• Cristales de colores

    Es bien conocida la cuarteta de Ramón de Campoamor, poeta, filósofo y político del siglo XIX, que dice: “En este mundo traidor, / nada es verdad ni es mentira. / Todo es según el color / del cristal con que se mira”. Es decir, todo es relativo. Lo que hoy es bueno, mañana, puede sermalo; y viceversa. También depende de quiénes o contra quiénes se hacen las cosas.

    Lo que en unos es ejercer la libertad de expresión, en otros constituye un delito de odio.

    La bajada de impuestos en las comunidades gobernadas por la derecha atenta contra el estado de bienestar y pone en peligro la educación y la sanidad. El caso de la educación es preocupante porque si, con las actuales inversiones, su nivel deja bastante que desear, con los recortes que anuncian no se sabe a dónde vamos a parar. Pero cuando son las comunidades gobernadas por la izquierda las que hablan de bajarlos también, tal peligro desaparece. La educación y la sanidad están a salvo.

    En Irán, las mujeres se han rebelado contra la imposición del velo tras la detención y posterior muerte violenta de una joven por no llevarlo correctamente y mostrar el cabello; las personas fallecidas ya superan los dos centenares y las detenciones en la represión, se acercan a las dos mil. En cambio en Occidente, el velo es considerado como un signo del empoderamiento de la mujer y del multiculturalismo. Actrices y activistas se han cortado en público mechones de pelo como muestra de solidaridad con las mujeres de la antigua Persia.

    Los ayatolás, temblando.

    En España, apenas se han escuchado declaraciones y protestas por parte de las políticas abanderadas de la igualdad y el feminismo; la vicepresidenta segunda del Gobierno está tan ocupada que no ha tenido tiempo ni para darse un tijeretazo a las puntas. Dicho por ella.

    Quizás influya que Irán, país donde se cuelga en grúas a los homosexuales y se lapida a las adúlteras, subvencionó, en una televisión privada, una “tertulia política de resistencia” que presentaba Pablo Iglesias; labor que hubo de dejar por incompatibilidad al entrar en el Gobierno de coalición. Por otro lado, Irán es aliado, amén de Putin, de los regímenes bolivarianos de América con los que cooperan estrechamente dirigentes de este partido. Tampoco la decapitación de un joven homosexual palestino refugiado en Israel donde fue secuestrado y devuelto a territorio árabe ha tenido repercusión en los medios ni promovido protestas de políticos y colectivos. Irán y Palestina quedan lejos y lo que suceda allí lo miran a través de otro cristal y otro color.

  • Los impuestos

    En todas partes los ricos son los que menos impuestos pagan y lo seguirá siendo así por muchas milongas que nos cuenten los gobernantes de que se les van a subir los impuestos a los ricos.

    Los ricos son ricos porque son propietarios de los medios de producción o los grandes servicios.

    Si la Botín, del banco Santander, tiene previsto ganar el año que viene 300 millones y le suben los impuestos, ella a través de sus bancos e inversores sube las comisiones, sube los márgenes comerciales, sube las hipotecas y acaba ganando 500 para pagar 100 a la hacienda pública. Pasa lo mismo con los jefes de Mercadona, de Zara o los distribuidores de los productos agrícolas.

    En la práctica estamos obligados a tener el dinero en el banco. Con nuestro dinero los bancos formalizan hipotecas. Las hipotecas han subido en una cantidad importante ¿eso significa que nos vayan a pagar intereses por nuestros ahorros? No. Eso significa que los bancos están haciendo caja para poder pagar los impuestos anunciados por el Gobierno.

    Luego los políticos demagogos nos dicen que los impuestos son para la sanidad, la educación,… y es una gran mentira. La primera medida que se ha tomado después de anunciar la subida de impuestos ha sido subirse un 4% el salario de los miembros del Gobierno y un 3,5% la de los parlamentarios. No ha habido necesidad ni de reuniones, ni negociaciones, ni acuerdos sindicales, ni nada de nada. A mí, como jubilado me lo van a subir alrededor de un 8%, no me quejaré. El 8% de mi pensión supone un aumento de unos mil euros anuales.

    El 3,5% del aumento del sueldo de sus señorías supone más de 3.000.

    Dos personas allegadas han tenido problemas de traumatología. Uno ha tardado más de un año y medo en ser atendido y la otra persona lleva varios meses de baja laboral porque aún no la ha citado el traumatólogo y mientras sin poder trabajar, cuando quizás se pudiera solucionar su problema en unos días. Nos dicen que los impuestos son para sanidad, pero ningún político de los miles que hay, ningún asesor, espera año y medio a cobrar o no cobra si no hay servicio sanitario. Yo puedo esperar dieciocho meses para que se me atienda un problema, y ellos cobran con total puntualidad y si ellos lo tienen para eso está la sanidad privada a la que acuden mientras la critican en público.

    A la sanidad y la educación va lo que queda de los impuestos. Y por mucho que nos digan los impuestos nos los suben, o mejor los pagamos, al conjunto de la sociedad.

  • Verde que te quiero verde

    Jamás un Gobierno ha procurado tanto por el bienestar y la felicidad de la ciudadanía como el nuestro. Continuamente, nos aporta propuestas para disfrutar de una vida saludable y ecológica. Nos señala qué comer y beber, dónde comprar, en qué viajar, cómo hemos de pensar… La última ha sido la vicepresidenta segunda mostrándose contraria a la importación de frutas y verduras de otros países. En sus palabras, no hemos de comer fresas cuando no se pueden comer fresas pues comerlas en temporadas inadecuadas supone explotar a otra parte del mundo. Lo lógico es pensar que si esos países dejan de exportar sus productos se verán privados de unos ingresos necesarios para su desarrollo con la consecuente destrucción de puestos de trabajo. Pero Yolanda Díaz, también ministra de Economía Social, sabe mejor estos temas.

    La otra preocupación del Gobierno es el cambio climático y no le tiembla el pulso en su batalla por lograr un mundo más sostenible. Y así, para ahorrar energía, los comercios deben apagar los escaparates a las 10 de la noche pero, después de esa hora, se pueden celebrar competiciones deportivas y espectáculos de todo tipo. Al parecer, la iluminación de los estadios de fútbol, por poner un ejemplo, gasta menos electricidad que las luces de las tiendas. Y algunas ciudades ya han anunciado que no van a escatimar en el alumbrado navideño.

    En su lucha contra el cambio climático y anteponiendo la protección del medio ambiente y la salud de las personas a cualquier razón económica y de pobreza, Gobierno y ecologistas se muestran contrarios a la construcción de nuevos pantanos y al recrecimiento de los existentes y achacan la culpa de la pertinaz sequía no a la falta de lluvias sino a los regadíos actuales por lo que se deberían limitar. Si a ello sumamos el encarecimiento de los precios y las regulaciones y restricciones que se ciernen sobre la ganadería y la agricultura, como la oposición a las explotaciones intensivas y la exigencia de que un 25% de los cultivos sean ecológicos, el futuro del medio rural se aprecia bastante oscuro con lo que se agravará todavía más la despoblación y el empobrecimiento de estas zonas ya decaídas.

    No contentos con controlar nuestras vidas, este afán ultraecologista pretende extenderse más allá de la muerte. El PSOE plantea que utilicemos ataúdes de cartón o de otros materiales ecosotenibles y amortajemos a los cadáveres con ropa de fibra textil natural para atenuar el impacto ambiental de las incineraciones. ¿Qué será lo siguiente? Ya nada debe sorprendernos.

  • Tire de sentencia, jefa

    No hay cuestión más injusta, que en las sentencias de hechos probados o dejados sin probar, las autoridades profesionales, al menos suficientemente preparadas, tengan interpretaciones, no ya discordantes, sino antagonistas. Es cómo si una doctora diagnostica gases. Y para quien sigue buscando, suspicaz o con algunas nociones que duden de lo que le dicen, otra, embarazo. Se conocen casos, también. Y era embarazo. Se alega que no se puede indultar a Griñán, porque eso erosionaría la impresión popular, la de las mayorías votantes, básicamente, bramando que la justicia no es igual con todos, y que los gerifaltes salen impunes, del crucero judicial de final prefijado de antemano, emocionante y placentero, aunque se finja que se masca la tragedia, de lo mismo, salvando las distancias, porque los robos de los de abajo, no son ni parecidos a los robos de los pudientes, con mayor alcance, que las pasmadas de repertorio, más bien justito. Y tal vez no hayan reparado en ello, pero, al parecer, el mandamás no se llevó un euro, pero miles de los que cogieron lo que les dieron, aunque fueran migajas, fueron los que se lo llevaron calentito. En la justicia de la reparación del daño, y evitar el caer en la tentación de robar, a quienes hay que escarmentar es a quienes se llevaron el dinero, que pudieron, en teoría, renunciar a Satanás y a todas sus obras. Por ello al leer en los muchos discursos de inicio del curso judicial, el corta y pega referido a combatir la corrupción, una no puede menos que ver cómo se viene a la memoria: "quita pa'llá, que me tiznas" le dijo la sartén al cazo, por cuanto consentir de manera contumaz, la continuada y reiterada ejecución de la trama diseñada para eludir los controles, de supuestos guiados por el imperio de no robar ni agredir, no es más que operatoria habitual en juzgados y tribunales de justicia, y de cualquier ámbito, en los que la arbitrariedad y el abuso, son pauta de conducta indisociable del cargo. Tal vez alguien, fuera de órbita, les diga: "la que esté libre de corrupción, tráfico de influencias y abuso, naturalmente dirigida a robar "ad aeternum", que tire de sentencia. Si se sometieran al imperio de esta ley, básica y consustancial a la justicia cierta, que no lo hacen, sin excepción, ni una sentencia ni media. Pero esto, no les entra en las cabezas. Por lo tanto, por salud mental, y evolución cómo país, Griñán, indultado, ya que lo han condenado, y no a los destinatarios de la tela, que no desapareció ni desde que se cortó el grifo, tiene sus ramificaciones, y es labor de personal su-fi-cien-te-mente cualificada, que se reconduzca a damnificados, y permita la redención de los beneficiarios, y que no se repita, en la medida de lo posible, el contagio de afanar y sí el orgullo de superar miserias para alcanzar la filantropía y la satisfacción por el cumplimiento de las tareas encomendadas, sin temor a robos o insidias violentas. Y al personal de la administración de justicia, poder judicial cúspides incluidas. Divorcio contencioso, caca. Eso no se sentencia.

  • La cesta de Caperucita

    El escritor francés Charles Perrault, a finales del siglo XVII, recopiló y dio forma literaria a diversos cuentos infantiles transmitidos oralmente que han pasado a formar parte de la niñez de muchas generaciones. Perrault les confirió una función educadora y preventiva añadiéndoles al final una moraleja. Uno de estos relatos, conocido por todos, es Caperucita Roja. La protagonista llevaba en una cestita galletas y miel a su abuela enferma que vivía en una casita en medio de un bosque plagado de lobos y otros peligros.

    Con la inflación galopante que padecemos y que, dicho sea de paso, llena las arcas del Estado (a mayor subida de precios mayores ingresos por IVA), el Gobierno, a iniciativa de su vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha propuesto una cesta parecida a la de Caperucita Roja con productos básicos. Una conocida cadena de hipermercados ha recogido la idea y ofrece treinta artículos por 30 €. Esta cesta antiinflación no reúne ningún elemento fresco, ni carne ni pescado ni fruta ni leche ni huevos. Es más, ofrece géneros desaconsejados por Alberto Garzón, ministro de Consumo, por las grasas y azúcares que contienen.

    Las grandes superficies saben que cuando se entra en alguno de estos establecimientos comerciales, aunque solo sea para echar una ojeada, raramente no se pasa por caja. Cuántas veces nos ha ocurrido ir a comprar algo que nos hace falta y salir con el carro lleno y, en ocasiones, sin lo que habíamos ido a buscar. Con la excusa de la cesta, pueden subir los precios de otras mercancías para compensar. Las multinacionales no van a perder nunca. Las perjudicadas serán las tiendas de proximidad en las que la ministra anima a comprar.

    Estas no pueden llevar a cabo este tipo de ofertas ni competir con los supermercados.

    Por otra parte, nos enfrentamos a la amenaza del desabastecimiento. Este verano ya ha habido problemas con algo tan simple como el hielo. El incremento generalizado de los costes está llevando a los productores a cerrar sus explotaciones agrarias y ganaderas lo que provocará la escasez de ciertos alimentos que habrá que importar. Se habla de la leche y no se descartan otros. Resulta paradójico que en España, que podría ser autosuficiente en el sector primario y despensa de Europa, vayamos a padecer desabastecimiento y dependamos de otros países como sucede en la industria. Y en la agricultura vamos por el mismo camino. Basta con mirar el origen de los artículos que consumimos. A este paso, llegaremos a las cartillas de racionamiento.

    La Agenda 2030, aunque nos la tomemos a broma, avanza con paso firme.

  • Faltas de ortografía

    Quizá sea por deformidad profesional pero me molesta sobremanera detectar faltas de ortografía en una publicación. Algunas rechinan más que las motos por las cuestas de Alcañiz en las noches de verano cuando, en las casas, estamos con las ventanas abiertas por el calor. Las más comunes son escribir los tiempos del presente de indicativo del verbo haber, “he, ha, has, han”, sin hache, confundir “haber “con “a ver”, “hecho” con “echo”, no distinguir entre “hay”, “ahí” y “ay”… Desconozco si todavía se estudian las reglas de ortografía dado que el memorizar no se estila y que se puede consultar internet, como dijo el anterior ministro de Universidades.

    Las faltas de ortografía son reflejo del deterioro de la educación y de la carencia de lecturas. Podrían tener cierta excusa las cometidas por personas mayores que no han podido acceder a una buena formación. Hasta la Ley General de Educación de 1970, la escolarización obligatoria acababa a los 12 años. En los más jóvenes, con una teórica mejor preparación, serían menos disculpables. Además, los nuevos dispositivos y el afán de inmediatez en la comunicación han introducido profundos cambios en la forma de escribir con lo que hacerlo correctamente se ha convertido en una empresa poco menos que imposible.

    Algunos literatos, como Gabriel García Márquez, han abogado por la supresión de la ortografía: “Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y la jota y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde dice lágrima ni confundirá revolver con revólver. Y que de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos trajeron como si fueran dos y siempre sobra una”. Era su opinión.

    Lo grave son las faltas de ortografía en los rótulos de la televisión y en Facebook, incluidos algunos grupos de Alcañiz. Y no me refiero solo a los comentarios de los particulares. Se puede redactar sin errores. Es tomarse la molestia de comprobarlo antes de publicar la información u opinión. Por otra parte, corregir al que se equivoca resulta un asunto delicado. No todo el mundo agradece y acepta de buen grado que le enmienden; hay mucha gente que se ofende y lo toma a mal al sentirse herida en su orgullo y autoestima. Un texto con faltas de ortografía desluce el mensaje que pretende transmitir, al menos para quienes percibimos dichos fallos, aunque nos llamen puritanos, intolerantes y otras cosas. ¿Por qué escribir mal si se puede hacer bien?

  • Mamotretos

    Hace unas semanas, la nueva secretaria de Estado para la Agenda 2030, Lilith Verstrynge, calificó al Santiago Bernabéu de “mamotreto dentro de la ciudad”. El estadio del Real Madrid, inaugurado en 1947, tiene la excusa de que se construyó en un descampado de las afueras de la urbe. En Alcañiz, disponemos de un buen repertorio de mamotretos que chirrían con el entorno.

    Para muestra, no un botón sino la mole, a mi parecer incalificable, de la plaza de España. Somos muchos los que creemos que no se optó por el proyecto más adecuado. Pero este no es el único estropicio estético de nuestro pueblo. En la misma plaza, entre la fachada renacentista de la casa consistorial y la torre mudéjar de escolapios, se asoma la mancha marrón y roja del antiguo casino. En los años 60 y 70, estas disonancias arquitectónicas se consideraban una muestra de modernidad, como el bloque de la calle Lacueva. Hoy desentonan como a un santo dos pistolas.

    El principal problema de los cascos antiguos de todas las ciudades ha sido y es el sucesivo abandono de la población con su consiguiente deterioro. Basta pasearse por las calles que dan al muro de Santiago y al de Santa María, lo que se llamaba la ciudad, con una gran cantidad de solares vacíos. La vida comercial se trasladó de las calles Mayor y Alejandre a la calle Blasco y a la avenida de Aragón; al mismo tiempo, la gente abandonó las casas unifamiliares para irse a vivir a la comodidad de los pisos donde no tenían que subir y bajar escaleras. Ahora, se han vuelto a poner en boga los chalets adosados y los dúplex. Cuestión de modas.

    Una de las tareas de los Ayuntamientos, incluido el de Alcañiz, es la recuperación de los cascos antiguos. El nuestro está descuidado desde hace muchos años bajo consistorios de distinto signo. Se restauran casas antiguas y se construyen otras nuevas. Sin embargo, en la rehabilitación de estas zonas se está dando una de cal y otra de arena. Por una parte, se propicia sacar la piedra en los muros y, por otra, se permiten edificios muy modernos que rompen por completo la sintonía del conjunto. Discordancias más o menos estridentes las encontramos en la plaza Mendizábal y en las calles Caldereros e Infanzonía, que cuentan ya algunos años; otros ejemplos en construcción los tenemos en la calle Padre Vidal y plaza de San Francisco. En la mayoría de pueblos y ciudades, las edificaciones de los cascos antiguos guardan una cierta unidad de estilo, lo que contribuye a realzarlos estéticamente. Pero doctores tiene la Iglesia y técnicos, el Ayuntamiento. Servidor se limita a opinar.

  • Y de repente... un adolescente (Parte 2 - ¿Chico o chica?)

    Nos encontramos en plena vorágine del verano, un verano que todos nos estamos esforzando en vivir al máximo después de dos años de veranos extraños provocados por una pandemia que nos sobrevino cuando menos lo esperábamos. Creo que no es osado afirmar que todos tenemos esa sensación de haber perdido una época importante de nuestra vida, pero pienso que la situación es más especial en los niños y sobre todo en los adolescentes.

    Ambas etapas son importantes y cortas, y en ellas se producen vivencias y desarrollos fundamentales que nos marcan para siempre. Esta generación sin duda no olvidará este momento y seguro sufrirá en mayor o menor medida las consecuencias de confinamientos y limitaciones varias. Pero ahora que ya ha pasado “lo gordo” toca vivir. Y los padres de adolescentes nos encontramos ante el dilema tras el parón, hay que reiniciar la vida, hay que dejarles salir al mundo, hay que exponerlos de nuevo a los peligros, y aunque muchos me dicen que en mi caso es fácil porque soy madre de chico, yo no acabo de ver la facilidad del asunto porque los riesgos y los peligros están y existen para ambos sexos.

    ¿Chico o chica? Esa es la cuestión. Está claro que desde siempre ser padre o madre de chica ha sido un “suplicio”, entendedme, y más en la adolescencia. La sociedad no lo pone fácil, y las chicas, entre ellas me incluyo, no nos sentimos seguras en muchas ocasiones y menos saliendo solas de casa de noche. Ahora con la salida a la palestra de la sumisión química a través de pinchazos de sustancias poco aconsejables a traición en los locales de ocio nocturno se ha sembrado verdadero pavor entre las jóvenes y las no tan jóvenes, y entre los padres que observamos atónitos como la depravación humana solo hace que aumentar y evolucionar pero casi siempre en sentido negativo.

    Pero los progenitores de niños tampoco lo tenemos fácil, educar a chicos que sean empáticos, sensibles, respetuosos, no machistas y valedores de la igualdad real es todo un reto aún a estas altura del siglo XXI. La sociedad en la que vivimos sigue poniendo las cosas demasiado complicadas y la crianza muchas veces se ve obstaculizada por muchos estigmas, estereotipos y normas rígidas que no ayudan, o más bien al contrario ponen más trabas, aunque los padres tengamos las ideas bastante claras, que creo es mi caso. De hecho mi principal preocupación es, más allá que alguien pueda hacer daño a mis hijos, si ellos pueden llegar a ser los agresores o quienes puedan ser los causantes. Los valores que les trato de inculcar, el ejemplo que le puedo dar yo o su padre, la constancia del discurso y la coherencia del mismo, son armas de las que disponemos las familias para luchar contra ese patriarcado demasiado apegado todavía a nuestro mundo y nuestra forma de vivir.

    Así que creo firmemente que en nuestro caso el sufrimiento va por partida doble, el de que sea el agredido o que le sucedan cosas y el de que sea el agresor y que las cause él.

    De hecho en estos calurosos días tambien ha saltado a la palestra el debate del consentimiento en el caso de las relaciones sexuales mediante contracto escrito debido a la ley del “solo si es si”. Obviamente es un fake el hecho que vaya a existir ese contrato ya que no tendría ningún sentido ni lógica, pero lo que creo que se busca con esta norma y con muchas otras acciones de protección a la mujer es que el consentimiento siempre haya de ser expreso, porque aunque a muchos sectores de la sociedad aún les parecerá exagerado, la seguridad de la mujer no es para nada algo incontestable. Y por eso cada año la lucha del 8M lamentablemente debe seguir vigente y en pie.

    Me gustaría dar un mensaje más alentador como conclusión pero ser padres de adolescentes, volver a verlos volar y temer por su seguridad en cada momento, sigue siendo una tarea muy compleja y difícil de gestionar, tanto si se trata de un hijo como de una hija.

  • Calores

    Acostumbrados a las comodidades de la vida moderna, como la calefacción y el aire acondicionado, soportamos el frío y el calor mucho peor que años atrás, cuando el común de los mortales no disponíamos de tales artilugios. De pequeño, se guisaba con cocinas de leña y nos calentábamos con braseros de erraj. Recuerdo a mi madre y a vecinas sentadas alrededor, cosiendo pañuelos y escuchando las novelas de la radio. Otra de las evocaciones de mi niñez es volver a casa con los pies helados y, descalzados, poner los pies sobre el brasero escarbado con la badila y sentir un grato hormigueo que nos iba entrando por los dedos junto con el calor reconfortante. Ya no he vuelto a experimentar aquella sensación.

    En verano, el sistema de refrigeración era el abanico y el botijo. Tan apenas había neveras y la gente de a pie comprábamos a diario hielo que, envuelto en una tela y colocado en un balde o barreño, servía para refrescar la bebida. A veces, lo traía una camioneta de reparto o íbamos a buscarlo a “La Siberiana”, en aquella época en la avenida de Aragón. Por las tardes, una cuadrilla del Ayuntamiento iba regando las calles. Vivía entonces en la calle Nicolás Sancho y jugábamos a hacer presas de tierra o con los brazos para detener el agua que bajaba por la cuesta. Con el riego, se atemperaba el ambiente y la gente salía por las noches a “tomar la fresca” con los vecinos, costumbre que, afortunadamente, aún se conserva en muchos pueblos y que, incluso, se ha pensado proponerla como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad si bien, en otros lugares, se multa por sacar la silla a la acera aunque sea un método más efectivo que no llevar corbata para aliviarse del calor y ahorrar energía. Con la televisión, se dejó de bajar a la calle para reunirse en la casa de alguna familia afortunada que la tuviera. Hoy día, la programación ofrecida por todas las cadenas invita a mantener tan recomendable y sociable hábito.

    Al paso que vamos, con la cesta de la compra encareciéndose a un ritmo desconocido desde hace mucho y los altos precios de la electricidad y el gas, no parece descabellado pensar que habremos de retornar a aquellos tiempos de brasero y abanico. La Agenda 2030, de cuya aplicación en España se encarga una Secretaría de Estado dirigida, desde finales de julio, por Lilith Verstrynge, establece que para esa fecha -dentro solo de ocho años- “no tendremos nada y seremos felices”. Vamos en camino. Cada vez tenemos menos. Y ya se encargarán los medios de comunicación de comernos más el coco y hacernos creer que somos felices.

  • ¡Qué calor!

    Cuando llegan estas sofoquinas en verano, las cuales recuerdo haberlas vivido desde mi más tierna edad, y ya llevo unos cuantos veranos sudados, siempre se acaba pensando que la culpa es de nuestra inconsciencia.

    El cambio climático también ocurrió en la época de los dinosaurios, y el hombre todavía no existía. También el Vesubio destruyó Pompeya y el hombre sólo contaminaba la atmósfera "a pedos" y no con la producción industrial ni los carburantes.

    La Tierra es un planeta vivo, y como tal, sujeto a cambios y evoluciones. Una cosa es cuidarlo, intentando no quemar los bosques, no vertiendo residuos industriales en los acuíferos, no talando tantos árboles que nos regalan nuestras dosis de oxígeno, hay que mimar a nuestro planeta, puesto que nos da cobijo y es nuestra gran casa, pero otra ya es sentirnos culpables cuando a dicho planeta le da por estornudar.

    No es lo habitual que un día de verano haga más fresco de lo normal o que un día en diciembre sudemos con el abrigo y salgamos a tomar el sol. El viento es caprichoso y puede, en cuestión de horas, cambiar una situación climatológica, pero eso entra dentro de cierta "normalidad" y no por ello ya tengamos que soltar la manida frase de..."Ves, esto no es normal, el clima está cambiando, antes los inviernos eran más largos (no existían tantas calefacciones y al igual que ahora, dependiendo de la situación económica y social, en unas zonas "parece" que el invierno es más breve, porque es más llevadero), estamos cambiando el clima, tanta contaminación..... etc, etc".

    A ver, hace calor, sí. ¿Está cambiando el clima?, es posible. ¡Vivo en un planeta vivo!...afortunadamente. Toca buscar sombra, también. Pero aquí lo extraño y raro sería que en lugar de hacer calor en el mes de julio, tocara fabricar los helados en verano con carámbanos naturales.
    Así pues, dejemos de mirarnos tanto el ombligo, no seamos tan egocéntricos. Los humanos somos "especiales", pero ello no significa que seamos los únicos y fundamentales seres que con nuestras acciones tengamos la suprema potestad de cambiar el clima de nuestro planeta.

    Aquí, bromas aparte, el único hombre capaz de cambiar y destruir una gran parte del planeta sería aquel loco que se atreviera a accionar el botón rojo que activara el poder nuclear destructor y mandara al planeta a tomar por...y aún así, el planeta aunque roto y destrozado, seguiría existiendo.

  • Energías

    La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha pedido a los españoles que apaguen el aire acondicionado para consumir menos. Sería de recibo que la casta política predicase con el ejemplo. En el reciente pleno sobre el Estado de la Nación, no se ha visto a sus señorías darle al abanico, señal de que disfrutaban del, denostado para otros, aire acondicionado. Tampoco es creíble que lo hagan en sus mansiones pues nuestros hombres públicos y mujeres públicas, al entrar en la política, suelen abandonar la clase media.

    Lejos de ser autosuficientes en materia energética, dependemos completamente del mercado exterior. Sánchez ha roto la amistad de España con Argelia, hasta ahora nuestra principal abastecedora de gas. El puesto ha sido ocupado por Estados Unidos que nos proporcionan, más caro, el gas procedente del fracking, actividad prohibida en nuestro país. Rusia es nuestro segundo proveedor con lo cual, indirectamente, estamos sufragando la invasión de Ucrania. Asimismo, le compramos a Francia energía nuclear. Hablar de producirla aquí es mentar la bicha como para los movimientos antinucleares, del pasado siglo, subvencionados por la Unión Soviética. El Parlamento Europeo ha declarado verde este tipo de energía, junto con el gas, con el desacuerdo de nuestro Gobierno que hace como quien adquiere objetos robados; tiene la conciencia tranquila porque no comete delito pero se beneficia de él.

    En Europa, ante esta situación de emergencia, se están reabriendo las centrales de carbón. Aquí las hemos demolido. Todo lo que Occidente deja de contaminar, China lo asume y aumenta construyendo nueva centrales térmicas, de modo que la situación queda igual o peor.

    China emite ella sola más gases contaminantes -un 30% del total mundial- que el conjunto de países desarrollados. Extraña que un régimen comunista y, por ser de izquierdas, progresista no se preocupe por el cambio climático. Como extraña también que Greta Thumberg no se haya plantado en Pekín a protestar. Quizá porque los chinos no se andan con contemplaciones y no se iría de rositas. Los hay muy valientes cuando saben que sus actos no van a tener consecuencias.

    Al paso que vamos, con la inflación cada vez más alta y el precio de los combustibles y de la energía desbocado, el problema no va a ser apagar el aire condicionado sino poder encenderlo.

    Afortunadamente, ya no existe la pobreza energética como cuando gobernaba el PP. Al menos los medios de comunicación no la ven o no la quieren ver y, si la ven, no nos la muestran.

  • Violencias

    La Diputación de Teruel ha colocado junto a la plaza de toros un rótulo de fondo morado con el texto “Alcañiz sin agresiones sexistas”. Se ha adoptado la costumbre de adjetivar sustantivos que tienen valor por sí mismos sin necesidad de epítetos que sirven, únicamente, para hacer distinciones. Porque leído así, da la impresión de que no existen otras formas de agresión o que las demás (a los mayores, a los padres, a los hijos, a los niños, a los profesores, a los sanitarios…) no son reprobables o no importan. No se pueden admitir diferencias en el respeto, insulto o maltrato dependiendo del autor y de la víctima. Todas las personas somos iguales ante la ley y la violencia resulta censurable venga de donde venga y vaya contra quien vaya.

    En los seres humanos, persiste latente un poso de irracionalidad que, dependiendo de los individuos y de las circunstancias, aflora a la superficie en mayor o menor virulencia.

    Estamos consintiendo -cuando no creando e, incluso, fomentando- una sociedad cada vez más violenta e intransigente. Basta con fijarse en los datos proporcionados por el Ministerio del Interior. En los primeros meses de este 2022, la delincuencia en España ha experimentado un importante aumento en comparación con el mismo periodo del año pasado; casi un 28%.

    Dentro del cómputo general, las infracciones contra la libertad e indemnidad sexual se han incrementado en un 21,6%.

    Algo no está funcionando cuando, a pesar de leyes, ministerios de Igualdad y un sinfín de asociaciones dedicadas a tales menesteres y subvencionadas pródigamente, este tipo de violencias está en constante crecimiento. Con seguridad, se conseguirían mejores resultados si, en lugar de establecer distingos entre colectivos –lo que implica clasificarlos en buenos y malos- y resaltar la condena de unos delitos y silenciar u ocultar otros, se pusiera la atención en el origen y la causa de los mismos con el fin de erradicarlos. Si se corta el tronco, se secan las ramas. Por el contrario, si se poda una, las otras se desarrollarán con más fuerza.

    Tiene razón un tuit que circula en las redes sociales: “A un niño no se le enseña a respetar a un gay, se le debe enseñar a respetar a todos. No se le enseña a no pegar a un negro, se le debe enseñar a no pegar. No se le enseña a no maltratar a una mujer, se le debe enseñar a no maltratar. El problema es de aquel que quiere diferenciar respetos”.

  • Buen viaje

    Sánchez va a 80.000 millones de deuda al año. Ya acumulamos más de 300.000 millones. ¿Quién se va a atrever a pagar eso cuando este fabricante de deuda se largue?

    ¿Quién va a querer ser el próximo presidente que se atreva a hacer recortes, sabiendo que si los hace, le van a crucificar?

    Europa nos va a castigar con mano dura, porque este ser, de calificativo innombrable, nos ha hecho ser unos malpagadores, pues ha dilapidado todo lo que desde la UE nos han prestado. A partir de ahora vamos a tener que ser las "chachas" de Europa,...de gratis y sin asegurar. Ya no nos van a prestar más. Ni un triste céntimo de euro.

    Esta persona, insisto, (de calificativo innombrable), se largará. Seguramente ya tenga buscado y preparado su paradisíaco escondite en algún lugar recóndito del Caribe. De momento, Españolandia, cantará victoriosa el haberlo perdido de vista...pero...

    Pero cuando, el que le sustituya, (sea Feijoo, Abascal, o algún otro incauto), se de cuenta de que en la caja fuerte no hay más que telarañas, y vea que no puede pagar ni al funcionariado esencial: Sanitarios, Maestros, Bomberos y demás Función Pública, y ni los medios de comunicación, ni los sindicalistas, ni demás peña chiringuitera obtenga el dinerillo que le iba cayendo tan alegremente desde el balcón de la Moncloa, y encima, lo poco que se vaya sacando con mucho esfuerzo y sudor, va a tener que irse fuera para pagar la impresionante deuda, se van a escuchar blasfemias hasta desde el confesionario más pío. Le van a llover tantas piedras a ese pobre valiente, y a la vez desgraciado, que se atreva a tomar las riendas, que los adoquines van a dejar tan peladas las calles que dejarán al descubierto las ratas de alcantarilla que vamos a tener que comer como único alimento.

    El que se atreva a subirse a este jamelgo escuálido y manejar las riendas del país, lo va a tener claro. No creo que el pobre pueda disfrutar ni de un solo finde en Doñana como hicieran sus predecesores.

    Gracias, Sánchez. Disfruta en el Caribe a nuestra costa con tu Begoña, Begoño o Begoñe...o lo que sea. Ya ves, al menos lo del lenguaje inclusivo y con perspectiva de género nos lo habrás dejado de manera "gratuita y de calidad", no creo que te lo lleves en las maletas, pues de sobra sabes que de esos cuentos, sólo se ha comido mientras se pergeñaban, pero luego, uno se percata que sabe mejor el Jabugo y el cava, que de esto último no te faltará en la nevera del Falcon para el vuelo.

    Lo dicho, disfruta del viaje , tú que vas a poder, pues, nosotros, (aunque no podamos) somos los que te lo vamos a pagar.

  • Los dineros públicos

    Carmen Calvo, cuando era ministra de Cultura de Zapatero, nos obsequió con la perla de que el dinero público no es de nadie. Al entender de la casta dirigente, una vez sacado de nuestros bolsillos, el dinero pasa a la libre disposición de los políticos. En el País Vasco, un senegalés ha estado cobrando casi 10.000 € mensuales en ayudas públicas durante diez años. El migrante subsahariano encabezaba una trama delictiva que había creado hasta 62 identidades falsas para beneficiarse del sistema obteniendo en total más de un millón de euros. O los parados que cobran en España la prestación por desempleo y viajan o residen en sus países de origen, dentro y fuera de la Unión Europea. Por desgracia, no son casos aislados sino que se dan con bastante frecuencia, muestra del control “riguroso” que se ejerce sobre los fondos públicos o de lo fácil que resulta engañar a nuestras instituciones. Se calcula que el Estado gasta, sin ningún control, 14.000 millones de euros de nuestros impuestos en subvenciones al año.

    También ha sido noticia que un alto cargo -o mejor llamarla carga- del Ministerio de Igualdad ha sido destituida y que como compensación -es lo que señala la ley- va a percibir durante dos años 6.000 € mensuales. En el otro extremo, el caso real de un matrimonio de octogenarios que cobraban la pensión mínima no contributiva y se empadronan en casa de un hijo. El marido fallece y a la viuda le retiran los 321 € de su pensión porque los ingresos de la unidad familiar superan el máximo legalmente establecido. Es un volver a la niñez o a la adolescencia; si la buena señora quiere ir al cine o tomarse un helado, ha de pedirle dinero ahora al hijo. Un mes de sueldo de la política podemita equivalen a año y medio de las retribuciones de la anciana. Le han ofrecido como solución empadronarse en otro domicilio, cosa que parece ser habitual. Así, también en el País Vasco y en otra estafa, un total de 75 personas fueron empadronadas en el curso de un año en dos pisos de la ciudad de Irún cuando, en realidad, residían en otros municipios, otras comunidades o, incluso, otros países, como Francia y Argelia.

    En la antigua democracia ateniense, algunos puestos políticos eran ocupados por sorteo.

    Cualquier ciudadano podía presentarse para desempeñarlos si bien, tras concluir el mandato, debía rendir cuentas de su gestión. Si los errores de los políticos supusieran un perjuicio  para su patrimonio, andarían con más cuidado. Pero los pagamos otros y ellos se van de rositas y con un futuro asegurado a pesar de que condenen las puertas giratorias.

  • La última Vía sobre la Central

    Si a muchos de nosotros nos preguntan:

    - “¿Dónde estabas el día 14 de junio de 2022 a las 11:30?”,

    Dentro de un tiempo no nos acordaremos, pero hoy, seguro que muchos de nosotros respondemos:

    - “Viendo como dinamitaban las torres de refrigeración de la central de Andorra”.

    Terminaba así, toda una generación marcada por la energía producida con carbón y que se extraía en gran parte de nuestras cuencas mineras.

  • Presunción de veracidad, traicionada

    "Acatar las sentencias, como no puede ser de otro modo", no deja paso más que a que haya sentencias ladronas y en claro abuso, restringiendo derechos de personas inocentes. Las sentencias, como todo, se acatan, no porque las dicta alguien, sino porque cuentan con las garantías de no robar ni agredir, y así lo tienen que demostrar a quienes les afectan. Si no, acatarlas sería ser cómplices con los robos y agresiones que generan. Una maestra que pone un 10 en un examen corregido, no cuenta con las garantías de la correcta calificación porque lo ha puesto la maestra de la materia, con plaza asignada en el proceso de asignación de vacantes, que cumple con los requisitos para ocuparla, sino porque ofrece la plantilla de las respuestas correctas, respuestas que se contienen en la materia impartida, y de la que disponen, al menos los alumnos que toman todas las anotaciones o tienen los materiales en las que se contienen tales respuestas, puestos a disposición de todos. De modo que el alumno en particular y los demás, pueden comprobar que las calificaciones y las diferencias entre ellas, están justificadas, pues cuentan con los criterios de valoración y cualificación, que comprenden y puede aplicar. A esto ayuda mucho el repartir los exámenes entre el alumnado, y que puedan hacer comparaciones entre ellos. Si una formadora de empresa, explica a sus operarios, cómo construir un circuito eléctrico, y no funciona, creer en sus lecciones no llevará si no a que los circuitos no funcionen. Si un técnico factura por una reparación de una lavadora, que posteriormente no funciona, no hace sino demostrar que tal facturador no es un técnico en quien confiar, por mucho que tenga la titulación, certificados de capacitación y el resto de las acreditaciones con arreglo a las leyes.

  • Emilio Díaz

    En mi época de joven estudiante me preguntaba por qué había tantas esculturas griegas y romanas que carecían de cabeza o brazos o cabezas que carecían de cuerpo o nariz.

    Fueron muchos los avatares que llevaron a estas mutilaciones, pero uno de ellos me llamó la atención, los nuevos gobernantes, para hacerse buenos ellos, rompían el recuerdo de sus antepasados destruyendo sus esculturas y memoria.

    Emilio Díaz ha sufrido esa decapitación por parte de quienes han hecho por Alcañiz muchísimo menos de lo que él hizo. Vivió una época y fue víctima y beneficiado de la misma, como lo sería o lo somos ahora.

    A Emilio Díaz habría que juzgarlo por sus actos, no por su carné político.

    Yo no lo conozco, ni tengo ningún interés en conocerlo, pero el argumentario de quienes lo han decapitado me parece peregrino.

    No defiendo el culto al dictador porque forme parte de la historia. Todo culto al franquismo debe ser desterrado. Y al igual que al franquismo, al estalinismo español y soviético y semejantes. Pero la lucha de determinada gente por su pueblo no debe ser olvidada, decapitada.

    No estoy de acuerdo en que las calles, ni colegios, ni hospitales tengan nombres de políticos. Ninguno es merecedor de semejante reconocimiento, que lleven nombres de flores, de colores, de pintores, de escritores o poetas o inventores, que eso no pasa nunca. Es más evocador llamar a un colegio Amapola que no Emilio Díaz o Concepción Gimeno.

    Pero si los nombres forman parte de la historia de quienes hicieron algo por el pueblo, respetemos su recuerdo.

    Yo tuve la fortuna de conocer a José María Pascual, el último alcalde franquista de Alcañiz y primero demócrata. Ideológicamente he estado siempre muy distante de él, como alcalde dejó (para mí), mucho que desear, pero fue una gran persona que hizo todo lo que pudo o supo por su pueblo. Como franquista y demócrata ¿lo decapitamos a mitad?, ¿le arrancamos los ojos y una oreja?

    En Alcañiz tenemos la calle Salvador Allende que como es sabido por todo el mundo fue uno de los que mayor cultura e industrias trajo a Alcañiz (Salvador Allende fue presidente chileno, nunca estuvo en Alcañiz, ni supo de su existencia). ¿Merece más reconocimiento Salvador Allende que Emilio Díaz?

    Y ahora viene Concepción Gimeno, de la que los que la han elegido seguramente se avergonzarían de leer algunas de las cosas que escribió.

    Para empezar se hacía llamar Concepción Gimeno de Flaquer (Flaquer era el apellido de su marido), renunciando al apellido de su madre. No se sabe que en Alcañiz dejara nada salvo las cagadas de su infancia y nunca se supo que viniera a Alcañiz después de salir de niña.

    Algunas perlas que escribió para feministas:

    “La mujer no debe ostentar sus méritos, porque al hacerlo así, los pierde”

    “Se ha dicho que el pudor es la cuarta gracia: las mujeres deben conservarle por interés propio”

    “¡Sed modestas, queridas lectoras!”

    “Una mujer ilustrada no debe hacer alarde de sus conocimientos, porque se hace antipática”

    “Con el pincel, con la pluma, puede lucir una mujer los tesoros de inspiración que el cielo le dio, y no necesita los círculos sociales para hacerse admirar por medio de conversaciones cargadas de erudición, que le valdrían el renombre de pedante.”

    “La maestra por sí sola nada puede hacer, si la discípula no está preparada a recibirla. Hay niñas de groseros instintos, niñas que rechazan los más sanos consejos, niñas que sienten repulsión hacia lo noble y elevado”.

    “La educación no consiste en el cultivo de la inteligencia, sino en el del corazón”. “Pueden existir ricos brillantes en la inteligencia de una niña, y feos guijarros en el corazón”.

    “La educación debe empezar por la solidez de los principios religiosos, pues ésta prepara el alma a todas las virtudes.”

    “El sentimiento religioso, ilustrado por vastos conocimientos y descartado de vulgaridades, ridiculeces, fanatismo y superstición; e inspirado en el amor al prójimo, la tolerancia, el respeto a los superiores; y la sencillez de corazón, unida a la piedad ferviente y la fe divina, es la base de la educación cristiana, el faro que nos guía a puerto de salvación.”

    “Forma parte de la educación, y parte importante, la finura de modales, el espíritu de orden y la obediencia a las fórmulas sociales, exigidas o adoptadas por la conveniencia.”

    “Si el ateísmo es la ceguera del corazón, la superstición es la ceguera del entendimiento.”

    “Debo estas ideas a mi buena maestra, a mi maestra, que poseía un espíritu viril”.

    “Las mujeres particularmente son muy propensas a grandes alucinaciones”.

    “Es amor sublime, inmenso, santo y grande, aquel que se apoya en la abnegación y el sacrificio”.

    “En un corazón enamorado no tienen cabida pensamientos mezquinos, porque un corazón enamorado respira siempre atmósferas de santidad.”

    Son algunas perlas de la señora que va a ostentar el nombre de un colegio. Si en el centro enseñan su ideología, “apañaos” vamos. Igual Emilio Díaz, comparándolo con “la señora de Flaquer” era un feminista de extrema izquierda.

  • La Térmica

    El viernes se me fue un referente importantísimo. La central térmica de Andorra despareció y con ella parte de mis recuerdos de juventud.

    Ya estaba hecha la central cuando yo me fui de Alcañíz hace 39 años.

    Uno de mis amigos me había contado el miedo que pasó pintando las rayas que se ven en lo alto de la chimenea. Recuerdo la cantidad de personas de toda índole que estaban en toda la comarca, cómo subieron los alquileres de los pisos e incluso cómo cambió nuestra forma de vivir, y no siempre para bien.

    Aparecieron los primeros clubs de alterne, las primeras víctimas de la droga, en esos tiempos la heroína era la que más estragos hizo y se llevó por delante a muchos jóvenes de mi edad.

    Pero también trajo mucho trabajo y unos sueldos que no se habían conocido por estos lares. Vino gente nueva a quedarse y otros nos fuimos.

    Los que nos fuimos, al volver a casa teníamos la referencia de la silueta de las torres de la central para saber que ya estábamos cerca.

    Daba igual por qué carretera circularas, allí a lo lejos se veía la imponente figura de la central, con sus penachos de humo y vapor saliendo de las torres. Era el cartel luminoso que anuncia un evento festivo.

    El próximo viaje a Alcañiz será distinto. Ya no tendré esa referencia que me indicaba el fin del viaje, y sin entrar en si se podría hacer algo con ellas o hay que destruirlas (eso es otro debate en el que los sentimientos no tienen cabida), algo importante para mi se ha perdido.

  • Adiós a las torres de refrigeración

    Los trabajos para construir las torres de refrigeración de la Central Térmica de Andorra que el viernes van a desaparecer se iniciaron el día 21 de junio de 1976 por la tarde.

    Pocas personas, o quizás ninguna, sepan el momento exacto. Los primeros trabajos corrieron a cargo de la empresa AUXESPA. Debieron haber comenzado esa mañana pero el camión que traía las herramientas y pertrechos procedentes de Puentes de García Rodríguez para comenzar los primeros trabajos llegó a primera hora de la tarde y fue entonces cuando, descargándolo, se inició el trabajo que debería durar años.

    Yo era un joven que me oponía a la construcción de la térmica. Había participado en movimientos ciudadanos en su contra. También era un estudiante que había llegado a sus vacaciones de verano y además necesitaba trabajar. Así que estando en contra de su construcción me convertí en el primer trabajador de las torres de refrigeración. Para lavar mi conciencia pensé que estando dentro, si se producía algún boicot podría colaborar. Tonterías de mi juventud.

    El primer día de trabajo para la empresa que iba a construir las torres de refrigeración hacía una temperatura muy alta. Me presenté al trabajo por la mañana pero me dijeron que no comenzaría hasta por la tarde. Por la tarde me estaba esperando un camión lleno de cosas de lo más diversas, desde picos y palas hasta casetas desmontadas con las que se construirían los primeros vestuarios y oficinas. Además del material también me estaban esperando todo el cuadro de la empresa. Allí estaban, entre otros, el encargado, el encargado general, el administrativo, el ingeniero, el encargado de personal y alguna persona más de la que no recuerdo su cargo. Yo era el peón, por lo tanto todos se encargaron de darme la orden de subir al camión y descargarlo. Ponía la mercancía en el borde, bajaba, la apilaba donde me decían y volvía a subir al camión para acercar la mercancía desde donde pudiera alcanzarla.

    El sol ajusticiaba inclemente la tarde. Yo era el último peón, el único peón, pero el único previsor y me había llevado al trabajo la bota de vino. Así que con la mala educación de no ofrecer un trago a mis muchos sedientos jefes, entre subir y bajar de la caja del camión iba echando un trago que me satisfacía más por la envidia que causaba que por la sed que mitigaba.

    Entre los cuadros de la empresa estaba Montesinos, un mejor encargado que yo trabajador, del que siempre he guardado un buen recuerdo.

    Ahora va a desaparecer esa construcción que esa tarde comencé, días más tarde acompañado de otros trabajadores, alguno de los cuales se quedó en Alcañiz para siempre.

    Entonces era estudiante de Historia y quizás por deformación pensaba en las gotas de sudor que me caían con mi adn en el suelo y que algún día podrían indicar que yo había pasado por allí. El viernes quedarán sepultadas, como parte de mis recuerdos, cuando se vuele.

  • Maniobras de extravío

    Las mujeres que miran a los hombres que miran a las mujeres, es el título. Cambiar, mujeres, por hombres y dejar reposar en el frigorífico. Ir haciendo otros cambios. Ensayo y error, o lo que usted interprete. Si tiene que elegir entre tres bolsas con 25.000, 50.000 y 100.000 euros, sin saber qué cantidad está en cada bolsa, y pudiendo descartar la que abra y seguir cogiendo a continuación, la probabilidad de dar con la de 100.000, es del 50%, si descarta la primera que abra si no es esa. Hagan los seis casos que se pueden dar. Al fin como lo de que si una come un pollo y otra nada, de media han comido medio pollo cada una. Bajar los impuestos como argucia electoral, oculta que la bajada será selectiva, e insustancial para no allegados, tal vez con subidas excepcionales, y directamente embargos "ad hoc". Las propuestas generalistas, siempre son tramposas, ya que todas las votantes no son iguales, sino unas más iguales que otros. Y todo el argumentario de la brecha salarial de género, no explicita que siempre dispondrán del divorcio para robar, y las que no se hayan casado, recibirán pensiones con origen en las mil y una forma de robar para financiar las políticas sociales. Que sin duda disciernen entre colaboradoras, y dentro de ellas, en razón de la antigüedad en los servicios a la causa, y el volumen conseguido con sus intervenciones. Son tiempos para exhibir ideas políticas, agitando banderitas y repitiendo consignas como cacatúas. No repugnar la violencia. Y ser el típico matón metido a señorito, o las típicas señoritas metidos a matones. Algo sospechaba. Son malos tiempos, porque se ha prolongado demasiado la rapiña. Para sobrevivir, y no sólo físicamente, a menudo hay que mancharse las manos. Aunque mirar para otro lado no es siempre fácil.

    No está ni como mujer, ni cómo madre, ni como esposa, no como nada. Estoy solo. Lleváis toda la vida metiéndome miedo, y yo no puedo más (La trinchera infinita)

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