distinguimos en Europa, seguimos siendo diferentes. Qué triste.

  • La riqueza salada

    Estos días de atrás, una colega mía ha participado en las III Jornadas de Divulgación y Defensa del Patrimonio Geológico Turolense para poner en valor “Las Saladas” de Alcañiz. Y es que lo tienen, no solo las de Alcañiz, sino todas las de la zona central de la Depresión del Ebro. Y aquí, en el Bajo Aragón y zonas aledañas, contamos con un gran número de ellas.

    Hace un tiempo organicé una excursión con escolares en la que, además de visitar el Monasterio de Rueda (y convertirlos en “detectives de marcas de
    cantero”), les enseñamos el contraste entre el ecosistema fluvial, rico, exuberante, frondoso, y el semiárido de las Saladas de Bujaraloz-Caspe,
    también rico, pero ni tan exuberante, ni mucho menos frondoso. Pero parafraseando a Confucio cada ecosistema tiene su belleza, pero no todo el
    mundo puede alcanzar a verla.

    No solo belleza. El paisaje semiárido del Bajo Aragón se ha de convertir en una oportunidad y no en una debilidad. La biodiversidad y geodiversidad que configuran el paisaje estepario de los yesos y limos terciarios con las zonas aluviales es único, casi comparable al contraste que supone el Nilo en el paisaje circundante. El turismo francés, por ejemplo, adora las Bardenas porque les parece de lo más exótico tener un desierto tan cerca de casa. Aquí ofrecemos desierto, vergel y poblaciones con una gran historia a sus espaldas.

    Además, muchas de estas saladas están consideradas como “Lugares de Interés Geológico” (las propias de Alcañiz, y de Sástago-Bujaraloz, o las de Chiprana), que van acompañados de sus correspondientes ZEPAS y LIC’s. Quiere esto decir que, aparte de la propia protección que ya tienen, en sí ya son zonas de interés RECONOCIDO y que hay que potenciar, tanto científica como turísticamente.

    Pero no solo es eso. Alrededor de las saladas se levantaron complejos de salinas como el de Sástago, un amplio conjunto productivo, que, según el SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés) consta de varios edificios; los conservados datan del s. XVIII -aunque existe constancia documental de su explotación desde el siglo XVI- e incluso de varios siglos atrás, y que pertenecieron al conde de Sástago. Estuvieron en explotación hasta la segunda mitad del siglo XX, de forma que algunos habitantes de Sástago todavía las pueden recordar en funcionamiento (y a los que habría
    que entrevistar para no perder ese patrimonio etnológico). Se conservan tres edificios en estado ruinoso, el de mayor tamaño, que parece haber combinado las funciones de almacén y lugar de residencia de operarios, así como quizá de administración, un almacén de menor tamaño, probablemente la edificación más antigua e interesante del conjunto, y una pequeña construcción de carente de interés arquitectónico. Las infraestructuras de producción de sal, balsas y eras, se encuentran en la laguna propiamente dicha.

    Todo este conjunto, saladas y salinas, son apenas conocidos, y mucho menos conservados. El edificio de las salinas tiene un potencial enorme como recurso
    cultural y turístico, en un punto muy cercano a la autopista Zaragoza – Barcelona, y bien comunicado con centros de gran interés cultural y paisajístico a menos de una hora de coche, incluidos, obviamente, los del Bajo Aragón. Sin embargo, es una ruina en mitad del desierto ¿Estamos perdiendo la riqueza de las saladas?

    Geóloga/petróloga especialista en restauración.

  • Y la lavadora sin poner

    Esta fue la primera respuesta a un vídeo que publicó Irene Montero mostrando su apoyo a la víctima de La Manada, después de conocerse la sentencia de la pasada semana.

    Podría hacer una larga diatriba sobre lo soez, cateta, inculta, infantil, incluso ignominiosa que es la respuesta de ese machista anónimo. Pero creo que él solo se retrata lo suficiente, porque con cinco palabras da cobijo a todos los machistas, que por activa o por pasiva ejercen ese vetusto rol. Y lo que es más grave, da hasta pábulo a esos cinco violadores con la estupidez de su respuesta, pero me centraré solo en dos matices al hilo de su respuesta;

    1/ Representas la España carpetovetónica que tenemos que superar. Y a pesar de tí y tarugos como tú, el futuro será feminista; vamos a conseguir una sociedad igualitaria, donde “ella” no tenga que poner la lavadora, ni “tú” tengas que ayudar en casa bajando la basura o haciendo la paella del domingo.

    2/ Lamento dedicarte esta columna, porque no mereces ni este triste minuto de gloria. Pero espero, si llegas a leer esta columna, que sepas que el futuro va a cambiar, ni tus gracietas de cuñado, ni tus poses machistas van a detener esta revolución. Tú eres el pasado y ya no tienes nada que parar, es triste ver tu rabia porque sabes que ya nadie cuenta contigo, es penoso observar tu frustración porque te ves anclado en un tiempo que ya no es este y sabes que “tu poder” ha desaparecido, pero en el siglo XXI el machismo ya no cabe, y tú tampoco.

    Y ahora, ves y pon la lavadora.

  • Lo escribí hace tiempo

    (Si este escrito llega tarde porque la cosa ha cambiado, pues la actualidad se renueva a velocidad supersónica, pues, a perdonar, lo escribí antes).

    Todos quieren estar pero ninguno se decide. El partido Sanchista PS (que dicen se llama así porque se le han caído las letras de O obrero y E español), no puede formar gobierno. Parece ser que casi nadie le "ajunta", unos por lo de la O, otros por lo de la E, y nadie se atreve, bien porque no se fían, bien porque quieren más poder. Unos días parece que ya está y al día siguiente, de lo dicho, na.
    Como hago boicot a las teles sectarias (y no hay ninguna que no lo sea) pues hace ya un tiempo que no me entero de cómo va el asunto.
    Si la cosa sigue así, todo apunta a que habrá que votar de nuevo. En realidad no se para qué, porque los "piñón fijo" votan siempre lo mismo una y otra vez.
    A mí esto de ir a votar me divierte. Antes ni me molestaba en ir, ahora me lo paso pipa. Eso de ver la mesa con todo el tenderete de papeletas expuestas gritando al unísono: "A mí, a mí, cógeme a mí". Y a mí, -valga la redun- que me da penica dejarlas ahí y despreciarlas, empiezo a picotear de todas, como si de un buffet libre a base de ricos y apetitosos canapés se tratara, no me gusta despreciar a ningún pobre tipógrafo de imprenta, que se ha tomado el trabajo de editarlas para que ese día todas estuvieran puntuales allí, caramba!
    Además, me encanta observar cómo algún cotilla de los que pululan por la zona, intenta especular sobre cual de ellas va a ser mi preferida. Pobrecillo, si supiera que una vez me meto en la cabina me pongo a jugar con ellas a "pito pito, gorgorito" o a intentar meterlas todas en el sobre, calculando si después el grosor va a permitir su entrada por la ranura urnal, (ja,ja que mal ha sonado eso).
    Bueno, de momento así está la cosa. Si alguien de la peña se entera de algo más, que me avise. Lo digo más que nada por si me cambian el colegio electoral, que en el mío ya le tengo pillada la medida a dicha "ranura urnal".

    (A ver, para quien se haya tomado la molestia de leer esto hasta el final, le diré que al escrito le he echado un poco de Literatura, y que, la verdad, cuando llega el día D y la hora H, ciertamente: " Hago lo que quiero, porque puedo y repica el torero, portero peliculero. Full").

  • El PP y “donde dije digo, digo Diego”

    En el actual sistema democrático que tenemos en España, gobierna no (imperiosamente) la lista más votada, sino aquella o aquellas que suman más apoyos, dentro del Congreso, Ayuntamiento o corporación pública que sea.

    Parto de esta premisa, porque con este sistema la derecha que antes se representaba en el PP, cuando perdía la mayoría absoluta solía clamar amargamente que las izquierdas hacían un “pacto de perdedores”, para gobernar. Y creaba una confusión, como si esa alianza de formaciones no fuese lícita.

    Este ejemplo lo hemos visto en múltiples ocasiones en parlamentos autonómicos o ayuntamientos durante estas pasadas décadas. Luego la idea el PP la llevó a una hipérbole cuando Rajoy hace dos veranos quiso reformar la ley electoral, para que gobernase, en los ayuntamientos, siempre la lista más votada. Medida que le beneficiaba, porque en ese momento no existía la actual dispersión del voto de la derecha. Y además iba en el sentido de evitar esos “pactos de perdedores” o como se llamó hace un año, con la moción de censura, “gobiernos Frankenstein”.

    Si el PP hubiera sido coherente con sus propios razonamientos, o cuando era incapaz de negociar unas mayorías que le permitieran gobernar, los resultados de este 26M no debería haberle permitido gobernar en casi ningún ayuntamiento, ni comunidad autónoma. Pero evidentemente, ha “entendido” al fin, que este sistema democrático se basa en sumar apoyos para gobernar.

    De esta manera, después de 40 años de mentiras y falsedades interesadas, cuando la necesidad le ha obligado ha pactar, lo ha hecho.

    Lo cual, al final me lleva a plantearme alguna duda: ¿tiene alguna credibilidad cambiar de criterio, según los intereses del momento? ¿Por qué ahora les valen los “pactos de perdedores” y antes no valían?

    Como dice ese refrán: “Donde dije digo, digo Diego”

  • Habemus papam

    Bueno, ya está. Ya ha habido fumata blanca en (casi) todos los ayuntamientos de España. Digo casi, porque queda alguno, como los de León o Segovia, en
    los que algunos partidos deben de considerar que los votantes no saben elegir, y así quieren enmendar su voluntad en los tribunales.

    En el resto, sobre todo los de mayor importancia, hemos asistido a una hoguera de las vanidades orquestada en Madrid, en la que se han quemado los votos y deseos de los ciudadanos (y no me refiero a ningún partido) para mercadear con sillones y acuerdos que muy poco tienen que ver con la voluntad de un pueblo cada vez más desafecto políticamente hablando.

    En esta hoguera es muy frecuente que se quemen los logros y proyectos de equipos anteriores, con lo que la política, especialmente la municipal, se convierte en una especia de péndulo miope que no ve más allá de cuatro años, por lo que pueda pasar. Esta miopía es de tal calibre que se agudiza en el año electoral y así nos encontramos situaciones como la de este, en el que no tenemos ni presupuesto generales, ni autonómicos ni municipales en muchas de las grandes ciudades, como Zaragoza. No miran más que su sillón y se olvidan de que esos presupuestos son necesarios para inversiones en la ciudadanía y territorio que representan. Porque, no lo olvidemos, ellos representan a un pueblo, no son dueños de su escaño.

    Entre tanta miopía y tanta hoguera, no se dan cuenta de que hay cosas que no pueden esperar, que no saben esperar. Y ya no solo es que familias estén por debajo del umbral de la pobreza, que es muy gordo. Se trata también de aquello que trasciende a la vida de un humano. Se trata de tener una idea clara y un consenso en cómo prevenir los riesgos naturales, que ya hemos visto que cada día nos están afectando más, cambio climático de por medio, y cómo conservar nuestro Patrimonio.

    Las piedras no entienden de legislaturas y sillones. Entienden del paso del tiempo, entienden que una tromba de agua puede desencadenar un deslizamiento, provocar una arroyada que se lleve todo por delante, o tirar ese muro de aquella torre que llevaba tantos años con una enorme grieta pero que, como siempre ha estado así, aún podrá aguantar…

    Habemus papam. Espero que las nuevas –y venideras- corporaciones locales no se dediquen a quemar todo lo de las anteriores y sean responsables con algo,
    como el Patrimonio, sea cultural o natural, que nos afecta a todos, los que somos, los que fuimos y los que seremos. Es la herencia de nuestros antepasados que les dejamos a nuestros descendientes.

    Geóloga / petróloga especialista en restauración

  • Amancio Ortega

    Afirmar que este empresario es capaz de crear y mantener legalmente miles de trabajos en todo el mundo, puede que no agrade escucharlo precisamente a sus
    trabajadores. Recuerdo el reportaje “Fashion Victims” emitido hace un tiempo, en el que varias costureras gallegas se quejaban amargamente de sus precarias
    condiciones laborales. Al parecer, las presiones de Inditex y otras industrias textiles similares hacia los empresas que las empleaban, llevaban a estas costureras ante la disyuntiva de trabajar casi como esclavas o perder el trabajo. Pero no estoy en la posición de poder juzgar si eso es cierto o no; para eso están los inspectores de trabajo. Simplemente me quedo con la duda.

    También se puede leer en determinados artículos que circulan en Internet (entre ellos, del diario16, otrora prestigioso diario), que a base de “ingeniería financiera” Inditex se ahorró pagar 600 millones de euros en impuestos en nuestro país en los últimos 4 años, lo cual sería el doble de lo que ha donado Amancio a la sanidad española estos días pasados. Pero no estoy en la posición de poder juzgar si eso es cierto o no; para eso están los inspectores de hacienda. Simplemente me quedo con la duda.

    Pero dejando a un lado mis dudas, yo sí que aplaudo la donación de Amancio Ortega de esos 300 millones de euros. Pablo Iglesias quizá tenga razón en sus
    acusaciones de fraude fiscal caso de que esos inspectores de hacienda lo demostraran, pero en lo que creo que Pablo ha metido la pata hasta el fondo (y posiblemente le habrá quitado miles de votos el 28-M) es en criticar la donación en sí.

    Estamos ante un ejemplo de lo que podríamos llamar “capitalismo-socialista”. Es un gesto interesante. El tipo se las apaña para ahorrarse 600 millones de euros en impuestos (caso de que sea cierto que tenía que pagarlos), pero algo en su conciencia le hace sentirse un poquito mal, y decide reintegrar la mitad en forma de donación. Hay que miralo con buenos ojos, querido Pablo. La mayoría de multimillonarios no tienen un Pepito Grillo azuzándoles para que tengan gestos caritativos y prefieren aumentar su colección de yates en lugar de comprar equipos médicos.

    Pretender que un empresario haga su fortuna siendo un ciudadano modelo que mima a sus trabajadores y que paga hasta el último céntimo de sus impuestos,
    posiblemente sea una entelequia. Tienen el poder para hacer todas las trampas que deseen si así lo desean. Así que cuanto más cunda el ejemplo de millonarios que optan por retornar una parte de su fortuna a la sociedad que con su esfuerzo y sacrificio les ha permitido ganarla, mejor que mejor. Quizá sea lo único que pueda salvarnos del capitalismo, el que se apellide “socialista”.

  • Elecciones

    Pasaron las elecciones. Ya hemos votado. ¡Por fin! Cuatro comicios y casi dos meses de cargante campaña electoral. ¡Menudo hartazgo! Podían haberlos celebrado todos en una única jornada y, de paso, nos ahorrábamos algunos millones de euros. Pero como, según Carmen Calvo, el dinero público no es de nadie… Aunque sí se sabe su procedencia, las carteras de los contribuyentes, que somos todos. Casi dos meses de propuestas que nadie se cree. Ya anunciaba el socialista Enrique Tierno Galván, el primer alcalde democrático de Madrid en la Transición, que las promesas electorales se hacían para no cumplirlas. A los políticos en periodo electoral se les puede aplicar aquella canción de Mina de los años 70 “Parole, parole, parole…”

    Y tras las elecciones, ha llegado la fase de los pactos para conseguir mayorías y el poder, que de eso se trata; la fase del mercadeo, del toma y daca, del yo te doy mi apoyo a cambio de…

    En definitiva, del “donde dije digo, digo Diego”. Con lo fácil que sería –y también creo que más lógico- realizar una segunda vuelta con los dos partidos más votados, como sucede en otros países de nuestro entorno. De este modo, los ciudadanos decidiríamos quiénes nos han de gobernar y no los tejemanejes de los partidos, cuyos intereses casi nunca coinciden con el interés general. Pero se nos priva de esa facultad. Nosotros elegimos a los partidos y estos hacen y deshacen según su provecho. En más una ocasión, ha ocupado la presencia autonómica o la alcaldía el cabeza de la lista que quedó en tercer lugar, lo que no deja de ser una burla a la voluntad popular. Y ¿cuántos políticos han renunciado al cargo para el que fueron elegidos para ejercer otro superior sin importarles el mandato de su electorado?

    Todos los partidos, tienen militantes y electores que actúan como miembros de una secta acatando ciegamente las directrices de sus dirigentes y votándolos sin importarles ni quién las encabeza, ni la corrupción que les envuelve ni, tampoco, los desaciertos en que hayan podido incurrir. Los partidos saben que, hagan lo que hagan, tendrán esos sufragios seguros ¿Quién conoce a los integrantes de una lista electoral? ¿O a sus representantes provinciales en los parlamentos? Votamos unos programas que nadie, o muy pocos, se han leído. Y, muchas veces, votamos en contra de, no a favor de; no para que gane un partido sino para que no gane otro.

    Votar no debería ser solo un derecho, sino también un deber. Y ejercerlo con madurez y responsabilidad, lo que, por desgracia, no sucede.

  • Trampalantrán

    Ya que usted lee, al leer las noticias, se cuidará de cegar las perforaciones en el suelo que haya realizado, si no terminaron en surtidos de agua. Se esforzará en mostrar a sus seres queridos que el suicidio nunca es una opción. Bien que procede no hacer nada que pensemos requiere guardar en secreto, pero en todo caso, el haber dejado atrás conductas penosas que no repetiremos, es más motivo de orgullo que de angustia.

    En todo caso es conocida la tecnología que modifica imágenes, ahí tienes a los líderes políticos en la campaña de Save the Children, o a Beckham hablando nueve idiomas sobre la malaria, basta con negar lo que parece evidente, y a quien insista en burlarse, recordarle que si no tiene otra cosa que hacer, a lo mejor debe leer la fábula de la zorra y las uvas, o sea que no puede, no que no quiera.

    Y el cariz sexual inusual, pues apelar a que no se habla sobre la vida íntima, o a la experimentación que enseña lo que repetir o lo que no.

    Y después de todo, de seguir viva y saludable, pues a cuidar de los hijos y del marido, como ellos te cuidarán, y sembrar cordialidad, al fin no sería más que una hija pródiga acogida por quienes saben querer a quien tiene un pasado que bien puede no ser un obstáculo para el porvenir de su familia ni de la gente de bien.

    La casuística permite establecer muchos escenarios, incluso que no fuera un suicidio, ser capaces de identificarlos honra a quienes tengan que juzgar. Hasta Almodóvar, que ha vuelto a perder por sexta vez en Cannes, y no poder unirse a Viridiana de Luis Buñuel, ya mostraba ideas esas como la penetración anal, que admitía la moza, con tal de evitar el posible embarazo, aberrante y absurda experiencia, falta de formación que permita no pasar por ello, sin la mínima angustia.

    Y el que se juegue con la ilusión de los aficionados del Huesca, mostrando a gente del club, entregados a fraudes en los resultados para sacar tajada en apuestas, no hace más que vaciar el alma, después de que se haya vaciado la montaña. Por cierto, ir al Everest, para hacer cola hasta la cumbre, y encima asumir el riesgo de caerse y matarse, es como para reflexionar sobre la conveniencia de tener otras inquietudes.

    Factores de riesgo para un ictus. El más importante: la hipertensión, asociada con un tercio de los casos. Los otros diez son tabaquismo, obesidad abdominal, dieta inadecuada, sedentarismo, diabetes, trastornos cardiacos, consumo de alcohol, hipercolesterolemia, estrés y depresión. Rubalcaba, que estás en los cielos.

  • ¿Estamos (Podemos) muertos?

    A raíz de los resultados electorales, la caja de los truenos se ha abierto y se ha zarandeado el proyecto político de Podemos. Sin duda es complicado explicar como la fuerza morada ha caído de los resultados globales que tuvimos hace un mes, a los resultados de hace una semana.

    Mucho se ha de reflexionar sobre los errores pasados, que sin duda los ha habido y algunos son fácilmente recordables; no podemos ir dividiendo fuerzas, ni hablando más de procesos internos o corrientes que de líneas políticas.

    Pero nunca se ha de dudar de la influencia real de este proyecto, presionando al PSOE de Sánchez se hizo la mayor subida del SMI de la historia de España, se aseguró un subsidio de desempleo para mayores de 52 años, entre otras medidas sociales pactadas estos meses. Además de otras muchas medidas ejecutadas por los denominados Ayuntamientos del cambio, en lo local.

    Si bien es cierto, que se ha de hacer un pausado ejercicio de autocritica sobre los errores cometidos en estos 5 años de andadura, medir las fuerzas reales y asegurar el paso próximo, en base a un ideario político pegado a la realidad social y saber qué políticas hemos de defender.

    De esta manera, es muy aventurado decir que este proyecto progresista y transformador, está muerto y que no tiene espacio ni político, ni social. Tales afirmaciones son desmesuradas y solo responden a intereses dictados desde las eléctricas, los bancos o los fondos buitres. Esos que ven en peligro sus negocios privados, porque Podemos es la única fuerza que los ha denunciado y señalado públicamente.

    Porque cuando Podemos ha sido determinante para hacer políticas de izquierdas, ha sido la única garantía para que se ejecutaran, dichas acciones. Porque sin Podemos el PSOE pierde su maquillaje y se derechiza, sin Podemos el IBEX 35 lo celebra, sin Podemos la derecha, en consecuencia, gana. Por eso, porque hemos respondido, nos toca reflexionar sobre los errores cometidos y volver a salir a la calle para, esta vez sí, tomar el cielo por asalto.

  • Reflexionar

    Eso es lo que se lleva estos días: Reflexionar. Tras las dos últimas citas electorales separadas por poco más de un mes, la primera cuestión que me planteo es por qué 100.000 aragoneses se quedaron en casa y no fueron a votar. Quizás creyeron que con los resultados obtenidos el 28A ya se había frenado a las tres derechas y las políticas progresistas ya estaban aseguradas con el triunfo del partido socialista.

    Ignoraron, o tal vez desconocían, que lo que importa y lo que nos hace a todas y a todos más iguales en derechos se jugaba en casa. Cómo se gestiona la sanidad, la educación o los servicios sociales se decide aquí, desde el Pignatelli.

    Para valorar que los resultados obtenidos por la coalición Podemos-Equo han sido malos, no hace falta ser estadista.

    Igual que reconozco esta realidad, me reafirmo en los logros conseguidos en la legislatura que concluye gracias al impulso de Podemos Aragón. Desde la oposición hemos conseguido, por ejemplo, que se dupliquen las ayudas al alquiler, que casi se tripliquen las becas de comedor y ayudas para material escolar, aumentar por tres años consecutivos el Ingreso Aragonés de Inserción, que la becas universitarias pasaran de trescientas a tres mil, que los bomberos forestales estén contratados diez meses y medio, o que nuestras niñas y niños coman mejor y más sano gracias a las cocinas instaladas en sus colegios. Lo hemos conseguido y lo hemos contado, como también hemos contado que Lambán no dudó en pactar con PP, C,s y PAR la modificación del impuesto de sucesiones que beneficiaba a unas pocas familias adineradas, y se negó a suprimir o modificar el ICA que afecta a todos los aragoneses. Pero parece ser que eso no cuenta.

    Por irónico que parezca, el paraguas de Sánchez ha cobijado a quienes en su día se enfrentaron a él, la fiesta de la democracia tiene estas cosas.

    Solo les pido a quienes votaron convencidos de que su voto garantizaría más derechos, libertades y más democracia, que no bajen la guardia; si sus deseos se cumplen será un gran logro para toda la sociedad y podremos celebrarlo todos.

  • El circo cierra

    Señoras y señores, esto se acaba, y lo peor de todo es que al final lo echaremos de menos.

    Este domingo termina la eterna campaña electoral, pero antes de llenaros de jolgorio y emoción, ateneros a las consecuencias y pensar en lo que nos perdemos, al no tener como entretenernos viendo los telediarios, y es que a nadie se le escapa los buenos ratos que nos echamos mientras los elegibles rozan el ridículo en campaña.

    Lo que hay que saber analizar a estas alturas de la película y una vez las risas han pasado, es si en estos periodos electorales, todo vale.

    Al final todo se contamina, conocidos grupos de Facebook, convertidos en propaganda electoral, conversaciones en bares acerca de lo que unos u otros han hecho el día anterior, noticias banales en los telediarios…

    Lo peor de todo esto es como se utiliza a los ciudadanos para hacer política, y un ejemplo muy claro lo tenemos en Alcañiz.

    A parte de las propuestas que en mayor o menor medida han presentado los partidos, cabe destacar el uso indiscriminado que han hecho de los problemas de la ciudad, y digo bien “uso”, y es que un hospital a medio empezar o un derrumbe que ha dejado sin vivienda a muchos vecinos, al parecer son buenos graneros de votos, aunque para muchos alcañizanos sea un despropósito.

    Acordarse de la gente que ha sufrido una desgracia así, solo en el momento en el que buscamos una contrapartida en forma de votos es repugnante, y debería hacer avergonzarse a más de uno.

    Hacerse fotos en obras como la del nuevo hospital, como si los protagonistas de las fotos fuesen, ellos mismos los que cada día van a poner ladrillo tras ladrillo, o como si fuese una obra sufragada con su propio dinero y no con el de todos.

    O incluso algunos otros que van a hacer visitas a obras ya terminadas como quien enseña su trofeo de caza, y que pretende así dar la imagen de estar en su cortijo.

    En fin, es la fiesta que nos hemos montado entre todos, y que encima está pagada por todos.

  • El tamaño de la bandera

    Entre una campaña y el inicio de la actual campaña municipal, autonómica y europea he reflexionado sobre los mensaje que se han usado en las generales.

    Hemos hablado de la Constitución, unos y otros, de volver al pasado, por el auge de la extrema derecha y de banderas. Y si me permitís voy a detenerme en este último argumento, porque me parece paradigmático que se use una combinación de colores para crear filias o fobias, o para señalar buenos y malos dentro de un mismo Estado.

    No entiendo el argumento que me han arrojado estas semanas; “es que son los únicos que defienden a España”. No comprendo porqué envolver una medida política dentro de una bandera u otra pueda significar que compre ese producto. ¿Quién compra un objeto por el papel que lo envuelve?

    No entiendo porqué una idea se puede justificar en base a una bandera, y no se justifique en base a un ideario político, basado en una ideología y fruto de un debate sosegado entre personas que pueden aportar propuestas para un partido u otro.

    De esta manera, a mí me parece muy complicado apoyar un argumento político que propugna que perdamos derechos, libertades y oportunidades de mejorar todos dentro de la sociedad, porque se proclamen: “defensores de España” o coronen su muñeca con una cinta de cuero remachada con unos determinados colores.

    No puedo apoyar a un partido que quiere recortar en sanidad, entre otros servicios, y a la postre echar a los funcionarios, para acabar con los servicios públicos, Estado del Bienestar incluido, porque cantan fuerte un himno.

    No puedo apoyar a un partido que grita: “viva los míos”, cuando solo me ofrece medidas clasistas, xenófobas y segregadoras para la mitad de la población.

    No puedo apoyar ninguna idea que tenga como base, excusa o argumento principal el color de una bandera y no una tesis política basada en un principio político.

    El tamaño de la bandera, realmente, solo tapará la incapacidad de ese político para argumentar, razonar y debatir sobre las tesis que desconoce o no sabe esgrimir.

  • Suso y la prevaricación

    Uno pensaba que eso de la prevaricación era permitir que la madre de un concejal tuviera un bar abierto sin licencia.

    También pensaba que eso de la prevaricación consistía en no atender a los vecinos que han perdido sus casas por el derrumbe de un cerro municipal.

    En mi ignorancia, también pensaba que prevaricar consistía en limpiar unas calles y dejar otras sin limpiar en función de quienes fueran los dueños de las viviendas.

    También pensaba que prevaricar consistía en utilizar el asfaltado del camino de la vía, no para asfaltar el camino, sino para asfaltar el camino que conduce al masico de la familia del alcalde.

    También pensaba que prevaricar era hacer unas bases para la concesión de la gestión del agua que favorecieron a una empresa concreta.

    También pensaba que prevaricar era utilizar el dinero público para favorecer al medio de comunicación que le baila el agua.

    Estas, entre otras cosas, son las que consideraba prevaricación. Pero va Suso y dice que prevaricar es llegar a un acuerdo con los vecinos para solucionar el problema ocasionado por los terrenos del Ayuntamiento al caer sobre sus casas y destruirlas.

    Así que, una de dos, o cambian el significado de prevaricación en el diccionario o cambian al que este concepto tiene de la palabra.

    Continuando con mi pensamiento, también pensaba que el gobierno de Suso había estado apoyado por el PAR. Y, hasta ahora, no he escuchado, quizás porque mis oídos están sordos, que el par no vaya a volver apoyar la gestión de Suso otorgándole el voto de sus concejales.