• Pasó la Semana Santa

    Un año más, hemos podido cumplir con los ritos de la tradición y de la Semana Santa, la semana grande de los pueblos del Bajo Aragón Histórico. La lluvia, que amenazaba la celebración de las procesiones, ha respetado los horarios de las alcañizanas y estas han podido desfilar en todo su esplendor sin ningún problema atmosférico. Lo que no ha sido posible en otros municipios de la comarca –y no digamos en muchos lugares de la geografía española- que se han visto obligados a suspender algunos de sus actos. Nunca llueve a gusto de todos pero bienllegada sea la lluvia, necesaria para los campos y para llenar los pantanos y asegurar el consumo humano sin cortes en los meses de calor. Las precipitaciones en marzo han rebasado en mucho las medias del mes.

    Las procesiones de Alcañiz han contado con un gran número de asistentes siendo para muchos una auténtica penitencia desfilar más de tres horas bajo los capirotes sin hacer uso de los teléfonos móviles. La Semana Santa, además de un tiempo de reencuentro de las familias y de negocio para la hostelería, es también una oportunidad para promover el turismo en la zona dando a conocer nuestro rico patrimonio artístico y paisajístico. El turismo en nuestras poblaciones, a pesar de las inclemencias meteorológicas, ha superado las expectativas y la ocupación hotelera ha alcanzado prácticamente el 100%.

    La comarca del Matarraña se ha ganado merecidamente el calificativo de la “Toscana española”, término ideado por la periodista y pianista Mari Cruz Soriano, cónyuge del juez Juan Alberto Belloch, exministro y exalcalde de Zaragoza. En esas localidades saben cuidar lo suyo. Cosa que no ocurre en Alcañiz. Tenemos un casco antiguo que más que antiguo es viejo. Se ha arreglado el pavimento de calles y se han restaurado casas pero el conjunto, con una gran cantidad de solares vallados y viviendas vacías, ofrece, al pasear por él, una sensación de abandono.

    La Semana Santa nos ha traído una buena noticia. El nuevo Consistorio va a redactar un proyecto de obra con el fin de solicitar al Gobierno de Aragón financiación para restaurar la iglesia del Carmen y dedicarla a usos culturales. Es un primer paso y la constatación de que algo se mueve. De año en año, cuando, se abre el templo para las Palometas, se aprecia el deterioro creciente del edificio. Es preciso actuar con prontitud antes de que la ruina sea irreversible. Esperemos que la iniciativa llegue a buen puerto y que alcañizanos y turistas recuperemos esta joya artística. Hemos de preservar y mimar lo que es de todos.

  • El campo en armas

    Desde hace semanas, los agricultores españoles y europeos están saliendo a las carreteras y manifestándose en las ciudades para protestar contra la política agraria comunitaria sumisa a las directrices de la Agenda 2030. Esta nos suena como algo lejano y ajeno pero nuestros políticos –un ministerio se encarga de la aplicación de su programa globalista- se afanan, con prisa y sin pausa, en la tarea. Los trabajadores del campo acusan a la Unión Europea de legislar, movidos por los lobbies ecologistas, de espaldas al agro. El sector primario se ve cada vez más ahogado por los crecientes requisitos fitosanitarios y medioambientales, con elevados costes, que se les exigen a ellos pero no a los productos extracomunitarios. Y si se suman los bajos sueldos que se pagan en esos países, el resultado son unos precios mucho más baratos que entran en competencia desleal con los europeos.

    Por otra parte, la falta de controles fronterizos favorece la entrada de productos agrícolas que incumplen las normativas de la UE como el uso de plaguicidas prohibidos aquí hace mucho tiempo por nocivos para la salud. Recientemente, se ha alertado de una remesa de fresas marroquíes contaminadas con el virus de la hepatitis A. La autonomía alimentaria de la Unión Europea está en peligro y de continuar dicha política vamos a ser también dependientes en este aspecto como ya los somos energética e industrialmente y, en caso de un nada improbable conflicto bélico a nivel mundial, nos veríamos desabastecidos de todo.

    Si desaparece el sector primario, actividad predominante en la España vaciada, se acentuará el despoblamiento. ¿De qué se vivirá en provincias como la de Teruel? ¿Quién va a querer quedarse aquí donde, además, las comunicaciones y los servicios dejan mucho que desear? El Gobierno ha eliminado la obligación del estudio de impacto medioambiental para los proyectos eólicos y solares con la ausencia de protestas de los ecologistas. En un pueblo de Málaga, han arrancado más de 500 hectáreas de olivar para “plantar” paneles solares. Sin trabas para su emplazamiento, vamos camino de lo mismo. Las plantas fotovoltaicas sustituirán a los cultivos y los aerogeneradores a los árboles.

    El Estatuto de Cataluña reconoce el derecho a gozar del paisaje. Y un paisaje negro por las placas o plagado de molinillos no resulta muy atractivo. En muchas partes, ya se están rebelando contra la instalación de este tipo parques que causan la muerte a muchas aves y deterioran paisajes únicos aprovechables como reclamo turístico. Es preciso armonizar todas estas actividades, igualmente necesarias para el medio ambiente y la economía de nuestros pueblos. Para eso pagamos a los políticos, para que busquen soluciones no para que creen problemas.

  • Miserables

    En diciembre de 2017, todas las personas de bien y en concreto las del Bajo Aragón histórico quedamos consternados por la muerte, en un tiroteo ocurrido en nuestras comarcas, de dos guardias civiles y de un ganadero a manos de un criminal serbio autor de otros dos asesinatos en Italia por los que ya había sido condenado a cadena perpetua. Por desgracia, hay gente ruin que se alegra de las tragedias ajenas, sobre todo cuando las víctimas pertenecen a los cuerpos de seguridad. En los duros tiempos de la violencia de ETA, muchos terroristas celebraban en las cárceles las muertes en atentados perpetrados por sus compinches y de las que quedan casi 400 sin resolver ni investigar.

    ETA ya no mata. Estos asesinos, homenajeados en pueblos del País Vasco y Navarra, son incluidos en las listas electorales de formaciones políticas con las que pacta sin reparo el partido del Gobierno.

    Las asociaciones de la Guardia Civil y sindicatos policiales protestan por su falta de medios para luchar contra el delito. Consecuencia de ello ha sido el reciente asesinato en Barbate (Cádiz) de dos guardias civiles arrollados por una potente narcolancha mientras que los agentes manejaban una modesta zodiac. Aunque su comercio es ilegal, Marruecos es el principal productor y exportador mundial de cannabis. Sin embargo, en 2022, el Ministerio del Interior, sin informar a la Fiscalía ni a los órganos judiciales, desmanteló la unidad de élite de la Guardia Civil dedicada a combatir el narcotráfico en el estrecho de Gibraltar, con lo que la incautación de droga disminuyó notablemente.

    Los muertos no se merecieron ni una escueta alusión del mundo del cine en la Gala de los Goya donde estuvo presente el presidente que no acudió a Barbate.

    Otra injusticia con nuestras fuerzas de seguridad es la equiparación salarial de la guardia civil y policía nacional con las policías autonómicas. Acordada en 2018 por el gobierno de Rajoy, Marlaska y Sánchez la han ido demorando. A igual trabajo, igual salario y más cuando los sueldos de los “Mossos d’Esquadra” son pagados, con nuestros impuestos por el Ministerio del Interior, si bien la Generalidad los gestiona. Asimismo, el Gobierno niega a la Guardia Civil y Policía Nacional la consideración de profesión de riesgo que sí se reconoce a las policías autonómicas y locales lo que conlleva una grave discriminación en la edad de jubilación y en las pensiones a percibir.

    Los miembros de las fuerzas del orden del Estado y sus familias sufren con frecuencia el odio sembrado contra determinados sectores de la sociedad, siempre en el mismo sentido. Son muy numerosos y preocupantes los ejemplos. El último, el destrozo en una localidad navarra del coche de la viuda de uno de los últimos guardias civiles asesinados. Hay que ser rastreros y miserables.

  • El diluvio que viene

    Mika Waltari fue un prolífico escritor finlandés del pasado siglo que cultivó principalmente la novela histórica. Al igual que otros muchos autores, ha sido ignorado por los guionistas cinematográficos que versionan hasta el hastío un contado número de obras literarias. Como sucede en “Cine de barrio” que, año tras año, repiten las mismas películas y sólo muy de tarde en tarde incluyen algún film nuevo. La creación más célebre de Waltari es “Sinuhé, el egipcio” publicada en 1945 y llevada a la gran pantalla nueve años después por Michael Curtiz, el director de la mítica “Casablanca”.

    La acción transcurre en el Egipto del siglo XIV antes de Cristo durante el reinado del Akenatón que quiso implantar el monoteísmo en torno al dios Atón. El protagonista, que da nombre a la novela, es abandonado como Moisés en un cesto de cañas en el río Nilo y recogido por un médico que lo adopta. Sinuhé sigue los pasos de su salvador llegando a convertirse en galeno del faraón al tiempo que se obsesiona por conseguir los favores de una cortesana. Antes se la llamaría zorra, apelativo eurovisivo que el feminismo ya no considera un insulto para la mujer sino un elogio –los piropos están vetados- empoderador. El empleo de este epíteto no es algo novedoso. En 1983, en plena movida madrileña, ya lo utilizó el grupo bilbaíno femenino de punk rock, “Las Vulpes”, en la canción “Me gusta ser una zorra”. Igualmente, se montó una escandalera.

    Volvamos con la novela. El personaje de la meretriz, llamada Nefer, es interpretado por la amante del productor. Sus desavenencias con Marlon Brando, que iba a protagonizar la cinta, motivaron la renuncia de este al papel. Nefer se aprovecha de la pasión de Sinuhé por ella y, a cambio de sus favores que nunca satisfará, le despoja de su patrimonio. El médico, desquiciado, hasta le entregará los sepulcros de sus padres adoptivos que, privados de sus vidas de ultratumba, se suicidan. Sinuhé acaba arrojado a la calle sin ver complacida su lascivia y arruinado. 

    Junts per Catalunya es la Nefer de la política española. Sabe que cuanto pida a cambio de sus escasos pero necesarios siete votos lo obtendrá de nuestro Sinuhé patrio con tal de mantenerse en el poder sin importarle las consecuencias de sus decisiones ni malbaratar nuestro futuro. Y cuando nos hayan exprimido del todo, lo dejarán plantado. Las puertas giratorias, él las tiene aseguradas. Y bien forradas. Como Luis XV de Francia, previendo la revolución a la que facilitó el camino con sus errores, puede decir también: “Después de mí, el diluvio”.

  • Animales y animaladas

    Dos personas se encuentran en la calle y una invita a la otra al cumpleaños de su perro a lo que la segunda le responde que no puede asistir pues ese mismo día se casa su gata.

    Esta situación, evidentemente, es un chiste pero, tal como está evolucionando nuestra sociedad cada vez más materialista, más hedonista y más disparatada, no sería de extrañar que, en poco tiempo, se convierta en realidad. En muchos lugares, ya hay más mascotas que niños. Occidente envejece y languidece pues, a diferencia de otras comunidades establecidas entre nosotros, acoge cada vez menos nacimientos con lo que el reemplazo de culturas es inevitable. Como se dice tristemente, vivimos en un mundo donde las personas llevan a sus hijos a guarderías, a sus padres a asilos y se compran un perro para que les haga compañía.

    Los animales de compañía se han convertido en un fructífero negocio proliferando a su socaire gran cantidad de actividades y establecimientos. En Alcorisa, ha abierto la mayor fábrica de golosinas para mascotas de España. Tiempo atrás, eran noticia las excentricidades de multimillonarias que legaban toda su fortuna a sus perros. En la actualidad, las extravagancias se han hecho habituales. Basta observar a los pobres animales disfrazados cuando llueve o hace frío o en las bendiciones de la fiesta de san Antón. Cierto es que algunos irracionales son más nobles y leales que muchos de sus dueños adolecientes de falta de educación y civismo no recogiendo las deposiciones de sus canes ni limpiando sus orines que dejan las aceras sucias y hediondas.

    Debemos cuidar a los animales y no maltratarlos. Existen individuos muy crueles que se ensañan con ellos. Pero se están pasando varios pueblos. Hoy, los animales tienen más derechos que los humanos y viven mejor que muchos de ellos. Se castiga con mayores penas abandonar una mascota que a una persona mayor. Y se exige un cursillo para tenerla. En cambio, para ser padres, no se requiere formación alguna.

    Aparte están los que se “perciben” animales. Hay quien se siente gato, perro, mariposa, etc. Y reclama que se le reconozca su opción. Antes se les consideraba chiflados. Ahora, se les da cancha en los medios de comunicación y se acepta como algo normal. Somos muchos quienes nos percibimos millonarios encerrados en un cuerpo de pobre y con los bolsillos vacíos pero no creo que esta percepción sea admitida y tutelada por los políticos.

  • Napoleón

    Hace unas semanas se estrenó “Napoleón”, del director norteamericano Ridley Scott. Aparte de algunas inexactitudes históricas y de que el protagonista, Joaquim Phoenix, parece Dorian Gray pues no cambia con la edad -prácticamente, aparece igual con 24 años que cuando muere a los 51 en la isla de Santa Elena- la película se deja ver y las escenas de batallas resultan impresionantes.

    ¿Fue Napoleón Bonaparte un héroe o un villano? Comenzó, en su juventud, defendiendo la república surgida de la Revolución Francesa y acabó enterrándola. Tras un golpe de estado, fue acumulando poder hasta autocoronarse emperador. Dictador de indudable genio militar difundió por Europa las ideas revolucionarias pero sumió al continente en una guerra total que causó tres millones de bajas militares, sin contar las víctimas civiles. En España, el total pudo alcanzar los 700.000 muertos. A ello hay que añadir la devastación de pueblos y ciudades con consecuencias materiales y económicas desastrosas. Las desolaciones y requisas para el abasto de las tropas combatientes y de los guerrilleros arruinaron la producción agraria y ganadera y las industrias derivadas. Los estragos se debieron no sólo a los franceses. También los supuestos “aliados” británicos demolieron y bombardearon numerosas fábricas para eliminar cualquier posible competencia con Inglaterra.

    Los franceses, asimismo, ocasionaron graves daños al tesoro histórico-artístico español.

    Rapiñaron todo cuanto pudieron y cuando abandonaban un lugar, producían abundantes destrozos para indicar a los regimientos que llegaren después que siguiesen adelante pues ya no quedaba nada que saquear. La Guerra de la Independencia, la desamortización de Mendizábal de 1837 que provocó el abandono y consecuente deterioro y despojo de muchos edificios religiosos y la Guerra Civil, con el furor anticatólico e iconoclasta del Frente Popular, destruyeron una gran parte de nuestro patrimonio. Detrimento que se prolonga hasta hoy por la desidia de los encargados de conservarlo.

    Alcañiz no se vio libre de la barbarie napoleónica. El 29 de mayo de 1809, en las cercanías de Pueyos, los españoles derrotaron a los soldados imperiales. Rehechos estos, tomaron la ciudad y la sometieron a un feroz pillaje como venganza. Junto al santuario, en el primer centenario, se levantó un obelisco en memoria de la batalla y se colocó una placa conmemorativa en la fachada de la lonja.

    En el segundo centenario, se hubiera podido poner otra y restaurar la parte fracturada del monolito; pero no se hizo nada. Por esta victoria, se creó el 14 de mayo de 1815 una condecoración en forma de cruz que recoge la jota de Alcañiz: “Santa María, la lonja, / la casa consistorial, / la cruz de Alcañiz, la Estanca / y el gozo del olivar”. Cuidemos y mimemos lo nuestro y no lo dejemos perder.

  • Oro líquido

    En la Grecia clásica, el olivo simbolizaba la inmortalidad, la vida, la fertilidad, la victoria y la paz. Según la leyenda, Atenea, diosa de la guerra y de la civilización, y Poseidón, señor de los océanos, competían por el patronazgo de Atenas. La disputa alcanzó tal vehemencia que el propio Zeus hubo de intermediar imponiendo a los rivales una prueba; quien la venciera conseguiría el premio ambicionado. En primer lugar, Poseidón clavó su tridente sobre una roca de la que manó un manantial de agua salada. Seguidamente, Atenea golpeó la roca con su lanza y brotó un olivo. Los atenienses juzgaron más beneficioso el árbol del que podrían obtener alimento, aceite e iluminación, entre otras utilidades, y encomendaron a la diosa la protección de la ciudad que tomó su nombre.

    Desde antiguo, el aceite de oliva ha tenido usos religiosos. Con él se ungía a los reyes y personajes bíblicos. En Grecia y Roma servía de ofrenda y sacrificio para los dioses. En la Iglesia Católica se utiliza en la administración de sacramentos como el bautismo, la confirmación, la unción de los enfermos o el orden sacerdotal y para consagrar a papas y obispos.

    Asimismo, el aceite de oliva se emplea en medicina y en cosmética, aspecto este desaprovechado en nuestra zona. Igual que el melocotón. ¿Por qué no fabricar jabones y perfumes y organizar jornadas gastronómicas y ferias de ambos frutos como en otros lugares con superior visión comercial?

    España es el mayor productor mundial de este tesoro conocido como oro líquido. Hoy puede llamarse verdaderamente así al aceite de oliva virgen extra (AOVE); en el último año sus precios se han disparado en el mercado europeo liderando nuestro país su encarecimiento, más de un 52%. La causa se atribuye a la mala cosecha causada por la sequía y las altas temperaturas. Si disminuye la oferta, aumentan los precios. Para la presente campaña se vaticina idéntica situación aunque el bajo rendimiento no sea general. El AOVE se ha convertido en un artículo de lujo. Tanto que, en algunos supermercados, las botellas que lo contienen llevan precinto como los licores de marca.

    Otro peligro que afecta al olivo y al campo en general es la sustitución de campos de cultivo por parques fotovoltaicos y eólicos. En un pueblo malagueño han arrancado 20.000 olivos para plantar placas solares. Algo que se generaliza en la España vaciada junto a las trabas a la ganadería. Todo ello agrava la despoblación y nos hace dependientes de la agricultura extranjera; ya lo somos energética e industrialmente. Acabaremos pobres y comiendo insectos pero ecológicos.

  • Constituciones

    El pasado 6 de diciembre celebramos el cuadragésimo quinto aniversario de la constitución.

    Una larga vida únicamente superada por los 47 años de la de 1876. La historia de España ha sido profusa en constituciones, ocho, además de dos proyectos y de una carta otorgada. A diferencia de otros países como Estados Unidos que sólo han tenido una, la de 1787, la todavía en vigor.

    En 1808, tras las abdicaciones de Fernando VII y de Carlos IV, Napoleón cede la corona de España a su hermano José I, “Pepe Botella”, e impone la carta otorgada de Bayona. En plena Guerra de la Independencia, se reúnen las cortes en Cádiz y redactan la primera Constitución española aprobada el 19 de marzo de 1812, la Pepa. Derogada por Fernando VII al regreso de su exilio, volverá a estar vigente durante el Trienio Liberal tras el golpe de estado de Riego, en 1820.

    Fallecido el rey felón, la regente María Cristina buscó el apoyo de los liberales para asegurar el trono a su hija Isabel II frente a las pretensiones carlistas. Así, en 1834, se promulga el Estatuto Real, de carácter moderado, que finiquitó el antiguo régimen. En 1837, un motín militar forzó a la reina madre a restablecer la Constitución de Cádiz y a convocar cortes constituyentes que elaboran una nueva carta magna progresista. La sustituyó la moderada de 1845. De la posterior sublevación progresista, nació en 1856 una nueva constitución que no llegó a promulgarse a causa de otro golpe de los moderados. En 1868, la revolución destronó a Isabel II. La nueva constitución progresista de 1869 instaura como rey a Amadeo I de Saboya. Este abdica en 1874, proclamándose la I República, cuya constitución tampoco llega a ver la luz al fracasar, a los once meses escasos, el experimento republicano. La siguiente constitución de 1876, moderada, pervivirá hasta el golpe de estado del general Primo de Rivera en 1923. La constitución de 1931 de la II República será progresista.

    Tras la muerte de Franco, se pasa pacíficamente de la dictadura a la democracia en un proceso modélico conocido como la Transición. En diciembre de 1976 se vota en referéndum la Ley de Reforma Política que ponía fin al Franquismo. La extrema derecha pedía el no y la izquierda -que propugnaba la ruptura- la abstención. Esta fue del 23%. El 94% de los votantes lo hizo a favor. El Parlamento elegido redactó la norma suprema actual.

    Hasta entonces, cada partido que subía al poder, por lo general tras un golpe de estado, alumbraba su propia carta magna. La Constitución de 1978, por el contrario, fue fruto del diálogo y del consenso; todos los partidos mostraron generosidad y cedieron en sus aspiraciones. Y ha sido la única de nuestra historia refrendada por el pueblo. Votó el 67% del censo y la ratificó casi el 88% de los sufragios. En Cataluña, con una participación algo superior al resto de España, se mostró a favor más del 90%. Las dos Españas se amnistiaron y dejaron de helarse mutuamente el corazón, como escribió Antonio Machado. Durante su vigencia, España ha experimentado su mayor periodo de paz y de desarrollo. Sin embargo, en los últimos años se ha abandonado el espíritu de concordia de la transición y se han reactivado las dos Españas. ¿Por qué no aprendemos de la Historia y se vuelve al diálogo sin cordones sanitarios ni barreras? Diálogo de todos con todos y por el bien de todos.

  • Mentiras

    Cuando los atentados del 11 de marzo, la entonces oposición, rodeando las sedes del PP, gritaba que España no merecía un Gobierno que mintiera. Hoy, casi veinte años después de aquella sangrienta tragedia, las cosas han cambiado y, por lo visto, España sí se merece un Gobierno que mienta. Nadie lo puede negar. Otra cosa es que lo justifiquen. Sánchez hace todo lo contrario de lo prometido en la campaña electoral o en los debates televisados ante millones de espectadores. Si fuera una empresa comercial se le podría acusar de publicidad engañosa.

    A no cumplir los compromisos, ahora, se le llama cambio de opinión. El Gobierno cambia de opinión dependiendo de si las circunstancias le benefician o no. Lo que hoy es negro, mañana puede ser blanco y viceversa. Sánchez declaró reiteradamente que no pactaría con Bildu, brazo político de la banda terrorista y ultraizquierdista ETA, y pactó; aseguró que no podría dormir teniendo en el Consejo de Ministros a Podemos, una formación comunista que aspira a implantar un sistema bolivariano, y a los dos días de las elecciones la abrazó con arrebatado entusiasmo. Y ha estado roncando bien plácidamente durante toda la legislatura. En la recién estrenada, comparte mesa y prebendas con la misma ideología totalitaria aunque vestida, si no de Prada, sí de marca.

    A lo largo de los últimos años, el presidente y sus ministros y ministras han aseverado, a veces vociferantes, que la amnistía era anticonstitucional y Puigdemont un fugado de la Justicia.

    Pero hete aquí que, de un día para otro como por arte de birlibirloque y ante la necesidad de los siete votos del partido de la burguesía catalana, heredero de la Convergència de Pujol, transmutado en progresista por su condición de separatista, lo mismo que el PNV, la amnistía se ha convertido en plenamente constitucional y Puigdemont, en un exiliado. Para más inri, nos enteramos que estaban negociando desde meses antes de los comicios municipales.

    Sánchez también ha conseguido otro prodigio, que los separatistas colaboren en el progreso y la prosperidad de la nación que, según ellos, les oprime y roba. Todo sirve para que no gobiernen las derechas. El dirigente socialista Largo Caballero amenazó, en 1936, que si ganaban las derechas irían a la guerra civil. Ahora no se ha llegado a tanto. La representante de Junts per Catalunya, el partido de Puigdemont del que depende la gobernabilidad del país, en su intervención en el debate de investidura, retrató a la perfección al presidente al espetar que su palabra no vale nada y que sólo le interesa el poder y que es capaz de aliarse con quien sea para conservarlo. Pero a la gente no le importa y se muestra encantada de que la engañen. Como dijo George Orwell: “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”. Y de odio para los mentirosos.

  • Malos tiempos para la lírica

    Está el personal enfadado. Muchos no saben muy bien por qué, pero el clima de tensión de los políticos nos llega al resto del pueblo, y vemos caras de cabreo, gestos de enfado y mucha hartura.

    Se pelean en la tele, en la radio, en el parlamento, se llaman de todo menos bonitos/as, se utilizan palabras gruesas para descalificar al enemigo, que no adversario…

    Esa tensión llega al culmen en la calle con algunas manifestaciones que parecen sacadas del NODO, con cánticos que nos recuerdan a la más negra historia de España, esa España que algunos quieren revivir, con la policía corriendo detrás de los manifestantes, los “grises” por el color de su uniforme les llamábamos entonces y más tarde de los “maderos” por el mismo motivo, uniformes marrones. Ahora habría que llamarlos los azules oscuros o los negros… Esa España que los que participan en esas manifestaciones ni siquiera conocen, porque no habían ni nacido. Y corriendo detrás de los “rojos”, evidentemente, que la “gente de bien” no salía a la calle a protestar. Sólo a alabar al dictador.

    Tenemos una crisis institucional ocasionada por una ley de amnistía de la que ni siquiera sabemos el contenido, ya que ha de ser redactada, pasar por las Congreso, más tarde por el Senado, vuelta al Congreso… que se apruebe… Pero por si acaso nos curamos en salud y salimos a la calle a gritar que se rompe España, como si eso fuera fácil.

    Yo no quiero la amnistía, pero desde luego lo que no quiero de ninguna manera, porque yo era joven, pero aún me acuerdo, es que otro señor con bigote y uniforme militar decida sobre vidas y haciendas de los ciudadanos de este país.

  • Estos son mis poderes

    Ya he escrito alguna vez que los partidos –algunos más que otros- son como sectas donde la voluntad del gurú se considera “palabra de dios” que debe ser aceptada indiscutiblemente. El caudillo siempre tiene razón, diga hoy una cosa y mañana la contraria, pacte con quien pacte o acuerde lo que acuerde. Los camaradas acatan sumisos sus consignas y aplauden con fervor so pena de no salir en la foto y perder la poltrona y las sinecuras que dependen del capricho del patrón.

    Para evitar el uso arbitrario del poder y proteger la libertad y los derechos de los ciudadanos, Montesquieu, filósofo francés del siglo XVIII, formuló la teoría de la separación de poderes del Estado sin que ninguno dominara a los otros. En España, tal división no se cumple. El Legislativo está sometido al Ejecutivo. El jefe del Gobierno, hasta ahora, lo era también del principal partido del Congreso. La autonomía del Judicial contrarrestaba la concentración de los poderes. Pero ya se encargó Felipe González de enmendar la cuestión en 1985. Los 20 miembros del Consejo del Poder judicial, antes elegidos en su mayoría por los propios jueces y magistrados, lo que facilitaba su independencia, pasaron a ser designados la mitad por el Congreso y la otra mitad por el Senado con lo que se da el “obsceno espectáculo de unos políticos eligiendo a los jueces que los pueden juzgar”, Ruiz Gallardón, ministro de Justicia de Rajoy, dixit. El Partido Popular, con dos mayorías absolutas, no hizo nada pese a llevarlo en su programa electoral. Todas las instituciones han sido tomadas al asalto. Algunas, con la complicidad del PP. El Tribunal Constitucional garantiza que ninguna norma legislativa contradiga a la llamada ley de leyes.

    El portavoz del PSOE en la frustrada investidura de Feijoo ha declarado que “en la Constitución cabe lo que el Constitucional dice que cabe”. Conociendo su composición y a quien lo preside, no hace falta ser Rappel para predecir el resultado de cualquier votación. La guinda la ha puesto el fiscal general del Estado -ya sabemos de quién depende- al afirmar que no puede enfrentarse al Gobierno para no beneficiar a la oposición. Así las cosas, el Ejecutivo tiene las manos libres para obrar a su antojo. Todo será constitucional y legal.

    Poco hay que hablar de la imparcialidad del cuarto poder, los medios de comunicación. La mayoría de la gente se informa exclusivamente a través de la televisión y las grandes cadenas, salvo contados periodistas, le bailan el agua al Gobierno. No hace tanto tiempo, hemos vivido bajo un régimen que reunía todos los poderes en las manos de un único individuo. Y tenemos el ejemplo actual de los países regidos por la ideología de ultraizquierda de parte de los ministros en funciones.

    Sánchez puede decir como Cisneros: “Estos son mis poderes y con ellos gobernaré”.

  • Chapurriau

    Mis abuelos hablaban chapurriau. Mi padre sólo lo chapurreaba porque pasó su infancia y juventud fuera de La Fresneda, su pueblo. Gran parte de los vecinos de casa de mis padres en la avenida Maestrazgo de Alcañiz hablaban chapurriau pues procedían de pueblos vecinos. Todos ellos se referían a la lengua que hablaban como chapurriau, sin ningún complejo.

    Nunca escuché a ninguno de ellos decir que hablaban catalán, como mucho, cuando lo definían, decían que era una mezcla de valenciano, de catalán, español y palabras propias.

    A mediado de los años setenta, del siglo pasado, muchos jóvenes que hablaban chapurriau se fueron a estudiar a Barcelona. Cuando volvieron les dijeron a sus padres, a sus hermanos, a sus tíos que se habían quedado en el pueblo que no hablaban chapurriau, que eso era un término despectivo, que lo que hablaban era catalán. Entonces, los que dejaron de decir que hablaban chapurriau, como no hablaban exactamente catalán, comenzaron a decir que hablaban catalán oriental u occidental o de la franja o catalán con localismos. Nadie cayó en la cuenta de que en Barcelona hablaban chapurriau, pero mal, como los que con sus palabras y expresiones quieren darse aires de señoritingo.

    La diferencia entre el occitano y el catalán posiblemente sea menor que entre el catalán y las diversas variantes del chapurriau, pero un buen día del siglo diecinueve los catalanistas, entonces media docena, dijeron que ellos no hablaban lo mismo, que lo suyo era catalán. Sin embargo actualmente, dentro de los delirios pancatalanistas dicen que los occitanos también son catalanes porque hablan la misma lengua.

    Corresponde a la manipulación del lenguaje con fines políticos.

    Según los nacionalistas los países catalanes están formados por las gentes que hablan catalán. No están formados por los que hablan occitano o chapurriau o valenciano o mallorquín o andorrano, porque sino el mundo en vez de girar alrededor suyo giraría en otro eje distinto o simplemente no giraría, porque no hace falta que gire con esas
     referencias.

    Si la Corona de Aragón hubiera sido la Corona Catalana su discurso sería distinto. Como no existió, con esa intención de manipular a través del lenguaje, le llaman la corona catalonoaragonesa, un ente falso que no ha existido nunca con el que intentan hacer girar la historia alrededor del centro que marcan ellos. Es la manipulación cultural para que después de conseguir “su independencia” pasar a “conquistar” Mallorca, Valencia, Occitania, Andorra y parte de las tierras del Bajo Aragón.

    La burguesía catalana, esa tan independentista, hablaba español y consideraba el catalán como el hablar de los payeses, de los incultos.

    Está aceptado que los valencianos hablan el valenciano, los catalanes el catalán, pues que acepten que en estas tierras se habla el chapurriau y los filólogos que hagan su trabajo, pero que en ningún caso quiten del diccionario que el chapurriau es la lengua hablada en una parte de Aragón.

  • La censura que viene

    G. K. Chesterton, escritor, filósofo y periodista británico que vivió a caballo de los siglos XIX y XX, advirtió que llegaría el momento en que sería “necesario desenvainar la espada para defender que el pasto es verde”. Ese momento ha llegado. Ya hace tiempo que vivimos sometidos a una inquisición que no quema -todavía- al disidente pero lo condena a una muerte social. Es peligroso expresar una opinión discordante con los dogmas de la corrección política que nos imponen.

    El ayuntamiento progresista de Getafe y el Getafe CF han retirado al estadio municipal de esta ciudad madrileña el nombre del exfutbolista Alfonso Pérez, denominación que ostentaba desde hace un cuarto de siglo, por manifestarse contrario a la equiparación salarial del fútbol femenino. Sus declaraciones han sido tachadas de machistas y, en las redes sociales, muchos han aplaudido la decisión poniéndole como chupa de dómine. Ha expuesto su punto de vista con la que se puede estar de acuerdo o en desacuerdo. Vivimos en un país libre, de momento.

    No se trata de distinguir entre hombres y mujeres sino de quiénes llenan los estadios y consiguientemente generan superiores ingresos. El fútbol se ha convertido, además de en un espectáculo, en un negocio que mueve millones y millones de euros y, hoy por hoy y se quiera o no, el balompié masculino resulta inmensamente más lucrativo que el femenino.

    Por la norma de “a igual trabajo, igual salario” todos los jugadores de un equipo o de una categoría deportiva deberían cobrar idéntico sueldo. Todos entrenan, todos juegan y todos se esfuerzan por alcanzar la victoria. Pero unos juegan mejor que otros y atraen a más espectadores. El partido de un equipo contra el Real Madrid o el Barcelona no congregará el mismo público que si se enfrenta con el último clasificado.

    Parece lógico que los mejores deportistas y que proporcionan mayores beneficios ganen más.

    Similar criterio se aplica a los artistas.

    No comprendo cómo todavía no se les ha ocurrido aplicar la paridad en el mundo del deporte en el que hay mujeres equiparables a los hombres y no desentonarían jugando juntos. El problema sería el número de espectadores que acudirían a los encuentros. Tertulianos de televisión que no vivieron los 80 y 90 o eran entonces pequeños, hablan de la censura de aquellos años. Sin embargo, en aquellos años había más libertad que ahora en que es preciso andar con pies de plomo con las palabras pues todo el mundo se ofende por cualquier cosa. Hoy, no se puede decir lo que se piensa y hay que pensar muy bien lo que se dice. La censura que viene y lo que vendrá después.

  • La vida de nosotros

    “La vida de los otros” es una película alemana del 2006 que, al año siguiente, logró el Óscar a la mejor producción de habla no inglesa. La acción transcurre durante los últimos años de existencia de la República Democrática Alemana -país satélite de la Unión Soviética- en el Berlín oriental, tras el muro que dividía la ciudad, llamado “de Protección Antifascista” por los comunistas y “de la Vergüenza”, por los occidentales. Se calcula que entre 125 y 200 personas perdieron la vida al intentar cruzar el muro sin permiso y que más de 3.000 fueron detenidas por el mismo motivo; en la parte comunista, fuertemente vigilada, la policía, de la que formó parte Putin, no dudaba en disparar contra quienes pretendían pasarse al lado occidental. La canción “Libre” del valenciano Nino Bravo, fallecido hace medio siglo en un accidente automovilístico, cuenta la historia del primer alemán asesinado al tratar de huir del paraíso socialista a través del muro. El film relata la vigilancia de la Stasi, policía secreta de la dictadura, sobre los círculos intelectuales y, en concreto, el rígido espionaje aplicado a un escritor, cableando su casa e instalando micrófonos ocultos en ella.

    En la actualidad, no sería precisa tanta parafernalia pues ofrecemos gustosamente toda la información que quieren de nosotros. Y más. Del mismo modo que los etólogos estudian el comportamiento animal anillando y poniendo microchips a determinadas especies, quienes rigen los destinos del mundo nos han aplicado a los seres humanos unos artilugios inseparables e imprescindibles para nosotros y de los que dependemos creando una peligrosa adicción entre gentes de todas las edades. Parece que no pueden respirar sin él.

    Naturalmente, me estoy refiriendo a los teléfonos móviles que se han convertido en una prolongación de nosotros mismos. De seguir así, dentro de algunas generaciones, ya vendrán incorporados a nuestra anatomía.

    Hoy, la vida de nosotros está contenida en el teléfono a través del cual percibimos cuanto nos rodea y al que confiamos nuestros datos, nuestra intimidad y, en definitiva, nuestra libertad.

    Saben todo de todos y, de este modo, les es muy fácil manipularnos. El teléfono ya sustituye hasta al dinero y las tarjetas, lo que está generando otro problema, cada vez, pagamos menos en efectivo. Con ello aumentamos los beneficios de los bancos que ya nos cobran por todo y, al mismo tiempo, les bailamos en agua a los gobiernos que aspiran a eliminar el dinero físico. Así, su control será absoluto. Por desgracia, se está cumpliendo la profecía atribuida erróneamente a Einstein: “Temo el día en el cual la tecnología sobrepase nuestra interacción humana. El mundo tendrá una generación de idiotas”. Hacia ahí vamos. Y como ejemplo, la inteligencia artificial.

  • El beso

    Desde el beso de Judas, ningún ósculo había alcanzado tal repercusión como el pico del ya expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a la jugadora Jennifer Hermoso. Ni el beso de Klimt, ni el beso de Brâncusi, ni el beso de la mujer araña ni el morreo que, allá por el 1979, se dieron Leónidas Brézhnev y Erich Honecker, dictadores comunistas de la URSS y de la República Democrática Alemana respectivamente. Puede decir Yolanda Díaz que el comunismo es la democracia y la igualdad, pero en los países donde este sistema ideológico se ha impuesto o continúa impuesto, han padecido o padecen una dictadura.

    Luis Rubiales, aparte de los comportamientos corruptos y trapicheos -conocidos por todos y callados por muchos- perpetrados durante el ejercicio de su cargo, debía haber dimitido no solo por el tan traído y llevado piquito sino también por su conducta zafia y vulgar en el palco de autoridades, tocándose sus partes ante las televisiones del mundo que retransmitían la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA. ¡Qué imagen de España estamos dando! Lo importante es que ha dimitido. Le ha costado pero lo ha hecho. Nunca es tarde si la dicha llega.

    El pico que Rubiales, personaje ligado al PSOE y del que todos ahora reniegan, ha sido convertido políticamente y con efecto retardado en un escándalo interesado que hasta ha merecido una manifestación de repulsa. Manifestación que no se convocó por la Ley del sí es sí, que rebajó penas a los delitos contra la libertad sexual con los resultados que ya conocemos y que hubo de reformar. Y no dimitió nadie. Ni hubo movilizaciones de protesta por la negativa del anterior gobierno balear, encabezado por la reciente presidenta del Congreso, a investigar los abusos sexuales y la prostitución de menores tuteladas. Y aparte, las trabas que pusieron a la comisión del Parlamento Europeo que vino a interesarse por el caso. Y para rematar el esperpento, no ha faltado una huelga de hambre con encierro en una iglesia de la madre del susodicho e impresentable individuo.

    Habrá que volver a besar como indica “El beso” pasodoble incluido en la revista “La estrella de Egipto”, estrenada en 1947: “…La española cuando besa / es que besa de verdad. / Y a ninguna le interesa / besar con frivolidad. (…) Le puede dar usted un beso en la mano. / O puede darle un beso de hermano. / Así, la besará cuanto quiera. / Pero un beso de amor / no se lo da a cualquiera”.

    De circos gratuitos vamos bien sobrados mientras el pan y el resto de la cesta de la compra y la gasolina, cada vez más caros.

  • Vientos y tempestades

    Algo no está funcionando bien en nuestra sociedad cuando la delincuencia aumenta de manera continuada y en todos los órdenes. Y algo están haciendo mal –o no están haciendo nada y miran hacia otro lado, lo que es peor- nuestras autoridades para detener este deterioro de la convivencia. La demora en la toma de medidas complica la aplicación de las soluciones. Más vale prevenir que curar. Para sanar una enfermedad, han de investigarse primero sus causas y después actuar sobre las mismas. Pero si se busca la verdad se corre el peligro de encontrarla. Y muchas veces, la verdad es contraria a la corrección política, algo completamente imperdonable en nuestro mundo de mentiras y medias verdades.

    A pesar del gravoso Ministerio de Igualdad y de su profusa actividad propagandística y organizativa, los delitos contra la libertad sexual, incluidas las violaciones, siguen creciendo.

    Según el Ministerio del Interior, ello se debe a la mayor disposición de las víctimas a denunciar las agresiones.

    No obstante, no han disminuido las muertes por violencia machista o de género, negada por unos, ni las causadas por violencia doméstica o intrafamiliar, negada por los otros y las otras.

    Sin duda alguna, la forma más execrable de violencia es la de los padres y madres que asesinan a sus hijos. La violencia extrema contra los niños es un problema importante pero invisibilizado y silenciado por los medios de comunicación y los organismos oficiales de los que es difícil obtener datos y estadísticas. En los últimos 16 años, el número de mujeres condenadas por matar a sus hijos supera ligeramente al de los padres filicidas. Tampoco merecen atención mediática ni política los padres muertos por los hijos ni los suicidios de jóvenes, cada vez más numerosos.

    Dentro de las relaciones familiares, aparte de las citadas, se dan cuatro tipos de violencia contra la pareja o expareja: hombre contra mujer, hombre contra hombre, mujer contra mujer o mujer contra hombre. De estas cuatro posibilidades, únicamente parece causar inquietud y repulsa la primera. El resto no existen y no se publican cifras ni estudio. Y si el delincuente cambia de género, como ya ha sucedido, deja de considerarse violencia machista y se convierte en conflicto doméstico con lo que la pena se reduce. Nuestra sociedad es, cada vez, más hedonista, egoísta e intolerante lo que deriva al uso y justificación de la fuerza contra quienes nos contradicen. De nada sirve luchar contra un tipo concreto de violencia si no extirpamos el cáncer que nos impide la empatía y el respeto hacia los demás. Sembrando vientos, sólo podemos esperar recoger tempestades.

  • Ganar

    Vayamos al opio de la población que no se droga, el fútbol. Un equipo gana 3-0 pero cómo perdió 5-1 en el anterior partido, no pasa a la siguiente ronda, no sigue jugando la competición.

    El que gana al que más puntos suma del grupo de cuatro, puede quedar descalificado. No confundamos ganar elecciones, con ser el partido con más diputados; que puede no ser el más votado, en el país, por esas desproporciones al adjudicar diputados por provincias. Las elecciones presidencialistas, son aquellas en las que se vota a candidatos a presidente, directamente, no a candidatos a diputados, que luego entre ellos, nombran al presidente. En ambos casos, el presidente único, elige a sus ministros, y estos por delegación, a todos los altos cargos, de libre designación, o sea no convocan concurso oposición para determinar las autoridades más idóneas; si es que con ese proceso selectivo se garantizara, que es sabido que no, por la falta de imparcialidad de las autoridades erigidas en tribunales examinadores. Conocidas son las victorias pírricas, en las que se pierde más que se gana, por ejemplo mueren cien mil soldados, suboficiales, oficiales, y hasta altos mandos, para conquistar un territorio, que queda inservible para cultivar por todas las sustancias tóxicas arrojadas en la guerra. Pasmo causa contemplar al angelical Jorge Azcón, espetando sin rubor, ni ápice de vergüenza, que aspira a gobernar en solitario, ninguneando a todos los que no han votado al partido que le aupara al liderazgo; la mayoría no le ha votado ni a él, por no conocerle de nada, y que si le conocieran suficientemente, no votarían ni a su partido. En los otros partidos pasa tres cuartas partes de lo mismo. La superación de la dictadura, no es otra variedad de dictadura, sino que, a cada cual lo suyo. Y lo de cada cual es administrar la parte proporcional de los presupuestos, a los votos recibidos, sin circunscripciones territoriales inferiores al que gobierna la institución. Y en cuanto a legislar, toda norma guiada por no robar ni someter a violencias... a nadie que no robe ni agreda.

  • Agendas, foros y jetas

    El fin del mundo llama a la puerta. El planeta está en peligro. El cambio climático y el calentamiento global van a acabar con la humanidad. En la década de los 90, fue el agujero de ozono lo que causó la alarma. Hoy ya no se habla de él. No se sabe si porque se ha cerrado o porque ya no interesa. Por otra parte, vivimos por encima de la capacidad de regeneración de la naturaleza. El 2 de agosto, ya consumimos los recursos que la Tierra genera para el año entero y

    España agotó el 12 de mayo toda la producción anual de nuestro país. Es preciso tomar medidas urgentes para salvar el futuro. De esto se ocupan con cabal aplicación la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Foro Económico Mundial, más conocido como el Foro de Davos cuyos objetivos van dirigidos a desmontar el actual sistema capitalista y sustituirlo por un gobierno tecnócrata centralizado con una reducción del nivel de vida de Occidente, del consumo de combustibles y de las libertades civiles y una progresiva automatización de los trabajos. Para ello cuentan con la indispensable complicidad de los medios de comunicación encargados de meternos el miedo en el cuerpo y de hacernos sentir culpables a fin de convencernos y prepararnos para la nueva realidad que nos espera en la que “no tendremos nada pero seremos felices”.

    Entre las causas principales del cambio climático se encuentra el dióxido de carbono lanzado a la atmósfera por los vehículos movidos por gasolina o gasóleo. Resulta imperioso reducir su circulación. Y a dicha meta se encauzan. Los automóviles eléctricos o híbridos tienen un elevado precio y todo son trabas para los viejos y más contaminantes. Llenar el depósito con carburantes derivados del petróleo cuesta más y no pueden acceder al centro de las grandes ciudades. Y, a partir del año próximo, se cobrarán peajes por transitar por las autovías. Los coches se van a convertir en artículos de lujo. Los partidos progresistas se muestran también en contra del turismo de masas que deteriora los cascos históricos de las ciudades y la naturaleza y que, dicho sea de paso, tampoco deja mucho dinero. Ya se sabe quién practica este tipo de turismo. ¿Se han preocupado en buscar otras soluciones o han ido a lo más fácil, prohibir? Porque siempre pagan los de siempre.

    En cambio, las élites dirigentes y los gurús de la lucha contra el cambio climático no se implican en la misma. Es una contradicción indecente que quienes deciden las restricciones a aplicar a la población mundial para limitar las emisiones de CO2, acudan a sus reuniones en sus lujosos aviones privados que contribuyen al calentamiento global mucho más que las flotas comerciales que los de a pie hemos de utilizar. Lo de predicar con el ejemplo no va con ellos.

  • Envejecer

    Según el dicho popular, sabe más el diablo por viejo que por diablo. Envejecer significa vivir y la vida nos surte de experiencia y de más o menos sentido común, dependiendo de las personas. Sin embargo, el mundo moderno, donde rige la apariencia y el vacío, considera la vejez como un lastre, como un estigma a ocultar o retrasar. Ya lo escribió Quevedo: “Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hemos llegado”. Por coquetería o por una absurda vanidad, mucha gente calla su edad o se resta años. Cuando nada hay mejor que cumplirlos. Manifestar a alguien que se le ve muy joven constituye un halago pero también una indirecta sobre lo viejo que es. Las verdades y las palabras ofenden. Por ello, se maquilla la realidad y se vetan determinados términos que agreden a las mentes deleznables de esta sociedad de cristal y papel cuché que hemos creado o dejado que creen y que nos tiranice. Así, se proscribe la expresión “viejo” y se la sustituye por “mayor” y se reemplaza “vejez” por “tercera edad”. Quien no se conforma es porque no quiere.

    ¿Cuándo se considera vieja una persona? Se envejece por fuera. Por dentro, cada uno tiene la edad de su espíritu. Observamos a jóvenes sin ganas ni entusiasmo por vivir y personas de edad plenas de vitalidad. Los años nos privan de fuerza y pujanza pero, a cambio, nos proveen de otras facultades. Nos permiten percibir la vida desde una perspectiva más libre y más serena y nos posibilitan desplegar un abanico de nuevas oportunidades. Envejecer no tiene por qué suponer el fin de las alegrías ni el ocaso de las esperanzas. En el teatro de la vida, cada acto nos ofrece interpretar un papel diferente. Sepamos envejecer con dignidad, sin complejos y sin desánimos, aceptando y adaptándonos a los cambios que imprime el paso del tiempo o quedaremos apeados del vagón que nos corresponde. Cada estación produce sus propias primicias. Degustémoslas.

    Con la jubilación, se nos brinda un segundo proyecto de vida que va más allá de la mera búsqueda de entretenimientos para ocupar el tiempo libre del que disponemos, a veces excesivo ante la falta de objetivos trazados. Hay que sentirse útil. Nunca es tarde para sembrar ilusiones y esperar que maduren. El problema es que la vejez viene acompañada de inseguridades y miedos: a perder las facultades físicas y psíquicas, a la soledad, al rechazo de la familia que obliga a recluirse en residencias cuya gestión, en ocasiones, deja bastante que desear... Envejecer y morir son ley de vida, pero hasta que Caronte venga a llevarnos en su barca, disfrutemos cada momento. Y recordemos que los árboles más viejos son los que dan los frutos más dulces.

  • Luna menguante de julio

    Hacía mucho que no me daba por sacar una foto de la luna. La mayoría de la gente solemos fotografiar la luna cuando está en fase de "Luna llena" por la majestuosidad de la misma en el cielo. Pero el resto de las fases tienen su encanto. En este caso, "luna menguante", al no incidir la luz del sol directamente sobre la luna (como en el caso de luna llena), se perfilan mucho mejor las líneas de sus cráteres dotando a la imagen de cierto relieve. Es el mismo caso que cuando realizamos una fotografía con flash de frente al sujeto, donde la imagen queda plana, sin embargo, si ponemos el flash a 45o la cosa cambia. Pues bien, aquí nuestro flash es el sol.

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